<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>        <rss version="2.0"
             xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
             xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
             xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
             xmlns:admin="http://webns.net/mvcb/"
             xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#"
             xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">
        <channel>
            <title>
									Gays - Relatos Eróticos				            </title>
            <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/</link>
            <description>Relatos eróticos enviados por los usuarios. Portal con la comunidad de autores y lectores más morbosos de la red que interactúan con las escenas relatadas más morbosas. Relatos en familia, gays, bisexuales, dominación, sumisión y todo lo que te puedas imaginar.</description>
            <language>es</language>
            <lastBuildDate>Sun, 13 Sep 2026 08:08:28 +0000</lastBuildDate>
            <generator>wpForo</generator>
            <ttl>60</ttl>
							                    <item>
                        <title>Colcho - Nero</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/colcho-nero/</link>
                        <pubDate>Tue, 28 Jul 2026 15:34:51 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[..... ....Colcho - NeroNo hablo del Nero de Matrix... sino de otro Nero. En este caso de Rainiero, aunque todo el mundo le llama por ese diminutivo. Hasta en la visera de su pequeño camión A...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>..... ....<br /><br /><br /><br /><br />Colcho - Nero<br /><br /><br /><br />No hablo del Nero de Matrix... sino de otro Nero. En este caso de Rainiero, aunque todo el mundo le llama por ese diminutivo. Hasta en la visera de su pequeño camión Avia eso es lo que está escrito. <br /><br /><br />Los que seáis algo mayores y de pueblo recordaréis los camiones que recorrían las comarcas de este nuestro querido país vendiendo colchones de muelles y comprando los de lana. <br /><br /><br />Para los que no sepáis de que va esto me explicaré un poco mejor. Por entonces las camas tenían colchones rellenos de borra de oveja. Necesitaban mantenimiento. Cada primavera había que vaciar la funda y darle con una vara al montón de lana para airearlo y que no se apolillara. Era un suplicio. <br /><br /><br />En cuanto los de muelles fueron lo suficientemente baratos por los pueