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									En Grupo - Relatos Eróticos				            </title>
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            <description>Relatos eróticos enviados por los usuarios. Portal con la comunidad de autores y lectores más morbosos de la red que interactúan con las escenas relatadas más morbosas. Relatos en familia, gays, bisexuales, dominación, sumisión y todo lo que te puedas imaginar.</description>
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                        <title>Casi cuatro años para convencer a mi esposa para hacer un trío.</title>
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                        <pubDate>Sat, 17 Oct 2026 20:38:05 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Les quiero platicar mi experiencia en cuestión de hacer un trío, Paty y un servidor llevamos 10 años de casados, ella se conserva muy bien de cuerpo tiene una cinturita y por añadidura unas ...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>Les quiero platicar mi experiencia en cuestión de hacer un trío, Paty y un servidor llevamos 10 años de casados, ella se conserva muy bien de cuerpo tiene una cinturita y por añadidura unas nalgas duras y respingonas bellísimas, desde hace dos años tengo la idea de hacer un trío, me da muchas vueltas en la cabeza pero mi esposa es muy anticuada y tengo pánico de proponerlo, a veces vemos películas porno últimamente son de dos hombres con una mujer, con el rabillo del ojo estoy pendiente de mi mujer de sus expresiones, claro que cuando acaba la sesión nos damos una cogida tremenda, queda muy caliente con la peli aprovecho para preguntar si le gustaría hacer un trío, la respuesta de siempre es; <strong>¿qué te pasa estás loco?...</strong> Me mata toda la pasión.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Decidí empezarla a asediar con la propuesta, le decía; a poco no te gustaría tener dos vergas adentro al mismo tiempo.</p>
<p><strong>Claro qué</strong> <strong>noo, que te pasa.</strong> <strong>¿Te gustaría verme coger con otro?... ¿Verdad que no?</strong></p>
<p>Pues sí me gustaría mucho ver cómo te coges a otro cabrón.</p>
<p>Estás loco y enfermo mental, ¿cómo se te ocurre pensar eso?...</p>
<p>Bueno es solo una fantasía que tengo. Perdón si te molesto.</p>
<p>Así paso mucho tiempo, me di cuenta que cuando le hacía la propuesta al tener sexo en pleno orgasmo se la soltaba, veía que apretaba los ojos y se ponía más caliente pero no me decía nada, creo que al fin lo estaba pensando.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pasó mucho tiempo rara vez vemos pelis porno y esa era una noche de viernes, no había nada en la TV. Sin hijos en casa serví unas Cubas de ron más cargada para mi esposa empezó la película, no lo podía creer el tema, era el esposo convenciendo a la esposa para que tuviera sexo con un amigo de los dos, ella dice a él ¡que te pasa… ¿Estás loco?... el esposo le pedía que aceptara, estás seguro de lo qué me dices!!... platicando con la esposa le explicó mi amigo me dijo que tú le gustas mucho somos adultos y nos queremos, tú sabes que mi amigo nos ha ayudado mucho, es una muy buena forma de recompensarlo y pasar un buen rato, pues si tú quieres adelante, pero luego no me lo recrimines, el marido de inmediato toma su móvil le llama al amigo, ¡hey mi esposa al fin quiere coger contigo ven a casa!!, ¡voooyy!!. Mi esposa se terminó su cuba fui por más tragos regresé corriendo, los esposos se estaban fajando quitando sus ropas ella quedó en tanga con liguero y medias y sujetador, en eso tocaron a la puerta el esposo fue a abrir la puerta a su amigo, cuando entró se fue directo con la señora se sentó junto a ella y la saludo con un beso en la mejilla ella se puso de pie modelando su lencería, al amigo se le salían los ojos viendo el cuerpo buenísimo que tenía en frente pero estaba medio apenado, el esposo se acerca a ellos y pone una mano de él en la panocha de la esposa se la oprime y le dice es tuya, ¡cógetela!! la esposa gira le empiezan a dar una estrujada de nalgas a cuatro manos, veía que mi esposa estaba caliente por el tema que tanto le había insistido, vi su vaso vacío de inmediato me tomé el mío y fui a servir más tragos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Le volví a cargar de Ron la de mi esposa, para ese momento el amigo le bajó la tanga y le estaba dando una mamadota por las nalgas hasta el clítoris mientras el esposo le quitaba el sujetador y le mamaba las tetas, el amigo se arranca la ropa tiene una verga muy larga, la pone en cuatro en el sillón grande y le empieza a dar una cogida tremenda, la esposa le grita al marido ¡así me querías ver!! cogiendo con otro pues disfruta cabrón, él se sienta en otro sillón a ver de cerca cómo se cogen a su esposa mientras se masturba lentamente viendo la metida de verga que le da a su esposa, yo echaba humo por el tema y mi esposa se veía más caliente que yo, empinaba su vaso y no parpadeaba de lo metida qué estaba en la película, parece que el tema le estaba pegando en su ego, fui por más tragos con el mismo tratamiento de Ron para mi mujer, luego de un rato de intensa cogida y varios orgasmos el amigo se corre dentro de la esposa  la llenó de leche, el esposo se prepara cuando se separó el amigo el marido entró como cuchillo en mantequilla por tanta leche depositada, que cogida tan morbosa se estaban dando, con los empujones la leche salía de la panocha que rica se veía la verga bañada con tanta leche, la esposa tenía orgasmo sobre orgasmo gritaba y jadeaba el esposo se corrió de inmediato inundando la vagina de su esposa, cuando se desenchufó le escurrieron unos gotones de leche de los dos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El amigo había estado observando muy de cerca la cogida y traía la verga como mástil, sin darle tiempo a la señora se la dejó caer hasta los huevos, y se la cogía a toda velocidad, le empezó a meter un dedo en el culo lubricado con leche que escurría luego eran dos, de pronto sacó la verga bien lubricada                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        de leche y se la fue metiendo por el culo, la mujer pegaba unos alaridos, él la giro quedando acostado en el sillón  la esposa encima de espaldas a él con la verga bien ensartada en el culo, el esposo se acercaba para hacer una doble penetración a la esposa con algo de dificultad, el esposo se la cogía lentamente luego sincronizaron sus movimientos los tres en una deliciosa cogida.</p>
<p>Mi esposa tenía muy rojas las mejillas y le pregunto ¿Qué te parece la cogida que se pegaron? muy caliente Papi, ¿me coges?... con todo gusto mi amor y ahí mismo en la sala la empecé a desnudar me modelaba sus deliciosas nalgas y sus tetas son medianas con unos pezones pequeños en color rosa. Me dijo ahora yo te traigo los tragos le puse pausa a la peli y corrí al baño a hacer pipi me empecé a desvestir, en un momento regresó, quite la pausa y seguían cogiendo en una forma deliciosa le dije ya ves solo es llamar a un amigo y mira que rico se están cogiendo, para ese momento me estaba cabalgando de espaldas sin perder detalle de la peli tenía un orgasmo muy intenso y muy rico sentía sus punzadas de la panocha como me jalaba la verga por dentro, mientras le decía a ¿quién quieres que le llame?... Aay Papi no sé a quién, pero ya me pegaste las ganas de coger con dos, no me lo acababa de decir cuando ya la estaba llenando de leche por la emoción de lo que escuche, ella también tenía otro orgasmo tremendo que le cimbraban las nalgas. Cuando nos repusimos le pregunte ¿a quién le llamo?...  Mira como la están llenando de lechita caliente qué rico se ve cómo le escurre fura de sus dos hoyitos, dime a quien le llamo… Papi ahorita no lo sé hay que pensarlo bien.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como ya me había dado el sí, preguntaba a todas horas ¿a qué amigo le llamo?... como a los tres días me dice lo he estado pensando bien, creo que Fernando es la mejor opción lo conocemos de hace años es amigo de nosotros desde la prepa es guapo y muy educado además que es muy reservado, le respondí me parece muy bien, me gustó la propuesta de Paty vamos a invitarlo el sábado por la noche a cenar, te pones de seductora y coqueta con él, cuando llegue el momento oportuno le digo qué tenemos la fantasía de que te meta la verga. Aay papi que feo lo dijiste. Jajaja.</p>
<p>Vimos más peli porno de la serie, resulta que, si son un matrimonio de la vida real, y el amigo le mete unas cogidas tremendas a la esposa, de inmediato cuando el amigo se corre dentro de la esposa y el esposo se la coge de inmediato, según narra el marido dice que es extremadamente morboso coger con la esposa llena de leche caliente de otro cabrón, recomienda lo tienen qué probar por ese morbo se corre de inmediato dentro de la esposa. (La esposa se llama Serenity Cox) por si la quieren buscar el las películas porno, Así que por eso mi esposa está doblemente caliente, apenas era martes y me pregunto</p>
<p>¿ya invitaste a Fernando?...</p>
<p>No estoy esperando invitarlo cómo para el jueves.</p>
<p>No mejor invítalo ya, no se vaya a ocupar con otro compromiso.</p>
<p>Creo que ya te urge coger con Fernando.</p>
<p>No Papi cómo crees, bueno si estoy muy caliente pensando en Fer. desde que me metiste la idea en la cabeza de coger con otro estoy caliente.</p>
<p>Está bien mañana le llamo, pero me prometes que le vas a dar una buena cogida y no te vayas a rajar a la mera hora.</p>
<p>¿Cómo crees que voy a perder esa oportunidad?... Me coges Papi estoy muy caliente.</p>
<p>Me vas a acabar mi vida, me has cogido a diario me vas a dejar seco.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Toda la semana he andado con el chile parado pensando en la cogida que le van a dar a mi esposa, hasta en la oficina una secretaria se me quedó viendo el paquete.</p>
<p>Le llamé a Fernando para invitarlo a “cenar” a casa. Hola Fer ¿cómo estás?...</p>
<p>Muy bien gracias, y ustedes ¿cómo están?...</p>
<p>Muy buenos le respondí. Jajaja soltó una carcajada pues será tu esposa porque tú no lo creo.</p>
<p>Fer, te quiero invitar el sábado a cenar a la casa, y tomarnos unas copas hace mucho que no nos vemos, te parece bien a las 8.00PM.</p>
<p>Claro que sí con mucho gusto, ¿qué llevo?...</p>
<p>Nada solo tu presencia.</p>
<p>Muchísimas gracias por ahí los veo, dale un beso a Paty de mi parte.</p>
<p>¿Dónde se lo doy?...</p>
<p>En donde quieras está bellísima por todos lados. Jajaja.                                     </p>
<p>Le comenté a Paty que ya estaba hecha la invitación, que Fer le mando un beso solo me dio una sonrisa de oreja a oreja, el viernes volví a hablar con Fernando para confirmar la cita, mañana los veo sin falta gracias por la invitación, oye no te molesta que le lleve unos regalitos a Paty, claro que no me molesta. Jajaja.</p>
<p>Al fin llegó el ansiado sábado los hijos se fueron a Cuernavaca a casa de sus abuelos, toda la mañana Paty se fue al salón de belleza, como a las seis mi esposa se estaba bañando con un aromático jabón, salió del baño poniéndose su bata ¡te depilaste la panocha!!... Abría la bata para mostrarme. Pues sí cómo se me ve. ¡muy rica!! Me la enseñaba por todos lados, la verga me reventaba los pantalones cuando se la acariciaba casi me la cojo en ese momento, calma espera Fernando nos va a encontrar cogidos, me contuve, pero se le veía deliciosa la panocha, se empezaba a vestir con una lencería negra de ensueño con medias y liguero una tanguita negra transparente se puso un micro sujetador que le quedaban los pezones de fuera, se puso un vestido de tela delgada en color vino escotado y muy cortito, Huy mi amor estás para cogerte te ves guapísima, me respondió eso espero, andar depilada me recuerda todo el tiempo la travesura que voy a hacer estoy muy caliente Papi, recuerda seducirlo hasta que le revientes la verga. Aay Papi y como la tendrá, cómo la del novio de la película, no la jodas ese tiene un vergón como de 28 centímetros, no recuerdo fue hace muchos años que nos cambiábamos el traje de baño para nadar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La mesa estaba lista, la cena preparada las botellas de vino frescas las botanas listas, en eso tocaron a la puerta ¡es Fernando!! Le grité a mi esposa, nos dimos un fuerte abrazo pasa, traía un ramo grande de rosas rojas y una caja de chocolates muy caros. De inmediato le dio dos besos en las mejillas a mi esposa le entregó las flores y los chocolates, muchas gracias le decía mi mujer con una vos muy sexy, pasa a la sala que te tomas Fer, una cubita; de Ron o de Brandy de Ron cómo en los viejos tiempos, voy a poner las flores en agua, ¿y tu como estas, que te has hecho? Trabajar y trabajar, y tú igual trabajar como burro.</p>
<p>Tu esposa está guapísima, gracias la verdad es que sí está muy guapa.</p>
<p>Se operó las bubis la vi más llenita.</p>
<p>No, para nada está igual de buena que siempre.</p>
<p>En eso regresa Paty con el florero y lo empieza a arreglar en la mesa de centro Fernando la veía con la boca abierta, no le perdía detalle y más cuando ella giro y le puso las nalgas en las narices acomodando los tallos, veía los ojos de plato que ponía mi amigo cuando de un sorbo se tomó la cuba, me imagino que mi esposa le dio un excelente show, que te sirvo mi amor dame un Tequila se me antojó. Me levanté de mi lugar para servirle la copa a mi mujer y de mi amigo, cuando regresé en silencio vi cómo se agachaba Fer para ver abajo del vestidito, aquí tienes gracias mi amor se sentó junto a mi cruzando sus piernas, qué bonitas rosas trajiste muchas gracias, pero estás más hermosa tu respondió Fer, gracias que te tomas otra cubita mi esposa brinco yo se las preparo, se fue moviendo las nalgas de lado a lado, Fernando me decía; ¡que mujerón tienes!! Está muy bien. ¿Te parece?... no me parece ¡está buenísima!!</p>
<p>Me da mucho gusto que te agrade, Paty regresó caminando como modelo nos dio las cubas voy por las botanas, se fue moviendo las nalgas cadenciosamente Uff, como se estaba luciendo mi mujer lo traía escurriendo baba por arriba y por abajo, la seguía con la vista perdón, pero no puedo dejar de admirar a tu esposa, está muy guapa. Por mí no te refrenes le puedes ver todo lo que quieras a tú gusto por eso somos buenos amigos, gracias que bueno que me lo dices porque está cabrón no mirarla.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Regresó Paty con las botanas y se inclinó para ofrecerle a Fer que le comía las tetas con los ojos pues se le notaban los pezones duros por la tela delgada,   luego giró para ofrecerme a mí botana le puso las nalgas en las narices a mi amigo se inclinó de más y su vestidito subió dejando ver la carnita arriba de sus medias mí amigo de plano se agachaba para ver las nalgas, al fin tenía mi permiso, Paty dejó las botanas en la mesa y corrió a servir más tragos, regresó moviendo las nalgas nos entregó las bebidas, se sentó pegada a mí, le empecé a acariciar los muslos, Fer no perdía de vista mi mano, le levantaba el vestido para que tuviera una vista completa de sus ricos muuusslos solo nos dijo salud y levanto su vaso se empinó la cuba mi esposa se empujó el Tequila, se levantaron los dos a servir los tragos mientras fui a hacer pipi al baño, me quede un rato de más para dejarlos solos, cuando salí seguían en el comedor charlando amenamente, nos fuimos a la sala Paty nos dijo que va a calentar la cena a fuego muy lento, luego regresó junto a mí, le acariciaba los muslos más lentamente subiendo su, vestido arriba de sus medias negras que contrastaba con su piel blanca el vestido seguía subiendo casi hasta su tanga, se le veía el liguero enganchado a sus medias Fernando se notaba caliente mi esposa como plancha yo haciendo el show para que mi amigo viera las bondades de mi esposa, Paty se puso de pie y nos dijo vamos a cenar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pasamos a la mesa redonda del comedor con un mantel largo Paty preparó espagueti a la mantequilla y unas pechugas de pollo con salsa blanca, vino rosado bien frío nos sirvió seguimos tomando el vino y charlando con entusiasmo, se acabó la botella descorché otra estábamos desinhibidos por las copas con el doble sentido cuando Fernando exclamó que ricas están tus pechugas, respondí sí riquísimas todos los días las pruebo, Jajaja reímos, pues a mí me deberían de dar una probadita dijo Fernando, con todo gusto le respondió Paty y le sirvió más pollo, no de este no, quiero de la otra pechuga viendo descaradamente las chichis de mí esposa. Como mi esposa estaba sentada entre los dos infló las tetas giró hacia Fer pues aquí están para lo qué gustes, Fernando nerviosamente me preguntó, ¿puedo? Claro que sí eres nuestro amigo y te queremos mucho nerviosamente acerco su mano a las pechugas de mi mujer y se las estrujaba suavemente, las tiene como las que cocinó ¡deliciosas!! Apretando un pezón.</p>
<p>Ese fue el detonador, mi esposa se puso muy caliente y le plantó un besote en la boca a mi amigo las lenguas se trenzaban, a mí me daban unos celos de la chingada ver a mi esposa metida en un beso de lujuria. La mano de Fernando se perdía bajo el mantel mi esposa jadeaba con fuerza, les dije en la sala vamos a estar más cómodos, Fernando te quiero dar una explicación de nuestro comportamiento, mi esposa y yo tenemos la fantasía de hacer un trío, buscamos detenidamente y coincidimos en que tú eres el elegido si tu aceptas puedes coger con mi esposa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡De veras!!...pero claro que acepto si somos amigos de toda la vida, me alegra mucho que me den esta oportunidad claro que quiero coger con este bombón estás bellísima, se volvieron a besar con fuego, mi esposa le empezó a desabrochar la camisa, Fernando bajaba el zíper del vestido, No se imaginan cómo disfrutaba de ver cómo se comían con los ojos y manos los dos, serví las copas bien cargadas hicieron una pequeña pausa pasamos a la sala a tomar las copas mientras mi señora nos modelaba su lencería con las chichis al aire, se veía muy hermosa nos bailaba frente a nosotros, Fernando no aguantó más se fue directo a bajarle la tanga a mi esposa, cuando lo hizo se quedó mudo y con ojos de plato al ver el coño tan rico totalmente depilado de mi esposa, de inmediato se metió entre las piernas a darle una mamadota de panocha muy intensa, los bigotes se le perdían dentro de la rajita de mi esposa que tenía una cadena de orgasmos que le cimbraban las nalgas, yo estaba feliz viendo como hacía gozar a mi esposa, me tomé mi cuba de un trago y me empecé a quitar la ropa, un rato después mi amigo se ponía de pie y mi esposa le limpiaba la boca con sus besos de fuego mientras le desabrochaba los pantalones, vaya escena que tenía enfrente mi esposa convertida en una actriz porno, bajándole los pantalones y los calzones al mismo tiempo se agachó a sacar los pantalones de sus pies, cuando subió su vista mi amigo tenía tan dura la verga que estaba pegada al estómago su glande ¡rebasaba el ombligo!! Mi esposa aprovechó para darle una sensual mamada de verga, el glande traspasaba sus anginas mientras te corre la lengua por todo el tronco, Fer aullaba con el tratamiento que le daba mi esposa, Fernando estaba a punto de correrse en la boca tomo a mi esposa de los hombros y la puso de pie se sentó en el sillón le pidió híncate sobre mí, Paty tomó su verga y la fue centrando en su coñito como estaba sobre lubricada por tanto orgasmo a pesar de ser muy estrecha ¡se le fue media verga para adentro, volvió a subir y se la clavó toda!!!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Uff, ¡al fin mi esposa estaba cogiendo con otro cabrón!!!... Las nalgas se le ondulaban subía y bajaba, me asomaba por todos lados. Veía como se aferraba el coño de mi esposa a la verga de mi amigo estábamos calientísimos los tres mi esposa le decía ¡que rico me estas cogiendo hhaagghh, hhagghh!! ¡Déjala toda adentro y no te muevas, me estoy viniendo muy rico!!! Las nalgas de mi mujer las movía como baile Hawaiano riquísimo, previendo las cosas, había dejado una pomada de Vitacilina (es vaselina) en un cajón del comedor fui por ella y se la unte en el culo a mi mujer,  le metí un dedo luego fueron dos me puse en el glande de mi verga, mi esposa entendió perfectamente lo que quería hacer levantó sus deliciosas nalgas, se la fui lentamente metiendo mientras le estrujaba las chichis, mi esposa se dejó caer en la pija de Fer se empezó a mover no me imaginaba ese placer extremo que se siente cuando la verga de mi amigo se roza con mi verga por la delgada membrana que las separa, ¡qué cosa tan deliciosa se siente!!! Mi esposa bramaba jadeaba y gritaba yo le pellizcaba los pezones a los dos, Fer le abría las nalgas nos movíamos los tres en forma alterna, las vergas se rozaban por dentro, fue demasiado Fernando se empezó a correr yo sentía los disparos de leche que le bañaban las entrañas de mi esposa eso lo sentía en mi en mi verga, me arrastro el orgasmo de ellos me empecé a correr cómo adolescente no paraba de aventar leche, le llenaba el culito mi esposa con las nalgas convulsionadas por la cadena de orgasmos que tenía, un rato después nos separamos, me levantaba le comente pareces la esposa de la película mira cómo te sale leche de los hoyos, corrí al baño mi esposa tras de mí, me dijo dame chance estoy repleta de leche, paso una pierna de cada lado del WC  le escurrían unos gotones de leche, le dije no te la saques toda que te quiero coger con la panocha llena de leche de Fernando, pues deja que me la vuelva a llenar que rico es coger con otro se siente riquísimo Papi gracias.</p>
<p>A golosa, quieres que Fernando te vuelva a coger sigo muy caliente Papi tomó una toalla para no manchar el sillón y se fue a la sala, Mi amigo estaba muy aseado con sus boxes puestos sirviendo más tragos, nos entregó las copas y le dijo a mi esposa; estás deliciosa he cogido con muchas mujeres, pero ninguna cómo tú de rica y sensual, le besaba profundamente la boca trenzando las lenguas, eso no me gusta que la bese pero que le meta la verga me pone feliz y me excita mucho, que loco estoy…  Brindamos por nuestra amistad, Fernando la recuesta en el sillón le empieza a dar una mamada tremenda de coño a culo se comía con mucho deleite las leches que le salían mi esposa se retorcía de placer, pensé este está cabrón se está comiendo mi leche uff, la verga le reventaba el bóxer mi esposa abría las piernas al máximo, él se puso de pie se arrancó el bóxer se acostó arriba de mi esposa ella se centraba el glande en la entrada de su vagina se le fue totalmente hasta los huevos, se besaban con mucha lujuria ya me estaba acostumbrando a los besos y me calentaba muchísimo ver a mi esposa bien empalada es alucinante ver como se desliza la verga por el coñito me asomaba por todos lados a centímetros me masturbaba lentamente cómo el esposo de la película, se le movían las nalgas de lado a lado los orgasmos de mi señora se marcaban en su panocha pues le venían punzadas y gritaba ¡qué rico me estas cogiendo hhaagghh!!! De pronto Fernando empieza a gruñir le encaja toda la verga a mi esposa y se empieza a correr yo me preparé tan pronto cómo se desenchufo corrió al baño, veía a mi esposa como la actriz de la película, le empezaba a brotar leche caliente, de inmediato se la metí toda de un empujón, no se imaginan lo que es sentir la panocha de tu esposa abierta ardiendo a cien grados y llena de leche ajena ¡es riquísimo es una cosa fuera de este mundo!!! La leche te hace un cosquilleo riquísimo, no se imaginan lo delicioso qué es, mi esposa y yo nos besamos con mucha lujuria eso la detonó empezó con una cadena de orgasmos mientras ella ondulaba las nalgas le daba con todo le pellizcaba los pezones estábamos cómo nunca en otra dimensión le di las gracias por ser tan buena compañera y por la rica cogida qué me estaba pegando me empecé a correr al fondo de su panochita que delicia estar mezclando leches muy adentro. Sentí una mirada es Fernando que nos veía coger sin parpadear.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Que rico cogen se ve que se quieren mucho, así es estimado Fernando se acercó a mi esposa mientras le estrujaba las chichis, te puedo mamar tu papayita se me antoja mucho, mi esposa de inmediato abrió sus piernas y él se fue a devorar las leches que le brotaban, los ojos de mi esposa hacían bizcos por la intensidad de la mamada que estaba recibiendo, ella lo jalaba por la nuca y lo pegaba más a la panocha luego se dedicó a mamar el culito después de un rato de mamadas le preguntó ¿te puedo coger por el culo? Pero con mucho cuidado casi nunca lo hago por ahí, la alegría se reflejaba en la cara de Fernando le pasé el tubo de la pomada mi esposa se puso en cuatro mi amigo le aplicaba abundantemente le preparaba el culito metiendo lentamente un dedo luego dos se puso un plastón en la punta de su palo mi esposa ponía sus manos en el descansabrazos del sillón paraba sus hermosas nalgas ( Si supieran que en doce años de casados solo me dejó cogerla por ahí cómo tres veces) ahora luciéndose con mi amigo qué coge por todos lados a ver cómo le va.</p>
<p>Mi amigo se lo hacía con mucho cuidado metiendo la punta de su glande, mi esposa tenía una vena saltada en la frente, pero se empujaba con sus brazos hacia atrás para recibir más verga Fer le empujaba más, entró su glande completo mi esposa jadeaba le encajaba otro tramo de verga, me duele, pero ¡me gusta mucho hhaagghh!! Fernando se la empujó toda para adentro cógeme despacio estoy sintiendo mucho, aay que rico me estás cogiendo ¡me estoy viniendo mucho!!! Dale un poco más rápido ¡me la dejas adentro toda!! Yo estaba absorto viendo sin parpadear como le entraba esa tranca por el culo a mi mujercita me estaba masturbando lentamente, Fernando aceleró sus movimientos se aferraba a las nalgas de mi esposa de pronto se la clavó toda y empezó a bufar llenándola de leche, Que cogida le metió por el culo, lentamente se la sacó y empezó a brillar su leche en el culo abierto de Paty, aproveché la posición de mi esposa y se la metí lentamente sin parar hasta el fondo, las nalgas las movía en todas direcciones es alucinante lo que se siente el culo abierto, muy caliente repleto de leche que te quema la verga, le di como cinco empujones y me corrí a borbotones las leches se mezclaban, cuando me quité Fernando sin decir nada le daba una mamadota de culo a mi esposa tragando toda la leche qué salía se lo dejó limpiecito mientras mi esposa respiraba muy rápido.</p>
<p>Nos sentamos a platicar todos encuerados y a tomar otra copa solo que mi esposa cambio a Beyles. Fernando nos confiaba que le cumplimos su fantasía que tenía desde hace muchos años que era coger con mi esposa, no sabes las más de doscientas puñetas que te he dedicado, pues muchas gracias por tus buenos deseos le respondía mi mujer, pero cómo son las cosas nunca nos demostraste nada, notaba que a veces se te iban los ojitos a mis nalgas, pero es normal muchos amigos lo hacen, pues cómo no se les van los ojos si las tienes divinas, si los humanaos platicáramos más de nuestras deseos sería un mundo con más comprensión, bueno pues ya me voy ha sido todo un placer visitarlos espero qué nos veamos más seguido, oye Fer no vayas a platicar nada de lo qué pasó, cómo crees que voy a decir algo, se me acaba la novia, nos medió vestimos mi esposa solo se puso el vestido Fernando se despidió de mi con un abrazo y de mi esposa con un efusivo beso de lujuria con un fuerte agarrón de nalgas se fue.</p>
<p>La tanga de mi esposa nunca apareció se la llevó el muy cabrón. Recogimos lo que se pudo del tiradero eran las cuatro treinta de la madrugada nos fuimos a dormir.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos acostamos agotados por las cogidas que nos pegó mi esposa, durante la noche corría por mi mente la película de mi esposa cogiendo con mi amigo, le acariciaba la rajita me dejaba la mano con mucha leche recordé que mi amigo se la bebía toda, me entró la curiosidad empecé a chupar mis dedos sabia agridulce no estaba mal, cerraba los ojos y las imágenes de mi esposa cogiendo con Fernando volvían a mi mente. </p>
<p>Despertamos el domingo a las dos de la tarde, mi mujer me decía que le dolía el culito y la raja de tanto coger, no me puedo ni sentar uyy, además tengo mucha cruda andaba muy borracha anoche, bueno ¿pero te gustó? No me gustó, me fascinó eso de andar de ¡puta es delicioso!! Jejeje. Qué razón tenías Papi es delicioso coger con dos, pero qué va a pensar Fernando de mí me cogió por mi colita. Pues nada es solo una fantasía que tenemos, ya ves su confesión. que desde hace muchos años tenía muchas ganas de coger contigo que te ha dedicado más de doscientas puñetas, es mucha leche derramada en tu honor. Jajaja. Sí es mucha, lo que me sobre calentó además de qué mama muy rico es que se comiera tu leche Papi, no le importa de quien es, él se la come toda si está cabrón. Pues sí es leche no sabe mal yo me la trago con gusto, pero qué le guste a un hombre no es común. Tú has visto que cuando me has llenado la boca de leche y te he querido besar te me quitas. La próxima vez me mamas la verga y luego besas a Fernando para ver que hace. Luego cuando se la mamé a Fer y te besé a ti, ¿a ver qué haces?...</p>
<p>Nos metimos a bañar muy rico le daba unas enjabonadas tremendas con la esponja en su rajita depilada, nos besamos cómo novios el chile se me paró, pero ella no quiso nada, estaba muy cogida haciendo el recuento solo se hecho seis palos en una noche, cuando mucho nosotros nos echamos dos a la semana. Luego recalentamos el espagueti y el pollo y comimos muy rico con unas cervezas y un tequila, arreglamos todo el mugrero de la noche anterior, nuestros hijos llegaron a las seis de la tarde y todo normal solo que Paty se tenía que sentar de lado pues le ardía el culito. </p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/">En Grupo</category>                        <dc:creator>Gabriela Dominguez</dc:creator>
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				                    <item>
                        <title>No es lo que parece</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/no-es-lo-que-parece/</link>
                        <pubDate>Sat, 03 Oct 2026 15:32:03 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[NO ES LO QUE PARECE
 
 
Después de algunos años dedicada por completo a la crianza de su hijo, Laura, de treinta seis años, volvía al mundo laboral con la sensación de estar empezando otr...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<div data-olk-copy-source="MessageBody">NO ES LO QUE PARECE</div>
<div> </div>
<div> </div>
<div class="x_elementToProof">Después de algunos años dedicada por completo a la crianza de su hijo, Laura, de treinta seis años, volvía al mundo laboral con la sensación de estar empezando otra vida. No lo hacía escapando de su hogar ni de su marido —todo lo contrario—, con Fede, su esposo, atravesaban el mejor momento en años. La maternidad, lejos de alejarlos, los había unido con una complicidad madura, intensa, sólida.</div>
<div> </div>
<div>Pero algo dentro de ella también pedía pista, no por carencia, sino por deseo. Deseo de reencontrarse con su versión profesional, con el vértigo de una agenda, con ropa de oficina ajustada y tacos finos y altos que hacían sonar sus pasos con firmeza.</div>
<div> </div>
<div class="x_elementToProof">La empresa no era gran cosa, pero tenía potencial, pero también tendría a alguien diferente, a él, a Iván.</div>
<div> </div>
<div>Iván era su compañero de escritorio.</div>
<div>Treinta y tantos, seguro de sí mismo, siempre elegante y con una sonrisa pícara, abiertamente gay y sin dramas con nadie, desde el primer día, Iván fue una ráfaga de energía.</div>
<div> </div>
<div>—Nena, ese escote pide guerra —le soltó apenas la vio entrar con su camisa celeste.</div>
<div>Laura se rió, sorprendida.</div>
<div>—¿Así me vas a saludar todos los días? - respondió al tiempo que cerraba un botón en su camisa con el sonrojo de sentirse provocativa</div>
<div>—No. Algunos te voy a decir cosas peores —dijo él, y le guiñó un ojo.</div>
<div> </div>
<div>No había nada sexual, pero sí una química rara, cargada de miradas, carcajadas compartidas, secretos en voz baja. Iván era como una mejor amiga traviesa, pero en cuerpo de varón atractivo.</div>
<div>Y lo que empezó como un juego de oficina pronto se volvió algo más.</div>
<div>Más provocador.</div>
<div>Más íntimo.</div>
<div>Más... inesperado.</div>
<div> </div>
<div>Iván era un huracán. Siempre impecable, siempre con alguna ironía en la punta de la lengua, siempre atento.</div>
<div>Laura había perdido la cuenta de las veces que él la hacía reír, aún cuando ella ni tenía ganas. Lo que al principio era pura simpatía con pluma, se había convertido en una conexión difícil de explicar.</div>
<div> </div>
<div>—Dios mío, Laurita, esa pollera te hace un culo de escándalo. —le decía sin mirarla a los ojos, como si fuera un comentario sobre el clima.</div>
<div>—Sos un tarado.</div>
<div>—Lo digo con respeto profesional. No es acoso si es gay, ¿o sí?</div>
<div> </div>
<div>Laura reía, al principio sin pensarlo, pero después, con cierto cosquilleo en la espalda. Empezó a notarlo. A notar que Iván la miraba diferente a como miraba al resto. Con un brillo que no era solo de chisme o envidia estilística. Era... otra cosa.</div>
<div> </div>
<div>En la oficina, sin embargo, notaba algo incómodo: Iván no era querido, lo toleraban, sí, pero no lo incluían en los almuerzos ni en las charlas pesadas de los varones. Hacían bromas en voz baja, le daban tareas que otros evitaban. A veces incluso a ella la miraban con rareza por llevarse tan bien con él.</div>
<div> </div>
<div>Un día, en casa, lo comentó con Fede mientras cocinaban.</div>
<div><br />—Hoy Iván me hizo reír tanto... Te juro, es un personaje.</div>
<div>—¿Iván? ¿El putito ese con voz de locutora? —dijo Fede entre risas.</div>
<div>Laura frunció el ceño.</div>
<div>—No seas así. Es buena persona.</div>
<div>—Bueno, mientras no se te tire encima...</div>
<div>—Tranquilo, es gay.</div>
<div>—Mmm... —Fede sonrió con una ceja levantada—. Esos son los peores, miran a las mujeres sin culpa, y las mujeres solo no se incomodan, y lo peor, en charlas inocentes le arrancan hasta el ultimo secreto </div>
<div> </div>
<div>Laura lo dejó pasar. Pero esa noche, en la cama, pensó en Iván.</div>
<div>En su forma de mirarla.</div>
<div>En cómo la hacía sentir, sin tocarla.</div>
<div>En cómo su voz afeminada la descolocaba... y a la vez, la confundía.</div>
<div>Porque si era tan "gay", ¿por qué a veces parecía leerle el cuerpo mejor que cualquier hombre?</div>
<div>Y además, las palabras de su esposo, porque ella sabía que le había confesado secretos de cama solo por ser gay, porque a ningún otro hombre se las hubiese confesado</div>
<div> </div>
<div>Y entonces recordó lo que él le había dicho esa tarde, sin más:</div>
<div> </div>
<div>—Tranquila, amor. Yo soy gay... pero no ciego.</div>
<div> </div>
<div>Y no supo si reír, enojarse... o seguir pensando en eso mientras se metía la mano bajo las sábanas.</div>
<div> </div>
<div> </div>
<div> </div>
<div>Era sábado a la tarde, y Laura había salido de shopping con dos amigas de siempre. Ropa, cafés, risas y comentarios sobre hombres, como en los viejos tiempos.</div>
<div> </div>
<div>—¿Ese escote es para trabajar o para provocar, Laura?</div>
<div>—Para que Iván me diga que estoy buena sin que le importe —dijo entre risas, sabiendo que, aunque lo decía como chiste, había una pequeña verdad escondida ahí.</div>
<div> </div>
<div>Estaban en una tienda de decoración, entre velas aromáticas y cuadros minimalistas, cuando lo vio.</div>
<div>Iván.</div>
<div>Y con él, un hombre que le robó el aliento.</div>
<div> </div>
<div>Joven, de unos treinta y pocos. Rubio, de piel perfecta, mandíbula de actor y una sonrisa que irradiaba seguridad. Alto, atlético. Vestía con elegancia pero sin esfuerzo. Tenía el brazo pasado por la cintura de Iván, como si fuera lo más natural del mundo. Y lo era.</div>
<div> </div>
<div>Laura se quedó congelada un segundo.</div>
<div>Iván la vio, sonrió con su gesto habitual y se acercó con paso firme.</div>
<div> </div>
<div>—¡Laurita! —la besó en la mejilla—. Qué divina estás.</div>
<div>—Gracias... —dijo ella, todavía aturdida—. Qué sorpresa verte por acá.</div>
<div>—Te presento a Matías, mi pareja. Y sí, está tan bueno como parece —agregó con una sonrisa descarada.</div>
<div> </div>
<div>Matías le estrechó la mano con un gesto encantador.</div>
<div>—Así que vos sos la famosa compañera que lo hace reír. Un gusto.</div>
<div>—El gusto es mío —respondió Laura, mientras pensaba “¿Qué hace este hombre perfecto con Iván?”, sin poder evitarlo.</div>
<div> </div>
<div>La charla duró apenas unos minutos. Un intercambio cordial, simpático, sin tensión. Cuando se despidieron, Laura volvió con sus amigas como si nada. Pero por dentro, algo la quemaba.</div>
<div> </div>
<div>—¿Ese era el famoso Iván? —preguntó una de ellas.</div>
<div>—Sí... y ese con él, su pareja.</div>
<div>—Mamita... ¡qué desperdicio! —dijo la otra, y todas rieron.</div>
<div> </div>
<div>Laura rió también, pero su risa fue más amarga.</div>
<div>No porque deseara a Matías.</div>
<div>Sino porque de pronto, la fantasía que había tejido con Iván se le desmoronó en la cara.</div>
<div>O eso creyó...</div>
<div> </div>
<div>Porque el lunes siguiente, cuando volvió a la oficina, Iván la esperó en su escritorio, con una sonrisa nueva, más filosa, más oscura.</div>
<div> </div>
<div>—¿Te gustó Matías, no? —le dijo sin filtro.</div>
<div>Laura lo miró, incómoda.</div>
<div>—Es hermoso. Pero no es mi tipo.</div>
<div>Iván se acercó un poco más.</div>
<div>—¿Y si te dijera que a él le gustás vos?</div>
<div> </div>
<div>Laura se quedó helada.</div>
<div>Pero Iván solo sonrió, se sentó en su silla y volvió a mirar la computadora, como si no hubiera dicho nada.</div>
<div> </div>
<div> </div>
<div> </div>
<div>El jueves por la tarde, una reunión clave con gerencia fue cancelada a último momento. Laura ya se había mentalizado para quedarse hasta tarde, y al ver su agenda en blanco sintió un vacío distinto... uno que no tenía nada que ver con el trabajo.</div>
<div> </div>
<div>Iván se le acercó con un mate en la mano y cara de fastidio.</div>
<div> </div>
<div>—¿Viste? Suspendieron todo. Y yo que me había perfumado para impresionarte.</div>
<div>Laura sonrió con un dejo de picardía.</div>
<div>—Te lo estás tomando muy a pecho eso de conquistarme.</div>
<div>—Te aviso que Matías está celoso. Dice que te menciono demasiado.</div>
<div>—¿Y tiene motivos?</div>
<div> </div>
<div>Iván no respondió. Solo la miró con esa mezcla de burla y malicia que ya no sabía cómo leer.</div>
<div> </div>
<div>Laura volvió a su escritorio, pero algo ya estaba decidido. No de forma racional, pero sí en su cuerpo.</div>
<div>El escote, el perfume que se había puesto esa mañana, la depilación que se hizo la noche anterior sin saber por qué.</div>
<div>Todo apuntaba a ese momento.</div>
<div> </div>
<div>Minutos después, sin levantar la voz, le dijo:</div>
<div><br />—¿Qué vas a hacer ahora?</div>
<div>—Nada, irme a casa. ¿Vos?</div>
<div>—Tengo ganas de seguir la charla que dejamos pendiente.</div>
<div>—¿Qué charla?</div>
<div>—La que empezó cuando me dijiste que Matías se fijó en mí.</div>
<div> </div>
<div>Iván la miró fijo. Por primera vez, sin risa.</div>
<div>Silencio.</div>
<div>Luego habló:</div>
<div> </div>
<div>—¿Querés venir un rato? Total, ya estamos fuera de horario.</div>
<div> </div>
<div>Ella asintió, como si fuera algo natural.</div>
<div>Como si no estuviera traspasando una línea invisible.</div>
<div><br />El viaje fue corto. Manejaron en silencio, con música suave. Laura miraba por la ventana, pero sentía el pulso en la garganta.</div>
<div> </div>
<div>Cuando llegaron al departamento, Matías ya estaba en casa.</div>
<div>Pantalón jogging, remera blanca ajustada, sonrisa fácil.</div>
<div> </div>
<div>—¡Mirá a quién trajiste! —dijo al verla—. La dama de los labios perversos.</div>
<div>—Qué observador —respondió Laura, nerviosa pero disimulando.</div>
<div> </div>
<div>La casa era moderna, cálida. Mucho más masculina de lo que esperaba, nada de clichés gays.</div>
<div>Se sentaron los tres en el living, con una botella de vino. La charla fluyó rápido: cine, música, chismes de oficina. Las bromas iban y venían. Iván era puro fuego verbal y Matías la miraba con una calma peligrosa.</div>
<div> </div>
<div>En un momento, Laura se quitó los zapatos y estiró las piernas, el vino le estaba haciendo efecto, la risa era más suelta.</div>
<div>La mirada de Matías, más directa.</div>
<div>La de Iván, más calculada.</div>
<div> </div>
<div>—¿Así que nunca estuviste con dos hombres? —preguntó Iván de la nada, con esa sonrisa inocente que no engañaba a nadie.</div>
<div>Laura lo miró con sorpresa.</div>
<div>—¿Esa es tu forma de preguntar si me quiero quedar?</div>
<div>—No. Esa es mi forma de preguntarte si estás lista para dejar de hacerte la que no entendés lo que está pasando.</div>
<div> </div>
<div>Matías no dijo nada. Solo la miró.</div>
<div>Laura tomó un sorbo más de vino, pero no respondió.</div>
<div> </div>
<div>Iván y Matías se miraron apenas.</div>
<div>Y sin decir palabra, comenzaron a besarse, lento, en la boca, con hambre contenida y sin pudor.</div>
<div>Laura sintió una punzada eléctrica que le recorrió la espina dorsal, no era sorpresa lo que sentía, era algo más físico, algo visceral, deseo.</div>
<div> </div>
<div>Los observó desde su lugar, sin moverse. El vino giraba lento en su copa, mientras su otra mano, como si tuviera vida propia, se coló por el escote de su blusa, primero acarició apenas el inicio del pecho, después se atrevió a más.</div>
<div>Sus dedos rozaron un pezón endurecido, sintió cómo su entrepierna palpitaba, caliente, húmeda.</div>
<div>Abrió un poco más las piernas, los dedos bajaron, su respiración se volvió errática.</div>
<div><br />Desde el sillón, Iván la miró de reojo.</div>
<div>Matías también.</div>
<div>Pero no se detuvieron.</div>
<div>Se besaban con fuerza, con deseo real. Se tocaban por encima de la ropa, marcando el ritmo que ella no podía seguir... pero sí imaginar.</div>
<div> </div>
<div>Iván fue el primero en hablar:</div>
<div> </div>
<div>—¿Te gusta mirar, Laurita?</div>
<div> </div>
<div>Ella no respondió. Solo apretó los labios y bajó los ojos, aún con la mano entre las piernas.</div>
<div> </div>
<div>Matías se acercó un poco, sin invadir.</div>
<div> </div>
<div>—Desnudate —le dijo con voz calma, sin orden ni súplica—. Queremos verte.</div>
<div> </div>
<div>Laura sintió un escalofrío. Su cuerpo entero temblaba, pero no de miedo. De entrega.</div>
<div>En su mente se cruzaban sus sensaciones, era casada, y estaba frente a dos hombres, pero a esos hombres no le gustaban las mujeres</div>
<div>Se puso de pie, dejó la copa sobre la mesa, y comenzó a desvestirse.</div>
<div>Primero la blusa, después la pollera ajustada, meneando las caderas, la bajó despacio.</div>
<div>Quedó en ropa interior. Dudó.</div>
<div> </div>
<div>Iván se levantó, caminó hacia ella y le acarició apenas el mentón con dos dedos.</div>
<div> </div>
<div>—Hasta acá llegaste pensando que controlabas esto, ¿no?</div>
<div>Ella asintió sin palabras.</div>
<div>—Bueno... —dijo él, mientras le desabrochaba el corpiño con una sola mano— ahora vas a tener que improvisar.</div>
<div> </div>
<div>Laura ya no era una invitada, era el centro.</div>
<div>Estaba desnuda, tibia, con el cuerpo tenso y la entrepierna encharcada. Y los tenía a los dos ahí: expectantes, semidesnudos, con la piel vibrando.</div>
<div> </div>
<div>Caminó hacia Iván y le tomó el rostro entre las manos.</div>
<div>Lo besó.</div>
<div> </div>
<div>La boca de él era suave, más cálida de lo que imaginaba. Se dejó besar, sin dirigir.</div>
<div>Luego giró hacia Matías, sin dudar, y repitió el gesto.</div>
<div> </div>
<div>El beso con Matías fue distinto: más firme, con presión, con un leve gemido ahogado que escapó de ella sin permiso.</div>
<div>Se separó unos centímetros, los miró a ambos, y dijo con voz ronca:</div>
<div> </div>
<div>—Ya está. Quería saber cómo besaban los gays.</div>
<div> </div>
<div>Ellos rieron, pero bajito, como si supieran que lo mejor venía ahora, mientras terminaban de desnudarese</div>
<div>Y así fue.</div>
<div> </div>
<div>Laura señaló el futón.</div>
<div>—Acuéstense. Los dos. Boca arriba. Pero enfrentados.</div>
<div> </div>
<div>Ellos obedecieron, intrigados.</div>
<div>Los cuerpos quedaron alineados, opuestos, con las cabezas en direcciones contrarias, las piernas abiertas... y sus penes, ya duros, apuntándose, encontrándose base con base.</div>
<div><br />Laura se agachó y miró.</div>
<div>Eso era lo que quería.</div>
<div>Eso la encendía.</div>
<div>Dos vergas gruesas, oscuras, paralelas, palpitando juntas como una escultura viva de carne.</div>
<div> </div>
<div>—Así me gusta verlos —susurró.</div>
<div> </div>
<div>Se colocó entre ambos, de rodillas, las manos sobre los muslos tensos de ellos.</div>
<div>Los acarició al mismo tiempo.</div>
<div>Las yemas de sus dedos bajaron y rodearon ambas vergas, como si fueran una sola.</div>
<div>Las unió con sus palmas.</div>
<div>Las apretó juntas, haciendo que se rozaran, que se endurecieran aún más.</div>
<div> </div>
<div>Iván respiraba entrecortado.</div>
<div>Matías cerraba los ojos, mordiéndose el labio.</div>
<div> </div>
<div>Laura se inclinó y pasó la lengua por el punto donde ambas se tocaban.</div>
<div>El gemido de los dos fue unísono.</div>
<div>Ella sonrió.</div>
<div>—No me excita verlos penetrarse. Pero esto… esto sí. - dijo como marcando el terreno</div>
<div> </div>
<div>Y entonces empezó a mover las manos arriba y abajo, masturbándolos al mismo tiempo, con ritmo lento, firme, envolvente. Las bocas de ellos se abrieron, los torsos se arqueaban, pero no se tocaban. Era ella la que manejaba todo.</div>
<div> </div>
<div>Laura los miraba. Los lamía.</div>
<div>Los provocaba.</div>
<div>Y por primera vez, no sintió culpa, ni duda.</div>
<div>Solo un pensamiento se repetía:</div>
<div>“Esto no es lo que parece. Es mucho mejor.”</div>
<div> </div>
<div>Ella se inclinó. Primero los acarició con los labios, apenas. Una lengua juguetona por la base, una succión ligera en la punta.</div>
<div>Pero eso no era suficiente, los observó, tan cerca, tan juntos.</div>
<div>Y su boca...</div>
<div>Su boca los quería a los dos.</div>
<div> </div>
<div>Abrió bien los labios, ladeó la cabeza y comenzó a introducirlos al mismo tiempo.</div>
<div>No completamente. No entraban del todo.</div>
<div>Pero logró envolver ambas cabezas con la humedad de su lengua, con la presión de sus labios.</div>
<div>La sensación la desbordó, era caliente, salado, masculino, vivo.</div>
<div> </div>
<div>Chupaba, lamía, babeaba sobre ellos sin culpa.</div>
<div>Los giraba apenas con las manos, los frotaba uno contra el otro, los acariciaba desde el tronco hasta las puntas como si fueran un solo objeto, uno que ella poseía.</div>
<div>Iván gemía sin contenerse, Matías la miraba entre jadeos, incrédulo, con los músculos tensos.</div>
<div> </div>
<div>—¿Te gusta? —murmuró Iván entre suspiros.</div>
<div>Ella soltó apenas los penes y respondió sin dejar de acariciarlos:</div>
<div>—No...</div>
<div>Volvió a chuparlos.</div>
<div>Se detuvo otra vez.</div>
<div>—Me encanta.</div>
<div> </div>
<div>El sabor de los dos se mezclaba en su lengua como un cóctel prohibido.</div>
<div>Sabía a carne, a lujuria, a poder.</div>
<div>Su poder.</div>
<div> </div>
<div>Y mientras lo hacía, mientras su boca se estiraba para lamer las dos vergas al mismo tiempo, su mente ya palpitaba la próxima jugada.</div>
<div class="x_elementToProof">Porque no iba a conformarse con eso, no esta noche.</div>
<div> </div>
<div>Tenía hambre.</div>
<div>De probarlos por dentro.</div>
<div>De montarse sobre uno.</div>
<div>Mientras el otro la llenaba por detrás.</div>
<div>Tenía imágenes que la hacían temblar.</div>
<div>Y el calor en su entrepierna era ya insoportable.</div>
<div> </div>
<div>Pero no tenía prisa.</div>
<div>Quería que los cuerpos se rindieran ante ella.</div>
<div>Quería saborearlos hasta que suplicaran ser parte de su fantasía.</div>
<div> </div>
<div>Porque en el fondo, Laura sabía algo que ellos aún no imaginaban del todo:</div>
<div> </div>
<div>Esta historia no iba a terminar esa noche.</div>
<div> </div>
<div>La habitación olía a vino, saliva y sexo.</div>
<div> </div>
<div>Laura los miraba desde arriba, desnuda, con el cabello desordenado y los pezones duros. Los dos hombres seguían acostados, uno frente al otro, sus cuerpos extendidos, tensos, con los penes duros brillando por la mezcla de su propia excitación y la saliva de ella.</div>
<div>Ella se colocó entre ambos.</div>
<div> </div>
<div>—Muévanse un poco —ordenó con voz suave pero firme.</div>
<div> </div>
<div>Ellos obedecieron sin chistar. Se acomodaron de forma que sus caderas quedaran muy cerca, los glandes tocándose. Laura se puso de pie sobre el futón, sus piernas temblorosas, abiertas. El calor de su sexo goteaba.</div>
<div>Ella los miró desde arriba, respiró hondo y dijo:</div>
<div> </div>
<div>—No quiero uno en cada agujero.</div>
<div>Ambos la miraron, confundidos.</div>
<div>—Quiero los dos... ahí —y se acarició el pubis con tres dedos, dejando claro a dónde se refería.</div>
<div> </div>
<div>Matías abrió los ojos.</div>
<div>Iván se mordió el labio.</div>
<div>—¿Estás segura?</div>
<div>—No pregunten. Ayúdenme.</div>
<div><br />Se agachó despacio. El primer roce de ambos glandes contra su sexo la hizo gemir.</div>
<div>Estaba empapada, caliente como nunca. Pero eso no evitaba la resistencia: dos vergas gruesas, al mismo tiempo, en su concha... era una locura.</div>
<div> </div>
<div>Apoyó una mano en el pecho de cada uno, y con la otra se separó los labios vaginales, guiando, acomodando.</div>
<div>Al principio dolió.</div>
<div> </div>
<div>Mucho.</div>
<div>El tejido se estiraba más de lo que creía posible.</div>
<div>Tuvo que detenerse y respirar.</div>
<div>Volver a intentar.</div>
<div>Mojada, sí. Pero no lo suficiente.</div>
<div>Nunca lo suficiente para eso.</div>
<div> </div>
<div>—Tranquila —susurró Iván, con una mano en su cintura.</div>
<div>—Relajate —murmuró Matías, acariciándole el muslo.</div>
<div> </div>
<div>Laura se mordió el labio y bajó un poco más.</div>
<div>Los dos glandes entraron juntos, apenas la punta.</div>
<div>Ella gritó.</div>
<div>No de dolor, de shock, de gloria.</div>
<div> </div>
<div>Y siguió.</div>
<div>Milímetro a milímetro.</div>
<div>Peleando contra el instinto de retroceder, obligándose a tragarlos a los dos.</div>
<div>Los sintió frotarse dentro de ella, luchando por espacio en ese túnel ardiente y estrecho.</div>
<div>Esa presión la volvía loca.</div>
<div> </div>
<div>Cuando logró encajarlos hasta la mitad, sus piernas temblaron, sus uñas se clavaron en el pecho de Iván, sus ojos se cerraron.</div>
<div>Y entonces... se dejó caer.</div>
<div>Hasta el fondo.</div>
<div>Ambos adentro.</div>
<div>Por completo.</div>
<div> </div>
<div>Un alarido le escapó desde el alma.</div>
<div>Iván y Matías gemían, sorprendidos, incrédulos, sus rostros desfigurados de placer.</div>
<div> </div>
<div>—No puedo creerlo... —jadeó Matías.</div>
<div>—La estás sintiendo... ¿me estás sintiendo a mí? —preguntó Iván.</div>
<div>—Sí... sí... están dentro de mí, los dos... juntos... —gimió ella, con la voz quebrada.</div>
<div> </div>
<div>La fricción entre ambos dentro de su concha era brutal.</div>
<div>Cada movimiento la hacía vibrar por dentro, el roce de sus penes chocando en su interior, desgarrándole el alma de placer.</div>
<div> </div>
<div>Laura comenzó a moverse despacio.</div>
<div>Ascendía y bajaba.</div>
<div>Era doloroso.</div>
<div>Era bestial.</div>
<div>Era delicioso.</div>
<div> </div>
<div>Pero Laura se detuvo.</div>
<div>Ambos hombres estaban jadeando, sus cuerpos temblaban bajo el peso de lo que acababan de vivir.</div>
<div>Sus penes seguían dentro de ella, apretados, calientes, palpitantes.</div>
<div>Pero algo en su mente la hizo reaccionar.</div>
<div> </div>
<div>"No puedo seguir así. No sin protección. No estoy tranquila, las pastillas no son suficientes."</div>
<div> </div>
<div>Respiró hondo, cerró los ojos un segundo, y se levantó despacio, liberándolos con un gemido húmedo y profundo.</div>
<div> </div>
<div>—¿Qué pasa...? —preguntó Matías, entrecortado.</div>
<div>—Nada... —susurró ella—. Ya lo tuve. Lo que quería ya lo tuve.</div>
<div> </div>
<div>Ambos quedaron mirando, confundidos, como si les hubieran robado el paraíso a mitad del viaje.</div>
<div>Pero Laura no los abandonó, se agachó entre ellos.</div>
<div>Tomó la verga de Matías, aún empapada y rígida, y empezó a masturbarla con decisión.</div>
<div> </div>
<div>—Todavía me deben algo —dijo con una sonrisa torcida.</div>
<div>Lo hizo con ganas. Con fuerza. Como si necesitara sacarle el alma por el glande.</div>
<div>Matías se arqueó, jadeando.</div>
<div> </div>
<div>—Mierda... Laura... pará... voy a...</div>
<div> </div>
<div>Ella no paró. Aceleró. Apretó.</div>
<div>Y justo en ese momento, giró su cuerpo y apuntó la corrida.</div>
<div> </div>
<div>El chorro caliente de semen saltó y cubrió la otra pija, la de Iván.</div>
<div>Que estaba dura, brillante, mojada.</div>
<div>Y de pronto, bañada.</div>
<div>Con la leche de su amigo.</div>
<div>Descaradamente. Deliberadamente.</div>
<div> </div>
<div>—¡¿Qué carajo...?! —exclamó Iván, al sentir el calor ajeno esparciéndose sobre su propio glande.</div>
<div>Pero no retrocedió.</div>
<div>Ni un milímetro.</div>
<div> </div>
<div>Laura lo miró directo a los ojos mientras extendía la mano y repartía el semen con sus dedos, como quien unta miel sobre un postre.</div>
<div>Lo masajeó.</div>
<div>Lo embarró.</div>
<div>Lo hizo suyo.</div>
<div> </div>
<div>—Ahora sí... —dijo, mirándolo de abajo—. Ahora sos vos el que me debe algo.</div>
<div> </div>
<div>El ambiente estaba cargado, espeso, sucio de placer.</div>
<div>Nadie hablaba. Solo respiraban.</div>
<div>Iván tragó saliva.</div>
<div>Su pene palpitaba, brillante, cubierto del semen de su amigo.</div>
<div>Y Laura le había gustado tanto más así.</div>
<div> </div>
<div>Ella le lamió un poco la punta, recogiendo apenas una gota de la mezcla.</div>
<div>Y susurró:</div>
<div> </div>
<div>—Nunca me sentí tan puta.</div>
<div>Y nunca me excité tanto.</div>
<div><br />Laura se relamió lentamente mientras aún tenía la verga entre los labios, tibia y tensa, con el sabor reciente de su descarga mezclado con su propia excitación. Se sentía poderosa. Dueña del momento. Alzó la vista y vio al otro, que la miraba entre atónito y encendido, con su miembro completamente erguido, brillando por la mezcla de fluidos.</div>
<div> </div>
<div>Sin decir una palabra, Laura se arrastró sobre sus rodillas y lo tomó también. Primero con una mano, firme, envolviéndolo como si ya lo conociera de antes, como si supiera exactamente cómo hacerle perder el control. Luego fue su lengua: lenta, precisa, provocadora. Lamía desde la base hasta el glande, como quien disfruta un manjar prohibido.</div>
<div> </div>
<div>—¿Así se besan entre ustedes? —susurró, con una sonrisa ladina, justo antes de metérselo entero en la boca.</div>
<div> </div>
<div>El hombre gimió. Ella lo sintió temblar. Jugó con la lengua, con la presión de los labios, con el ritmo. Cada vez que lo sacaba de su boca, lo acariciaba con la mano, lo humedecía aún más. A su lado, el primero aún respiraba agitado, observando, fascinado por ese despliegue de deseo femenino desatado.</div>
<div> </div>
<div>Laura no pensaba detenerse. Estaba en ese estado donde el cuerpo manda, donde la moral se corre y todo se reduce a piel, sudor y ganas. Y justo cuando sintió que el segundo también iba a explotar, lo sostuvo con fuerza, lo miró a los ojos... y lo dejó hacerlo. Todo. En su lengua. En su boca. Y lo tragó sin apartar la mirada.</div>
<div> </div>
<div>Luego se recostó en medio de los dos, jadeando, con una sonrisa de placer absoluto. Cerró los ojos, sintiendo el calor de ambos cuerpos rodeándola y la mezcla de sabor de ambos que aun estaban presentes en sus papilas gustativas y le parecía llegar hasta lo profundo de su garganta, de su esófago</div>
<div class="x_elementToProof"><br />Laura miró la hora en la pantalla del celular, no era tarde para un día jueves, pero si para una reunión de oficina. El cuerpo aún le temblaba, húmedo y cálido, pero una sensación sorda comenzaba a filtrarse entre el placer: la conciencia.</div>
<div> </div>
<div>Se levantó sin decir palabra, se vistió con movimientos lentos, mecánicos, como si no quisiera romper algo frágil que quedaba flotando en esa sala. Los dos hombres la miraron en silencio. Uno le dedicó una sonrisa ladeada, el otro una caricia en el muslo que no buscaba retenerla, sino despedirla.</div>
<div> </div>
<div>—Nos vemos, Lau —le dijo él, el compañero, el que hasta ayer solo compartía planillas de Excel y cafés entre reuniones.</div>
<div> </div>
<div>Laura no respondió. Apenas una mirada que decía más de lo que se atrevía a poner en palabras. Cerró la puerta del departamento sin mirar atrás.</div>
<div> </div>
<div>Ya en la calle, la brisa fresca golpeó el rostro, tomó el primer taxi que se cruzó en su camino, viajó en silencio, como si cada cuadra la acercara de nuevo a la otra versión de sí misma.</div>
<div>Al llegar, su esposo estaba recostado en el sillón, adormilado frente al televisor. El mismo pijama de siempre, la misma rutina de cada noche. Ella le dejó un beso suave en la mejilla.</div>
<div> </div>
<div>—¿Todo bien? —preguntó él sin abrir los ojos.</div>
<div> </div>
<div>—Sí, todo bien —mintió, con una dulzura inesperada en la voz.</div>
<div><br />Se preparó un té y agarró un par de bizcochos del día anterior, y subió a ver a su hijo. Dormía boca abajo, abrazado a su peluche. Laura se sentó en la punta de la cama y le acarició el cabello. Ese pequeño cuerpo respirando en paz era su ancla, su refugio, su verdad más sincera.</div>
<div> </div>
<div>Esa noche durmió poco. El cuerpo cansado, la mente despierta, y la concha llena de pecado. Daba vueltas entre sábanas con pensamientos inconclusos y sensaciones encontradas </div>
<div> </div>
<div> </div>
<div>El viernes la recibió con su peor cara: nublado, húmedo, gris. Laura llegó a la oficina más temprano que de costumbre, con ojeras disimuladas bajo una base ligera y el pelo recogido como señal de que no quería hablar demasiado. O eso creyó.</div>
<div> </div>
<div>A media mañana, él apareció. Sonriente. Como si la tarde anterior no hubiese sido una bomba atómica en sus vidas.</div>
<div> </div>
<div>—Buen día —dijo con su tono de siempre, apenas un matiz más bajo, más cómplice.</div>
<div> </div>
<div>—Hola —respondió Laura, sin levantar mucho la vista del monitor, escondida entre culpas y vergüenzas</div>
<div> </div>
<div>Hubo silencio unos segundos. Luego él se acercó con una carpeta.</div>
<div> </div>
<div>—¿Te dejo esto acá? Es lo del cliente nuevo.</div>
<div> </div>
<div>Ella asintió. Cuando él apoyó la carpeta, sus manos se rozaron apenas. Fue un segundo. Pero bastó para encender un relámpago en los ojos de ambos. Nadie más en la oficina entendía. Nadie más en la oficina sabía.</div>
<div> </div>
<div>Durante el almuerzo se sentaron juntos, como siempre. Hablaron de trabajo, de temas triviales, de nada. Pero bajo la mesa, el clima era otro. Una corriente subterránea unía sus cuerpos, hecha de recuerdos frescos y una tensión nueva.</div>
<div> </div>
<div>Al final del día, cuando las computadoras se apagaban y las sillas quedaban vacías, él pasó por su escritorio.</div>
<div> </div>
<div>—¿Te vas ya? —preguntó.</div>
<div> </div>
<div>—Sí. Tengo cosas en casa —respondió ella, secamente, como si tuviera miedo de quedarse.</div>
<div> </div>
<div>Pero él no se movió.</div>
<div> </div>
<div>—Lo de ayer… ¿vas a hacer como si no pasó?</div>
<div> </div>
<div>Laura lo miró fijo. Una pausa. Respiró hondo. Su voz salió baja, clara, decidida:</div>
<div> </div>
<div>—No sé todavía qué voy a hacer.</div>
<div> </div>
<div>Él asintió. Y sonrió, esa media sonrisa que ella empezaba a conocer demasiado bien.</div>
<div> </div>
<div>—Entonces, supongo que… estamos en pausa.</div>
<div> </div>
<div>Laura recogió sus cosas. Caminó hacia el ascensor sin volverse. Al llegar al hall de salida, sintió un cosquilleo en la espalda, una mezcla de miedo, deseo, y esa duda que llega sin avisar: lo de la tarde anterior, había terminado para siempre, o... solo había comenzado?</div>
<div> </div>
<div> </div>
<div> </div>
<div>Si te gustó esta historia puedes escribirme con título NO ES LO QUE PARECE a dulces.placeres@live.com</div>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/">En Grupo</category>                        <dc:creator>dulces-placeres</dc:creator>
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                        <title>Mi amigo Luis trae a mi esposa de cabeza</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/mi-amigo-luis-trae-a-mi-esposa-de-cabeza/</link>
                        <pubDate>Thu, 30 Jul 2026 20:38:14 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Luis tiene a mi esposa de cabeza.
&nbsp;
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                        <content:encoded><![CDATA[<p>                           Luis tiene a mi esposa de cabeza.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos la hemos pasado muy bien con Luis, y mi esposa está feliz. Luis nos visita los sábados, que es cuando hacemos la fiesta grande pues salimos a cenar a tomar una copita por algún bar, a veces Gaby lleva una ropa muy provocativa que hace suspirar a varios caballeros, algunos le hacen insinuaciones de todo tipo, luego terminamos cogiendo como locos en algún motel, lo que más me gusta es remover la leche calientita de Luis del coñito de mi esposa, que cosa más rica y morbosa es estar cogiendo a la esposa con la panocha abierta caliente y repleta de leche de otro…Ufff.</p>
<p>Otra de las cosas que disfruto mucho es estar con mi mejor amigo tomando unos tragos sin que la esposa se moleste, al contrario ella participa con nosotros y la pasamos muy bien los tres.</p>
<p>Pero resulta que los miércoles también viene Luis a “cenar” a casa, nos tomamos una cubita en la mesa de la cocina platicamos de todo y cenamos algo sencillo, si mi mujer está cerca de él, empieza de manotas acariciando las nalgas, pues le fascinan las nalgas de mi esposa y siempre lo está diciendo:</p>
<p>Qué rica estás mamacita déjame tocarlas… mi mujer se reúsa pues normalmente por ahí andan nuestros hijos:</p>
<p>Anda, solo un poquito ven acércate un poco, mira rapidito ven…</p>
<p>No, ahora no.</p>
<p>Ven, acércate a mí que ya me tienes como plancha. Hoy te veo más buena que nunca.</p>
<p>Mi mujer coquetamente se acerca a Luis,  gira poniendo su trasero cerca de mi amigo, de inmediato le mete la mano por debajo de la falda acariciando la panochita y estrujando las nalgas. Ella se deja hacer solo un momento y se retira rápido argumentando que no vayan a venir los hijos, que ahora ya son adolescentes.</p>
<p>Con esos jueguitos nos vamos prendiendo los tres, pues Gaby no quiere nada pero siempre le consiente los caprichitos de mi amigo.</p>
<p>¡Ey, Gaby enséñame tus pantis!!</p>
<p>No, cállate que te van a oír los muchachos….</p>
<p>Tantito ¿sí?...</p>
<p>No, están muy feos los que traigo puestos.</p>
<p>No importa, enséñamelos tantito…</p>
<p>Ya te dije que no.</p>
<p>Anda no seas malita, un poquito ¿sí?...</p>
<p>A como friegas, bueno pero solo un poco.</p>
<p>Mi esposa se va hacia un rincón y se sube su falda y gira rápidamente y la deja caer de inmediato. No se vale tan rápido, le recrimina mi amigo.</p>
<p>Se dirige a mí, con el debido respeto qué ricas nalgas tiene tu esposa.</p>
<p>Enséñame tus pechos…</p>
<p>¡No!!</p>
<p>Pero si las tienes muy ricas, muy buenas, muy sabrosas, eres la reina.</p>
<p>Solo un poquito desabróchate dos botones de tu blusa…</p>
<p>Así se la pasan los dos durante mucho tiempo. Esto me pone a mil, entre que mi esposa nos enseña y no, el otro con sus alabanzas:</p>
<p>Bueno esto normalmente termina cuando Gaby ve por arriba de su pantalón la erección y me dice:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡Mira Papi tu amigo ya la tiene lista!!…Jajaja. ¿Le daremos un rapidín?...</p>
<p>Se desaparece un rato mi señora, Luis y yo ya vamos como en la cuarta cuba cuando se presenta mi esposa en la cocina, trae puesta una bata larga azul horrible parece sotana de cura llena de botoncitos, esto es para que mis hijos no sospechen nada pero abajo está completamente desnuda, entonces le brillan los ojitos a mi amigo pues sabe que mi esposa está caliente y dispuesta a echarse un rapidín. Los hijos ya merendaron se encierran en su cuarto con todos sus aparatos de juego modernos.</p>
<p>Es momento de tomar mi lugar en la puerta de la cocina que está cerrada y vigilo por la ventanilla que no vayan a venir los hijos, tengo una buena vista de la puerta de su recámara en la planta alta. Casi siempre mi esposa lo cabalga mientras Luis está sentado en una silla, en caso de peligro mi mujer solo se pone de pie, la bata cae sola y le cubre desde el huesito del tobillo hasta el cuello. Mi mujer empieza a subir su bata hasta la cintura para que mi amigo tenga una buena vista de su rajita depilada y de sus formidables nalgas, a Luis le faltan manos para sobar estrujar y besar de las nalgas a los pechos. Mi amigo la recuesta en la mesa con las pantorrillas sobre sus hombros, le empieza a dar una mamada tremenda así lo confirman la respiración agitada y los gemidos ahogados que salen de la garganta de Gaby. Yo estoy con un ojo vigilando y con el otro viendo cómo se están cogiendo.</p>
<p>Luego Luis se pone de pie se saca por la bragueta del pantalón su verga con todo y los huevos de fuera, la tiene durísima totalmente cubierta por su prepucio tan largo, parece que tiene un condón de piel puesto, se gira hacia la cara de mi esposa que de inmediato le corre el prepucio hacia atrás siempre le salen hebras de sus jugos, Gaby los recoge con su lengua y le empieza a dar una mamada tremenda, pues sabe cómo masturbar el glande con sus anginas mientras sus labios te oprimen la verga, además que su lengua no para de moverse es una triple sensación el placer que te sabe dar mi esposita, así lo reflejan las piernas de mi amigo que se le aflojan según la intensidad de la mamada que está recibiendo. Yo me muero de ganas de acercarme a ellos, pero ni modo tengo que estar de vigía.</p>
<p>Luis corre de nuevo entre las piernas de Gaby se las acomoda sobre sus hombros, le corre la punta de su verga por toda la rajita de mi amor, desesperándola por unos minutos pues ella está deseando que se la meta hasta el fondo, pero a mi amigo le fascina ver como roza su glande en su hinchado clítoris calentándola a mil, por fin se la deja caer lentamente hasta el fondo es una escena que he visto muchas veces, pero siempre es muy excitante ver como una verga ajena le va entrando en la vagina de tu esposa ¡waaooowww!!</p>
<p>Las manos de Luis están prendidas a las tetas de Gaby, mientras la bombea a un ritmo medio, los orgasmos le vienen de inmediato y se queda tensa por unos segundos gimiendo ¡haaagghh déjala en el fondo!! ¡Haaagghh no te muevas!! ¡Me estoy viniendo mucho!!! Mi esposa toma su segundo aire, y le oprime con fuerza la verga con sus músculos vaginales le hace movimientos rápidos pero cortos que le aflojan las piernas a Luis, es tremendo cuando mi mujer te hace eso pues te saca la leche de inmediato, mi amigo empieza a exclamar tu “perrito me está ordeñando” Ufff… que rico me estás haciendo pero ¡para que me las vas a sacaaaar! Mi esposa empieza con otro orgasmo sus punzadas en el coño son tremendas, eso hace que Luis se empiece a correr con todo se la mete hasta los huevos, los dos se convulsionan y jadean.</p>
<p>Luis le recrimina: Que bárbara esto no se vale ¡me la sacaste muy rápido!... Te dije que hoy era un rapidín…jajaja. Luis se limpia con unas servilletas y se guarda su herramienta. Mi esposa me dice con una voz muy sexy; ¡el que sigue!!… Jejeje. Luis toma mi lugar de vigía. Gaby está tan llena de leche que prefiero que siga acostada en la mesa para que no se le salga nada.</p>
<p>Pues si me cabalga me va a batir de leche toda la ropa, me saco la verga con punzadas pues verla en acción me pone a mil, sin más preámbulo empecé a embarrar la punta de mi verga con la leche que escurría en la entrada de su puchita, se la corría por toda su rajita rozándole el culito haciéndole presión luego se la volvía a correr a su coñito, se la fui metiendo como cuchillo en mantequilla pues estaba repleta de leche de mi amigo. Ufff que sensación sentir la vagina de tu esposa así, abierta súper caliente y bien lubricada de leche ajena, me empieza a hacer cosquillitas ricas en la verga. ¡Qué ricooo!!! (Lo tienen que probar) le daba lentamente empujando mi verga a tope, Gaby tenía un orgasmo muy fuerte con unas punzadas muy ricas en su coñito.</p>
<p>El menso de Luis en lugar de estar vigilando, estaba con la boca abierta viendo como cogíamos con una mano en su bulto, se acercó a nosotros y empezó a acariciar el clítoris de mi mujer, luego lo inesperado acercó su boca y mamaba el clítoris con mi verga adentro, sentía sus lengüetazos en mi verga, Gaby se puso como loca movía sus nalgas lentamente de un lado a otro, materialmente se retorcía de placer, yo estaba muy sorprendido pero muy caliente, Gaby tenía un orgasmo muy fuerte y largo jadeaba decía. ¡Qué me están haciendo haaagghh que ricooo me estoy viniéndoo!!! Le daba más rápido empecé a correrme en una forma tremenda, le seguía bombeando lentamente, salían las leches de los tres mezcladas, y Luis nos seguía mamando sin ningún recato Ufff..... Que sensaciones.</p>
<p>Pues llegó el momento de separarme de Gaby,  Luis estaba tan caliente que tomo mi pinga y le dio un solo chupete que me la dejó limpia, esto hizo que se me ponga media dura de nuevo, luego se sigue con el coñito de mi esposa lo mamaba con todo así como estaba repleto de leche, nunca había visto a mi amigo así de lujurioso, Gaby se retorcía de lo caliente que estaba con sus dos manos se abría su puchita anunciando otro orgasmo, mi amigo no se le despegaba le mamaba con todo, fui a la puerta a echar un vistazo afortunadamente todo estaba tranquilo. Luis se sacó la verga y se la pajeaba mientras seguía mamando, mi esposa se estaba corriendo en la boca de él, de improviso se levanta y la jala a la orilla de la mesa con sus piernas en sus hombros y se la mete hasta los huevos de un solo empujón solo alcanzó a darle como cinco embestidas bufando como locomotora se estaba corriendo en la vagina de mi mujer… Yo estaba desconcertado de lo rápido que se corrió, Gaby se bajó de la mesa y corrió aturdida al baño.</p>
<p>Abrí todas las ventanas de la cocina y limpiaba la mesa con spray y una servilleta de papel mira nada más quedó toda mecapaleada… jajaja. Gaby regresó se sentó y solo nos exclamó: ¡Que bárbaros me hicieron ver estrellitas! Serví unas cubas y le dije ahora sí que estás cabrón: Que mamadota nos diste… Jejeje.</p>
<p>Pues no sé qué me pasó cuando estaban cogiendo me calentaron mucho, la verdad se le veía a Gaby su pepita bien parada y que rico te la estabas cogiendo, vi tu verga bañada de mi semen como entraba y salía, se me antojó mucho besarle el clítoris pues lo tenía muy parado me supo delicioso, luego sentí que me rozabas los labios con tu pito y pues no me disgusto, entonces les empecé a dar con la lengua a los dos no me importaba nada más que saborear esa papayita lechosa…Jajaja.</p>
<p>Bueno pero mi plátano con crema también te gustó…</p>
<p>Pues la verdad sí, pero no soy puto ¿hee?...</p>
<p>A su salud levanto el vaso mi mujer brindó con nosotros tratando de cambiar el tema; me voy a acostar pues de oír sus comentarios ya me están poniendo nerviosa.</p>
<p>No, no te vayas le suplicaba Luis.</p>
<p>Es que mañana me tengo que levantar muy temprano.</p>
<p>Espera un momento, nos la tomamos y me voy.</p>
<p>Bueno pero ya sin comentarios calientes. OK.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Pero no te podrías sacar una chichita? Se te ven preciosas tienes parados los pezones ¿Verdad?... Ya cállate no puedes pensar en otra cosa…</p>
<p>Pues la verdad teniéndote junto a mí y sabiendo que debajo de la bata no hay ropa pues de que otro tema se puede hablar, si no es de lo rica que estás Mamacita y lo sabroso que coges, mientras le agarraba los muslos por arriba de la bata intentando meter sus dedos entre los botones que la cerraban, mi mujer le quitaba las manos. Gaby apuró su trago y nos dijo buenas noches, me dio un beso en la boca luego se acercó A Luis y este aprovechó, la oprimió contra su cuerpo con un fuerte abrazo besándola con fuego le estrujaba las nalgas, pero mi mujer lo empujó y salió corriendo a nuestra recámara.</p>
<p>Como me gustaría tener una mujer así como Gaby con el debido respeto que me mereces ¡Que buena está tu esposa y que rico coge!! Jajaja. Me voy muchas gracias por la “cena” estuvo deliciosa.  Así son los miércoles con algunas variantes.</p>
<div id="wpfa-10994" class="wpforo-attached-file"><a class="wpforo-default-attachment" href="https://relatosonline.b-cdn.net/wp-content/uploads/wpforo/default_attachments/1785443894-Gaby-recien-C.jpg" target="_blank" title="Gaby-recien-C.jpg"><i class="fas fa-paperclip"></i>&nbsp;Gaby-recien-C.jpg</a></div>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/">En Grupo</category>                        <dc:creator>Gabriela Dominguez</dc:creator>
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                        <title>Y yo tengo la culpa?</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/y-yo-tengo-la-culpa/</link>
                        <pubDate>Sat, 25 Jul 2026 15:51:45 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Y YO TENGO LA CULPA?
 
Siempre me pregunté si uno realmente elige el rumbo de su vida, o si simplemente sigue los caminos que su cuerpo y sus deseos marcan en silencio. Yo, Samantha, estoy...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<div class="x_elementToProof" data-olk-copy-source="MessageBody">Y YO TENGO LA CULPA?</div>
<div> </div>
<div>Siempre me pregunté si uno realmente elige el rumbo de su vida, o si simplemente sigue los caminos que su cuerpo y sus deseos marcan en silencio. Yo, Samantha, estoy a punto de cumplir los treinta, y cuando me miro en el espejo, todavía veo a la mujer voluptuosa que siempre fui: curvas generosas, caderas amplias, pechos grandes, una estatura que supera a la de la mayoría de las mujeres, y un cuerpo tallado a mano gracias a años de obsesión con el fitness.</div>
<div> </div>
<div>Desde chica supe que era llamativa. Las miradas me seguían a donde fuera, y aunque al principio me intimidaba, con el tiempo aprendí a disfrutarlo... y a aprovecharlo.</div>
<div> </div>
<div>Fue en uno de esos gimnasios donde pasaba más horas que en mi propia casa, donde conocí a Mauro. Un adicto a las pesas como yo. Alto, moreno, de músculos definidos y sonrisa fácil. Él y sus amigos se movían en grupo, como una manada orgullosa de sus cuerpos esculpidos. Mauro me miró una tarde mientras yo me esmeraba en mis sentadillas, y no apartó los ojos de mí hasta que encontró la excusa perfecta para acercarse.</div>
<div> </div>
<div>Nos enamoramos rápido, como suelen enamorarse los que viven intensamente. Jóvenes, hermosos y hambrientos de vida, no tardamos en mudarnos bajo el mismo techo. El dejo de pagar su alquiler y con apenas un bolso de ropas se instaló en mi casa. Nuestra vida era sencilla: empleos que sostienen el ritmo y horas dedicadas a los gimnasios, a la cultura del cuerpo, a sentirnos invencibles.</div>
<div> </div>
<div>Siempre hubo una camaradería natural entre los chicos del gimnasio. Mauro, yo, sus amigos, y alguna que otra chica del grupo, éramos más que simples compañeros de entrenamiento: éramos una pequeña tribu. La amistad iba mucho más allá de levantar pesas y contar repeticiones. Los fines de semana salíamos juntos, recorríamos boliches, nos perdíamos en largas madrugadas de risas, tragos y bailes apretados.</div>
<div> </div>
<div>La confianza entre nosotros era tal que, a veces, nos permitíamos bromas subidas de tono, propuestas sexuales dichas en tono de juego, entre carcajadas y miradas cómplices. Eran cosas propias de la edad, del fuego en la sangre, de sentirnos invencibles. Chistes sobre tríos, apuestas de strip-póker, desafíos absurdos que todos sabíamos que jamás cruzarían la frontera de la fantasía.</div>
<div> </div>
<div>O al menos, eso creía.</div>
<div> </div>
<div>Todo empezó como una de esas tantas noches de fiesta que ya eran costumbre. Íbamos a celebrar el cumpleaños de Noelia, la novia de Víctor, uno de los solteros clásicos del grupo. Esa noche nos encontraríamos directamente en el boliche: Mauro, yo, Víctor, Noelia y dos amigos más del gimnasio, Hernán y Lucas.</div>
<div> </div>
<div>Pero el problema no empezó en el boliche. Empezó mucho antes, en casa.</div>
<div> </div>
<div>Mientras me maquillaba frente al espejo, Mauro apareció en la habitación con ese brillo travieso en los ojos que conocía tan bien. En la mano, colgando de dos dedos, traía el vestido blanco que sabía que odiaba.</div>
<div>—Ponete esto —me dijo, casi como una orden disfrazada de sugerencia.</div>
<div> </div>
<div>Me negué al principio, protestando como una nena caprichosa, pero él insistió. Y cuando Mauro insistía... era difícil decirle que no.</div>
<div>Ese vestido era una provocación en sí mismo: tan ajustado que cada curva de mi cuerpo parecía tallada a la vista; tan corto que con cada paso sentía que el borde subía más y más, buscando revelar lo que apenas escondía. El escote, profundo y descarado, apenas contenía mis pechos, haciéndome sentir expuesta, vulnerable. Y para colmo, la tela era tan delgada que todo —todo— se transparentaba: la tanga diminuta que llevaba debajo se marcaba de forma obscena.</div>
<div> </div>
<div>Me sentía una puta dentro de ese vestido.</div>
<div> </div>
<div>Pero a Mauro le encantaba verme así. Disfrutaba que las miradas se pegaran a mi cuerpo como imanes. Disfrutaba presumirme. Y yo... yo, a pesar del fastidio, terminaba cediendo, como siempre.</div>
<div> </div>
<div>De mala gana, terminé de arreglarme. A medianoche salimos para el boliche, Mauro radiante de orgullo, yo sintiendo que debía tirar del vestido a cada paso para no terminar mostrando más de lo que ya dejaba ver.</div>
<div> </div>
<div>Cuando llegamos al boliche, ya el ambiente estaba cargado. La música retumbaba en mis entrañas, las luces de neón parpadeaban, y el lugar estaba lleno de gente disfrutando de la noche. Mauro estaba de un humor excelente, como siempre cuando salíamos, pero yo... yo no dejaba de ajustar el vestido cada vez que sentía que me quedaba un poco más corto. Las miradas no me dejaban en paz.</div>
<div> </div>
<div>Apenas entramos, Víctor no pudo evitar mirarme con descaro. Lo noté inmediatamente, su mirada fija en mis pechos, en mis caderas. Intentó disimular, pero era imposible. Noelia, a su lado, se tensó al ver la escena, su sonrisa nerviosa casi imperceptible. Aunque éramos amigos, la situación comenzó a volverse incómoda. Unos minutos después, los otros dos amigos, Hernán y Lucas, se unieron al juego y comenzaron a mofarse, soltando comentarios cargados de insinuaciones.</div>
<div> </div>
<div>—Oye Mauro —dijo Hernán con una risa burlona—, si no la cuidas un poco mejor, tarde o temprano te la terminamos cogiendo entre los tres.</div>
<div> </div>
<div>Las palabras, dichas en voz alta, parecieron hacer eco en todo el grupo. Aunque la risa seguía en el aire, la tensión se palpaba. Yo me sentí incómoda, atrapada entre la incomodidad de la situación y el deseo de que todo volviera a ser como antes: amigos, diversión, sin más.</div>
<div> </div>
<div>Mauro, por supuesto, no lo tomó a mal. A mí, sin embargo, me recorrió un escalofrío por la espalda. Noelia ya no estaba sonriendo, y la atmósfera entre todos se volvió algo tensa, algo que no se podía ignorar. Los chicos se sentían cómodos con sus bromas, pero yo no sabía si mi incomodidad era por el vestido, por las miradas o por todo lo que estaba sucediendo en ese preciso momento.</div>
<div> </div>
<div>Pasó la noche entre tragos y bailes frenéticos. La música nos envolvía, el alcohol ya corría sin control y todos tratábamos de no pensar en lo incómodo de la situación. Yo bailaba un poco, solo para distraerme, para alejarme de la tensión que empezaba a formarse a mi alrededor. Pero no era fácil. Podía ver cómo los ojos de Víctor seguían clavados en mí, incluso cuando me giraba, y el brillo de incomodidad en los ojos de Noelia no hacía más que crecer.</div>
<div> </div>
<div>Al principio, pensé que era solo una mala interpretación mía, pero no. Las palabras no dichas eran claras. La tensión entre ellos era palpable. Noelia no perdía de vista a Víctor, y cada vez que él se acercaba a mí, el ambiente se volvía más pesado. Noelia empezó a lanzar comentarios indirectos, dardos venenosos que no podía evitar escuchar.</div>
<div> </div>
<div>—"Qué curioso cómo los hombres no pueden mirar a su esposa sin desear lo que tienen al lado", dijo Noelia en un tono sarcástico, como si esperara que yo no me diera cuenta.</div>
<div> </div>
<div>Y aunque traté de ignorarlo, algo en mi interior me dijo que la situación no podía seguir así. ¿Era mi culpa? ¿Estaba siendo la causante de todo este malestar entre ellos? Noelia ya no disimulaba su enfado. Cada vez que Víctor me miraba, su rencor crecía, y sus palabras se volvieron más hirientes. Lo que antes eran bromas y risas, ahora eran acusaciones y enfrentamientos.</div>
<div> </div>
<div>Traté de salir del problema, lo llevá a Mauro a bailar lejos del grupo, para tomar distancia. Y en algún momento pusieron un tema muy nuestro, o muy mio, y Mauro insitió a que me subiera a uno de los parlantes a bailar, pero yo no quería. Pero Mauro...</div>
<div>En un abrir y cerrar de ojos estaba ahi, encima del resto, moviendo mi cuerpo transpirado. Sabía que el vestido se subía demasiado, sabía que desde abajo me veían el culo impunemente, mi entrepierna, y el frente de mi tanga, pero que podía hacer? era mi tema, y yo no podía hacerme responsable por el mundo</div>
<div> </div>
<div>Solo serviría para empeorar las cosas, Noelia me habia visto a la distancia, y me había visto como una puta calienta pijas</div>
<div> </div>
<div>La noche siguió desmoronándose, la atmósfera se volvía insostenible. Noelia y Víctor discutían abiertamente. Yo ya no sabía cuántos tragos había tomado, pero mi cabeza giraba, y todo parecía descontrolado. El ruido, las luces, las voces de fondo… era todo un caos.</div>
<div> </div>
<div>Finalmente, al borde de la madrugada, Noelia ya no podía más. Con el rostro enrojecido por la ira y los ojos llenos de lágrimas, levantó la voz.</div>
<div> </div>
<div>—¡Ya basta! —gritó, atrayendo las miradas de todos los que estábamos cerca—. ¡Esto no va más!</div>
<div> </div>
<div>Los maldijo a todos entre insultos y lloriqueos, mientras sacaba el celular para pedir un Uber. Noelia, furiosa y quebrada por la situación, se despidió con palabras de rabia, caminando hacia la salida sin mirar atrás. La tensión había alcanzado su punto máximo.</div>
<div><br />Después de que Noelia se fue hecha una furia, el resto simplemente... decidió ignorarla.</div>
<div>Incluso Víctor, que uno hubiera pensado que se preocuparía un poco, parecía más aliviado que afectado. Se encogió de hombros y siguió bebiendo como si nada hubiera pasado. Hernán y Lucas no paraban de hacer chistes sobre la situación, y Mauro, divertido, les seguía el juego.</div>
<div> </div>
<div>Yo, por mi parte, traté de seguir la corriente. ¿Qué otra cosa podía hacer? No quería ser la amargada de la noche ni dejar que los enojos de Noelia me arruinaran también a mí. Yo no tenía la culpa de ser mucho mas bonita y mas llamativa que ella. Así que me entregué a la fiesta, a los tragos, a la música que aún golpeaba fuerte en mis oídos, a los bailes descontrolados donde el vestido subía cada vez más y mis piernas brillaban bajo las luces del boliche.</div>
<div> </div>
<div>Cuando el sol empezó a asomar tímidamente por las ventanas del lugar, apenas si podíamos mantenernos en pie. Estábamos tan borrachos que las caras de mis propios amigos se veían borrosas, como si estuviéramos dentro de un sueño lento y pegajoso.</div>
<div> </div>
<div>Fue entonces que Mauro, envalentonado y eufórico, propuso:</div>
<div> </div>
<div>—¡Sigamos la fiesta en casa!</div>
<div> </div>
<div>Yo protesté débilmente, diciendo que ya era tarde, que estaba cansada, que mejor cada uno se fuera a su casa. Pero mis palabras no tuvieron ningún peso entre cuatro hombres borrachos y excitados por la noche salvaje que veníamos viviendo.</div>
<div> </div>
<div>Una vez más, me resigné.</div>
<div> </div>
<div>Subimos como pudimos a dos autos y en un viaje corto, entre carcajadas, chistes subidos de tono y cuerpos que se tambaleaban, llegamos a casa.</div>
<div>Ni bien entramos, Mauro puso música fuerte, los chicos buscaron más alcohol en la heladera y siguieron bebiendo como si recién empezáramos la noche.</div>
<div> </div>
<div>Yo me desplomé en el sillón, mareada, con el vestido subiéndome peligrosamente por las piernas, y con una sensación incómoda creciendo en mi pecho: algo me decía que esta noche aún estaba lejos de terminar.</div>
<div><br />Minutos después, entre vueltas y vueltas, entre risas que ya ni entendía y tragos que no recordaba haber pedido, estaba tan ebria que perdí el equilibrio. Sentí que todo se movía bajo mis pies y, de pronto, caí de frente sobre el sillón, boca abajo, con un golpe seco y torpe.</div>
<div> </div>
<div>Me quedé unos segundos ahí, desorientada, y enseguida sentí el aire frío recorriéndome la piel. El vestido, ese maldito vestido, se me había subido hasta la cintura, dejándome el culo completamente expuesto. La tanga blanca apenas cubría algo, pero en ese momento, de tan borracha, me sentía prácticamente desnuda.</div>
<div>Sabía que los chicos, mis "amigos", me habían visto infinidad de veces en less, en esas salidas a la playa donde usábamos trajes de baño diminutos. Pero esto era distinto.</div>
<div>Esto era crudo.</div>
<div>Esto era obsceno.</div>
<div> </div>
<div>Sentí todas las miradas clavadas en mí. Me ardía la piel. El corazón me latía a mil y una mezcla de vergüenza y mareo me invadía mientras torpemente trataba de enderezarme. Pero, en el movimiento, noté algo tan triste como lo anterior: mi pecho derecho también se había escapado del vestido.</div>
<div>Colgaba ahí, expuesto, mientras yo, enredada en mí misma, peleaba por cubrirlo.</div>
<div> </div>
<div>Intentaba meterlo otra vez dentro de la tela, luchando con las manos torpes, mientras escuchaba risitas ahogadas, murmullos, alguna exclamación que no llegaba a entender.</div>
<div> </div>
<div>Todo me daba vueltas, y en medio de esa confusión, una parte de mí entendía que algo había cambiado. Que habíamos cruzado una línea. Y que ya no había forma de volver atrás.</div>
<div> </div>
<div>No sé cómo pasó.</div>
<div>De verdad, no lo sé.</div>
<div>Mi mente está como empañada, como si todo hubiera ocurrido detrás de una cortina pesada que no me deja ver con claridad.</div>
<div>Pero a pesar de todo, hay imágenes, momentos, sensaciones que vuelven como latigazos sueltos.</div>
<div> </div>
<div>Recuerdo estar de rodillas, tambaleándome, con la cabeza agachada, chupándosela a Víctor.</div>
<div>Sí. Víctor.</div>
<div>Mi boca resbalaba torpemente sobre su verga dura, mientras él gemía bajito, enronquecido. Mauro estaba a un lado, con una cerveza en la mano, mirándome como si todo eso fuera un espectáculo hecho solo para él.</div>
<div>Lo escuchaba gritar y aplaudir, como si alentara, como si celebrara.</div>
<div> </div>
<div>Después… otra imagen, otra sensación brutal: alguien me había corrido la tanga, no sé quién, y sentía una lengua caliente y hambrienta hundiéndose en mi concha empapada.</div>
<div>Era una sensación tan intensa que me arqueaba involuntariamente, gimiendo ahogada, sin poder controlar nada.</div>
<div> </div>
<div>Mis pezones ardían, duros, punzantes, como si me los hubieran estado lamiendo, mordiendo, manoseando sin parar.</div>
<div>Mi piel era puro fuego, y en algún momento, en medio de ese caos, me di cuenta: estaba toda mojada.</div>
<div>Toda mojada.</div>
<div>No sabía si era de placer, de borrachera, o de la excitación que se me había salido del cuerpo, pero me sentía resbaladiza, húmeda, desbordada.</div>
<div>Quería pensar, quería entender, pero todo era un torbellino salvaje que me arrastraba sin piedad.</div>
<div>Podría haberle hechado culpas a los cuatro hombres, tal vez a la borrachera, y hasta una fingida inonciencia, pero yo sabía que estaba ahi, en el lugar justo, exacto, al correinte de mis actos, y lo peor, saber que estaba justo donde queria estar, haciendo justo lo que quería hacer</div>
<div> </div>
<div>No sé cuánto tiempo pasó.</div>
<div>No sé si fueron minutos, horas...</div>
<div>Todos los hombres estaban sobre mí, festejando, riéndose, tocándome, usándome como si fuera un juguete.</div>
<div>Una muñeca borracha y resbaladiza que se dejaba hacer de todo.</div>
<div> </div>
<div>Recuerdo ver pijas por todos lados, duras, ansiosas, chocándome en la cara, en los labios, en las tetas.</div>
<div>Y yo, arrodillada, chupándoselas una por una.</div>
<div>Sin parar.</div>
<div>Pasando de una a otra, sintiendo el sabor de cada uno mezclándose en mi lengua, en mi garganta.</div>
<div>Algunas veces uno me agarraba del pelo, me empujaba hacia adelante, hacía que se la tragara hasta ahogarme, hasta que las lágrimas me corrían por las mejillas.</div>
<div>Otras veces, simplemente me la restregaban en la cara, mientras reían, mientras decían cosas que no entendía.</div>
<div> </div>
<div>Recuerdo también que me cogieron.</div>
<div>Uno tras otro.</div>
<div>Por delante, por detrás.</div>
<div>De todas las maneras posibles.</div>
<div>Mi cuerpo se retorcía entre manos ásperas, entre embestidas salvajes que me hacían gemir sin control, mientras ellos se turnaban, como si yo fuera un premio, una puta regalada en medio de la borrachera.</div>
<div> </div>
<div>Sentí cuando me la metieron por el culo.</div>
<div>Sin pedir permiso.</div>
<div>Sin avisar.</div>
<div>Un dolor agudo me cruzó el cuerpo, mezclado con una excitación sucia que me hizo estremecer.</div>
<div> </div>
<div>Y también, en algún momento, alguien —no sé quién, ya no podía distinguir voces, ni caras— me levantó las piernas y me hicieron una doble penetración.</div>
<div>Sentí dos vergas llenándome al mismo tiempo, una en la concha, otra en el culo, moviéndose en ritmos desparejos, chocándose dentro mío, haciéndome gritar hasta que me quedé ronca.</div>
<div> </div>
<div>Era como si ya no fuera yo.</div>
<div>Era solo un cuerpo abierto, entregado, usado a voluntad.</div>
<div> </div>
<div>Y, lo más perturbador de todo, es que una parte de mí... no quería que pararan.</div>
<div> </div>
<div>Y lo peor, lo que más me quema por dentro cada vez que lo pienso...</div>
<div>Era Mauro.</div>
<div>Mi marido.</div>
<div>Él era el más entusiasmado de todos.</div>
<div>Era el que más gritaba, el que los alentaba, el que se reía como un desquiciado mientras me ofrecía, mientras inventaba locas ideas perversas para que siguieran haciéndome de todo.</div>
<div> </div>
<div>Lo veía, en esos flashes sueltos, sirviéndoles más tragos, riéndose a carcajadas, gritándoles que no se guardaran nada, que yo era la puta de todos esa noche.</div>
<div> </div>
<div>Y yo...</div>
<div>Dios mío, yo no podía dejar de gozar.</div>
<div>Mi cuerpo se sacudía entre orgasmos brutales, como si hubiera dejado de ser mío, como si fuera pura necesidad, pura lujuria.</div>
<div>Era como si yo también hubiera estado fuera de mi cuerpo, desde un rincón, observando, disfrutando de esa perra que se dejaba hacer de todo por todos</div>
<div> </div>
<div>Recuerdo —siento todavía— cómo desfilaron uno tras otro por mi culo.</div>
<div>Me abrían las nalgas sin ningún cuidado, me escupían, me la metían de un solo empujón mientras reían, celebrando lo dilatada que me habían dejado.</div>
<div> </div>
<div>Escuchaba sus voces, sus burlas:</div>
<div>"Pero mirá cómo le quedó el orto, toda abierta la putita..."</div>
<div>"Esta es una verdadera puta de gimnasio, Mauro..."</div>
<div>Y él solo reía, brindaba, alentaba por más.</div>
<div> </div>
<div>No podía presionar, no podía defenderme.</div>
<div>Estaba entregada, perdida entre el placer y la borrachera.</div>
<div>Y creo —aunque trato de no pensarlo mucho— que me sacaron fotos.</div>
<div>Sí.</div>
<div>Recuerdo los destellos de los flashes, las risas, los comentarios obscenos mientras yo seguía ahí, abierta, expuesta, usada como nunca en mi vida.</div>
<div> </div>
<div> </div>
<div>Me desperté sin saber dónde estaba.</div>
<div>El sol pegaba directo en mi cara, brutal, como una bofetada.</div>
<div>Me dolía todo.</div>
<div>La cabeza me latía como si fuera a explotar, el cuerpo me pesaba una tonelada...</div>
<div>Pero no era solo la resaca.</div>
<div>Me dolían los pezones, ardiendo, hinchados, sensibles hasta con el roce de la sábana.</div>
<div>Me dolía la concha, hinchada, lastimada, sensible.</div>
<div>Y, sobre todo, me dolía el culo.</div>
<div>Un dolor profundo, desgarrador, como si me hubieran partido en dos.</div>
<div> </div>
<div>Intenté moverme y sentí una humedad pegajosa entre las piernas, entre las nalgas, en mis pechos...</div>
<div>Era como si tuviera semen seco en cada rincón de mi cuerpo.</div>
<div> </div>
<div>Tragué saliva —o intenté— y fue ahí cuando me vino un flash que me revolvió el estómago:</div>
<div>me vi a mí misma tragando leche.</div>
<div>Mucha.</div>
<div>Pasando de una verga a otra, bebiendo sus chorros calientes sin parar.</div>
<div> </div>
<div>Un escalofrío de horror me cruzó el cuerpo.</div>
<div>Recordé, como un latigazo, que nadie había usado preservativo.</div>
<div>Nada.</div>
<div>Todo a pelo.</div>
<div>En mi boca, en mi concha, en mi culo.</div>
<div> </div>
<div>Me senté de golpe, el cuerpo me gritó de dolor, y ahí, en el medio de esa confusión asquerosa, vi el rostro de Mauro dibujarse en mi mente.</div>
<div>Sonriendo.</div>
<div>Alentándolos.</div>
<div>Aplaudiendo mientras me llenaban entre todos.</div>
<div> </div>
<div>Sentí que iba a vomitar. Fui al baño. Me aferre al inodoro como quien se aferra un alma perdida en un confesionario, de rodillas, clamando por una inmerecida redención</div>
<div> </div>
<div> </div>
<div>Los días siguientes fueron un infierno.</div>
<div>Algo se había roto esa madrugada. Algo que ya no tenía arreglo.</div>
<div>No hacía falta hablarlo. Se notaba en el aire.</div>
<div>Mauro me miraba diferente. Como si fuera otra persona. Como si le diera asco.</div>
<div>Como si, de repente, la mujer que había amado se hubiera convertido en una puta cualquiera.</div>
<div> </div>
<div>Yo intentaba defenderme.</div>
<div>Intentaba hacerle ver que él había empezado todo.</div>
<div>Que él me había obligado a usar ese vestido maldito.</div>
<div>Que había reído, alentado, brindado mientras me pasaban de mano en mano como si fuera un juguete.</div>
<div>Que nunca, ni por un segundo, intentó detener nada.</div>
<div> </div>
<div>Pero él no quería escuchar.</div>
<div>Me cortaba en seco.</div>
<div>Me decía que era fácil culparlo, que nadie me había obligado a abrirme de piernas, a chupar pijas como una desesperada.</div>
<div>Que si yo era así de fácil, era porque siempre lo había sido</div>
<div> </div>
<div>La tensión se colaba en todo, incluso en la cama.</div>
<div>Al principio, intentábamos hacer el amor como antes, buscando algo de normalidad, algo que nos devolviera a lo que habíamos sido.</div>
<div>Pero era imposible.</div>
<div>Mauro apenas me tocaba, y cuando lo hacía, lo sentía frío, distante, casi como si lo hiciera por compromiso.</div>
<div>Más de una vez, intentó penetrarme y simplemente no pudo.</div>
<div>Su pija no respondía.</div>
<div>El enojo, el asco, la rabia, todo se interponía.</div>
<div>Terminábamos cada uno dado vuelta en su lado de la cama, como dos enemigos, como dos extraños.</div>
<div> </div>
<div>Cada discusión era peor.</div>
<div>Nos gritábamos cosas horribles.</div>
<div>Me decía "puta", "asquerosa", "mierda de mujer".</div>
<div>Y yo lloraba, me defendía, lo insultaba a mi vez, sacando todo lo que tenía atragantado.</div>
<div> </div>
<div>La casa, antes llena de risas, de rutinas, de esa camaradería nuestra, se volvió un campo de batalla.</div>
<div>Una guerra fría primero, y después una guerra abierta, sucia, despiadada.</div>
<div> </div>
<div>Hasta que un día...</div>
<div>Ya no hubo más gritos.</div>
<div>Ni más llantos.</div>
<div>Ni más reproches.</div>
<div> </div>
<div>Solo silencio.</div>
<div> </div>
<div>Mauro agarró algunas cosas en una mochila y se fue.</div>
<div>Así de simple. Como el día en que había venido, como ese inicio, ahora era un final</div>
<div> </div>
<div>Y yo me quedé ahí, sola, mirando la puerta cerrarse.</div>
<div>Con un nudo en la garganta.</div>
<div>Con la cabeza hecha un torbellino.</div>
<div> </div>
<div>Y me pregunté, como una idiota:</div>
<div>¿Y yo tengo la culpa?</div>
<div> </div>
<div>Pasaron los meses.</div>
<div>Y el dolor, aunque distinto, seguía ahí.</div>
<div> </div>
<div>La casa quedó demasiado grande para mí sola.</div>
<div>Los días pasaban como un suspiro, sin sentido, sin propósito.</div>
<div>Volví al gimnasio, como una autómata, buscando en la rutina algo de consuelo.</div>
<div>Pero ya no era la misma.</div>
<div>Las miradas, los susurros a mis espaldas, el peso de la vergüenza... todo estaba ahí, como una sombra que no me abandonaba.</div>
<div> </div>
<div>A veces, me cruzaba con alguno de ellos.</div>
<div>Con Víctor, con los otros.</div>
<div>A veces bajaban la mirada.</div>
<div>Otras, sonreían de forma torcida.</div>
<div>Como si recordaran demasiado bien cada instante de aquella noche.</div>
<div>Yo solo apuraba el paso y fingía no verlos.</div>
<div> </div>
<div>Mauro no volvió.</div>
<div>Nunca más.</div>
<div> </div>
<div>Ni siquiera un mensaje.</div>
<div>Ni una explicación.</div>
<div> </div>
<div>Y, en el fondo, sabía que era mejor así.</div>
<div>¿De qué hubiera servido?</div>
<div> </div>
<div>Cada tanto, en las noches más oscuras, me despertaba empapada en sudor, reviviendo todo.</div>
<div>Recordando cada risa, cada empujón, cada palabra sucia susurrada en mi oído.</div>
<div>Recordando el rostro de Mauro mirándome mientras otros me usaban.</div>
<div> </div>
<div>Y me preguntaba, todavía, en silencio, abrazada a mi almohada:</div>
<div> </div>
<div>¿Y yo tengo la culpa?</div>
<div> </div>
<div>Porque, después de todo, aunque quisiera culpar al alcohol, al vestido, a la fiesta, a Mauro mismo...</div>
<div>La verdad era que, en algún rincón secreto de mi alma, había disfrutado.</div>
<div>Aunque fuera un segundo.</div>
<div>Aunque fuera un suspiro.</div>
<div> </div>
<div class="x_elementToProof">Y eso... eso era algo que nunca podría perdonarme.</div>
<div class="x_elementToProof"> </div>
<div class="x_elementToProof"> </div>
<div class="x_elementToProof">Si te gustó esta historia puedes escribirme con título Y YO TENGO LA CULPA? a dulces.placeres@live.com</div>
<div id="wpfa-10924" class="wpforo-attached-file"><a class="wpforo-default-attachment" href="https://relatosonline.b-cdn.net/wp-content/uploads/wpforo/default_attachments/1784994705-01-1.jpg" target="_blank" title="01-1.jpg"><i class="fas fa-paperclip"></i>&nbsp;01-1.jpg</a></div>]]></content:encoded>
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                        <title>La Marranita - CAPÍTULO III - Juegos callejeros</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/la-marranita-capitulo-iii-juegos-callejeros/</link>
                        <pubDate>Mon, 06 Jul 2026 06:45:41 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[La Marranita - Auge y caída de la República de las Mujeres



 
 

CAPÍTULO III - Juegos callejeros
 
La única par...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p><strong><span>La Marranita - Auge y caída de la República de las Mujeres</span></strong></p>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000"><span>CAPÍTULO III - Juegos callejeros<br /></span></span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000"><span>La única parte realmente buena de ese periodo final de la infancia era cuando estaba en la calle, que era en realidad casi todo el tiempo. Incluso cuando teníamos que estar en la escuela, mis amigos y yo nos escapábamos para jugar a imitar las fiestas de nuestros padres. Yo era una niña todavía, todos lo éramos, claro, pero recuerdo que casi siempre era la preferida que ellos elegían primero para desnudarme y hacerme pasar de uno a otro. Eran juegos de niños, pero a mí me gustaba que ellos me prefirieran a mí que a mis amigas. Por eso siempre me esforzaba por ser más lanzada y atrevida que el resto. Es posible que mi exhibicionismo naciera ahí, pero en realidad yo creo que es que yo siempre he sido así, de siempre me ha gustado andar desnuda delante de la gente sin preocuparme de que me vieran... o, precisamente, disfrutando de ello. Lo que pasa es que en las fiestas de Padre aprendí que eso podía no solo ser divertido para los hombres, como cuando mis amigos jugaban con nosotras, sino que los hombres del patio también podían llegar a disfrutar físicamente de la desnudez de las jóvenes y las mujeres. Pronto supe que a eso le llamaban "excitarse" y, ya con mis amigos, me empeñaba en descubrir durante nuestros juegos la manera en que mi desnudo pudiera excitarles también a ellos. Lo malo es que ninguno de ellos entendía bien aquellos juegos y, como yo tampoco sabía realmente lo que había que hacer, pues acabábamos siempre jugando a otras cosas. Pero a mí me gustaba que me vieran desnuda y que me tocaran y me separaran las piernas para verme la raja de entre los muslos, y como disfrutaba de ello a veces me preguntaba si eso sería "excitarse". Porque si era así, tenía muy claro que excitarse era bueno y me gustaba y quería aprender a hacerlo de verdad.</span></span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000"><span>Pensándolo bien ahora, la verdad es que no creo que mi exhibicionismo tenga al final tanto que ver con todo aquello. Si lo pienso, y visto desde mi presente, el morbo que me da mostrar mi desnudez e incluso dejarme ver en situaciones abiertamente sexuales, en realidad no es más que una de las más claras manifestaciones de mi búsqueda constante de situaciones en las que sentirme sexualmente deseada. Era muy pequeña entonces, pero no iba a tardar tanto en descubrir lo que era el deseo, y desde el primer momento supe que sentir ese deseo hacia mi cuerpo iba a ser, sin la menor duda, la cosa que más intensamente me haría excitarme. Y así es todavía hoy, porque sentir ese deseo sucio y profundo sobre mi piel ha sido lo que, con diferencia, ha conseguido siempre ponerme más cachonda a lo largo de toda mi vida. Evidentemente, desnudarme con poco más de medio ciclo lunar para mis amigos, </span>en realidad no podía ser más que un juego de niños, en el que ninguno de nosotros sabía lo que estábamos haciendo, ni siquiera cuando, conforme fuimos avanzando en aquellos entretenimientos, ellos me empezaron a meter los dedos en la rajita o me pedían que les dejara tocarme y abrirme el culo. Eran solo juegos, por mucho que yo siempre disfrutara mucho de todo aquello.<br /></span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Lo sé porque yo entonces no era capaz de sentir placer físico. Claro, repito que todo eran chiquilladas entre nosotros, éramos tan inocentes… Quiero decir, que ¿a qué edad se puede empezar realmente a sentir placer sexual? Tampoco sabría decirlo, como no sería capaz de darle un nombre a lo que yo sentía cuando alguno me proponía algún encuentro a solas, o se buscaba la manera de sorprenderme en algún rincón solitario y oscuro, y me pedían que les dejara tocarme. Lo que sí sé es que disfrutaba, de eso no dudo, de que me gustaban aquellas situaciones en las que fui aprendiendo lo que es sentir el ardor de un hombre en mi cuerpo, y por eso las permitía primero, pero enseguida empecé a buscarlas y favorecerlas. Y sé que en algún momento yo también empecé a sentir algo más que el puro disfrute del juego. </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Aunque seguían siendo simples juegos, y por eso, cuando jugábamos, nunca teníamos límites. Es lo maravilloso de esa edad, ¿verdad? Poder jugar a cualquier cosa, porque todo es posible y es fácil. </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Bueno, no sé si fácil es la palabra correcta. Quiero decir, para nosotros todo lo era, pero pronto aprendimos que no todo el mundo era igual de divertido que Padre, o que la mayoría de las jóvenes que venían al patio. De hecho, según nos fuimos haciendo un poco más mayores, aprendimos casi instintivamente a buscar rincones apartados de los mayores para poder continuar con nuestros juegos. Quizás era solo que hay determinadas personas que pierden esa capacidad de juego al crecer, y para ellos las cosas acaban siendo siempre difíciles y aburridas, como le pasaba a mi madre. Pero a nosotros nos daba igual, porque no dejábamos de jugar nunca. Es más, de alguna manera, siempre conseguíamos que nuestros juegos fueran cada vez más divertidos y emocionantes. Según fuimos aprendiendo a jugar, llegué pronto a conseguir que, cuando ya me tenían totalmente desnuda a mí y todos habían jugado ya a besarme y acariciarme y a tocarme entre las piernas, pues primero otras chicas empezaron a quitarse ropa y a dejarse besar, tocar y explorar como yo. También lo hacíamos entre nosotras, porque además teníamos mucha curiosidad por nuestros cuerpos, pero a veces la única manera de conocerlo de verdad era con otra chica... </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Luego algunos de los chicos empezaron a desnudarse también, porque sabíamos que es lo que hacían los mayores en el patio, y jugábamos a frotarnos y lamernos, o ellos se sacaban el pito, o me pedían a mí que fuera yo la que se lo sacara. Yo había visto que las jóvenes que jugaban con los mayores eran capaces incluso de hacer crecer los pitos de los padres, así que les explicaba a todos que, de alguna manera, ésa tenía que ser la siguiente fase del juego. Tenía muchísima curiosidad por saber cómo podía ser aquello, pero era difícil, porque al principio no sabíamos bien cómo conseguir que pasara, aunque desde el primer día en que los chicos empezaron a desnudarse por completo, ya pasaba a algunos se le ponía dura en el mismo momento en que yo me desnudaba entera también o les dejaba tocarme. Es cierto que a la mayoría no les pasaba eso de primeras, pero casi todos acababan consiguiéndolo tarde o temprano. También porque a mí me gustaba sentir cómo les crecía, y hacía todo lo que se me ocurría para conseguirlo, sobre todo para que les pasara con el pito entre mis manos o teniéndolo apretado contra mi cara o mi cuerpo desnudo. "Disfrutaba" muchísimo de aquello, sobre todo por lo nerviosos que se ponían a veces cuando llegaba a ponérseles muy dura gracias a mí, y a mí sentir aquella dureza tan rara y tan exagerada me asustaba pero al mismo tiempo me atraía tanto que ya no quería apartar mi cara o mis manos o mi cuerpo de ella, y entonces me daba cuenta de que aquel calor y aquel nerviosismo que sentía no era miedo en realidad, pero ya no sabía explicármelo, y cuando trataba de contárselo a mis amigas tampoco me entendían. Alguno de los chicos a los que les pasó eso de ponérseles pero muy, muy dura, me reconoció que aquello también le hacía "disfrutar", y uno me dijo que era mejor que jugar a la pelota en el descampado de detrás del mercado del pescado, que siempre era lo que más les gustaba a todos.</span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Pero a base de jugar y jugar, acabé convirtiéndome en una experta en conseguir que se sus pitos crecieran y se pusieran duros conmigo, y pronto se corrió la voz y todos los chicos del barrio venían a buscarme para probar lo que hacía. Incluso alguno más mayor, alguno que había pasado ya su primer ciclo lunar o estaba a punto de hacerlo, y que de repente cuando se sacaban el pito lo llevaban todo en vuelto en pelo, como los mayores de las fiestas, y hasta se les sentía diferente cuando les crecía, porque resulta que a los más mayores el pito les cambiaba mucho al crecer, igual que a nosotras se nos hinchaban las areolas de los pezones y se nos abultaba el pecho y la vulva y nos crecían pliegues en la raja que a ellos les encantaba tocar con el dedo y sentir cómo se humedecían, y a ellos se les salía la punta al crecerles el pito y se les llenaba de pis, pero de un pis especial porque era pegajoso y viscoso pero súper fragante, y todos nos poníamos muy nerviosos con aquello y "disfrutábamos" juntos y a la vez. Aquello me hizo buscar cada vez más a esos chicos algo mayores que yo, porque es que en realidad yo andaba ya algo aburrida de los pitos pequeños de mis amigos, y me encantaban aquellos pitos de chicos mayores que eran diferentes ya, aunque no llegaran a ser como como los pitos tan grandes que veía a los amigos de padre en sus fiestas cuando "disfrutaban" y se les ponían tan grandes y duros. Aunque creo que <span>entonces</span> ni siquiera era capaz de relacionar aquellas cosas tan grandes y oscuras con los delicados penes de mis amigos, que parecía de juguete, y en realidad para mí era como si fueran cosas diferentes, aunque sabía que en el fondo tenían algo que ver, pero yo me imaginaba que tenía que algo les tenía que pasar al crecer para que les cambiase así, como ocurría con los gusanos que se convertían en mariposas enormes y hermosas... Para mí uno de los mayores secretos de la infancia fue siempre averiguar de dónde salían las pollas y las tetas.</span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">No conseguí entender algo más hasta que no pude empezar a tocar aquellos pitos a los que ya les empezaba a salir pelo alrededor, y entonces yo me daba cuenta de que también sentía cada vez más cosas cuando se los empezaba a tocar, y ellos me dejaban oler su pelo y acariciar sus pequeñas pelotas, y hasta lamerlas y metérmelas en la boca para sentir lo calientes que estaban y cómo se les movían por dentro. Recuerdo que cuando lo hacía, mientras apretaba fuerte su pito en la otra mano, pues entonces de repente podía sentirla crecer muy, muy rápido, y al final si que era capaz de conseguir ya siempre que se pusieran súper duros y tan nerviosos, y las pelotas se les calentaban tanto que quemaban en la boca, y al final a alguno se les mojaba tanto aquella punta que les había empezado a asomar que algunas gotas hasta caían en mi mano, y yo entonces podía probar su pis sin que ellos me vieran ni me dijeran que era una gurra sucia por hacerlo. </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Sí tengo claro que mi pasión por las pollas nació en aquel momento. Eran sólo los pequeños pitos de los amigos del barrio, pero a mí me fascinaba ver cómo cambiaban cada pocos meses, y las cosas que les pasaban cuando yo las tocaba. Recuerdo la primera vez que uno de ellos soltó no ya esas gotitas, sino un chorrito más largo de ese líquido. Tuve la suerte de atrapar el chorro en mi manita, que puse en forma de cuenco para evitar que cayera, y como a mí me gustaba todo lo que tuviera que ver con sus pitos, pues no me dio asco, al revés, me entró la curiosidad al poder ver tanto junto, y me di cuenta que no era de color amarillo transparente como el pis, sino de un tono grisáceo y traslúcido, y además así como algo más espeso y menos ligero, y entonces, como había tanto, hasta lo olí y lamí para ver a qué sabía, pensando como otras veces que él no estaría ahí mirando mi mano. Pero debió ser porque él también había notado que se le había salido un chorro entero en vez de unas gotitas, que era la primera vez que le pasaba, al menos conmigo, y el chico me miró cuando su pito soltó aquello, seguramente con la misma curiosidad que yo al ver que había conseguido atrapar el líquido en mi manita, pero luego vio que chupaba con la lengua aquel chorro, además bastante exageradamente, porque es que estaba bueno y porque noté que se me empezaba a escurrir por la mano, y él se asustó mucho porque pensó que me estaba bebiendo su pis y que me podía morir, pero yo le dije que no era pis porque sabía rico, y él entonces aunque no se lo terminaba de creer, cuando se lo pedí me dejó lamerle el líquido que se le seguía saliendo cada vez más de la punta del pito, y al final a él también le gustó y disfrutó mucho de que se lo hiciera. Tiene gracia, ahora que lo pienso. Morir por beber un poco de pis… </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Con la de veces que me han duchado a mí con pis, y la de veces que he bebido meados. Que eso me guste tanto también tiene que venir de aquellos tiempos, porque me cuerdo perfectamente que cuando empecé a hacerlo siempre pensaba que si realmente fuera pis tampoco me importaría ni me daría asco, porque en realidad yo cada vez sentía que, de alguna manera y a mi modo, cada vez "disfrutaba" más de poder tocar y lamer los pitos de los chicos del barrio, sobre todo si les crecía tanto y se les ponía tan dura que se les salía la punta y empezaban a mojar así. La verdad es que creo que hasta llegué a tener ganas de probar incluso un poco de pis para poder saber qué se sentía, porque sabía ya entonces que tenía que ser divertido y "disfrutable", es algo que nunca había pensado, pero la escritura te permite parar y darte cuenta de cosas. <br /></span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Es una pena no haberme puesto a escribir antes. Recordar todo esto me gusta. Recordar mis primeras pollas, cuando sabía todavía tan poco de todo que ni entendía por qué me resultaba tan maravilloso lo que hacíamos, pero simplemente lo seguíamos haciendo con una ternura inocente y tan bonita, buscando algo que llamábamos"disfrutar", pero sin saber ni siquiera <span>en realidad </span>lo que buscábamos. Sí, me recuerdo tierna e inocente haciendo aquello, pero tan insaciable, también, tan obsesionada ya por ir más allá, por aprender cuanto antes lo que venía después. Porque, desde mis primeros juegos, inevitablemente luego volvía a casa y me imaginaba tocando y lamiendo esos grandes trozos de carne oscura de los amigos de padre, que todavía no sabía cómo les salían a los hombres pero sabía que tenía que tener que ver con lo que les pasaba a los pitos de mis amigos, y entonces yo ya no era capaz de pensar en otra cosa. A veces daba vueltas y vueltas en la cama imaginado aquello, sobre todo si había fiesta en el patio, lo que cada vez era más frecuente, por otra parte. Y entonces a veces Padre me permitía andar entre ellos, y cuando notaba que estaban especialmente contentos y todo el mundo se reía mucho, entonces a veces me ponía medio desnuda yo también y trataba de acercarme todo lo que podía a aquellos hombre y me quedaba pasmada mirando a su entrepierna... A veces a alguno se daba cuenta, pero yo no me apartaba, y entonces muchas veces veía cómo a él se le engordaba incluso un poco al verme, y ahí ya me ponía muy nerviosa si él me miraba riendo y me la ofrecía para probar a tocarla. Pero yo sabía que no debía, porque a las hermanas mayores de mis amigos a las que sacaban a jugar con los padres, las llevaba siempre Padre, y era él quien siempre las recibía y organizaba, y las iba repartiendo a sus amigos, pero a mí nunca me miraba en esos momentos, porque yo no era parte de sus juegos, y eso lo tenía claro y sabía que no debía llevarle la contraria nunca. Y, de alguna manera, algo me decía que menos que nada debía llevarle la contraria en eso temas... </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Así que en aquella época todavía me tenía que conformar con imitar sus juegos con mis propios amigos. Lo bueno es que poco a poco parecía que se corría <span>más rápidamente</span> entre ellos <span>la voz</span> de lo que me gustaba hacerles, y a partir de ellos a otros chicos nuevos de la escuela y del barrio, y así cada vez era más frecuente que vinieran chicos todavía incluso más mayores, de los que habían celebrado el año lunar hasta uno o dos años largos antes. Yo estaba muy orgullosa de mí misma, porque todavía me faltaba mucho aún para completar el ciclo lunar, así que me ponía feliz de ser admitida por chicos tan mayores para que jugara con ellos, porque me daba cuenta que era un poco igual que cuando los padres admitían a las chicas mayores del patio y del barrio en sus fiestas. Por eso yo trataba de ser tan atrevida y decidida como las veía a ellas en las fiestas del patio, que se dejaban desnudar enteras y ayudaban a los padres a conocer su cuerpo guiándoles con sus propias manos, a veces incluso a varios a la vez. Así que, en cuanto veía llegar a chicos mayores nuevos, yo me iba con ellos directa, confiada en que me propondrían ellos mismos jugar, y si no lo hacían me ofrecía yo tratando de no mostrar vergüenza, y levantándome el vestido para que supieran que ya sabía cómo hacer el juego aunque fuera más pequeña que ellos. A veces los que no me conocían dudaban al verme, pero luego siempre se juntaban conmigo cuando veían que seguía jugando en serio, y yo "disfrutaba" mucho cuando ellos me alababan tanto a medida que yo me seguía quitando la ropa, hasta que me quedaba desnuda del todo y entonces les cogía las manos para hacer que me tocaran la piel desnuda en las mismas partes y de la misma manera que veía hacer a las chicas con los amigos de Padre, y entonces los chicos más mayores querían siempre ya jugar conmigo más que nada, y apartaban si podían a los más pequeños para quedarse solos conmigo, y yo entonces les dejaba tocar mi rajita entera, que siempre era lo que todos querían primero, pero también si podía les dejaba meterme sus dedos por detrás, o yo misma les enseñaba cómo hacerlo, que aunque eso a muchas de mis amigas les daba asco, a mí me gustaba mucho porque luego cuando me los sacaban sentía como ese alivio grande que da hacer caca cuando tienes muchas ganas. Como yo siempre era más atrevida y más divertida que la mayoría de mis amigas, incluso que algunas de sus hermanas mayores, pero que todavía no eran tan mayores como para que les dejaran jugar ya con los padres y, además, siempre estaba buscando saber lo que venía después de lo que ya sabía, y por eso no paraba de buscar juegos nuevas, acabé siendo la amiga preferida de un montón de chicos, y sobre todo me preferían cada vez más los más mayores de los que todavía seguían juntándose con las de nuestra edad, aunque en realidad a todos nos daba bastante igual la edad al final, y cuando los juegos se alargaban y se reunía mucha gente, era frecuente que al final acabáramos jugando todas las amigas con todos los chicos que aparecían, y muchas veces seguíamos probando juegos también entre nosotras, sobre todo para aprender a besarnos con lengua como hacían las chicas mayores en el patio con los padres. </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Creo que ahí empecé a entender ya por fin lo boba que había sido hasta entonces, porque empecé a ver que los pitos de aquellos chicos más mayores eran cada vez más grandes cuando conseguía que se les pusieran duros y además cada vez se les veían más oscuros también, igual que sus pelotas, y alguno de ellos las tenía grandes y blandas en lugar de pequeñitas y duras como la mayoría, y a mí me hacía cosquillas en la nariz cuando me dejaba lamérselas con la lengua, porque las tenían llenas de pelo, y a ellos que yo le lamiera las pelotas no les daba asco sino que lo disfrutaban y les ponía todavía más duro el pito. Me di cuenta también de que los chicos más mayores tenían casi todos ya mucho pelo alrededor del pito, y a alguno de ellos la punta se le llegó a salir entera cuando hice que se le pusiera dura con mi lengua y mis besos porque me dijeron que nunca les habían hecho algo así y que cuando yo se lo hacía sentían cosas que no habían sentido antes, como si su pito tuviera vida propia.</span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">La primera vez que me pasó eso, pero no así como un poco, sino del todo, con uno de los chicos que además tenía la punta tan grande y gorda que cuando se le salió entera pareció literalmente que se le iba a reventar, pues todo el mundo alrededor se asustó mucho al principio, porque debieron de pensar que se le había roto el pellejo de la punta, pero yo me puse muy contenta porque sabía que a los padres se les salía también toda la punta entera y se les ponía así de grande y roja y brillante, hinchada como un gran sombrero colorado, y aunque en nuestros juegos nunca habíamos visto nada parecido, yo sí que lo había visto en el patio y me puse muy contenta, porque sabía que lo que pasaba no era nada malo sino, al revés, lo que pasaba era que a ese chico le había crecido ya mucho el pito y se le estaba empezando a poner como los de los los padres, así que casi era como si yo le hubiera hecho crecer a uno de los padres el pito, pero tanto que la punta se le había salido entera por encima del pellejo y le había crecido como una pelota del juego de mesa, y además le estaba empezando a gotear mucho pis de ese traslúcido y grisecito. Creo que debí sentirme especialmente mayor por haber logrado aquello, y más todavía teniendo en cuenta que aquel chico en realidad era tan mayor ya que casi podía estar como uno más en algunas de las fiestas del patio donde mi padre juntaba a más gente de lo normal, en esas en las que admitía a mujeres algo más mayores, y también a chicos un poco más jóvenes. </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Como sentí que todo el mundo me miraba y me alababa por lo que acaba de hacer, y el chico me estaba pidiendo que no parara de chuparle (recuerdo que así dijio, "sigue chupando, tía, que lo haces muy bien", aunque yo no acababa de entender del todo lo que quería decir, pero sí tenía claro lo que tenía que seguir haciendo), me envalentoné y se la empecé a lamer toda con más ganas que nunca, porque ya había visto en el patio que las chicas siempre empezaban así cuando les habían puesto tan grande el pito a los hombres y ellos ya no se conformaban con jugar con las manos, y yo ya quería probar lo que se sentía al hacer eso, y además sabía que igual no volvía a tener la suerte de conseguir que a un chico le creciera tanto y tan dura y prefería aprovechar al máximo, sobre todo mientras él no me hiciera parar por no saber bien lo que tenía que hacer. Además, es que sentí un calor tan grande al notar que nos estaba rodeando un montón de gente, que ya no pude ni quise contenerme y empecé a besarle aquella cosa, tan dura y tan enorme que ya no era un pito sino otra cosa que yo no sabía cómo llamar, pero me encantaba, y yo sabía que lo tenía que estar haciendo bien a pesar de no saber, porque él no me obligaba a parar y, además, otros chicos se habían acercado tanto que estaban empezando a tocarme por todo el cuerpo a la vez, y yo no sabía que se pudiera sentir todo lo que estaba sintiendo, porque estaba como "disfrutando" demasiadas cosas a la vez, y sentí que me tenía que tocar yo también la raja, aunque ya tenía un dedo allí cuando empecé a hacerlo, un dedo que me empezó a abrir y a intentar entrar como cuando me lo hacían por detrás, aunque yo no sabía que por donde el pis pudiera entrar un dedo también, y sentí que de hecho me empezaba a hacer pis, pero no le di importancia porque el pito del chico estaba echando chorros ya todo el rato también, y alguno hasta le saltaba un poquito y me mojaba la carita cuando yo le acercaba la boca con la lengua fuera y se la lamía por toda la punta gorda y cabezona, como cuando me daba besos con lengua con alguna de mis amigas durante los juegos, y al besarle y chuparle yo de esa manera la cabeza del pito entera al chico, metiéndola toda dentro de mi boca, aunque la tenía muy grande y gorda y con la piel muy tensa, y me encantaba acariciarla con la lengua, resulta que él se puso muy nervioso y me empezó a sujetar la cara para mantenerme pegada a él, y casi sin darme cuenta me acabé metiendo entera toda la punta, chupando como cuando bebíamos los zumos con cañas, y todo el pito estaba muy caliente y con la cabeza enorme tan mojada de aquel líquido que no era su pis pero tampoco era mi saliva y que a mí me gustaba. </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Los otros chicos que, mientras tanto, tenían el turno para tocarme el cuerpo, empezaron a decirme que mi raja también estaba toda mojada y alguno dijo que me debía estar haciendo pis, pero seguí notando más manos tratando de tocarme toda la raja para ver lo mojada que estaba, y me pasaban sus dedos como intentando separarme los lados de la raja, abriéndome la rajita pequeña y apretando con el dedo así con fuerza, aunque yo pensé que quizás lo hacían para poder taparme mejor el agujero del pis, por si de verdad se me empezaba a salir y, en realidad, hasta yo notaba que se me había mojado todo entre las piernas ya, pero es que no quería parar de tener aquella punta del pito tan caliente y tan dura en mi boca, porque "disfrutaba" mucho de cómo se sentía así sin nada de piel que la cubriera. Además, el chico me tenía apretada muy fuerte la cabeza y no me dejaba separarme, y le escuchaba decirme cosas que no entendía, porque de repente susurraba con voz grave y arrastrada como hacían los padres en el patio cuando las jóvenes les tocaban así como yo a él, y a mí me entraron ganas de probar a meterme su pito todavía más dentro de su boca y empecé a hacer lo de chupar como la caña de una bebida, pero todo lo fuerte que fui capaz, porque me daba cuenta de que haciéndolo el pito duro se le metía más dentro de mi boca, lo que pasa es que entonces él me tiró del pelo hacia atrás para levantar mi cabeza, y sacó toda aquella cabeza del pito tan hinchada de mi boca, y ahí pues ya todos dejaron entonces de tocarme y le preguntaron que por qué paraba y él respondió que es que le habían entrado muchas ganas de hacer pis, pero que ahora no podía hacerlo y que le dolía el pito por el pis. Y todos estábamos asombrados porque de repente la tenía grande y oscura y dura como un padre, brillante cubierta de mis babas y temblando mucho sin que nadie la tocara, y nunca antes se le había puesto así a ninguno de ellos. Pero el chico dijo luego que había sido la vez que más había disfrutado conmigo, y que le gustaría repetir algún día, y después de aquello todos me pedían que se lo hiciera igual y que les enseñara cómo se me mojaba la rajita. Y así supe por fin de dónde salían las pollas de los padres, y deseé como nunca seguir probando y aprendiendo a jugar con ellas porque había disfrutado como nunca, y yo también había sentido un poquito de ganas de hacer pis, pero cada vez estaba más segura de que no era pis aquello, y que en cambio tenía mucho que ver con cómo seguir avanzando en nuestros juegos..<br /></span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Después de aquel día empecé a notar cambios en cómo mi cuerpo "disfrutaba" de los juegos, sobre todo porque cada vez notaba más cosas nuevas, y además descubría formas de "disfrutar" que no conocía, incluso haciendo cosas que ya había hecho antes. Me di cuenta de que, por ello, empecé a actuar diferente con los chicos, como obligándoles a hacerme ciertas cosas o a tocarme en ciertos sitos o de cierta manera. A ellos les gustaba mucho también ser ellos los que me quitaban la ropa, porque yo me ponía súper nerviosa cuando lo hacía, y entonces les cogía las manos y les hacía tocar todo mi cuerpo de formas que ninguno de ellos imaginaba que fuera posible tocar a alguien. Y a mí hubo un momento en que todo aquello me daba calor y me ruborizaba, además de humedecerme mucho la rajita y hacer que me sudaran los sobacos, aunque yo siempre supe que aquello pasaba porque ya entonces me ponía nerviosa y "disfrutaba" muchísimo más de lo normal sintiendo todas esas atenciones, miradas y gestos de deseo sobre mi cuerpo, por mucho que para nosotros fuera solo un juego, sobre todo cuando me daba cuenta de que yo era el principal centro de atenciones, miradas y deseos. Lo que me sorprendía en aquellos momentos era la nueva intensidad de las sensaciones que sentía mi cuerpo. A veces eran tan fuertes que me parecían... no sé, diferentes. </span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000"> </span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Mi grupo de amigos no paraba de crecer, y definitivamente los chicos más mayores me apreciaban por encima de ninguna otra de mis amigas, e incluso por encima de la mayoría de las chicas de su edad, aún siendo realmente guapas y casi tan formadas como las chicas que llevaban los padres a sus fiestas del patio.</span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000"> </span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Escribiendo ahora esto he recordado algo que decían siempre de mí, y que me resulta curioso porque lo había olvidado por completo. Por algún motivo, esa Profecía que tanto se ha extendido estos últimos años entre los esclavos de la República sobre esa mujer salvadora que ha de venir a liberarlos a todos, resulta que ya era conocida entonces... Y vuelve en estos momentos a mi memoria un recuerdo difuso de cómo jugábamos a veces a lo que llamábamos sencillamente "la profecía", y resulta que en aquellos juegos era yo siempre la salvadora de esclavos, porque todos me llamaban siempre a mí la Folladora de Hombres cuando me ponía tan dejándome que me tocaran todo y que me metieran todos los pitos que querían por la boca. Aunque lo cierto es que no era más que una broma de adultos que, al trasladar a nuestros juegos, dejábamos sin contexto, porque ninguno sabíamos lo que quería decir aquello, pero lo que todos los chicos y mis amigos tenían claro era que si alguna vez tenían que elegir entre todas las niñas a la que querían que los salvara de algo como hombres, me iban a elegir a mí, y cuando jugábamos a eso después de salvarlos yo tenía que desnudarlos siempre, y entonces ya seguíamos jugando a nuestro juego de todos los días, que en realidad era el que más nos gustaba y con el que más nos divertíamos. </span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000"> </span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Cuando me quise dar cuenta había dejado de frecuentar a mis amigos de siempre, y todo mi grupo había sido sustituido por chicos considerablemente mayores que yo. Muchas de mis amigas seguían yendo con nosotras, pero la mayoría de ellas se limitaba ahora a mirar cómo jugaba yo con ellos, sin atreverse a participar, porque de repente todos aquellos chicos tenían ya unos cuerpos tan desarrollados, que habían dejado de tener nada que ver con los de nuestros amigos de siempre, muchos de los cuales seguían siendo los niños de los juegos de toda la vida, con los cuerpos de niños de toda la vida. Aquello paralizaba a cada vez más chicas, porque de alguna manera sabían que estaban entrando en un nuevo lugar, donde los juegos tenían otras reglas que ya no eran las que nosotras habíamos conocido, y por algún motivo no se sentían seguras. Pero su estupidez nos venía maravillosamente a las demás, porque así acababa siendo frecuente que fuéramos muchas menos chicas que chicos las que participábamos activamente en los juegos, y así tocábamos a más y podíamos jugar todas al tiempo. En aquellas ocasiones ellas sabían bien que las nuevas reglas del juego se reducían simplemente a tratar de replicar cada cosa que yo me atreviara a hacer, por lo que aquellas veces únicamente las más osadas se decidían a desnudarse junto a mí y a dejarse tocar por los chicos que estaban esperando a que les tocara el turno para jugar conmigo, ya que ellos solían ordenarse cada vez una escrupulosa jerarquía de edad y tamaño del pene, como sabán que solían hacer los mayores en las fiestas de padres, de manera que cuando hacían aquello era yo la que empezaba siempre con los más mayores y mejor dotados. </span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000"> </span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Con ellos me demoraba siempre más de lo normal, porque en realidad sus pitos eran ya prácticamente en todo parecidos a las pollas de los padres, solo que todavía de un tamaño más pequeño, pero igual de oscuras, y peludas, y sudorosas, y se les ponían más duras todavía que a los padres, sobre todo más duras que nunca cuando yo conseguía que se le les saliera la punta entera de la piel, mientras ellos gemían disfrutando con lo que yo les hacía con la boca. Y en aquellos juegos, cada vez más especiales, y cada vez más específicamente sexuales ya, yo también disfrutaba especialmente con ellos, porque era con los que notaba las sensaciones más nuevas y emocionantes siempre, ya que sus cuerpos habían empezado por fin a cambiar de verdad, y a dejar en toso de ser cuerpos de chicos para empezar a demostrar todas las características físicas de los hombres, y cada vez con más de ellos me empezó a pasar que cuando yo se la ponía dura con mis caricias y lamidas me quedaba alucinada al descubrirme otra vez tocando una polla de verdad, por mucho que ellos no fueran hombres completos todavía, pero ya tenían pelo duro en su pubis y hasta vello en sus pelotas, que también empezaban a descolgarse y a cambiar de forma y de tacto. Para mí ir descubriendo aquellos cambios, en general todos los cambios de sus cuerpos, era algo que, sin darme cuenta, también me iba cambiando a mí poco a poco, porque una vez que has tocado una polla ya no quieres volver a lamer un pito por bonito que sea, y a mí me encantaba que aquellos cuerpos de los hermanos mayores, que ya no se parecían a los de sus hermanos pequeños que habían sido mis amigos de siempre, me abrazaran estando ambos desnudos.</span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000"> </span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Y es que una vez que has probado al hermano mayor, ya no quieres seguir jugando tampoco con el pequeño, y sentir aquellos cuerpos fibrosos en los que se empezaban a marcar la musculatura y las formas masculinas, tan nerviosos y sudorosos siempre en el cálido y empalagoso clima de los callejones del puerto de La Ciudad, era siempre el mejor pasatiempo que podíamos imaginar.<br /></span></div>
<div dir="ltr"><span> </span></div>
<div dir="ltr"><span style="color: #000000">Lo que pasaba era, en realidad, que era yo la que seguía siendo una cría que no tenía ni idea de nada, por más que me gustara tanto descubrir cosas nuevas y me pasara los días haciendo exploraciones por todo el barrio y el puerto, siempre dispuesta a conocer a algún amigo de juegos nuevo. Pero claro, como ni a mí ni a mi grupo original de amigos nos había llegado todavía la fertilidad, no podíamos entender las implicaciones de aquellos cambios corporales de aquellos chicos mayores que, de repente, se habían vuelto mi pandilla permanente para seguir practicando y avanzando en nuestro juego de siempre. Sin embargo, aquellos cuerpos jóvenes, sometidos por mí a una inaudita actividad sexual para chicos de su edad, maduraban inevitablemente a saltos agigantados, como si mi avidez de conocimientos y experiencias les estuviera reclamando terminar su desarrollo cuanto antes para poder colmar por fin mi sed de conocimientos de manera total. </span></div>
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<div dir="ltr"><span style="color: #3366ff">(lau.alma @yahoo.com)</span></div>
<div dir="ltr"> </div>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/">En Grupo</category>                        <dc:creator>laualma</dc:creator>
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                        <title>Mi esposa Vero.</title>
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                        <pubDate>Mon, 25 May 2026 20:17:43 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Les quiero contar que he tratado por todos los medios de persuadir a mi esposa para que se coja a otro tipo, deseo verla en acción me excita tanto la idea que ya es obsesión, me fascinan los...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify">Les quiero contar que he tratado por todos los medios de persuadir a mi esposa para que se coja a otro tipo, deseo verla en acción me excita tanto la idea que ya es obsesión, me fascinan los relatos de tríos en ellos busco la forma de convencer a mi esposa para que coja con otro tipo. Su respuesta siempre que se lo propongo es: No, ¿estás loco?...  ¿Cómo crees?... Termina molesta conmigo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Llevamos más de diez años de casados con dos hermosos hijos, mi mujer tiene muy buen cuerpo sobre todo una cintura muy pequeña con unas nalgas preciosas redonditas y respingonas es delgada de mediana estatura.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Le compré un dildo copia exacta de un pene, lo tocaba con la mano y se sentía igual que uno real, esa noche en pleno sexo lo saqué de mi buró se lo mostré, se quedó con los ojos de plato excitada, ¿No cómo crees que me voy a meter eso? No tiene nada de malo, mira que suavecito está, lo tocaba con sus manos, me movía la cabeza de lado a lado, tú acuéstate y relájate lentamente me dio la oportunidad de meterlo en su vagina, se lo movía riquísimo lentamente hasta dentro le daba unos empujoncitos más adentro, y lo sacaba lentamente, la volvía a penetrar hasta el fondo de su coñito y el consolador salía bañado de sus jugos.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Cuando le susurré al oído que imaginara que otro tipo se la estaba cogiendo; le vino un orgasmo tremendo abría las piernas totalmente y se revolcaba en la cama de placer, acelere el mete y saca, se volvió loca se pellizcaba los pezones, con unos gritos tremendos lo empezó a mover ella en círculos al fondo de coñito, tomo mi verga con una mano y la metió al fondo de su garganta me la chupaba durísimo. Se veía muy erótica teniendo dos penes metidos en su cuerpo, fueron tantas sensaciones que me corrí con mucha fuerza en su garganta pero no dejó escapar una sola gota. Me sorprendí de que se lo tragara todo pues nunca lo había hecho.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Cuando teníamos sexo "Panchito" (Así le pusimos al juguete) estaba presente. Cada vez le decía más insistente; imagina que otro tipo te está cogiendo, mi esposa Verónica tenía un orgasmo monumental. Luego le preguntaba; ¿si le gustaría coger con otro tipo?... Me  respondía “molesta” ¡no cómo crees!! Pero en el fondo de su vagina sabía que lo deseaba. Jejeje.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify"> Así pasaron dos meses teniendo sexo con el juguete le comentaba; sabes que alguien prestó su verga para qué sacaran el molde de “Panchito” así que indirectamente estás cogiendo con otro cabrón y conmigo, se puso cómo loca de lo caliente que estaba cuando escucho mi explicación, le pregunté te gustaría coger con otro tipo¸ me respondió no Papi me da miedo lo qué me pides, me puedes dejar de querer. Una noche que estaba ardiendo con “Panchito” dentro de su vagina la giré de lado le puse mi pinga bien lubricada de aceite en la entrada de su culito, besando su nuca y orejas ella sacó el juguete de su coño mientras se la empujaba para adentro de su culito, gritaba y gemía como nunca. Uff, que cogida me estaba pegando con su apretadísimo culito era la tercera vez en todo el tiempo de casados que me daba oportunidad de meterlo por ahí, luego se introducía su juguete en el coñito, parecía actriz porno en una doble penetración.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi esposa me rozaba la verga con “Panchito” por la delgada membrana que nos separaba. Yo no paraba de estrujarle sus tetas imaginando lo sabroso que sería si otro cabrón se la estuviera cogiendo. Mientras le insistía si le gustaría coger con otro tipo,  en pleno orgasmo me respondió jadeando ¡sí!! Papi. Con su respuesta me corrí de inmediato pues me llegó un orgasmo como relámpago en que no parábamos de sacar lechita los dos, "Panchito" se encargaba de dejarla satisfecha. Yo no le quise cuestionar nada más por esa noche.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">En otra cesión de sexo se lo volví a preguntar y me respondió;  sí Papi, me gustaría coger contigo y con otro tipo si es lo que deseas. Tanto me lo has propuesto que yo también lo deseo ahora. Me quedé pendejo con su respuesta, le daba los nombres de mis amigos mientras le enterraba la pinga a fondo, ella cerraba sus ojos pensando en cuál podría ser el que más le gustaba, pero no dejaba de venirse hasta que ella me indicó jadeando me gustaría que fuese Eduardo… Cuando me soltó el nombre yo me corrí de inmediato, fue demasiado morbo para mí.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Eduardo es uno de mis mejores amigos, nos conocemos desde la preparatoria y lo mejor de todo es que continua solterón, aunque tiene un montón de mujeres coge con todas pero no da su brazo a torcer. Él es guapo pues tiene ojos verdes y cabello negro hijo de padre Francés, así que mi esposa no está tan perdida con la elección. ¿Cómo le digo a mi amigo que mi esposa se lo quiere coger?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Con Eduardo me llevo de maravilla, nos quedamos de ver en una cantina para comer, me pasó un fenómeno muy raro; cuando lo vi que venía a la mesa se me empezó a parar el pito, imaginarlo en verlo coger con mi señora. (Pinche mente tan cochambrosa que tengo) De inmediato me preguntó:</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify"> ¡Hola! Que milagro que nos vemos. ¿Cómo está tu esposa?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Muy buena...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Eso ya lo sé… me respondió el muy cabrón con brillo en sus ojos.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Seguimos charlando de todo tomando tequilas y cervezas. Le pregunté:</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">¿Cuándo te casas?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Me respondió; “no es necesario comprar a la vaca para tener la leche” Jajaja. Reímos y me comentó; estoy feliz así de solterón, tengo muchas amiguitas bien putas y la paso de maravilla con ellas. Aunque te envidio por la mujerona que tienes tan dedicada a su casa y tus hijos.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Para sondear a mi amigo le pregunte; ¿deberás crees que Verónica es una mujerona?... No te vayas a encabronar pero tu mujer está buenísima, con el debido respeto que me merece tiene un cuerpo de ensueño, además que tiene la casa muy limpia y ordenada, cuida mucho a tus hijos. Donde encuentras una mujer así con tantas cualidades, si hoy son todas unas golfas. Cómo ya estábamos desinhibidos le pregunte; ¿Qué es lo que más te gusta de su cuerpo?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Le subieron los colores por su rostro y me dijo; no te vayas a enojar; pero tiene unas nalgas riquísimas y unos pechos hermosos, que boca tan sensual tiene. Al oír esos comentarios la verga se me puso muy dura. Eso me confirmaba que mi amigo le tenía ganas a mi esposa. Eduardo tienes toda la razón, te lo agradezco que me lo digas, uno tiene cerca las cosas y no se da cuenta de las cualidades; bueno de las nalgas y las tetas sí estoy al tanto que las tiene divinas. Jejeje, pero sí es excelente ama de casa y madre. Lo invité al cumpleaños de mi esposa pues solo faltaban unos días Comimos muy rico y nos despedimos.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Llegando a casa le comenté a mi esposa que había comido con Eduardo, se quedó petrificada y me pregunto fingiendo demencia: ¿Cómo está?... bien nos tomamos varias copitas y fíjate que de él salió decir que le eres muy atractiva como mujer, ya estábamos desinhibidos por las copas. Le pregunte qué le gusta de ti, me dejó con la boca abierta cuando me comentó que eres una gran mujer madre y ama de casa, pero que tienes unas nalgas y unos pechos preciosos con una boca muy sensual.</div>
<div style="text-align: justify">¿Eso te dijo?... Te lo juro que sí. Mi amigo te trae muchas ganas,  nunca lo había notado. Solo es necesario que le des una calentadita y te brinca encima, Jejeje. ¿Cómo crees que le voy a dar una calentadita?... Estás loco.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Nos fuimos a dormir y le empecé a acariciar sus nalgas las caricias se volvían más sensuales pues le acariciaba su rajita, ella se giró hacia mí y me empezó a hacer una paja riquísima mientras le susurraba al oído.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify">¿Cómo te vas a coger a Edy?... mientras dos de mis dedos le penetraban su panochita mi esposa gemía y me respondió.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
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<div style="text-align: justify">No lo sé dime cómo quieres que me coja… Me gustaría ver primero como se la mamas.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
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<div style="text-align: justify">Se la voy a mamar así. Mi esposa me daba una mamada muy profunda sentía como mi glande se abría paso en su garganta, nunca me había mamado con esa intensidad.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
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<div style="text-align: justify">Y luego como te lo vas a coger… ¿Quieres que te diga cómo?... De inmediato se quitó su tanga,  se subió encima de mí cabalgándome a toda velocidad, puta madre que cogida tan caliente me estaba dando mi mujer pensando en la verga de mi amigo.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Tenía sus ojos cerrados seguramente pensando en Eduardo, sus nalgas se movían de un lado al otro, sus músculos vaginales me ordeñaban la verga, se estrujaba las tetas pellizcándose sus pezones  tenía un orgasmo muy fuerte gritaba: ¡Edy dame más duro más más!! Cuando la escuche decir el nombre de mi amigo de inmediato me vine en lo más profundo de su vagina, sentía sus músculos como me seguían oprimiendo la verga. Uff, que palo más morboso. Cuando nos recuperamos de la cogida me comento, que se calentó mucho con los comentarios que hizo mi amigo de ella.</div>
<div> </div>
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<div style="text-align: justify">Tú que piensas Papi. ¿Tú crees que no hay problema si cojo con él?... Te quiero mucho y tengo miedo que me dejes por andar de loca. Pero como tú dices, solo es coger por el puro placer de coger, no voy a meter ningún sentimiento. Si mi amor es lo que más deseo en el mundo es ver cómo te coges a otro cabrón, para mí sería un sueño cumplido, además que siempre pensé que el candidato ideal sería Eduardo pues es muy reservado y soltero. Nuestro compadrito siempre te está echando flores y se le van los ojos cuando te ve, pero es boca floja y está casado. Solo espero que no te enamores de Edy. No Papi mi único amor eres tú, pero me has puesto unas calentadas terribles con tu idea que coja con Eduardo.</div>
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<div style="text-align: justify">Aprovechando el cumpleaños de mi mujer hicimos una fiesta en casa el mismo día del cumpleaños, un miércoles por la noche, invitamos a tres parejas de amigos y a Eduardo, dejamos a nuestros hijos con los abuelos, y les pedimos a los invitados que llegaran temprano a las ocho de la noche. Mi esposa estaba súper nerviosa ¿Qué me pongo?... Ponte un vestido que te quede corto y entallado para que luzcas esas nalgas y piernas, escogió uno en color azul oscuro de tirantes pues hacía mucho calor, cuando terminó de arreglarse me dejó con la verga bien tiesa, pues está preciosa con un generoso escote que le hacía lucir sus hermosas tetas.</div>
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<div style="text-align: justify">Sonó el timbre era mi compadre con su esposa los dos son muy simpáticos y cachondos, de inmediato mi compadre le dio un fuerte abrazo a mi señora oprimiendo sus tetas contra su pecho, le dijo comadrita cada año te pones más buena, los colores subían por las mejillas de mi esposa mientras me desquitaba con mi comadre pues tiene unas tetas enormes dándole un abrazo muy apretado, le entregaron un regalo a mi mujer. En seguida llegó otra pareja de amigos ellos son muy reservados también le entregaron una bolsa con un regalo. Luego llegó otra pareja son muy simpáticos y divertidos pero ella está delgada como una tabla. Los amigos me ayudaban a servir las copas la música se escuchaba en el estéreo. Mi mujer radiante traía las botanas.</div>
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<div style="text-align: justify">Más tarde sonó el timbre, de inmediato fui a abrir es mi amigo Eduardo, me dio un abrazo muy fuerte, me preguntó dónde está la cumpleañera, cuando vio a mi esposa corrió hacia ella y le dijo; ¡muchas felicidades!!... Qué guapa estás, (La barría con la vista), la abrazó con ternura. A mí se me paró la verga de ver cómo se abrazaban. (La mente calenturienta estaba trabajando)  le dio un regalo a mi mujer. De inmediato le serví una cuba al invitado, la fiesta estaba muy divertida pues estaban bebiendo como náufragos, mi compadre feliz contando chistes colorados, la blusa de mi comadrita se había desabrochado dos botones y se le veían unas tetas enormes, Eduardo le veía con mucha atención pues estaba sentado frente a ella en un taburete muy bajo, cuando ella dejaba su copa en la mesa de centro le daba un show de tetas, y cuando descruzaba sus piernas me imagino que el show era mejor pues los ojos de Edy destellaban con las cruzadas de pierna de la comadre.</div>
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<div style="text-align: justify">Mi esposa cruzó entre la mesa de centro y Edy, se agachó a recoger unos vasos vacíos para rellenarlos de nuevo, su vestidito subió por la parte de atrás y los ojos de mi amigo se fueron directo a las nalgas de mi esposa, que seguía agachada recogiendo vasos, y él babeando sin parpadear viendo por debajo del vestido. En un momento estaba mi señora de regreso poniendo los vasos en la mesa y los ojos de Edy perdidos bajo el vestido. Mi comadrita estaba medio calentona pues se estaba dando cuenta de las miradas de mi amigo, el tercer botón de su blusa se le desabrocho “casualmente” traía loco a mi amigo con los flashazos de tetas y muslos. Corrían más copas y bocadillos. Uno de los matrimonios se despedía pues tenían que madrugar. Como media hora después se despedía el otro matrimonio, solo quedaba mi compadre y compañía que seguían bebiendo tequila como si fuera agua.</div>
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<div style="text-align: justify">Mi compadre que es muy mandado le empezó a meter mano a su esposa, ella se dejaba hacer, mi esposa estaba viendo las cachonderías que estaban haciendo, yo empecé a besar las mejillas de mi esposa y acariciarle un muslo, Eduardo empezó a protestar porque estaba solo. No cuenten el dinero delante de los pobres. Entonces mi comadre empezó a bailar y jalo a mi esposa para que bailaran juntas de inmediato mi compadre les empezó a gritar; ¡mucha ropa!! Al unísono Eduardo también les hacía coro ¡mucha ropa! Mi comadre bailaba muy sensual haciendo que mi esposa siguiera sus pasos bailando frente a Edy, mi comadre subiendo su falda dejando ver sus muslos, mi amigo Eduardo les aplaudía muy fuerte, mi comadre le desabrochaba el vestido a mi mujer sin que ella se diera cuenta de un jalón se lo bajó a la cintura, nos dejó ver por un instante su micro sujetador tratando de contener esas deliciosas tetas. Mi esposa le reclamaba a nuestra comadre, que mejor se sacara las suyas.</div>
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<div style="text-align: justify">La fiesta estaba en lo mejor, yo pensé que íbamos a terminar cogiendo los cinco pues mis compadres estaban desatados, en eso sonó el teléfono móvil de mi compadre para avisarles que uno de sus hijos tenía vómito y temperatura, de inmediato se despidieron de nosotros. Eduardo les suplicaba que no se fueran qué le dieran una pastillita para la temperatura al niño. Mi compadre le dijo el que necesita una pastilla para la temperatura eres tú. Jejeje. Total que se fueron.</div>
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<div style="text-align: justify">Vi a mi mujer recogiendo los vasos sucios y los ceniceros. Eduardo me platicaba que la cabrona de mi comadre le puso un buen calentón, me mostraba su tanga con los cruces y descruces de piernas, me enseñaba las tetas cuando se estiraba a la mesa a tomar su vaso y al dejarlo, se dio cuenta que yo la veía y hasta abría las piernas para darme un show, cuando estaba muy entrado viendo su tanga la cabrona cerraba las piernas y se reía, que forma de bailar me puso las nalgas en las narices varias veces. Lo que le hizo a tu esposa no tiene madre. Uff me quedé caliente.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">En eso regresó Verónica, le pregunté; ¿te dieron muchos regalos?... Ahora los traigo para que los vean. Llegó con los regalos y primero destapó el de Edy, ¡Un perfume que me gusta mucho!! ¡Que se lo ponga!, ¡que se lo ponga!! Coreamos Edy y yo. Abrió su perfume y se puso unas gotas atrás de los oídos y en los ante brazos lo aspiraba con deleite que rico huele.</div>
<div style="text-align: justify">Mi amigo le respondió; déjame olerlo; mi esposa asintió con la cabeza se acercó por detrás de ella, metía las narices en las orejas de mi mujercita mientras de reojo le veía las tetas por arriba de sus hombros.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify"> Abrió otro regalo, era una pashmina la enredó a su cuello, luciéndola Eduardo se la acomodaba en diferentes posiciones, se te ve muy bien y la guardó.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify"> Abrió otro regalo y eran un par de Bodys uno blanco y el otro negro, de inmediato empezó mi amigo a corear ¡que se lo ponga!! ¡Que se lo ponga!! Yo lo apoyaba, le dije a mi mujercita ni modo hay que cumplir.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Ella nos exclamó pero me da pena con Eduardo que me vea en body.  Edy le suplicó por favor no tengas pena conmigo, tu esposo y yo somos como hermanos póntelo es como un traje de baño. Sí mi amor póntelo y nos lo modelas. Le vi cara de excitación, tomó los regalos y se fue a la recámara.</div>
<div style="text-align: justify">  </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Seguimos tomando mi amigo y yo. Unos minutos después va apareciendo mi esposa con unos zapatos de tacón alto y el body blanco (Un pequeño traje como de baño pegado al cuerpo) caminando como modelo, se paró frente a nosotros y giró lentamente. Los ojos verdes de Edy se abrieron como platos, la quijada se le cayó. La prenda le quedaba como si fuera una segunda piel, Vero nos seguía modelando la prenda, lo impensable, giró y se agacho a tomar su vaso con las piernas sin doblar, las hermosas nalgas nos las puso en las narices. Eduardo no parpadeaba se le veía muy excitado el chipote de su panocha le aplaudía y le gritaba: ¡Estás bellísima!!...  Se fue contoneando las nalgas.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Eduardo me comentaba aturdido por las copas. ¡Qué bárbara está preciosa!! Que nalgas tiene tu esposa, perdona que te lo diga ¡pero dan ganas de comérsela! ¡Qué hermosa mujer tienes!!...</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Pues si tanto te gusta te la puedes coger, creo que sería muy buen regalo de cumpleaños para mi esposa.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Edy se quedó atónito con mis palabras; ¡¿de veras, me das  chance?!!!...</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Sí Eduardo por mí no hay problema en compartir a Verónica contigo, solo te pido mucha discreción.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">De verdad ¿No te enojas si me la cojo?...</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">No, para nada. Te hablo en serio si quieres te la puedes coger, solo tienes que seducirla.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">En eso mi esposa entraba a la sala con el Body negro puesto, se veía fantástica y muy sensual. Eduardo la veía con ojos de lujuria. Mi mujer tomó su copa de un trago, nos lo empezó a modelar con mucha sensualidad, nos ponía las nalgas en las narices, su Body tenía un corte diferente al anterior, le quedaban las nalgas descubiertas giraba lentamente para lucirlas en todo su esplendor, Eduardo no aguantó más y le dio una nalgada, mi esposa se quedó petrificada, yo le acariciaba la otra nalga, mientras mi amigo le decía; estás buenísima me gustas mucho.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi esposa coquetamente le preguntaba: ¿De verdad te gusto?... ¡Subiendo una pierna al sillón la puso entre los dos, acorralo a Edy!!.  Muchísimo le respondió Eduardo, la mano de mi amigo le empezó a acariciar la pierna que nos separaba, vi la cara de placer de mi mujer cuando sintió como corría la mano por la parte interna de su pierna hasta el muslo casi tocando la panocha.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Aturdido mi amigo le preguntaba a mi esposa:</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">¿Esa prenda debe de ser muy incómoda?...</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">¿Por qué lo dices?... </div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Está muy cerrada te lo tienes que quitar para ir al baño.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">No para nada, se desabrocha aquí abajo.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">¿Cómo que se desabrocha?...</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Con la voz más sexy que le he escuchado le respondió:</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Tiene unos brochecitos míralos aquí están, sacaba el chipote de su pelvis, corría un dedo por su rajita para indicarle donde están los broches. Mira aquí están. Eduardo se apoyaba en el muslo de mi mujer para ver los broches. Mi mujer me volteaba a ver con cara de lujuria. Yo le daba mi aprobación.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">¡Lo impensable!!¡Mi esposa lo desabrochó!!  Pero lo sostenía cerrado con sus dedos, mientras le indicaba a mi amigo vez que fácil se abren los brochecitos. Mi amigo le tomo la mano que sostenía la abertura de la prenda, déjame ver, mi esposa quitó su mano abriéndose totalmente la prenda. </div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Sentí que me corría cuando vi el coño depilado de mi esposa expuesto en la cara de mi amigo. Edy le veía extasiado la panocha mientras un dedo le rozaba la entrada del coñito. Vero le acaricio la cabeza, Edy acercó su boca y le empezó a dar una mamada de pronóstico, ¡sus bigotes se perdían en el coño de mi mujercita!! Que gemía con fuerza, sus piernas temblaban, me puse de pie y la abracé por detrás hundiendo mi verga bien dura entre sus nalgas, acariciando sus pechos le besaba el cuello y las orejas, mientras Edy le seguía dando una mamadota de coño. Por momentos me daban muchos celos y más cuando vi las manos  de Edy con que ansias le estrujaba las nalgas a mi esposa que tenía un orgasmo muy fuerte en la boca de mí amigo.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Le empecé a sacar el Body a mi mujer para darle más confianza a mi amigo, cuando Edy subió su mirada y la vio totalmente desnuda materialmente se fue de espaldas sobre el sillón. ¡Qué hermosa estás mamacita!!! Se puso de pie con un bultote en el pantalón. Estás buenísima que ¡pechos tan lindos!! Le mamaba los pezones con fuerza mientras le estrujaba la otra chichi, la hacía girar viendo con detalle las nalgas.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Uff. Estás mucho mejor de lo que me imaginaba, la abrazaba con fuerza rozando su bulto en la panocha y la besaba con fuego, trenzaban sus lenguas como actores porno. Los pinches celos me estaban pegando de nuevo, estuve a punto de parar la acción, pero era demasiado tarde mi esposa estaba totalmente entregada a mi amigo, aguanté lo más que pude. Mi mujer le desabrochaba la camisa, Vero no se atrevía a verme, seguía absorta con su nuevo amante.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Edy me volteo a ver fugazmente se sacó su camisa y desabrochó su pantalón a toda velocidad, tal vez vio mi cara de indecisión y celos quería apurar la cogida que le deseaba a meter a mi esposa, al bajar sus pantalones lo hizo con todo y calzones brincó una verga un poco más larga que la mía bien tiesa pero totalmente cubierta por su prepucio, yo tengo la circuncisión desde niño así que para mí también era nuevo ese tipo de verga.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Los celos persistían pero ni modo que me arrepienta, fueron muchos años de convencer y tentar a mi esposa, mejor me prepare un trago y me dispuse a ver el tremendo show. Eduardo se sentó en el sillón y mi esposa estaba hincada haciéndole una lentísima paja, se notaba que Vero disfrutaba intensamente ver como se le pelaba la verga y aparecía un glande grueso rojo amoratado bañado de jugos, lentamente se lo llevó a su boca y le dio un gran chupete le empezó a pelar la pinga, le daba una mamada deliciosa rozando el glande con su garganta, es una sensación indescriptible cuando mi esposa te hace eso, pues sus anginas te oprimen el glande mientras su lengua te roza el tronco.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Me había quitado la ropa y tenía muchas ganas de cogerme a mi esposa en posición de perrito mientras le mamaba la verga a Edy, pero mejor me contuve, unos minutos después mi mujer me volteaba a ver cómo pidiendo permiso se hincaba sobre Eduardo tomó la verga con su mano y la ¡centraba  en su coñito!! Mientras trenzaban sus lenguas.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Yo brinque como resorte de mi sillón y me hinqué atrás de mi esposa para ver en primer plano como le empezaba a desaparecer esa cabeza de “hongo” gigante en su puchita. En el primer intento solo le entró una cuarta parte, los jugos de mi mujer marcaban en la verga de mi amigo la cantidad recibida de verga, mi esposa volvió a subir, y pude ver la verga de mi amigo estaba bañada de jugos de mi esposa, se dejó caer retorciendo las nalgas para un lado y otro, con un grito tremendo se la enterró hasta los huevos. Al fin mi esposa estaba ante mis ojos ¡cogiendo con otro cabrón!!!...  Mi esposa subía y bajaba se retorcía en el palo de mi amigo, los labios de la vagina se aferraban a la verga, la cara de mi señora era de total lujuria se escuchaban unos jadeos tremendos, mientras el cabrón del Edy se agasajaba con las tetas.</div>
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<div style="text-align: justify">Era alucinante ver a la recatada esposa con que ganas se lo está cogiendo, y como le baña mi mujer de jugos la verga, mi esposa le gritaba; ¡Qué grande la tienes!! ¡Así Edy dame más duro!! ¡Haaggh que ricooo me estás cogiendo!! ¡Me estoy viniendo mucho!! ¡Que ricoo dame más!! Tenía a centímetros el culito de mi esposa y pensé en clavársela por el culo, pero preferí dejarla sola con su amante yo solo me dedicaba a ver. Parece que los celos habían desaparecido y estaba gozando de la cogida que le estaban metiendo. Eduardo le gritaba; ¡Qué rico coges Mamacita!! Me oprimes muy rico con tu coñito, ¡Aayy que me haces!! ¡Siento como me oprimes la verga que ricooo!! Los dos jadeaban con todo y terminaron con un orgasmo simultáneo, podía ver como la verga de mi amigo tenía unos espasmos muy fuertes pues le estaba inyectando una buena cantidad de esperma.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Yo estaba súper caliente la verga la tenía tan tiesa que no la sentía, mi esposa lentamente se desmontaba de la verga de Edy. Verónica tenía una cara de satisfacción con arrepentimiento, me senté en el sillón y le grité; Heyy, ¡sigo yo!!... mira cómo me tienes Mamacita, de inmediato se hincó sobre mí y la verga entro hasta los huevos pues tenía su coño abierto, ardiendo, repleto de leche de Edy. Qué  sensación tan chingona entrar en un coño recién usado, la leche de mi amigo me hacía cosquillas en la verga. Mi esposa me besaba con fuego trenzaba su lengua con la mía, cuando notó que no le recriminaba nada le pregunté; ¿te gustó coger con Eduardo?...</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Se soltó cogiendo como actriz porno, me mordía su panocha la verga, la leche de mi amigo me bañaba los huevos gritaba con todo ¡Papi que rico me estás cogiendooo!! ¡Me voy a venir Haaggh déjala hasta adentro!!! Mi esposa se convulsionaba con un orgasmo tan fuerte que nunca le había visto. Le duro mucho tiempo las punzadas en su coño, Eduardo nos estaba viendo con cara de lujuria como cogíamos.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi esposa lo veía con cara de puta luciendo la cogida que me estaba dando. Se acercó a nosotros, el muy cabrón le abría las nalgas a mi mujer para tener una mejor vista de cómo se la metía. Le empezó a acariciar las nalgas y el culo, mi mujer se volvía loca con las caricias nos llegaban hasta el coño, rozando su mano con mi verga, para mí fue demasiado me empecé a correr como adolescente, mi verga no dejaba de aventar leche. Uff. Un momento después mi mujer se desmontó, corrió al baño escurriendo leche por la parte interna de sus muslos.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Eduardo había servido un par de cubas y me pasó una servilleta, se sentó a mí lado tratando de romper el hielo me dijo:</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Espero que me perdones por lo que pasó y no te enojes. Ojalá no me tengas resentimiento, me dejé llevar por la calentura, perdón.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Le respondí; No te preocupes de nada, tenía una fantasía muy arraigada de ver a mi esposa coger con otro, la estuve convenciendo  por más de un año hasta que la convencí, luego los dos empezamos a buscar a un candidato y ese fuiste tú, al contrario te agradecemos mucho que nos hayas aceptado, me da mucho gusto que ahora en lugar de ser amigos somos hermanos de leche. Jejeje.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Eduardo y yo desnudos seguíamos conversando en la sala. En eso salía mi esposa del baño cubierta con una toalla se iba hacia la recámara le llame; Verónica ven siéntate a platicar con nosotros, mi esposa vino hacia nosotros le pedí siéntate entre nosotros y quítate esa toalla, con un momento de duda se la quitó, quedó completamente desnuda sentada entre los dos.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mira; Eduardo me pidió disculpas por lo ocurrido pero ya le conté como se dieron las cosas, que tú y yo estamos de acuerdo en que esto pasara. Así que dale un beso para que vea que no hay resentimientos. Mi esposa obediente se giró y besó profundamente la boca de mi amigo, que le devolvía un beso muy apasionado mientras la abrazaba con un brazo. De inmediato noté que la verga de mi amigo despertaba, a mi mujer le regresó el color a sus mejillas, luego mi esposa me daba un beso con fuego.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Eduardo empezó a alabarla diciendo­: Estás buenísima, eres la mejor mujer con la que he cogido, tienes unas nalgas divinas, tu vagina es única pues das de mordiditas tiernas en la verga parece que tienes “perrito” me gustas mucho, te quiero coger de nuevo.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Escuchando las virtudes sexuales de mi mujer de la boca de otro cabrón, mi mujer y yo estábamos ardiendo, la verga de Eduardo súper tiesa en la mano de mi mujer haciéndonos una paja simultánea.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi mujer me susurraba al oído; mira que rico se le corre el pellejito lástima que tú no lo  tienes, tócasela para que veas que rico se siente, mi esposa me tomó la mano y la puso en la verga de mi amigo, no me quedó más que pajear lentamente esa verga tiesa, la verdad se sentía riquísimo correrle el prepucio cubriendo y descubriendo su glande que parecía un hongo, nunca había tocado otra pinga que no fuera la mía.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Bonita escena, mi mujer besándose apasionadamente con mi amigo, y yo haciéndole una paja al cabrón hasta que sus jugos empezaron a mojar mis dedos, le solté la verga y le puse los dedos llenos de jugos en la boca de mi esposa, me los chupó con mucho deleite para luego darme un besote en la boca.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Nos fuimos a la recámara, mi esposa se sentó en la orilla de la cama y nos daba unas mamadas alternadas solo que a mi amigo le daba como cinco chupetes a fondo de su garganta, y a mí solo dos, hay que comprender a la esposa pues es su juguete nuevo. Nos juntaba las vergas y metía la lengua entre los dos glandes, luego se rozaba los pezones con ellos.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Un momento después la empuje para atrás, mi mujer quedó acostada en la orilla de la cama, con sus pies en el piso de inmediato se lanzó Edy a darle una mamadota de panocha los bigotes se perdían en el coño y salían bañados de jugos, mi esposa subía sus piernas a los hombros de él, mientras yo la besaba con fuego trenzando las lenguas, le puse mi verga en su boca, me daba una mamadota tremenda, mejor me separe pues sentí que me sacaba la leche. Sus ojos se abrían como platos con la lengüeteada que le hacía Edy.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Luego mi esposa se acomodó en la cama abrió sus piernas al máximo, dándonos una vista preciosa de sus labios internos enrojecidos y jugosos.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">De inmediato le cayó mi amigo encima, Vero buscaba la verga para centrarla en su coñito, ¡veía como le iba hundiendo el garrote en su cuevita!!  Tomaron un ritmo de película porno, pues mi esposa movía sus nalgas de un lado para otro, en lo que él le hacía un mete y saca tremendo Uff, ¡qué forma de coger!! Eduardo gritaba; ¡tienes perrito me muerde muy rico y no me suelta!!!</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">La cara de placer de Vero era indescriptible, los orgasmos de mi mujer no se hicieron esperar: Gritaba con todo; ¡que ricoo me estás cogiendo!! ¡Dame más adentro haaggh que ricooo me estás cogiendo!! Yo no lo creía como follaban, que acoplamiento de los dos para ser la primera vez. (¿Seria?...) Me dio un ataque de celos.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">En eso le ordenó Eduardo; ponte de perrito, de inmediato mi mujer se hincaba le ponía las nalgas a su entera disposición, él se las besaba con unos lengüetazos en el culito con un par de sonoras nalgadas, se la empezó a coger, yo me acomodé entre los brazos de mi esposa, le puse mi verga en la boca de inmediato me daba una mamada tremenda, al ritmo que mi amigo le metía la verga. Uff, esto era la gloria, ver la cara de placer de los dos en primer plano, a mi amigo le destellaban los ojos verdes cuando le daba unos empujones profundos  a las nalgas de mi mujer. Gritaba; ¡que ricoo coges eres una reina!! ¡Tienes perrito me muerde muy ricoo!! ¡Aayyy sí sigues así me voy a correr!! ¡Qué rico coges!!! Mi amor.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">A mi esposa se le convulsionaban las nalgas del orgasmo tan fuerte que tenía, me pajeaba muy rápido con mi glande traspasando su garganta y las palabras de mi amigo que seguía gritando ¡Que nalgas tan ricas!! ¡Tú panocha tiene perrito!! Hicieron que me empezara a correr en la boca de mi esposa, los tres teníamos un orgasmo monumental al mismo tiempo, mi esposa se tragaba toda mi leche.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi mujer se desplomó agotada en la cama, Eduardo vio su reloj es tardísimo los dejo, se acercó a darle un beso de despedida a mi esposa que lo tomo de la nuca en un beso de fuego trenzando las lenguas, alcancé a ver las hebras que hacían los restos de mi leche que mi amigo tragó. Se fue a la sala se vistió rápidamente y salió corriendo dándome las gracias por todo.  </div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi mujer quedó profundamente dormida, la cubrí con las cobijas y me quede dormido junto a ella soñando con Edy y mi esposa cogiendo, en una despertada que di le acaricie la panocha a mi amor y saque la mano repleta de leche de Edy, se la embarré en sus pezones, como se me pegaban los dedos me los chupe con tanto morbo que se me paró la verga de nuevo. Me volví a dormir para seguir soñando con ellos.</div>
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<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Al día siguiente le di un beso a mi esposa de lujuria en la boca, le dije buenos días adormilada me dijo buenos días se subió encima de mí y me besó profundamente trenzamos las lenguas un buen rato, hasta que sentí que tenía mi verga adentro de ella se movía lentamente, cerraba mis ojos y pasaba por mi mente la película de Edy y mi esposa cogiendo, eso hacía que la verga se me pusiera súper dura, que rica y morbosa cogida nos estamos pegando pues la mente de los dos volaba alrededor de Edy, le pregunté al oído, ¿te gustó coger con Edy? Solo me respondió con un orgasmo muy fuerte, mientras me comía la boca a besos, sus movimientos eran más intensos con unas punzadas deliciosas en su coño, le empezó un nuevo e intenso orgasmo que me sacó la leche a borbotones.</div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify">Vero brincó de la cama y se metió a bañar, yo me quede adormilado en la cama, cuando salió del baño yo entré corriendo y me bañe se me hacía tarde para ir a trabajar, desayunamos con unas sonrisas nerviosas de Vero y me fui, no podía concentrarme en el trabajo pues a cada momento pasaban por mi mente las imágenes de mi esposa y Edy cogiendo, cuando en eso sonó mi teléfono, contesté y era mi amigo Eduardo.</div>
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<div style="text-align: justify">¿Hola cómo están?</div>
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<div style="text-align: justify">Muy bien gracias.</div>
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<div style="text-align: justify">Cómo está tu esposa.</div>
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<div style="text-align: justify">Buenísima le respondí.</div>
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<div style="text-align: justify">Vaya que sí está buenísima, que mujerón tienes está divina. ¿Dónde vas a comer?</div>
<div style="text-align: justify">Aquí cerca de la oficina hay un restaurancito muy sabroso.</div>
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<div style="text-align: justify">¿Puedo comer contigo?....</div>
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<div style="text-align: justify">Sí con todo gusto te veo a las dos quince ahí.</div>
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<div style="text-align: justify">Peor de desconfiurado seguía en el trabajo, no me podía concentrar todo lo que traía en mi mente eran las cogidas que Edy le metió a mi esposa.</div>
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<div style="text-align: justify">Dieron las dos y me fui al restaurant, cuando entré Eduardo ya estaba ahí, me dio un efusivo abrazo, pedimos unas cervezas con un Tequila, estábamos en una mesa en un rincón donde podíamos hablar.</div>
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<div> </div>
<div style="text-align: justify">Pero nadie se decidía a hacerlo, cuando entramos al segundo tequila empezó a platicar Uff, que bien la pasé anoche en tu casa, Verónica es maravillosa y está preciosa, estoy maravillado con ella ¡qué forma tan rica de coger!! Cuando lo repetimos, qué diferencia de las viejas pandrósas que traigo, me fascino coger con tu esposa. Me da mucho gusto que aprecies lo bueno, si está buenísima a pesar de los dos hijos que tenemos yo tenía muy arraigado el deseo de verle coger con otro, tarde dos años en convencerla, por cierto me da mucho gusto que hayas sido el elegido por ella.</div>
<div> </div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Uff, a mí me da más gusto. Cuándo lo repetimos me preguntaba con insistencia, déjame hablar con ella para ver qué dice, por favor Edy llámala por teléfono y le das un calentoncito a ver qué te dice pues no he podido hablar con mi esposa. OK, yo le llamo por la tarde para ver cómo está.</div>
<div> </div>
<div> </div>
<div style="text-align: justify">Bueno vamos a comer qué tengo qué regresar a la chamba. Seguía a la carga conmigo, ¿Cuándo lo repetimos?... tal vez el fin de semana, ponte de acuerdo con ella es la qué te va a dar las nalgas. Jajaja. OK le llamo por la tarde.</div>
<div style="text-align: justify">  </div>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/">En Grupo</category>                        <dc:creator>Gabriela Dominguez</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/mi-esposa-vero/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>El segundo intento de Eduardo.</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/el-segundo-intento-de-eduardo/</link>
                        <pubDate>Sat, 16 May 2026 19:33:32 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[El segundo intento de Eduardo
Uff, Mi esposa está muy apenada con mi amigo Eduardo lo ha estado evadiendo, él me llama a diario para saludarnos Mary me comenta, no puedo  ver a los ojos a E...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>                                  El segundo intento de Eduardo</p>
<p>Uff, Mi esposa está muy apenada con mi amigo Eduardo lo ha estado evadiendo, él me llama a diario para saludarnos Mary me comenta, no puedo  ver a los ojos a Edy, me porté cómo toda una prostituta y me muero de vergüenza.</p>
<p>Pero no puedes evadir a Eduardo para siempre, él es nuestro amigo desde la secundaria.</p>
<p>Sí lo sé, ¡pero estoy muy avergonzada con él!!</p>
<p>Decidí invitar a mi amigo a tomar una copa para charlar con él, cuando entró a la cantina, me pasó en la mente una película de cómo cogían mi esposa y él,  de inmediato se me paró la verga, hola amigo cómo estás mientras le daba un efusivo abrazo.</p>
<p>Muy bien gracias, ustedes que cuentan, todo muy bien, pedimos unas cervezas con tequilas, ¿Mary cómo está?...</p>
<p>Muy buena le respondí para romper el hielo, ¡está buenísima nunca imaginé que tu esposa estuviera así de buena después de dos hijos está riquísima!! Pero siento que está molesta conmigo, pues cuando te he llamado a tu casa y contesta ella de inmediato me corta y te pasa el teléfono. Lo que sucede es que está muy avergonzada contigo, dice que se comportó como una prostituta y está muy apenada.</p>
<p>¡Pero yo no le hice nada para que se enoje!!</p>
<p>No, nada… Solo le llenaste la boca de leche, le estrujaste las tetas, le pusiste un par de cogidas tremendas, le metiste los dedos y los bigotes en la panocha, me la dejaste con la vagina llena de leche, ¿se te hace que no hiciste nada? Jajaja.</p>
<p>Nos tomamos el segundo tequila de un sorbo, me comento Edy bueno; pero esas son cosas que pasan en el momento de tener sexo.</p>
<p>Pero tú conoces bien a Mary y sabes cómo es de seria, si no la agarramos esa noche borrachita y con el jueguito mágico que inventaste, nunca hubiera pasado nada.</p>
<p>En eso llegó otra copa de tequila con una cerveza. Me preguntó ¿tu cómo te sientes?...</p>
<p>Pues me siento feliz, ahora cogemos con mucha pasión casi a diario, ella está mucho más caliente que antes, sus orgasmos son más intensos, a veces siento que cuando estamos cogiendo ella está cogiendo contigo, me fascino ver cómo te cogías a mi esposa me prendió mucho, uff si vieras como traigo de dura la verga, no has visto la mía ¿verdad?</p>
<p>Por favor vamos a coger de nuevo, me tengo que hacer cuando menos dos puñetas diarias recordando a tu esposa.</p>
<p>Por mi encantado, de que le vuelvas a meter la verga a mi esposa. Te quiero mucho amigo y hermano de leche. Jajaja.</p>
<p>Empezamos a comer muy sabroso mientras escuchaba, las virtudes sexuales de mi esposa, de boca de otro cabrón te excitan a madres, me rogaba; ¿cuándo lo vamos a repetir?...</p>
<p>Tal vez el viernes, pues los abuelos van a llevar a los hijos al cine y se quedan a dormir con ellos, tu llegas a casa a visitarnos cómo si nada, a ver qué cara pone mi esposa, no le insinúes nada, solo nos visitas como buen amigo qué eres, al calor de las copas vemos cómo se dan las cosas, ¿qué te parece?...</p>
<p>Me parece muy bien, ya me paraste la verga con tu plan, ¿cómo a qué hora llego a tu casa?...</p>
<p>Temprano ven como a las ocho, mientras voy a platicar con Mary para que esté más abierta contigo.</p>
<p>Si es de piernas mejor.</p>
<p>¡Qué cabrón eres pinche Eduardo!! Cómo me dices eso si soy el esposo.</p>
<p>Llegue a casa Mary estaba terminando de darles de cenar a los hijos, estuve jugando con ellos un rato mientras se fueron a dormir, mi esposa se veía preciosa con sus Jens (que nalgas tan ricas se le ven) y una blusa negra ligeramente abierta que mostraba el canalillo de sus tetas, nos sentamos a merendar le comenté estas muy hermosa, estoy muy cansada pero bien qué tal tu día, bien todo no le comenté nada que había comido con Edy.  Nos fuimos a descansar y le empecé a acariciar las nalgas ella se volteó hacia mí y me preguntó, ¿todavía me quieres?...</p>
<p>Te adoro mi amor mientras le besaba los labios, te quiero mucho gordo no estás resentido conmigo por mi comportamiento con Eduardo, empecé a besarla y a acariciar su vagina, de inmediato mi glande rozaba la entrada de su panocha lentamente se la metía con unos besos de lujuria, luego se subió a cabalgar mi verga mientras le estrujaba sus tetas y le pellizcaba sus pezones, ella resoplaba por lo caliente que estaba y que se la suelto, me gustó muchísimo verte coger con Eduardo, eres una mujerona muy erótica y sensual, pero le debes de dar la cara a Edy es nuestro amigo desde hace muchos años, ella empezó con un orgasmo muy fuerte, por cierto que ¡buena cogida te dio el cabrón!! ¿Te gustó coger con él?... en pleno orgasmo solo me respondió síiii. Al escuchar su respuesta me sacó la leche.</p>
<p>Ya que se recuperó del intenso orgasmo me comentó pero estoy muy avergonzada con él es que me porté como una puta.</p>
<p>En el sexo no hay límites no te atormentes, él está feliz todos los días me llama para saludarnos, yo estoy feliz de ver en acción a mi adorada esposa, pero sí notó Edy que estas enojada con él, pues cuando le contestas el teléfono inmediatamente lo cortas y me lo pasas, me pregunta Edy; Mary está muy enojada conmigo no me habla, yo le comenté que lo que pasa es que estás muy apenada con él.</p>
<p>Qué bueno que le comentaste qué no estoy enojada, estoy apenada por coger con él, pero lo tengo que superar.</p>
<p>Llegó el viernes Edy me llamó en la tarde para confirmar sí podía ir a visitarnos, le dije que lo esperamos pero que Mary no sabía nada de nuestros planes.</p>
<ol>
<li>¿Le puedo llevar unas flores? Lleva lo que quieras pero no le insistas en coger de nuevo, a ver cómo se van dando las cosas. A las ocho los veo.</li>
</ol>
<p>Llegué más temprano a casa, Mary estaba viendo una película con un vestido casero que le queda muy bien, me preguntó llegas temprano, sí le respondí no había trabajo y salimos antes, ¿cómo estás?... Aquí disfrutando de la tranquilidad los hijos se fueron con los abuelos mañana llegan.</p>
<p>Te ofrezco una cubita, sí con gusto nos la tomamos Papi, serví la bebida de mi mujer más cargada y brindamos me senté con ella a ver la película al rato me paré a servir otras bebidas, el tema de la película son las aventuras de dos matrimonios con varios enredos simpáticos una de las parejas entran a un bar Swinger por accidente, y ya se imaginan todos los picosos enredos que pasan mientras veíamos la película tenía una mano bajo el vestido de mi mujer acariciando sus muslos, cuando  podía le rozaba la panocha con la punta de mis dedos, serví otra ronda de tragos y seguía acariciándola, mi mujer estaba entrando en calor pues me daba total acceso a su panocha le rozaba toda su rajita, le metí la punta de mi dedo medio me besaba con lujuria, en eso sonó el timbre y le comenté “molesto” a Mary, ¡quien será!!! Voy a abrir.</p>
<p>Entró Eduardo muy apenado, ¿no les molesto? quise pasar a saludarlos pues hace tiempo que no los veo, pasa, pasa entró a la sala Mary de inmediato se puso de pie, Eduardo la escaneo y le dijo: Hola Mary la abrazó le besó una mejilla le entregó el  ramo grande de rosas rojas, mi esposa tenía una cara de vergüenza tomó las flores y fue a la cocina por un florero, regresó a la sala con el florero arreglado y lo puso en la mesa de centro, poniendo sus nalgas en la cara de Edy mi esposa cambió su actitud le comento muy sonriente a Edy muchas gracias por las flores están hermosas, mi amigo no se pudo callar y le respondió tú estás mucho más hermosa. Mi esposa le sonrió y parece que todo marchaba bien.</p>
<p>Serví más tragos y puse a enfriar dos botellas de Asti que tanto le gustan a mi mujer, Mary se soltó con Edy y le dijo; te quiero pedir una disculpa pues pensaste que estaba enojada contigo, pero no es cierto, la verdad es que estaba muy avergonzada contigo por lo que pasó. Mi esposo me dijo que no podía estar evadiendo al amigo que queremos tanto, así que perdóname.</p>
<p>Eduardo se quedó sorprendido nos dio un abrazo muy fraternal, los quiero mucho, Mary fue a la cocina a preparar unas botanas, Eduardo estaba sentado junto a mí y que le paso mi dedo medio por su nariz, brincó me dijo que rico huele, dame chance de olerlo otra vez, Mmmhhgg que delicioso huele, te la estaba preparando buey, ahí tú sabes si la desaprovechas con mucho tacto cabrón.</p>
<p>Regresó mi esposa caminando cómo modelo puso la charola en la mesa respingando sus nalgas en las narices de Edy, mi amigo brindó con ella de cruzadito y bebieron a fondo su cuba yo me fui a la cocina a servir otra ronda la de mi mujer más cargada de Ron, platicamos de todo muy a gusto Mary estaba sentada junto a mí y mi amigo enfrente, veía como los ojos de Edy escudriñaban las piernas que a veces se abrían dando unos flash de sus pantys, mientras mi mano acariciaba sus muslos, notaba a mi esposa caliente pues le subía el vestido y Mary no hacía nada para bajarlo los ojos de mi amigo no parpadeaban estaban metidos en los muslos y más allá.</p>
<p>Le pedí a mi amigo que se sentara junto a Mary  para ver una película mientras rellenaba los vasos, Mary fue al baño y le comente a Edy ya está lista la tengo bien caliente y voy a poner una peli porno en la tele aprovecha cabrón, Eduardo estaba feliz, fui al baño a mear y regresé, después de recorrer varios canales les comenté no hay nada que valga la pena, puse los canales porno e introduje mi clave, estaba empezando una película de un trío de una pareja de casados que contratan a desconocido para que se coja a la esposa, de maravilla apagué la luz de la sala y le empecé a meter mano a mi esposa, por fin la escena donde el desconocido le empieza a dar una mamadota de panocha a la señora y ella le mama el pito al esposo, luego el desconocido la voltea y se la empieza a coger de perrito la señora le sigue mamando a su esposo.</p>
<p>Mary estaba súper caliente viendo de reojo la película, De Edy no había señales con todo y qué le estaba metiendo un buen faje a mi esposa, al fin sentí una mano nerviosa en los muslos de mi esposa, tomé la mano de mi amigo y la restregué en la panocha de mi mujer y luego la mantuve apretada en el sexo de mi esposa,  yo te estoy poniendo la mano de mi amigo, haz de cuenta qué es mi mano y déjalo disfrutar de ti por qué él no se atreve pues lo dejaste muy prendido la última vez.</p>
<p>Mary sintió la travesura que les estaba haciendo volteo hacia él y se han dado tremendo beso de lujuria que no se separaban sus lenguas, las pantys de mi esposa estaban corridas a un lado con un dedo bien clavado de mi amigo, mi esposa no perdía el tiempo le estrujaba la verga por arriba del pantalón, me besó con lujuria le abrió los pantalones  le sacó la verga bien dura de Edy, Papi mira que pellejote tan rico tiene tu amigo, se siente muy rico estarlo pelando todo y luego taparlo. Quieres correr su pellejito se siente muy rico, me toma una mano y la pone en el pito de mi amigo, pues no me quedó más que pajear la verga de Edy y la verdad sí siente muy rico correrle el pellejo.</p>
<p>¡Miren esa escena eso nunca lo hemos hecho!! Estaban en una doble penetración. Ella recostada arriba del amigo en una frenética cogida el esposo dándole por el culo, Mary dijo que rico se ve, le quité el vestido y toda su ropita a mi esposa quedó totalmente desnuda, le puso las tetas en la cara de Edy que se las estrujaba, y mamaba con fuerza mientras le pellizcaba los pezones, se hincó en el sillón para mamar la verga de Edy mientras me ofrecía todo su culo le pasé el glande por su panocha y quedó empapado de sus jugos, me la empecé a coger de perrito y valla que te muerde el pito con sus músculos de su vagina, los empujones que le daba servían para que su boca corriera por la verga de Edy, Mary tenía un orgasmo muy fuerte que le acalambraba las nalgas que rico se estaba viniendo mi esposa.</p>
<p>Paró de mamar y nos pidió por favor cójanme como a la chica de la película quiero sentir sus vergas adentro de mí, me sorprendió mucho su deseo corrí, a la recámara por lubricante, Eduardo se recostó en la alfombra y mi esposa lo cabalgaba, veía muy cerca cómo su coño rojo encendido se aferraba a la verga de mi amigo, yo estaba loco de gusto, le puse abundante lubricante en el culo a mi esposa le metía un dedo luego dos, la tomé de las caderas ella sacó casi toda la verga de Edy y paró las nalgas, se la puse en la entrada y retiré mis dedos y se le fue media verga para adentro, poco a poco se dejaba caer en la verga de Edy, me decía me duele mucho no te muevas Papi, Eduardo se empezó a mover lentamente, ¡qué cosa tan deliciosa sentía la verga de Edy acariciando mi verga por dentro!!!</p>
<p>¡Huuyy que cosa tan chingona que morbo!!  ¡Cómo se siente ricoo la verga de tu amigo como corre por la vagina de tu esposa!! ¡Es alucinante y delicioso cómo se rozan las vergas por dentro de su vagina!!! Mi esposa tenía un orgasmo que se le convulsionaban las nalgas y todo su cuerpo, Edy gritaba llenando a mi esposa de leche caliente; ¡Hhaahhgg que rico me están cogiendo!! Sentí claramente como la verga de Edy la está llenando de semen, de inmediato seguí yo, que corrida me di uff.</p>
<p>Sin fuerza solo me tiré a un lado, mi esposa estaba feliz besaba a Eduardo con mucha pasión, que sabroso coge mi esposa estaba sorprendido y enamorado de ella, luego le dan sus ataques de vergüenza parecen dos personalidades diferentes, la esposa modelo con su casa perfecta, y la actriz porno XXX, se desenchufó de Eduardo y corrió al baño, nos quedamos Edy y yo platicando, que mujer tienes cabrón, está deliciosa que forma de cogernos al mismo tiempo. Nunca pensé que eso pasara que cosa tan sabrosa nos hizo, sentía cómo se rozaba tu verga con la mía es increíble lo que se siente hay que aprovechar el momento de estrella porno que tiene pues luego le viene el arrepentimiento.</p>
<p>Voy al baño, te acompaño me dijo Edy en eso salía mi esposa del baño cubierta con una toalla, empecé a mear, es todo un ritual el que hace mi amigo para retraer su pellejote si no lo hago meo todo el baño me explicó, no ni una gotita afuera pues te parte la madre mi señora.</p>
<p>Salimos del baño cómplices de la travesura que le hicimos a mi esposa, nos acercamos a ella, nos comentó preocupada no tengo nada para darles de cenar. No te preocupes pedimos unas pizas, OK. Está muy bien nosotros preparamos unos tragos en lo que Mary hacía el pedido a la Pizzería, Edy le acariciaba las nalgas de mi esposa y le salió un dedo mojado de mi leche, no sabía qué hacer con mi leche, le dije chupa el dedo al fin que es lechita mía no te va a pasar nada, lo  chupó y me dijo está deliciosa, pretexto para acariciar de nuevo las nalgas de mi señora y sacar dos dedos llenos de leche que chupaba de nuevo está exquisita, lo bueno es que Edy ya tiene que cenar. Jajaja.</p>
<p>Nos pusimos los calzones, pues siempre hay pudor a Mary no le permitimos ponerse nada es que estás bellísima y no me canso de verte lo rica que estás Mamacita, en eso sonó el timbre, ¡Son las pizas!! Que Mary las reciba pero si estoy en cueros, ponte tu toalla y las recibes a ver qué cara pone el pendejo repartidor, la animamos para que hiciera la travesura, tomó el dinero se enredó en la toalla y corrió a abrir la puerta. Edy y yo la veíamos desde el fondo de la sala, abrió la puerta y con una voz muy dulce le dijo muchas gracias joven, ¿cuánto le debo?... No se acomodaban los dos con las cajas de las pizas  y unos platos desechables, mi esposa le da el dinero él le entrega las cajas una caja se atora una de las esquinas con la toalla el repartidor lo ve y la gira desprendiendo la toalla de los pechos de Mary que no se podía cubrir por las cajas de las pizas qué cargaba el repartidor puso ojos de plato y le entregó el cambio. Mi esposa con las tetas de fuera solo le dijo muchas gracias joven.</p>
<p>Estábamos los tres muertos de risa de la cara que puso el repartidor, la piza estaba deliciosa, recordé las botellas de Asti fui al congelador a sacar una y le serví una copa a mi mujer, Edy y yo seguimos con las cubas, ella la tomó toda y le serví otra copa después de cenar nos fuimos a la sala a ver otra peli, mi esposa me pidió pon otra de doble penetración, la puse dos cabrones vergudos le estaban dando una cogida tremenda por sus tres hoyos a una muñequita delgada, intercambiaban de agujeros cómo si nada, uff qué cogida le estaban metiendo, Edy tenía a mi mujer acostada con las piernas súper abiertas y su lengua corría del culito a la panocha qué bárbaros que mamada le estaba dando Edy a mi porno señora gritaba con sonidos cortos, me quito los calzones y le pongo el pito en la boca, ella me daba unas mamadota tremenda tenía mi glande en sus anginas.</p>
<p>Edy tenía su nariz escurriendo leche de los tres, jala a mi esposa a la alfombra y le dice te quiero coger por el culo, de inmediato mi esposa se sube encima de mí y se clava mi verga en su panocha, Edy se dedicaba a ponerle lubricante en el culo luego se lo ponía él, mi esposa cuando sintió el glande en su culo paró las nalgas casi sacó mi pito, Edy se la empezó a meter yo lo sentía, mi esposa baja y le entra todo mi pito me mantuve inmóvil disfrutando del roce de la verga de Edy, poco a poco fui alternando los movimientos, ¡qué delicia es alucinante lo que se siente!! Mary gritaba a todo pulmón, ¡qué rico me están cogiendo!! Eduardo le estrujaba las tetas y nos pellizcaba los pezones al mismo tiempo, Mary tenía un tremendo orgasmo movía en una forma riquísima las nalgas, yo solo aguante como ocho minutos y me empecé a correr a borbotones, Edy sintió que me estaba corriendo de inmediato se corrió en el culo de mi esposa. Nos quedamos resoplando los tres qué súper cogida nos dio mi esposa.</p>
<p>Eduardo le abrió las piernas lo más que pudo y le empezó a dar una mamadota muy intensa chupando las leches que le salían por sus dos hoyos, mi esposa gritaba de nuevo con un orgasmo que la hacía vibrar, yo solo los veía asombrado. Después de diez minutos de lengua y labios carnosos le dejo bien limpios los hoyitos de mi mujer.</p>
<p>La tiró en la alfombra le abrió las piernas se la empezó a coger lentamente, se besaban con fuego trenzando las lenguas, me senté a un lado para ver la tremenda cogida que se metían los dos, se deseaban se besaban con lujuria, mi esposa le mordía la verga con sus músculos vaginales.</p>
<p> Edy disfrutaba intensamente la cogida que le estaba metiendo a mi esposa, me gusta mucho ver de cerca cómo entra la verga en su coñito y cómo se aferra la vagina a la verga cuando sale un pedacito de vagina apretando la verga, Uff es delicioso ver a tu esposa con otra verga adentro, los besos seguían muy intensos, se me ocurre ponerme de rodillas con mi pito metido entre sus bocas, de inmediato sentí cuando mi mujer abrió sus labios y se tragó toda mi verga, cuando salía ¡Edy me daba con su lengua!! Como si nada, mi amigo me la mamaba muy rico el morbo me subió a mil y me corrí en la boca de Edy, mi esposa tenía un orgasmo muy fuerte, lo besaba con fuego apasionadamente, tomando parte de mí leche, los dos estaban resoplando con un orgasmo mutuo tremendo. Uff, solo me tiré en la alfombra a descansar, nos quedamos tirados los tres cómo media hora.</p>
<p>Empezamos a arreglar todo el tiradero, serví las copas con Asti nos cayó delicioso, Edy nos comentó que ya se iba a casa, Mari vio el reloj y le comentó; es muy peligroso qué salgas a esta hora mejor quédate a dormir, apareció una sonrisa de oreja a oreja en la cara de mi amigo. Quieres que te prepare la recámara de los hijos, o ¿te duermes con nosotros?, con ustedes está muy bien, muchas gracias.</p>
<p>Subimos a nuestra recámara Mary nos comentó me voy a meter a bañar, nos quedamos platicando de la súper cogida que nos dio mi mujer, decía Edy qué maravilla de esposa tienes cabrón, podría venir todos los días a coger con ella está deliciosa, que nalgas tan ricas tiene ese culito súper apretado, su panochita con perrito uff, está deliciosa y bellísima, el cabrón de mi amigo ya tenía la verga bien dura por estar exaltando todas las virtudes de mi esposa, le agarré el prepucio y se lo empecé a mover que cosa tan rica sentir en tu mano una verga muy dura con ese pellejo que se desliza suavemente por su pito, en eso salió Mari del baño y se quedó sorprendida viendo la verga de Edy. ¿Qué te pasó?... Aquí el amigo comentando tus virtudes sexuales y mira cómo se puso el cabrón, que quiere cogerte a diario.</p>
<p>Mejor vete a bañar le pasó una toalla, Edy corrió a la regadera yo solo me lavé los dientes y me acosté. Me preguntó, Papi ¿si Edy me quiere coger en la madrugada?... pues te lo coges y ya, por mi feliz de que se cojan rico, un momento después se metió Eduardo a la cama yo apagué la luz y me dormí, sentí en la madrugada que la cama se movía, pero seguí dormido, desperté tarde cómo a las nueve no había nadie en el cuarto, estaban muy bañados preparando el desayuno, me bañe y bajé, mi esposa feliz me daba un beso corto pero con fuego les platiqué dormí como Bebe, ¿ustedes cómo se portaron?... ¿cuantos palos se echaron?... Nerviosamente Edy me decía solo dos, uno en la cama y otro cuando nos bañamos. Mary nos comentaba no me puedo sentar me duele mi colita. De inmediato el acomedido si quieres te lo sobo. No te molestes muchas gracias.</p>
<p>Terminamos de desayunar y Edy se despedía de nosotros, le decía a mi mujer no vale que te enojes conmigo y me dejes de hablar, los quiero mucho a los dos pero vamos a coger más seguido, le dio tremendo abrazo a mi mujer con beso de fuego y un agarrón de nalgas, a mí solo me dio un abrazo y se fue.</p>
<p>Mi esposa me preguntó: Cómo ves la situación con Eduardo muy bien es nuestro amigo tiene muchas ganas de coger contigo, tú déjate querer por mí estoy feliz de ver con que gusto te coge, si a ti te gusta deja que las cosas ocurran.</p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/">En Grupo</category>                        <dc:creator>Gabriela Dominguez</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/el-segundo-intento-de-eduardo/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>El segundo intento de Eduardo para cogerse a mi esposa.</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/el-segundo-intento-de-eduardo-para-cogerse-a-mi-esposa/</link>
                        <pubDate>Wed, 15 Apr 2026 01:57:09 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[El segundo intento de Eduardo para coger con mi esposa
&nbsp;
Uff, Mi esposa está muy apenada con mi amigo Eduardo lo ha estado evadiendo, él me llama a diario para saludarnos, Mary me com...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>                                <strong> El segundo intento de Eduardo para coger con mi esposa</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<div style="text-align: justify">Uff, Mi esposa está muy apenada con mi amigo Eduardo lo ha estado evadiendo, él me llama a diario para saludarnos, Mary me comenta, no puedo verle a los ojos a Edy, me porté cómo toda una prostituta y me muero de vergüenza.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Pero no puedes evadir a Eduardo para siempre, él es nuestro amigo desde la secundaria.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Sí lo sé, ¡pero estoy muy avergonzada con él!!</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Decidí invitar a mi amigo a tomar una copa para charlar con él, cuando entró a la cantina, me pasó en la mente una película de cómo cogían mi esposa y él  de inmediato se me paró la verga, hola amigo cómo estás mientras le daba un efusivo abrazo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Muy bien gracias, ustedes que cuentan, todo muy bien, pedimos unas cervezas con tequilas, ¿Mary cómo está?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Muy buena le respondí para romper el hielo, ¡está buenísima nunca imaginé que tu esposa estuviera así de buena después de dos hijos está riquísima!! Pero siento que está molesta conmigo, pues cuando te he llamado a tu casa y contesta ella de inmediato me corta y te pasa el teléfono. Lo que sucede es que está muy avergonzada contigo, dice que se comportó como una prostituta y está muy apenada.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">¡Pero yo no le hice nada para que se enoje!!</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">No, nada… Solo le llenaste la boca de leche dos veces, le estrujaste las tetas, le pusiste un par de cogidas tremendas, le metiste los dedos y los bigotes en la panocha, me la dejaste con la vagina llena de leche, ¿se te hace que no hiciste nada? Jajaja.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Nos tomamos el segundo tequila de un sorbo, me comento Edy bueno; pero esas son cosas que pasan en el momento de tener sexo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Pero tú conoces bien a Mary y sabes cómo es de seria, si no la agarramos esa noche borrachita y con el jueguito mágico que inventaste, nunca hubiera pasado nada.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">En eso llegó otra copa de tequila con una cerveza. Me preguntó ¿tu cómo te sientes?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Pues me siento feliz, ahora cogemos con mucha pasión casi a diario, ella está mucho más caliente que antes, sus orgasmos son más intensos, a veces siento que cuando estamos cogiendo ella está cogiendo contigo<strong>, me fascino ver cómo te cogías a mi esposa me prendió mucho,</strong> uff si vieras como traigo de dura la verga, no has visto la mía ¿verdad?</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Por favor vamos a coger de nuevo, me tengo que hacer cuando menos dos puñetas diarias recordando a tu esposa.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Por mi encantado, de que le vuelvas a meter la verga a mi esposa. Te quiero mucho amigo y hermano de leche. Jajaja.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Empezamos a comer muy sabroso mientras escuchaba, las virtudes sexuales de mi esposa, de boca de otro cabrón te excitan a madres, me rogaba; ¿cuándo lo vamos a repetir?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Tal vez el viernes, pues los abuelos van a llevar a los hijos al cine y se quedan a dormir con ellos, tu llegas a casa a visitarnos cómo si nada, a ver qué cara pone mi esposa, no le insinúes nada, solo nos visitas como buen amigo qué eres, al calor de las copas vemos cómo se dan las cosas, ¿qué te parece?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Me parece muy bien, ya me paraste la verga con tu plan, ¿cómo a qué hora llego a tu casa?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Temprano ven como a las ocho, mientras voy a platicar con Mary para que esté más abierta contigo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Si es de piernas mejor.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">¡Qué cabrón eres pinche Eduardo!! Cómo me dices eso si soy el esposo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Llegue a casa Mary estaba terminando de darles de cenar a los hijos, estuve jugando con ellos un rato mientras se fueron a dormir, mi esposa se veía preciosa con sus Jens (que nalgas tan ricas se le ven) y una blusa negra ligeramente abierta que mostraba el canalillo de sus tetas, nos sentamos a merendar le comenté estas muy hermosa, estoy muy cansada pero bien qué tal tu día, bien todo, <strong>no le comenté nada que había comido con Edy</strong>.  Nos fuimos a descansar y le empecé a acariciar las nalgas ella se volteó hacia mí y me preguntó, ¿todavía me quieres?...</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Te adoro mi amor mientras le besaba los labios, te quiero mucho gordo no estás resentido conmigo por mi comportamiento con Eduardo, empecé a besarla y a acariciar su vagina, de inmediato mi glande rozaba la entrada de su panocha lentamente se la metía con unos besos de lujuria, luego se subió a cabalgar mi verga mientras le estrujaba sus tetas y le pellizcaba sus pezones, ella resoplaba por lo caliente que estaba y que se la suelto, <strong>me gustó muchísimo verte coger con Eduardo, eres una mujerona muy erótica y sensual,</strong> pero le debes de dar la cara a Edy es nuestro amigo desde hace muchos años, ella empezó con un orgasmo muy fuerte, <strong>por cierto que ¡buena cogida te dio el cabrón!! ¿Te gustó coger con él?... en pleno orgasmo solo me respondió síiii. </strong>Al escuchar su respuesta me sacó la leche.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Ya que se recuperó del intenso orgasmo me comentó pero estoy muy avergonzada con él es que me porté como una puta.</div>
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<div style="text-align: justify">En el sexo no hay límites no te atormentes, <strong>él está feliz todos los días me llama para saludarnos, yo estoy feliz de ver en acción a mi adorada esposa,</strong> pero sí notó Edy que estas enojada con él, pues cuando le contestas el teléfono inmediatamente lo cortas y me lo pasas, me pregunta Edy; Mary está muy enojada conmigo no me habla, yo le comenté que lo que pasa es que estás muy apenada con él.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Qué bueno que le comentaste qué no estoy enojada, estoy apenada por coger con él, pero lo tengo que superar.</div>
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<div style="text-align: justify">Llegó el viernes Edy me llamó en la tarde para confirmar sí podía ir a visitarnos, le dije que lo esperamos pero que Mary no sabía nada de nuestros planes.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">
<ol>
<li>¿Le puedo llevar unas flores? Lleva lo que quieras pero no le insistas en coger de nuevo, a ver cómo se van dando las cosas. A las ocho los veo.</li>
</ol>
</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Llegué más temprano a casa, Mary estaba viendo una película con un vestido casero que le queda muy bien, me preguntó llegas temprano, sí le respondí no había trabajo y salimos antes, ¿cómo estás?... Aquí disfrutando de la tranquilidad los hijos se fueron con los abuelos mañana llegan.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Te ofrezco una cubita, sí con gusto nos la tomamos Papi, serví la bebida de mi mujer más cargada y brindamos me senté con ella a ver la película al rato me paré a servir otras bebidas, el tema de la película son las aventuras de dos matrimonios con varios enredos simpáticos una de las parejas entran a un bar Swinger por accidente, y ya se imaginan todos los picosos enredos que pasan mientras veíamos la película tenía una mano bajo el vestido de mi mujer acariciando sus muslos, cuando  podía le rozaba la panocha con la punta de mis dedos, serví otra ronda de tragos y seguía acariciándola, mi mujer estaba entrando en calor pues me daba total acceso a su panocha le rozaba toda su rajita, le metí la punta de mi dedo medio me besaba con lujuria, en eso sonó el timbre y le comenté “molesto” a Mary, ¡quien será!!! Voy a abrir.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Entró Eduardo muy apenado, ¿no les molesto? quise pasar a saludarlos pues hace tiempo que no los veo, pasa pasa entró a la sala Mary de inmediato se puso de pie, Eduardo la escaneo y le dijo: Hola Mary la abrazó le besó una mejilla le entregó un ramo grande de rosas rojas, mi esposa tenía una cara de vergüenza tomó las flores y fue a la cocina por un florero, regresó a la sala con el florero arreglado y lo puso en la mesa de centro, poniendo sus nalgas en la cara de Edy mi esposa cambió su actitud le comento muy sonriente a Edy muchas gracias por las flores están hermosas, mi amigo no se pudo callar y le respondió tú estás mucho más hermosa. Mi esposa le sonrió y parece que todo marchaba bien.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Serví más tragos y puse a enfriar dos botellas de Asti que tanto le gustan a mi mujer, Mary se soltó con Edy y le dijo; te quiero pedir una disculpa pues pensaste que estaba enojada contigo, pero no es cierto, la verdad es que</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">estaba muy avergonzada contigo por lo que pasó. Mi esposo me dijo que no podía estar evadiendo al amigo que queremos tanto, así que perdóname.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Eduardo se quedó sorprendido nos dio un abrazo muy fraternal, los quiero mucho, Mary fue a la cocina a preparar unas botanas, Eduardo estaba sentado junto a mí y que le paso mi dedo medio por su nariz, brincó cómo resorte me dijo que rico huele, dame chance de olerlo otra vez, Mmmhhgg que delicioso huele, te la estaba preparando buey, ahí tú sabes si la desaprovechas con mucho tacto cabrón.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Regresó mi esposa caminando cómo modelo puso la charola en la mesa respingando sus nalgas en las narices de Edy, mi amigo brindó con ella de cruzadito y bebieron a fondo su cuba yo me fui a la cocina a servir otra ronda la de mi mujer más cargada de Ron, platicamos de todo muy a gusto Mary estaba sentada junto a mí y mi amigo enfrente, veía como los ojos de Edy escudriñaban las piernas que a veces se abrían dando unos flash de sus pantys, mientras mi mano rozaba sus muslos, notaba a mi esposa caliente pues le subía el vestido y Mary no hacía nada para bajarlo los ojos de mi amigo no parpadeaban estaban metidos en los muslos y más allá.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Le pedí a mi amigo que se sentara junto a Mary  para ver una película mientras rellenaba los vasos, Mary fue al baño y le comente a Edy ya está lista la tengo bien caliente y voy a poner una peli porno en la tele aprovecha cabrón, Eduardo estaba feliz, fui al baño a mear y regresé, después de recorrer varios canales les comenté no hay nada que valga la pena, puse los canales porno e introduje mi clave, estaba empezando una película de un trío de una pareja de casados que contratan a desconocido para que se coja a la esposa, de maravilla apagué la luz de la sala y le empecé a meter mano a mi esposa, por fin la escena donde el desconocido le empieza a dar una mamadota de panocha a la señora y ella le mama el pito al esposo, luego el desconocido la voltea y se la empieza a coger de perrito la señora le sigue mamando a su esposo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mary estaba súper caliente viendo de reojo la película, De Edy no había señales con todo y qué le estaba metiendo un buen faje a mi esposa, al fin sentí una mano nerviosa en los muslos de mi esposa, tomé la mano de mi amigo y la restregué en la panocha de mi mujer y luego la mantuve apretada contra el sexo de mi esposa,  le dije a mi esposa; <strong>te estoy poniendo la mano de mi amigo, haz de cuenta qué es mi mano y déjalo disfrutar de</strong><strong> ti</strong> por qué él no se atreve pues lo dejaste muy prendido la última vez.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mary sintió la travesura que les estaba haciendo volteo hacia él y se han dado tremendo beso de lujuria que no se separaban sus lenguas, las pantys de mi esposa estaban corridas a un lado con un dedo bien clavado de mi amigo, mi esposa no perdía el tiempo le estrujaba la verga por arriba del pantalón, me besó con lujuria le abrió los pantalones  le sacó la verga bien dura de Edy, Papi mira que pellejote tan rico tiene tu amigo, se siente muy rico estarlo pelando todo y luego taparlo. ¿Quieres correr su pellejito se siente muy rico?, me toma una mano y la pone en el pito de mi amigo, pues no me quedó más que pajear la verga de Edy y la verdad sí siente muy rico correrle el pellejo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Escuchamos unos gritos en la tele ¡<strong>Miren esa escena eso nunca lo hemos hecho!!</strong> Estaban en una doble penetración. Ella recostada arriba del amigo en una frenética cogida el esposo dándole por el culo, Mary dijo que rico se ve, le quité el vestido y toda su ropita a mi esposa quedó totalmente desnuda, le puso las tetas en la cara de Edy que se las estrujaba, y mamaba con fuerza mientras le pellizcaba los pezones, se hincó en el sillón para mamar la verga de Edy mientras me ofrecía todo su culo le pasé el glande por su panocha y quedó empapado de sus jugos, me la empecé a coger de perrito y valla que te muerde el pito con sus músculos de su vagina, los empujones que le daba servían para que su boca corriera por la verga de Edy, Mary tenía un orgasmo muy fuerte que le acalambraba las nalgas que rico se estaba viniendo mi esposa.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Paró de mamar y <strong>nos pidió por favor cójanme como a la chica de la película quiero sentir sus vergas adentro de mí,</strong> me sorprendió mucho su deseo corrí, a la recámara por lubricante, Eduardo se recostó en la alfombra y mi esposa lo cabalgaba, veía muy cerca cómo su coño rojo encendido se aferraba a la verga de mi amigo, yo estaba loco de gusto, le puse abundante lubricante en el culo a mi esposa le metía un dedo luego dos, la tomé de las caderas ella sacó casi toda la verga de Edy y paró las nalgas, se la puse en la entrada y retiré mis dedos y se le fue media verga para adentro, poco a poco se dejaba caer en la verga de Edy, me decía me duele mucho no te muevas Papi, Eduardo se empezó a mover lentamente<strong>, ¡qué cosa tan deliciosa sentía la verga de Edy acariciando mi verga por dentro!!! </strong></div>
<div style="text-align: justify"><strong> </strong></div>
<div style="text-align: justify"><strong>¡Huuyy que cosa tan chingona que morbo!!  ¡Cómo se siente ricoo la verga de tu amigo como corre por la vagina de tu esposa!!</strong> <strong>¡Es alucinante y delicioso cómo se rozan las vergas por dentro de su vagina!!!</strong> Mi esposa tenía un orgasmo que se le convulsionaban las nalgas y todo su cuerpo, Edy gritaba llenando a mi esposa de leche caliente<strong>; ¡Hhaahhgg que rico me están cogiendo!!</strong> Sentí claramente como la verga de Edy la está llenando de semen la vagina de inmediato seguí yo, que corrida tan fuerte me di uff.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Sin fuerza solo me tiré a un lado, mi esposa estaba feliz besaba a Eduardo con mucha pasión, que sabroso coge mi esposa estaba sorprendido y enamorado de ella, luego le dan sus ataques de vergüenza parecen dos personalidades diferentes, la esposa modelo con su casa perfecta, y la actriz porno XXX, se desenchufó de Eduardo y corrió al baño, nos quedamos Edy y yo platicando, que mujer tienes cabrón, está deliciosa que forma de cogernos al mismo tiempo. Nunca pensé que eso pasara que cosa tan sabrosa nos hizo, sentía cómo se rozaba tu verga con la mía es increíble lo que se siente hay que aprovechar el momento de estrella porno que tiene pues luego le viene el arrepentimiento.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Voy al baño, te acompaño me dijo Edy en eso salía mi esposa del baño cubierta con una toalla, empecé a mear, es todo un ritual el que hace mi amigo para retraer su pellejote si no lo hago meo todo el baño me explicó, no ni una gotita afuera pues te parte la madre mi señora.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Salimos del baño cómplices de la travesura que le hicimos a mi esposa, nos acercamos a ella, nos comentó preocupada no tengo nada para darles de cenar. No te preocupes pedimos unas pizas, OK. Está muy bien nosotros preparamos unos tragos en lo que Mary hacía el pedido a la Pizzería, Edy le acariciaba las nalgas de mi esposa y le salió un dedo mojado de mi leche, no sabía qué hacer con mi leche, le dije chupa el dedo al fin que es lechita mía no te va a pasar nada, lo  chupó y me dijo está deliciosa, pretexto para acariciar de nuevo las nalgas de mi señora y sacar dos dedos llenos de leche que chupaba de nuevo está exquisita, lo bueno es que Edy ya tiene que cenar. Jajaja.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Nos pusimos los calzones, pues siempre hay pudor a Mary no le permitimos ponerse nada es que estás bellísima y no me canso de verte lo rica que estás Mamacita, en eso sonó el timbre, ¡Son las pizas!! Que Mary las reciba pero si estoy en cueros, ponte tu toalla y las recibes a ver qué cara pone el pendejo repartidor, la animamos para que hiciera la travesura, tomó el dinero se enredó en la toalla y corrió a abrir la puerta. Edy y yo la veíamos desde el fondo de la sala, abrió la puerta y con una voz muy dulce le dijo muchas gracias joven, ¿cuánto le debo?... No se acomodaban los dos con las cajas de las pizas  y unos platos desechables que se resbalaban y caían, el repartidor de inmediato los recogía claro se asomaba desde debajo de la toalla con una buena vista de la panocha, mi esposa le da el dinero él le entrega las cajas una caja se atora una de las esquinas con la toalla el repartidor lo ve y la gira desprendiendo la toalla de los pechos de Mary que no se podía cubrir por las cajas de las pizas qué cargaba el repartidor puso ojos de plato y le entregó el cambio. Mi esposa con las tetas de fuera solo le dijo muchas gracias joven.</div>
<div style="text-align: justify">Estábamos los tres muertos de risa de la cara que puso el repartidor, la piza estaba deliciosa, recordé las botellas de Asti fui al congelador a sacar una y le serví una copa a mi mujer, Edy y yo seguimos con las cubas, ella la tomó toda y le serví otra copa después de cenar nos fuimos a la sala a ver otra peli, mi esposa me pidió pon otra de doble penetración, la puse una de dos cabrones vergudos le estaban dando una cogida tremenda por sus tres hoyos a una muñequita delgada, intercambiaban de agujeros cómo si nada, uff qué cogida le estaban metiendo, Edy tenía a mi mujer acostada con las piernas súper abiertas y su lengua corría del culito a la panocha qué bárbaros que mamada le estaba dando Edy a mi porno señora gritaba con sonidos cortos, me quito los calzones y le pongo el pito en la boca, ella me daba unas mamadota tremenda tenía mi glande en sus anginas.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Edy tenía su nariz escurriendo leche de los tres, jala a mi esposa a la alfombra y le dice te quiero coger por el culo, de inmediato mi esposa se sube encima de mí y se clava mi verga en su panocha, Edy se dedicaba a ponerle lubricante en el culo luego se lo ponía él, mi esposa cuando sintió el glande en su culo paró las nalgas casi sacó mi pito, Edy se la empezó a meter yo lo sentía, mi esposa baja y le entra todo mi pito me mantuve inmóvil disfrutando del roce de la verga de Edy, poco a poco fui alternando los movimientos, <strong>¡qué delicia es alucinante lo que se siente!! </strong>Mary gritaba a todo pulmón,<strong> ¡qué rico me están cogiendo!!</strong> Eduardo le estrujaba las tetas y nos pellizcaba los pezones al mismo tiempo, Mary tenía un tremendo orgasmo movía en una forma riquísima las nalgas, yo solo aguante como ocho minutos y me empecé a correr a borbotones, Edy sintió que me estaba corriendo de inmediato se corrió en el culo de mi esposa. Nos quedamos resoplando los tres qué súper cogida nos dio mi esposa.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Eduardo le abrió las piernas lo más que pudo y le empezó a dar una mamadota muy intensa chupando las leches que le salían por sus dos hoyos, mi esposa gritaba de nuevo con un orgasmo que la hacía vibrar, yo solo los veía asombrado. Después de diez minutos de lengua y labios carnosos le dejo bien limpios los hoyitos de mi mujer.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">La tiró en la alfombra le abrió las piernas se la empezó a coger lentamente, se besaban con fuego trenzando las lenguas, me senté a un lado para ver la tremenda cogida que se metían los dos, <strong>se deseaban se besaban con lujuria, mi esposa le mordía la verga con sus músculos vaginales.</strong></div>
<div style="text-align: justify"><strong> </strong></div>
<div style="text-align: justify"> Edy disfrutaba intensamente la cogida que le estaba metiendo a mi esposa, <strong>me gusta mucho ver de cerca cómo entra la verga en su coñito y cómo se aferra la vagina a la verga cuando sale un pedacito de vagina apretando la verga, </strong>Uff es delicioso ver a tu esposa con otra verga adentro, los besos seguían muy intensos, se me ocurre ponerme de rodillas con mi pito metido entre sus bocas, <strong>de inmediato sentí cuando mi mujer abrió sus labios y se tragó toda mi verga, cuando salía ¡Edy me daba con su lengua!! Como si nada, mi amigo me la mamaba muy rico el morbo me subió a mil y me corrí en la boca de Edy,</strong> mi esposa tenía un orgasmo muy fuerte, lo besaba con fuego apasionadamente, tomando parte de mí leche, los dos estaban resoplando con un orgasmo mutuo tremendo. Uff, solo me tiré en la alfombra a descansar, nos quedamos tirados los tres cómo media hora.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Empezamos a arreglar todo el tiradero, serví las copas con Asti nos cayó delicioso, Edy nos comentó que ya se iba a casa, Mari vio el reloj y le comentó; es muy peligroso qué salgas a esta hora mejor quédate a dormir, apareció una sonrisa de oreja a oreja en la cara de mi amigo. Quieres que te prepare la recámara de los hijos, o ¿te duermes con nosotros?, con ustedes está muy bien, muchas gracias.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Subimos a nuestra recámara Mary nos comentó me voy a meter a bañar, nos quedamos platicando de la súper cogida que nos dio mi mujer, decía Edy qué maravilla de esposa tienes cabrón, podría venir todos los días a coger con ella está deliciosa, que nalgas tan ricas tiene ese culito súper apretado, su panochita con perrito uff, está deliciosa y bellísima, el cabrón de mi amigo ya tenía la verga bien dura por estar exaltando todas las virtudes de mi esposa, le agarré el prepucio y se lo empecé a mover que cosa tan rica sentir en tu mano una verga muy dura con ese pellejo que se desliza suavemente por su pito, en eso salió Mari del baño y se quedó sorprendida viendo la verga de Edy. ¿Qué te pasó?... Aquí el amigo comentando tus virtudes sexuales y mira cómo se puso el cabrón, que quiere cogerte a diario.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mejor vete a bañar le pasó una toalla, Edy corrió a la regadera yo solo me lavé los dientes y me acosté. Me preguntó, Papi ¿si Edy me quiere coger en la madrugada?... pues te lo coges y ya, por mi feliz de que se cojan rico, un momento después se metió Eduardo a la cama yo apagué la luz y me dormí, sentí en la madrugada que la cama se movía, pero seguí dormido, desperté tarde cómo a las nueve no había nadie en el cuarto, estaban muy bañados preparando el desayuno, me bañe y bajé, mi esposa feliz me daba un beso corto pero con fuego les platiqué dormí como Bebe, ¿ustedes cómo se portaron?... ¿cuantos palos se echaron?... Nerviosamente Edy me decía solo dos, uno en la cama y otro cuando nos bañamos. Mary nos comentaba no me puedo sentar me duele mi colita. De inmediato el acomedido si quieres te lo sobo. No te molestes muchas gracias.</div>
<div style="text-align: justify">Terminamos de desayunar y Edy se despedía de nosotros, le decía a mi mujer no vale que te enojes conmigo y me dejes de hablar, los quiero mucho a los dos pero vamos a coger más seguido, le dio tremendo abrazo a mi mujer con beso de fuego y un agarrón de nalgas, a mí solo me dio un abrazo y se fue.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi esposa me preguntó: Cómo ves la situación con Eduardo muy bien es nuestro amigo tiene muchas ganas de coger contigo, tú déjate querer por mí estoy feliz de ver con que gusto te coge, a ti te gusta deja que las cosas ocurran.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/">En Grupo</category>                        <dc:creator>Gabriela Dominguez</dc:creator>
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                        <title>La primera vez que mi amigo se cogió a mi esposa.</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/la-primera-vez-que-mi-amigo-se-cogio-a-mi-esposa/</link>
                        <pubDate>Sat, 28 Feb 2026 20:11:33 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[LA PRIMERA  COGIDA QUE MI AMIGO LE METIÓ A MI ESPOSA.
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                        <content:encoded><![CDATA[<p>                LA PRIMERA  COGIDA QUE MI AMIGO LE METIÓ A MI ESPOSA.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mi esposa Mari, es de tez blanca y cabello castaño tiene un cuerpo súper, es delgada mide 1.68 pesa 58 Kg. su busto es 34 B, con unos pezones rosados jalados hacia arriba de sus pechos, tiene una cintura muy breve, unas nalgas bellísimas muy redondas y respingonas pero lo mejor de todo es su sexo es súper estrecha, tiene orgasmos múltiples con un monte de venus marcado por su pelvis riquísimo, cada vez que tenemos sexo se viene cuando menos 5 veces, literalmente me deja bien exprimido.</p>
<p>Yo mido 1.78 Pelo castaño 83Kgs. Tez blanca con una espalda muy ancha y fuerte, una pinga normal 17Cms. Con el pellejito bien cortado. (Con circuncisión).</p>
<p>Algunas veces platicamos con matrimonios amigos de temas de sexo, y siempre Mari se ponía coloradita se apenaba, y cambiaba el tema tal vez por sus 11 años en escuela de monjas para señoritas.</p>
<p>Una noche tuvimos una cena en casa con tres parejas de amigos, más mi amigo Eduardo que es el clásico solterón y amigo común de todos los matrimonios que estaban presentes, amigo mío desde la infancia, él es de tez blanca cabello negro rizado ojos verdes, de 1.80 mts. Labios carnosos y bigote abultado. Según las señoras es muy guapo, pero fue siempre solitario solo me buscaba a mí, toda la vida nos llevamos como hermanos, él frecuentemente me comentaba la suerte había tenido con casarme con una mujer tan dedicada a su hogar y a su familia, pero que con el debido respeto que me merece tu esposa está muy buena.</p>
<p>La reunión empezó muy amena, con vino blanco para las damas, los caballeros, como siempre con Ron y Brandy, ellas hablando de niños y de fámulas y los amigos de fútbol y nalgas, así se dio la cena muy rica luego el postre, café y los clásicos coñacs, Mari tomo dos copas de Coñac, le gusta mucho la vi un poco coloradita, en eso dos de las parejas se despiden, una por que tienen que viajar al día siguiente, la otra tenía un bautizo por la mañana, y no quieren desvelarse, así que nos quedamos platicando y tomando con la pareja de amigos que siempre se estaban besando y cachondeando.</p>
<p>Nos tenían un poco nerviosos, pues tienen poco tiempo de casados y son muy bromistas, empezaron a decir; bueno a qué horas nos desnudamos, Sandra tiene unos pechos enormes se le marcaban mucho los pezones, Luis estuvo toda la noche sentado en un taburete frente a la esposa de mi amigo se notaba caliente con el show que le estuvo dando toda la noche, mi amigo Luis estaba más que puesto, les seguía la broma diciéndole a Mari que las dos empezaran a bailar, Sandra muy sensual frente a Edy le bailaba y sonreía, jalaba un brazo de mi esposa para que bailara pero ella se resistía, en eso suena el teléfono, la llamada fue para el matrimonio para avisarles que su Bebe estaba inquieto, pues lo habían llevado a vacunar y tenía fiebre, así que se fueron, quedamos solos mi amigo Edy y yo.</p>
<p>Mari como es su costumbre empezó a recoger los trastes y a lavar la loza siempre que hay una fiesta no se acuesta si no deja todo limpio, mi amigo y yo seguimos tomando y jugando con una baraja Española unas Briscas, me comentaba que toda la noche lo estuvo calentando Sandra, pues él estaba sentado en un taburete muy bajo frente a ella, cuando se inclinaba hacia el frente para tomar su copa me enseñaba las tetas pues desabrocho su blusa dos botones, luego separaba las piernas y me enseñaba las pantis cuando estaba muy entrado viendo me cerraba las piernas y sonreía la muy cabrona me dejó muy caliente.</p>
<p>Le serví a Mari otro coñac y serví otra ronda de cubas para Eduardo y para mí, al sacar el hielo del refrigerador me di cuenta de que tenía dos botellas de Asti Spumanti que a mi esposa le gusta mucho, siempre que lo toma se pone muy dulce. Después de un rato mi esposa termino de lavar todo se fue a sentar con nosotros a platicar, Edy le dice; Te ves muy guapa y cansada, ella le responde; si estoy cansada. ¿Te gustó la cena?... Todo lo que tú haces me gusta mucho le respondió mí amigo. Nos exclamó; Como Edy es de confianza me voy a cambiar algo más cómodo, los zapatos me están matando.</p>
<p>Como a los quince minutos, regresa mi esposa con su bata cacera y sus pantuflas, yo le tenía servida una copa de Asti la cual bebió rápido y nos comentó; que rico me estoy relajando de la presión de atender a los amigos, ¿no los interrumpo?... ¿qué están haciendo?... para nada, le pedimos que se sentara a la mesa con nosotros, le serví otra copa de Asti, mi amigo le dijo en broma que estábamos jugando Póker strip, ella soltó una carcajada, Edy rápidamente empezó a repartir cartas a los tres, Mari levanto sus cartas y ganó la partida, Edy fue el peor juego pago con sus zapatos, esta vez yo doy las cartas y sorpresa, Edy pierde de nuevo paga con sus calcetines, Mari reparte las cartas y pierdo yo, para no hacer esto tan largo, después de una hora Edy solo estaba en pantalones y yo en calzones, mi mujer no había perdido nada estaba muerta de la risa, pues sabía que de un momento a otro dejaría desnudo a alguno de los dos, así que de castigo le impusimos tomar una copa de Asti. </p>
<p>Seguimos jugando y le toca por primera vez perder a ella, fácil se quita las pantuflas y las pone en la mesa, reparto las cartas y sorpresa, pierde mi esposa de nuevo, ya no quería jugar le insistimos que ella tenía muchas prendas y nosotros casi nada que siguiera jugando. Nos dio una barrida con sus ojos, pero es la última prenda que me quito, se abre la bata y se la quita, nos deja ver un muy cortito Baby Doll en color blanco al cual se le medio transparentaban los pechos se veían con unos mini pezones rosas súper parados y unos calzones tipo bikini en color blanco que apenas le cubrían la parte de abajo de sus nalgas se veía radiante sonriente y nerviosa, yo empecé a sentir un cosquilleo en mi verga tomé mi vaso de cuba me bebí la mitad de un trago.</p>
<p>Eduardo estaba feliz no le quitaba los ojos de encima a mi esposa, yo me estaba empezando a arrepentir de lo que estaba pasando, pues mi mujer inflaba más sus pechos mientras recargaba su espalda en la silla, mi amigo se los comía con la vista pensé. Parece que a Mari le gusta que el cabrón de Eduardo la esté mirando con deseo, si no es hoy no va a pasar nunca además me sentía muy excitado de ver como mi amigo cómo se concentraba en los pezones de mi mujer era muy raro lo que me estaba pasando la verga se me paró.</p>
<p>Tomé la baraja y repartí otra mano, le toca perder a Edy, por primera vez lo vi rojo apenado, no se quería quitar los pantalones, mi esposa y yo lo <strong>ABUCHAMOS</strong>, <strong>le dijimos que era un ratón, ¡él cabrón que invento el jueguito ahora se raja!! Qué marica eres…</strong> Mi amigo toma su vaso se empina la cuba de un jalón se pone de pie y se empieza a desabrochar su pantalón, me voltea a ver como pidiendo autorización, yo le hago un guiño en señal de aprobación, <strong>¡que sorpresa!! </strong>Se bajó el pantalón hasta el suelo y se lo sacó,<strong> ¡el muy cabrón no traía calzones!! </strong>¡Su verga estaba bien parada!! A unos centímetros de la cara de mi esposa, pues él estaba de pie y mi esposa sentada, <strong>¡mi esposa veía su verga con ojos de plato! pues nunca había visto otra verga en vivo y menos sin circuncisión</strong>, su prepucio era enorme sobresalía de la punta de su verga unos dos centímetros de más estando bien parada, parecía que tuviera un condón de piel puesto, no se le veía el glande. </p>
<p>Mi esposa me volteaba a ver como diciendo ¿y ahora qué?... le pedí a Edy  enséñale como se te pela eso nunca lo ha visto mi esposa, él empezó a deslizarse hacia atrás el prepucio empezó a aparecer la cabeza rosa llena de jugos y brillos, Mari no daba crédito se veía muy excitada y caliente, Edy me volteaba a ver yo le cerré un ojo aprobando la situación, le dije a mi esposa tócalo para que sientas como se le pela. </p>
<p>Luego se lo cubres para que no se le resfríe. Jejeje. Mi esposa me volteaba a ver como dudando lo que le había dicho, me volteo a ver con sorpresa; ¿Quieres que se lo toque?... Sí mi amor tócalo no hay problema. Lentamente con mucha curiosidad lo tomó en su mano nerviosamente lo empezó a mover muy lentamente, el prepucio lo hacia adelante y luego lo pelaba lentamente, movía una vez más el prepucio hacía adelante dejándolo cubierto el glande, ella está muy caliente pues tiene sus mejillas rojas encendidas, empezó a mover más rápido su mano.</p>
<p>No lo podía creer mi adorada y fiel esposa haciendo una paja a mi amigo frente a mí, a mí amigo le salían unas hebras espesas de líquidos de su verga mi esposa se la pelaba y los limpiaba con su dedo pulgar pues no le soltaba la verga, cada vez le salía más flujo a mi amigo, mi esposa sin decir nada acercó su boca con la punta de su lengua probaba los líquidos que asomaban, yo sentía calambres en la columna vertebral de ver a mi esposa pasándole la lengua por el glande de mi amigo, me daban muchos celos y mil sensaciones más, así que mejor me baje a la alfombra y me metí debajo de la mesa entre las piernas de mi mujer para dejarla hacer su faena, empecé a bajarle sus pantaletas ella ¡me daba toda la facilidad!! Para que se las quitara, quedo sentada en la orilla de la silla con sus piernas muy abiertas, empecé a mamar como poseído toda su panocha estaba empapada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mari estaba tan caliente que su clítoris se le salió parecía una verguita dura como piedra, yo se lo mamaba chupando con fuerza, empezó a venirse y a venirse. Un rato después notaba a un lado como le temblaban las piernas a mi amigo, me asomé a ver qué le pasaba pues sus piernas le temblaban como gelatinas, ¡mi mujer tenía la verga de Edy al fondo de su garganta!! Mi amigo le había metido sus manos por dentro de su Baby Doll le estrujaba y apretaba con ansias las tetas y los pezones. ¡El muy cabrón se estaba corriendo en la boca de mi mujer!!</p>
<p>En ese momento, me salí de debajo de la mesa me puse de pie, me acerque a mi esposa tenía su barbilla escurriendo leche de mi amigo, la puse de pie ella se dejaba hacer todo, le saqué su Baby Doll le limpié la boca pues tenía varios lechazos escurría el semen de mi amigo hasta la barbilla, Mi esposa quedó totalmente desnuda, le tomé de la mano la hice dar una vuelta para que Edy la contemplara, al cabrón se le salían los ojos y otras cosas más al verla totalmente desnuda, ella quedo de espaldas a mí y yo la sostenía por atrás poniendo mis manos en sus pechos, Eduardo se acercó la beso muy apasionadamente trenzando sus lenguas, ella se empezó a arquear hacía atrás apoyándose en mí mostrando el chipote de su pelvis a mi amigo, mientras me  besaba las mejillas y el cuello.</p>
<p>Eduardo le mamaba los pezones y bajaba besando el ombligo para pasarle la lengua por toda su raja de atrás hacía a delante enganchando con su lengua la pepa de mi mujer la cual ya había crecido como 2Cms. La mamaba como si fuera un pequeño pene, mi mujer jadeaba y me besaba yo le dije al oído es tu noche disfrútalo, no te refrenes en nada, ella solo me dio un gran beso de fuego, en eso Edy le abre la panochita con sus dos dedos pulgares recibe un chorrito del orgasmo como si fuera con spray le dejó el rostro lleno de micro gotitas, yo la gire hacia a mí se me abrazo, para ese momento yo tenía mi verga más dura que el cemento, como pude la baje y se la acomode entre sus piernas la cual se acomodó perfectamente en su raja (por fuera) mientras mi amigo se daba un festín con las nalgas de mi esposa besándolas, estrujándolas, sobándolas, abriéndolas, chupando su culito en eso sentí una descarga eléctrica en mi verga pues mi amigo sin darse cuenta me estaba dando de lengüetazos en mi verga.</p>
<p>Mari estaba como desmayada de tanto placer a mí me dolían los huevos mi verga estaba durísima, como me daba vergüenza que mi amigo me seguía dando lengua en el pito, tomé a mi esposa y la recosté en la alfombra con la idea de cogérmela pero Edy siguió besándole y chupando su coño, sin esperarlo Edy se puso encima de mi esposa la besaba con fuego trenzando las lenguas, ella separo lo más que pudo sus piernas empezó muy lentamente sin meter las manos a rozar la rajita de mi amor con la punta de su glande, luego empezó a<strong> ¡meterle la verga a mi esposa!! </strong>Yo me sentía celoso, con muchas dudas, que pasaría con nuestro matrimonio, <strong>¡la vista era tremenda!! Inaudito ¡mi esposa estaba cogiendo con otro cabrón!! Frente a mí.</strong></p>
<p>Mi esposa tirada en la alfombra totalmente despatarrada con Edy encima besándola con lujuria moviendo muy lentamente sus nalgas emitiendo sonidos y jadeos de los dos, yo estaba muy caliente empecé a masturbarme, por lo dura que estaba mi verga era insensible seguía durísima pero no me podía venir, me asomaba por todas partes para ver si realmente estaban cogiendo.</p>
<p>Claro que sí… ¡Vi como ¡se deslizaba la verga por la vagina de mi esposa hasta adentro!! Me acerque a la mesa y me tome un trago. El seguía bombeando lentamente gozándose los dos al máximo durante unos 10 minutos. Él gritó me voy a correr mi mujer le respondió vente adentro, se besaban entrelazando sus lenguas mi esposa tenía un orgasmo simultaneo aumentaron los jadeos y Edy le llenaba la vagina de leche los dos se convulsionaban en la alfombra.</p>
<p>Un momento después, mi mujer me buscaba con la mirada, y me llamó con los brazos, Edy corrió al baño, me acerque a ella me abrazo de inmediato, se la empecé a meter en su panocha que estaba hirviendo, llena de semen de Edy salía por todos lados, otra sensación electrizante que recorrió mi verga y mi espalda fue el cosquilleo que me producía la leche de mi amigo (sentía como si fueran burbujas de champaña que recorrían todo mi pito) eso me calentó más, como si todavía me faltara calentura, mi mujer me decía que la sentía enorme y empezó con una cadena de orgasmos me aprisiono la verga con sus músculos vaginales, tiene una forma muy rica de moverse como si me hiciera una paja con su vagina apretando sus músculos en ese momento yo soltaba chorros y chorros de leche no podía parar de venirme ella me abrazaba y besaba y me decía gracias con una carita radiante y angelical, como si fuera su primera comunión ( y lo era ).</p>
<p>Cuando volteo hacia un rincón vi a Edy, Mari se levantó en ese momento tomo unas servilletas de papel se las llevó a su panocha corrió al baño por que se le escurrían por sus muslos ríos de leche. La alfombra tenía una mancha como de 30cms. De diámetro de pura leche de los tres.</p>
<p>Mi amigo aprovecho el momento para hablar, me dijo que ojalá lo ocurrido no fuera a afectar nuestra amistad que se sentía muy apenado, yo le dije que no se preocupara de nada que ahora somos más que amigos, somos hermanos de leche, yo siempre tuve en mente que algo así pasara, así que no debemos de preocupar a Mari por que esta era su noche.</p>
<p>Mari regresaba con su bata puesta yo aproveche para ir al baño para que pudieran hablar a solas, cuando regrese me fui a la cocina saque del refrigerador la otra botella de Asti espumante serví tres copas y brindamos por nuestra amistad, que rico nos cayó el trago pues teníamos la garganta seca los tres, las burbujas empezaron hacer efecto. Edy comento que había cogido con muchas mujeres que ninguna como Mari, que tiene una panocha palpitante que está súper apretada y que lo mordía con sus músculos vaginales, que su clítoris crecía en una forma descomunal cuando se la estaba mamando, yo solté una carcajada le dije a Edy que era un excelente mamador porque cuando le estaba chupando las nalgas a mi mujer los lengüetazos me los estaba dando en la verga, Él puso cara de asco y Mari no podía contener las risas y brindamos por tal motivo.</p>
<p>Le pedimos a mi esposa que se quitara su bata para que nos hiciera un show nos sentamos en la alfombra mi amigo y yo, se puso de pie empezó a bailar muy sensual sacaba las piernas completas de su bata y cuando se iban a ver sus pelitos se tapaba se daba vuelta nos movía sus nalgas en una forma muy sabrosa, giraba y nos pasaba una pierna por arriba de nosotros, Edy gritaba; eres una reina mamacita la pinga de Luis estaba tomando vida y se la empezaba a jalar suavemente, en eso ella se quita la bata de espaldas a nosotros moviendo sus nalgas se agacha hasta el piso con sus piernas rectas y separadas nos da una muy buena vista de sus nalgas y de su panocha preciosa con chipote, se acaba la música, nos comenta; tengo una fantasía que he visto en las pelis porno, pero me da pena contarla le dijimos para nada cuéntala...</p>
<p>Les quiero mamar el pito al mismo tiempo ¿se dejan? Brincamos como resortes ella se hinco empezó a alternarnos una mamada riquísima como tres chupadas profundas para mí y como seis para mi amigo, en eso nos las junta yo sentí otra descarga eléctrica desde la punta del pito hasta mi columna vertebral cuando  restregaba mi verga contra la verga de Edy, nos la mamaba a los dos al mismo tiempo corriendo su lengua entre los glandes, en eso nos cambia de posiciones y me pone frente a mi amigo junta las puntas de las vergas nos corría su lengua por arriba y por debajo de nuestros glandes, yo cerré los ojos por que las sensaciones eran muy fuertes yo sentía cosas deliciosas en el pito, cuando me dice, Papi...... ¡te estas cogiendo a la pija de Edy! Abrí mis ojos, ella me había cubierto mi capullo con el prepucio del palo de mi amigo y se veía realmente como si estuviera dentro de él. </p>
<p>Estábamos a mil, entonces Edy la recuesta en la alfombra y se la quiere coger pero no podía, ella decía;  que joda estoy tan caliente que ya se me cerro, salían líquidos de su panocha tenía orgasmos pero no entraba ni un alfiler estaba inflamada, entonces yo me acosté boca arriba le dije móntame  solo porque estaba como piedra fue muy lentamente entrando y empezó a moverse hacia arriba y hacia abajo, la panocha estaba muy apretada y muy caliente no me quería venir tan rápido, así que le dije a Edy que para variar andaba besuqueando las nalgas de mi esposa, se la voy a sacar, y ¡tú se la metes rápido!! Para que no se le cierre la vagina.</p>
<p>No lo  acababa de decir cuando el cabrón de Eduardo ya la tenía bien ensartada en posición de perrito, así que Mari se inclinó hacia el frente levanto las nalgas le gritaba emocionado a mi esposa ¡que rico coges estás deliciosa!!  ¡Qué nalgas tan ricas tienes!! Tenía mucho morbo de oír a Edy exclamar las virtudes de mi mujer. ¡Uff, que nalgas!! Se las abría las estrujaba y se la empujaba hasta el fondo ¡tienes perrito, no me suelta la verga es delicioso!! No puede ser estoy soñando, mi esposa no dejaba de venirse jadeaba gritaba; ¡cojéeme fuerte!! Yo me metí por debajo de mi esposa para ver de cerca como le entraba la verga de mi amigo tenía una vista en primer plano del mete y saca que le hacía él sus huevos rozaban mi frente, mientras Mari me chupaba el pito.</p>
<p>Eduardo se aferraba a las nalgas de mi esposa gritando; ¡me tienes aprisionada la verga que maravilla!! ¡Tienes perrito no me suelta!!! empezó a jadear como loco me voy a correr le inyectaba la vagina con  chorros y chorros de leche caliente, cuando se le bajo la pinga se salió, entré lo más rápido posible y gracias a que estaba llena de semen pude entrar con un poco de trabajo, Mari seguía en posición de perrito Edy le estrujaba las tetas que estaban preciosas, sentía nuevamente la sensación del semen de mi amigo que me quemaba la verga, como si fueran burbujas de champagne me hacían un cosquilleo increíble, mi esposa le estaba limpiando los jugos con su lengua al cabrón de Edy, cuando yo arremetía, sentía cada vez más inflamada la panochita de mi amor, empecé a jadear soltando borbotones de leche nunca me había corrido así, cuando terminé me tire de espaldas me quede descansando. Edy se levantó nos llenó las copas, Mari salió corriendo a refrescarse.</p>
<p>Me trajo mi copa y me comentaba; tremenda mujer que tienes es una maravilla, nunca había estado con una mujer así de buena, te agradezco mucho la oportunidad que me diste, al rato regreso mi señora con una sonrisa con su carita radiante tomó su copa casi de un sorbo, nos comentó me siento feliz gracias a los dos.</p>
<p>Fue ahí cuando me di cuenta el por qué cuando tenía aventuras con otras mujeres quedaba tan insatisfecho, no me cogían igual de rico que mi esposa me lo tenía que decir otro cabrón con mucha experiencia, platicamos los tres como amigos. Edy dijo; bueno lo caliente no quita lo decente, levanto su copa y a su salud, ¿Mari le contesto estas caliente?...  le respondió; con una mujer como tú siempre se está caliente, ve al calenturiento de tu esposo.</p>
<p>Edy se acercó a ella y la beso en la boca empezaron las lenguas a rozarse poco a poco le fue bajando la bata y la dejo desnuda empezaron recorrer las manos de los dos los cuerpos de cada uno, mi esposa le pajeaba suavemente la verga, mira Papi que rico se le mueve el pellejito de su verga, ¿lástima que tú no lo tienes quieres tocarlo? Él besaba los pezones y después recorría las nalgas y la panocha dejándola bien limpia de las leches de los dos, Mari le dijo ya no puedo coger más, pero se subió encima de mi amigo empezaron un maravilloso 69, yo veía como se hundían los bigotes de mi amigo en la panochita de Mari, con qué suavidad y cadencia se movían los dos, ella aplicaba como nunca su garganta profunda se tragaba la verga entera de mi amigo, al cual le arrancaba jadeos. </p>
<p>Edy, le metía la lengua en su anito y para abajo hasta su pepita que estaba ya de fuera la chupaba, empezaron los orgasmos de Mari que no los podía contener, yo no quería nada pero tenía otra vez la verga bien parada y con punzadas como si fuera un jovencito, me la empecé a jalar suavemente, entonces me acerque a ellos y cuando Edy chupaba su pepa yo chupaba su ano y la sensación era súper para mi esposa con dos lenguas al mismo tiempo, empezaron a jadear los dos  ¡Edy se estaba corriendo en la boca de ella!! Me dieron celos porque a mí solo un par de veces se había tragado mi leche en doce años de matrimonio y al cabrón de Edy le tocaron dos tragadas de leche en una noche, pero me prepare y cuando se estaba quitando de encima de Edy se la acerque se hinco y me la mamo a fondo y me vine en su garganta le escurría semen de los dos por la barbilla y las tetas parecía actriz porno.</p>
<p>Se puso de pie llamo a Eduardo y le dio un beso de lengua y luego me beso a mí nos dijo, para que sepan qué rica sabe su leche cabrones, estábamos los tres exhaustos, Edy se vistió y dijo que se retiraba, yo le dije que si venia al rato al recalentado, me dijo no puedo estoy totalmente seco y exhausto, le dije no pendéjo, a comer lo que sobro de la cena, ha bueno, como a las 4.00 p.m., me dio un gran abrazo y a Mari un beso de lengua y el muy cabrón le dio un agarrón muy fuerte de nalgas y se fue, eran las 6.45 a.m. Nos fuimos a dormir y despertamos a las 3.00 pm. Nuestros hijos llegarían a casa como a las nueve con sus abuelos que los llevaron a Cuernavaca.</p>
<p>Eduardo apareció a las 4.15 con 2 seis de cerveza y una botella de Tequila, tomamos varias copas de tequila y comimos muy sabroso ya desinhibidos, Edy nos comentó; que cogida nos diste Mari, tengo la verga pelada y las piernas flojas, mi esposa le preguntó con la voz más sensual; ¿no me quieren coger de nuevo?... No podemos ni movernos nos dejaste secos, creo que tienes sacapuntas ahí.</p>
<p>Nos sentamos a ver el fútbol y como si nada hubiera pasado, Mari igual de hacendosa que siempre, solo que con una enigmática sonrisa cada vez que pasaba junto a nosotros nos dejaba escurriendo la baba, pues usaba unos short  muy ajustados que le destacaban sus nalgas con una playera muy ajustada sin usar brassier se le veían los pezones muy parados.</p>
<p>Nuestra vida cambio totalmente, cogemos con mucha pasión, nos llevamos mejor que esposos, somos amigos entrañables los tres se acabaron los celos, ahora soy ratón de un solo agujero. (Bueno de dos)</p>
<p>&nbsp;</p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/">En Grupo</category>                        <dc:creator>Gabriela Dominguez</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/la-primera-vez-que-mi-amigo-se-cogio-a-mi-esposa/</guid>
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				                    <item>
                        <title>Mi esposa se dejó</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/en-grupo/mi-esposa-se-dejo/</link>
                        <pubDate>Wed, 14 Jan 2026 19:25:09 +0000</pubDate>
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                        <content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify">Mi esposa se dejó………</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi esposa y yo hemos estado casados por 16 años con tres hermosos hijos, y nos amamos mucho, pero nuestras relaciones sexuales se habían enfriado, habíamos caído en una rutina aburrida, empecé a leer la página de todo relatos en la categoría de tríos, y me empecé a dar cuenta que mientras leía los relatos tenía un bulto tremendo en mis pantalones, mis fantasías empezaron a cruzar mi mente,  cuando estábamos cogiendo le decía a Lucy mi esposa, que imaginara que estaba cogiendo con otro y notaba que se excitaba más de lo normal, poco a poco fueron aumentando nuestras fantasías, le compré un consolador de látex, copia de una verga bien detallada, me costó trabajo pero logré persuadirla que lo usara mientras me mamaba la verga, nos calentamos demasiado y me vine en su boca, eso ella no lo acostumbraba pero disfruto de mi leche.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Lucy tiene 38 años, se conserva muy guapa y súper buena, tiene un buen par de tetas (36 B) un estomago muy plano con unas suculentas nalgas mide 1.65, pesa 59 Kilos. Siempre fue muy recatada y fui su primer novio. Últimamente empecé a imprimir relatos de tríos y dejarlos en la recamara para que los leyera, no fallaba siempre que los leía teníamos sexo y casi siempre incluíamos a su consolador en nuestros juegos la pasábamos muy bien, le inventé que la verga de hule se parecía mucho a la de mi amigo Paco, notaba que sus orgasmos eran muy intensos, en las sesiones de sexo le comentaba al oído cuando estábamos en el clímax que si quería coger con mi amigo Paco, ella se estremecía con un súper orgasmo pero no decía nada, yo me corría de inmediato.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Cuando teníamos reuniones con otros matrimonios notaba como mi esposa veía a Paco, yo le decía al oído no te lo…. (¿Te lo coges?) Ella solo sonreía. Paco es amigo mío desde la preparatoria juntos empezamos a andar con varias amigas, siempre fuimos compañeros de parrandas, yo lo llevé a estrenarse con las putas, somos muy amigos, pero desde que se casó se separó un poco de sus amigos, su esposa es muy posesiva y elitista pues es muy adinerada, él es descendiente de abuelos Suizos muy guapo, mide 1.82 mts. Es fuerte pues siempre ha hecho ejercicio, de pelo negro, tez blanca, ojos azules y bigote bien cortado.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Un día me llamo Paco para invitarme a comer, pues su esposa había salido de la ciudad, le llame a Lucy para decirle que iba a comer con Paco, que si no se le ofrecía "algo", se molestó por mi insinuación, me dijo; no estés jodiendo con eso, nunca lo voy a hacer y me colgó la bocina. Llegué al restaurante donde nos citamos, pedimos unos tragos empezamos a platicar muy amenamente de todas nuestras aventuras, nos tomamos tres rondas más de tragos, ordenamos de comer con dos botellas de buen vino tinto luego los postres y el anís, para ese momento estábamos un poco borrachos, me dijo que por qué no nos íbamos a su casa a seguir tomando pues estaba solo, le dije que sí, que Lucy estaba molesta conmigo y que no tenía ganas de llegar temprano a casa.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Ya en su casa saco una botella de ron, nos hicimos unas cubas y seguimos platicando, el tema se convirtió en sexo me dijo; que con su esposa estaba muy alejado que casi no tenían relaciones, que el mundo de ella es la alta sociedad que él ya estaba cansado de tanto blof, me pregunto por Lucy, que por que estaba molesta, le dije que no se lo podía decir, seguimos tomando como Cosacos, le comente que empezara a jugar con fantasías con su mujer para mejorar su relación matrimonial, que a mí me estaba funcionando, él me confió, ella es dos caras, siempre anda con un montón de viejas del patronato de obras de caridad y curas, son puros hipócritas, vivimos juntos por conservar nuestra imagen de matrimonio feliz, pero la realidad es que nuestra vida sexual la llevamos por separado, a ella le gustan mucho los jovencitos y creo que hasta un curita joven que no se le despegaba se lo estaba tirando, ahora debe de estar cogiendo con algún muchachito, por que inventó su viaje en forma muy precipitada, yo me quedé con la boca abierta.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Me preguntó de nuevo que pasó con la guapa de tu mujer, le pregunté, ¿te parece guapa?, me contestó, pues claro que sí, siempre ha tenido un cuerpazo, una hermosa cara y buen carácter, lástima que me la ganaste y te casaste con ella, no me quedó otra que casarme con Inés, porque con el dinero de su familia se veía muy atractiva, pero siempre me gusto Lucy, sigue estando buenísima, casi se me atraganta la cuba cuando oí eso sentí un respingo en la polla, le pregunto y ¿te gustaría cogerla? Ahora el atragantado era Paco y brincó, por supuesto que sí, rectifico, pero no te vayas a molestar conmigo solo es un supuesto, yo le sonríe y él servía otra ronda de cubas, le dije Paco, tengo una fantasía con Lucy, siento que nos estamos haciendo viejos, pero antes que eso ocurra quisiera hacerla realidad, nuestra vida sexual se ha decaído mucho hasta que empecé a leer una página de Internet todo relatos donde hay historias muy calientes sobre todo la sección de tríos, Lucy y yo hemos tenido varias fantasías contigo, como si estuviéramos cogiendo los tres y nuestras relaciones han mejorado mucho, el enojo de Lucy es porque le dije que te iba a ver, y que si no se le "ofrecía algo”, se encabronó, dijo que eso nunca lo podría hacer y me colgó la bocina.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Paco estaba más que interesado en la plática tenía su boca abierta y un bulto en su pantalón y la verdad yo también, me preguntó ¿qué piensas hacer? Pues nada que si tú me ayudas nos la cogemos entre los dos, ya lo tengo bien pensado, tomé mi trago a fondo, mi amigo rellenó los vasos y me confesó no sabes lo feliz que me haces, he soñado con eso muchos años pero, ¿no afectará nuestra amistad? Le conteste, yo pienso que no pues solo es coger por coger, no la vas a enamorar ¿verdad? Claro que no, me contestó muy formal, ¿y cómo lo vamos a hacer? Le voy a decir a mi esposa que para corresponder a tu invitación a comer, yo los invité a tu esposa y a ti a cenar a la casa el próximo sábado, llegas tú solo porque a última hora tu esposa tuvo que viajar a ver a sus padres a Guadalajara, y si me permites, le voy a contar a mi esposa que Inés y tú tienen problemas para que ella este más preocupada por ti, y sea más fácil que le llegues, Paco no daba crédito a mis palabras.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Le recalque, lo que si no te creo es lo de Inés, es verdad lo que te platico me dijo él, quieres pruebas se fue a su habitación, como a los cinco minutos regresó, me dio unas fotos de ella desnuda, le dije está muy buena… Está hecha de cirugías y silicón me contestó, me paso varias fotos mamando las vergas de dos jovencitos uno blanco y otro moreno de unos 18 años, otra en que un joven se la estaba cogiendo de perrito se notaba que era un trío y uno de los muchachos tomaba varias fotos del otro, ¿convencido? me dijo, las fotos las saque del teléfono de Inés, no lo podía creer la verga la tenía a punto de reventar, me dio también una fina tanga negra de su esposa recién usada, que estaba empapada de sus jugos, poco a poco la acerque a mi nariz y despedía un fuerte olor a su panocha.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Paco me contó; llegó al medio día de su "trabajo" y solo me dijo la muy puta que tenía un viaje urgente de negocios, tú ¿lo crees?, entro al baño se cambió de tanga hizo un pequeño equipaje, dijo que mañana regresaba y se fue, yo me di cuenta porque el cesto de la ropa sucia no lo cerro bien, la tanga estaba arriba de la ropa, toda empapada de sus jugos, por eso te llamé para ir a comer porque me sentí encabronado y muy solo, qué opinas me dijo, pues que nunca pensé que tú esposa con lo santurrona que se veía fuera toda una puta, está bastante buena, y huele muy rico le conteste estoy muy excitado de ver todo esto, le mostré mi bulto, pues sácala dedícale una paja, abrí mi pantalón me la empecé a pajear viendo todas las fotos de su esposa y oliendo su tanga en un momento estaba a punto de venirme le dije donde, me contesto en la tanga, la froté en mi verga se sentía delicioso el roce de la tela, pronto la llenaba con mi leche y se mezclaba con los jugos de ella, él también tenía su polla de fuera se la estaba jalando, le mostré una foto de mi mujer desnuda, la veía con ojos de plato grito ¡está buenísima!! Tomó una servilleta empezó a gemir y a venirse con mucha fuerza se le veía una verga gorda blanca con una cabezota muy grande morada, jadeando decía, esta se la dedique a tu esposa, regálame la foto no seas ojete, OK te la envío reímos y fuimos al baño a asearnos, regresamos a la mesa del comedor.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Le pregunté, qué hacemos con la tanga está llena de leche, la vio, dijo, la voy a poner en la ropa sucia, para que crea que es mi leche, bueno ya es un poco tarde me voy pues Lucy debe de estar molesta, dile que el sábado la voy a contentar nos dimos un gran abrazo y me fui a casa.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi esposa me estaba esperando, me dijo vienes medio tomado ¿verdad?, Pues si estuvimos platicando y tomando Paco y yo, me dijo ven a cenar algo, nos fuimos a la cocina, por cierto le dije; los invite a cenar el próximo sábado pues estuve en casa de Paco e Inés, pero ella tuvo que salir de viaje de negocios repentinamente pero regresa mañana, Lucy dijo; esa Inés siempre con sus negocios como si les faltara dinero, siempre dejó a sus hijos en manos de sirvientas, y ahora los manda al extranjero a estudiar. Pues sí, Paco me contó ya medio borracho varias cosas de su matrimonio, que casi no se llevan como esposos que están juntos solo para cubrir apariencias, que se siente muy solo, llevan meses sin tener relaciones, que ella le anda poniendo el cuerno. Le recalque a Lucy; pobre Paco, debieras de platicar con Inés, me contestó, no yo no me meto en asuntos que no me incumben ya ves cómo es ella, pobre amigo con esa mujer.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Por otro lado estuvimos recordando viejos tiempos pues sentimos que en un parpadeo nos hicimos viejos, por cierto me comento que cuando éramos jovencitos tú le gustabas mucho, que solo porque éramos muy amigos no te conquistó, que se debió casar contigo que eres muy guapa y de buen carácter, que casarse con Inés fue el peor error, pues se siente muy solo. Mi esposa se quedó con la boca abierta y me cuestiono ¿eso te dijo? Sí le conteste, y tú ¿qué le dijiste? Que soy más chingón que él, porque yo sí te conquisté a ti mi amor, bueno vamos a dormir dijo ella en forma pensativa.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Le dije a mi esposa que si podía mandar a nuestros hijos el próximo sábado a casa de su hermana para que visitaran a sus primos, para tener una cena más íntima y para atenderlos mejor, por ya sabes cómo se la gastan tus hijos con su música, sus ruidos y se lucen más cuando hay visitas OK dijo ella.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">El viernes en la noche le imprimí otro relato caliente de trío, se lo deje a mi esposa para que lo leyera en vos alta pues no tenía mis lentes a la mano, ella lo empezó a leer mientras yo le acariciaba sus tetas y le pellizcaba suavemente los labios de su coño masturbando su clítoris en el interior de los mismos, eso le gusta mucho, cuando no aguantaba más la calentura me hice el dormido, ella se quedó bien caliente.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Al día siguiente le llamé a Paco para confirmar la cita, me dijo que estaba puesto y ansioso lo cite a las 9.00 PM. Su esposa estaba de "viaje" le dije perfecto, me preguntó si no me había arrepentido le dije que no, pero que tenía que ser muy sutil y seductor con mi esposa pues ella no sabía nada de nuestros planes.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Lo clásico de las señoras a las 8.00 PM. ¿Qué me pongo? Ponte un vestido negro que tienes muy bonito, se lo saque del closet, no me contesto, es muy escotado me queda muy pegado y es demasiado corto y ya ves cómo es Inés de criticona. Le respondí, pero se te ve súper bien, solo le va a dar envidia porque con todo y sus cirugías no tiene tu cuerpo, yo que tú me lo ponía nada más para verle la cara, me dijo, tienes razón, a Paco se le va a caer la baba cuando te vea, no sé si la de arriba o la de abajo, me gritó grosero, le escogí una diminuta tanga negra y un sostén negro pequeñito de media copa para que se le vieran espectaculares sus pechos, se maquillo perfectamente, unos zapatos de tacón muy alto, unas gotas de fino perfume y listo se veía súper, estas buenísima. Yo estaba nervioso y con la polla medio dura.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">A las nueve en punto sonó el timbre, y corrimos a la sala a recibirlos, abrí la puerta, era mi amigo Paco, con un gran ramo de rosas rojas para mi mujer, y una cesta con dos botellas (una de Coñac y otra de champaña) con nueces y chocolates, le besó la mejilla a Lucy cerca de la boca, inmediatamente disculpó a su esposa que no pudo venir, su padre se sintió mal, y se fue a Guadalajara a verlo, pero que no era grave el asunto,  me dio pena que canceláramos la cena a las seis de la tarde, le dije no hay ningún problema pasa y siéntate, Lucy ponía las rosas en un florero se agachó para acomodarlo en la mesa de la sala y se le subió el vestidito, los ojos de Paco directo a sus nalgas, mi mujer se giró hacia mi amigo y le dijo; muchas gracias están bellísimas, Paco le contestó tú estás mucho más bella, los colores subían en la cara de mi esposa, le pregunté qué te sirvo, dame un Ron y tu Lucy, una piña colada, me fui a la cantina a preparar los tragos le cargué la mano de Ron a la bebida de mi mujer, mientras hacía un poco de tiempo para que platicaran.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Regrese con las bebidas y brindamos, puse música suave platicamos de todo, los ojos de Paco destellaban subían de las piernas a los pechos de mi esposa, Lucy era toda sonrisa se veía radiante, serví otra ronda y puse a enfriar la botella de champagne, ellos seguían platicando, brindamos de nuevo, Paco le decía que cada día estaba más bella que no parecía que hubiera tenido tres hijos, yo asentía lo dicho por mi amigo, le dije a mi esposa, estas mejor ahora que cuando nos casamos, Lucy se levantó por otro platón de botanas, y regreso caminando como modelo moviendo muy rico sus nalgas, se agacho un poco de más para ponerlo en la mesa de centro, y vi los ojos azules de Paco como escudriñaron las nalgas de mi mujer, mi amigo le dijo que rico perfume usas me dejas acercarme a olerlo, ella asintió con la cabeza él se puso de pie, se acercó a sus oídos y rozo su nariz en ellos, mientras sus ojos se posaban en sus tetas, se le notaban abultados los pantalones y a mi mujer sus pezones se empezaban a marcar en su vestido.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Ella dijo vamos a cenar de una vez por que la bebida me está mareando un poco, y sí seguimos tomando así no les voy a dar de cenar pasamos a la mesa, Lucy preparo unos espaguetis a la mantequilla y unas pechugas de pollo a la jardinera, con un buen vino rosado, Paco dijo en la cena, al estar comiendo el pollo, que ricas están tus pechugas, paseando sus ojos por las tetas de mi mujer, yo comenté, sí riquísimas y son naturales, mi esposa me volteó a ver riendo y me grito lépero, tomamos el postre, luego serví unas copas de coñac, en la sobremesa Paco nos dijo; que gusto me da ver a un matrimonio que se lleva tan bien, en cambio Inés y yo solo estamos juntos para cubrir las apariencias con nuestros dos hijos que están en Inglaterra estudiando, porque le estorban a su madre. Lucy le pregunto ¿y no tienen relaciones de esposos?, Y él le contestó que prácticamente no, que tenían más de seis meses de no hacerlo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Les dije fuera tristezas vamos a divertirnos, les rellene las copas y les propuse un brindis cruzado por nuestra amistad, nos pusimos de pie y tomamos la copa a fondo, puse música para bailar, paco le dijo a mi mujer ¿bailas? Ella le extendió el brazo y empezaron a bailar, mientras yo levantaba los platones y copas vacías los llevaba a la cocina, los dejé como quince minutos solos, descorche la botella de champagne, serví tres copas largas, cuando regresé alcancé a ver a mi esposa como separaba a Paco, él subía su mano a la espalda seguían bailando lentamente, me senté en la sala a verlos bailar, mi esposa cuando estaba Paco de espaldas me guiñaba un ojo y Paco la oprimía hacia él, termino la música y Paco se sentó junto a mí, mientras mi esposa fue a poner otro CD.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Puso música de Blues empezó a bailar ella sola mientras tomábamos la champaña, las burbujas le estaban afectando a Lucy, pues tomo su copa a fondo y seguía bailando cada vez más sensual, me estiro su brazo para que yo bailara con ella, me levanté a bailar se pegó como imán, sentía como embarraba su pelvis en mi verga yo le empecé a pasar mis manos por sus nalgas, le dije al oído te lo…. ella me besaba el cuello, mientras giraba poco a poco le fui levantando el vestido por la parte de atrás para que Paco tuviera una vista completa de sus redondas y respingonas nalgas, no sé si mi esposa se dio cuenta y no dijo nada, termino la pieza, mi amigo había rellenado las copas de nuevo, brindó por la mujer más hermosa, yo la hice girar, levantamos las copas las tomamos a fondo, estábamos bastante alegres y desinhibidos con la Champaña bailando los tres con los brazos entrelazados, me disculpé y me fui al baño a orinar, cuando salí del baño regresaba a la sala me detuve un momento a verlos.</div>
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<div style="text-align: justify">Paco bailaba con mi mujer, ella se pegaba, él pasaba suavemente sus manos por las nalgas de mi esposa, yo estaba muy caliente viendo como él la besaba tímidamente en las mejillas y oídos, sin hacer ruido me acerque a bailar por atrás de mi mujer la oprimía contra mi amigo restregando mi paquete en su trasero, ella giró con sorpresa, yo la besaba rozando mi lengua con la suya, ahora Paco le pegaba su paquete en las nalgas acariciando sus tetas por los costados, ella se dejó hacer, restregaba con movimientos muy sensuales su panocha en mi durísima polla, le guiñe un ojo, entonces mi mujer se giró hacia mi amigo, lo beso con fuego rozaban sus lenguas, aproveché para soltar su sujetador y bajar su vestido a la cintura, quedando sus hermosas tetas al aire con sus pezones rosas súper parados, Paco tomó uno en su boca lo besaba y chupaba con todo, yo me le prendí al otro mamándolo con todo, una mano de mi amigo debajo de su vestido dediando su panochita y mi mano estrujando sus nalgas.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Así estuvimos un rato, hasta que los gemidos y la respiración de mi mujer eran muy fuertes, llevamos a mi esposa al sillón casi desmayada del placer que le dimos, quedó sentada en la orilla, Paco le quitó su tanga, le separó sus piernas se hincó a mamarle su coñito, las mejillas de Lucy estaban rojas jadeaba, me desabroche el pantalón brinco mi verga estaba durísima, se la acerqué a su cara, mi mujer la mamaba con todo, mientras le jalaba su vestido hacia arriba para dejarla desnuda, ella nos suplicaba jadiando y gimiendo cójanme, ¡ya no puedo más!!. ¿Quieres qué Paco te coja? Sí quiero coger con él y contigo Papi.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Paco se desnuda rápidamente y ¡en la madre, tenía una vergota! blanca muy gruesa y venosa que contrastaba con una cabezota morada soltando líquidos espesos, puso de pie a Lucy la hizo girar escudriñando el cuerpo con sus ojos, y dijo, estas buenísima siempre tuve muchas ganas de coger contigo, la besaba con fuego, mi mujer con los ojos de plato, no daba crédito al tamaño de la verga, tímidamente la agarraba, y la pajeaba suavemente, a su mano le faltaba mucho para poder cerrarla, mi amigo se sentó y le decía ven súbete, pero mi mujer decía déjame mamarla un poco no me va a entrar, ¡la tienes enorme!.</div>
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<div style="text-align: justify">Lucy se hinco a mamar esa cabezota que apenas entraba en su boca y se veían las hebras de líquido que salían de los labios de mi mujer, yo aproveché para desnudarme y me acerque por atrás de mi esposa para acariciarle su panocha que estaba blanca de líquidos que salían, separó sus piernas me la empecé a coger de perrito mientras seguía mamando la verga de Paco, estábamos los tres súper calientes, estaba a punto de correrme y me separé de Lucy, entonces ella se puso de pie, se subió al sillón, se empezó a hincar en la verga de mi amigo, él se tragaba los pezones de mi mujer, ella se centraba la cabezota morada con movimientos circulares en su coño, con una cara de lujuria con unos gritos bien fuertes la cabeza iba desapareciendo, poco a poco mi amigo se la dejo ir a fondo, ella gemía, gritaba despacio que me lastimas !que vergota tienes¡ un rato después lo cabalgaba con todo, subía y bajaba, como película porno ¡haagghh que rico me estás cogiendo!!!</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Por primera vez me sentí celoso y encabronado de oírla gritar y jadiar en esa forma, era toda una puta que yo desconocía, pero al mismo tiempo me calentaba muchísimo verla coger con tantas ganas y además con tamaño pollón, se besaban rozando las lenguas, Paco le estrujaba las nalgas con fuerza le decía que nalgas tan ricas tienes, tú panocha esta apretadísima jadiaban y gemían los dos, mi amigo la bombeaba con todas sus fuerzas, los orgasmos de mi esposa eran continuos, un rato después, mi amigo gritó jadiando !me voy a venir¡ mi mujer se dejó caer en su verga metiéndosela toda, besándolo con mucha pasión, los dos se convulsionaban con un orgasmo, Paco estaba llenando de leche sus entrañas, sus jugos salían y bañaban sus huevos, un rato después Lucy se desmontaba.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">La tome entre mis brazos la bese con todo la recosté en la alfombra, me la cogí con todas mis ganas, sentía su coño muy flojo y muy lubricado después de la cogida que le metió mi amigo, ella jadeaba, me besaba sus orgasmos eran muy fuertes tenía muchas contracciones en su panocha, pero más me calentaba lo flojo y mojado de leche que mi amigo le había dejado su coño, Paco nos veía coger pajeándose su cañón, yo aceleré mis movimientos, le mamaba sus pezones y pronto le llenaba de leche el fondo de su coñito, fue uno de los orgasmos más fuertes que he tenido, terminamos con un beso de lujuria que me dio mi esposa como dándome las gracias, tomó su vestido y corrió al baño.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Paco me dijo, ¿todo bien? Le dije si claro, nos pusimos los shorts, me paso una copa de champaña, brindamos y me dijo; tremenda mujer que tienes esta bellísima, coge riquísimo que afortunado eres, ojalá que les haya podido ayudar en cumplir su fantasía, con creses le dije, pero en la preparatoria no tenías esa vergota si he sabido no te dejo cogerla, me la dejaste bien floja cabrón y soltamos una carcajada, estoy muy caliente me puedo echar otro con tu esposa, le dije por mí no hay problema mejor pregúntale a ella, en eso iba saliendo Lucy del baño con cara de arrepentida, con su vestido puesto sin nada abajo, Paco le acerco una copa, ella la bebió rápidamente y nos dijo; tengo una pena tremenda con ustedes, ¿qué van a pensar de mí? Se volteó hacia mí y me dijo con lágrimas en los ojos; gordo tu sabes que siempre te fui fiel, me siento muy avergonzada con lo que pasó estaba muy borracha, le dije no te preocupes de nada, fue solo nuestra fantasía echa realidad, Paco lo sabe y solo nos ayudó a realizarla, no ha pasado nada relájate y disfruta, a mi amigo le has cumplido su sueño siempre te deseó, brinda con nosotros por nuestra amistad, le cambió la cara, tomo su copa y brindó con nosotros.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Lucy preguntó, tú Paco ¿qué piensas? Mi amigo le contestó que estas buenísima toda la vida me gustaste mucho, para mí se me cumplió un deseo guardado muy profundo, y me siento feliz de estar con ustedes, pero no me voy a ir sin cogerte de nuevo, sonreímos los tres y le dimos un beso al mismo tiempo en sus mejillas, servimos más tragos nos sentamos los tres en el mismo sillón, empezamos a acariciarla, nos alternábamos para besarle su boca, Paco metió una mano por debajo de su vestido, acariciando sus muslos al rato ya estaba dediando su coñito mientras yo le acariciaba sus tetas, unos minutos después tenía sus piernas abiertas, mi esposa nos dijo, que calentada me están dando cabrones, le quitamos el vestido y nos quitamos los calzones, le chupábamos y besábamos todo su cuerpo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Ella sentada en medio de los dos tenía una verga en cada mano, las pajeaba lentamente concentrando su atención en el nuevo juguete de mi amigo, que le corría el pellejo que se iba hinchando en una forma monumental y decía, no sé cómo me cabe semejante cosa, sentía que me partías. Mientras yo tenía la tanga empapada de Lucy en mis narices con un olor delicioso, se la ponía a Paco en su nariz, la aspiraba a fondo, dijo, pero la prefiero directamente y se hincó en la alfombra a mamar la panocha de mi esposa mordisqueándole el clítoris, ella jadeaba y se retorcía de placer en el sillón yo le mamaba sus tetas y se las pellizcaba, nos besábamos rozando las lenguas, mientras me pajeaba mi polla, mi amigo le decía tu clítoris es enorme, por la excitación le sobresalía bastante de su panocha.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Paco le dice ven vamos a coger de perrito, ella le contesta jadeando que primero me la cogiera yo para que le fuera abriendo su coño, mi amigo se sienta en la orilla del sillón, Lucy se baja a la alfombra se pone en posición, y me dice cojéeme mi amor que estoy muy caliente, mientras chupaba y mamaba la verga de Paco su panocha estaba súper lubricada y ardiendo, se la dejé ir a fondo la sentía otra vez normal, que alivio pues pensaba que Paco me la había dejado floja, un momento después Lucy tenía uno de los orgasmos más intensos de su vida, gimiendo con la boca bien llena, los tres estábamos en la gloria, entonces Paco me dice cambio, yo me separé y tomé su lugar en el sillón, le abrió más las piernas a mi mujer le empezó a ensartar su cabezota, mi esposa jadeaba y sollozaba con una cara de puta lujuriosa me volteaba a ver, mi amigo la bombeaba lentamente dejándole por momentos su herramienta clavada hasta el fondo, ella gemía y jadeaba con unos gritos tremendos, tenía una cadena de orgasmos como nunca, me quería mamar la verga pero no atinaba a su boca por las convulsiones tan tremendas que tenía, por momentos tenía los ojos en blanco, por la magnitud de la cogida que le estaba dando mi amigo.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Paco se aferraba con todo de sus nalgas, después de un rato se separa y la acuesta en la alfombra, mi esposa abre sus piernas al máximo y veo claramente que su verga tenía la cabeza roja morada llena de leche de Lucy, la centra de nuevo se la va empujando hasta los huevos, la escena era tremenda, mi mujer se venía orgasmo tras orgasmo con contracciones y punzadas incontrolables sus lenguas trenzadas en un interminable beso, sin dejar de gemir los dos, las acometidas de Paco eran cada vez más rápidas y violentas que le sacudían las tetas a mi mujer, un rato después Paco grito ¡me voy a correr! Mi esposa totalmente despatarrada lo abrazaba con sus piernas, mi amigo jadiaba y resoplaba se empezaron a convulsionar los dos, los huevos chocaban con el culo de Lucy, un memento después mi amigo le rellenaba de leche su coñito.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Mi esposa estiro sus brazos con una cara de puta y me invitaba a coger, yo acepté de inmediato, entré en su coño como cuchillo en mantequilla (pero derretida) mi amigo le había dejado bien abierto el agujero y lleno de leche, que salía directa a su culo, yo tenía una extraña calentura pues mi verga estaba durísima e insensible, Lucy jadeando, de nuevo era una máquina de coger nunca lo había sospechado, su coño se iba ajustando a mi verga y tenía otro orgasmo, la seguí bombeando con todo sentí que estaba a punto de venirme, me separe violentamente de su coño y le grite, mámalo, se lo puse en su boca lleno de leche de mi amigo, se lo trago todo me chupaba con todas sus fuerzas, tenía unas punzadas muy fuertes en la verga, un momento después se atragantaba con la leche que le estaba llenando su boca y le escurría por su barbilla, yo veía estrellas y Paco nos veía con ojos de plato, pajeando su polla.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Al momento de levantarse mi mujer, mi amigo la ayuda, quedando los dos de pie, él la abraza y sin importarle mi leche le da un profundo beso en su boca trenzando sus lenguas, estrujando con sus dos manos las nalgas de Lucy, la tenía medio parada le restregaba la cabeza en el coño pero no entraba, la leche de Paco escurría por la parte interna de los muslos de mi esposa hasta sus rodillas, ella lo separa, toma su vestido y corre al baño, yo me empecé a vestir, Paco me decía que ¿ya se acabó tan rápido?, le dije si por mí ya fue todo no puedo más, los voy a invitar un fin de semana a mi casa de Valle de Bravo, para no estar con prisas.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Lucy salió del baño, y nos dijo que bárbaros que cogida me dieron, no puedo ni caminar, Paco quiere más le dije, no Paquito perdóname pero estoy muy cansada vamos a sentarnos a platicar le serví otra cuba a mi amigo, al rato Lucy se quedó dormida en el sillón, le dije a Paco ayúdame a llevarla a la cama, él haciendo gala de sus músculos la levanto y la llevó a nuestra recamara, mientras yo distendía la cama, la recostó y me preguntó si la desnudábamos, asentí con la cabeza, le sacamos su vestidito quedó desnuda, Paco la contemplaba y decía está preciosa, que suerte tienes le dio unas pasadas de dedos por su rajita le dio un beso muy tierno en los labios, salimos de la recamara vio la hora 4.45 AM. Es muy tarde me dio un gran abrazo, me decía muchas gracias no sabes lo feliz que me hiciste.</div>
<div style="text-align: justify"> </div>
<div style="text-align: justify">Han pasado dos semanas, mi amigo Paco me llama frecuentemente, para saludarnos e invitarnos a su casa de Valle de Bravo, mi esposa súper cariñosa conmigo cogemos con mucha pasión muy seguido, ahora somos más que esposos somos amigos pero cada vez que hablo de la cogida qué le dio mi amigo ella me cambia el tema y dice que eso ya pasó.</div>]]></content:encoded>
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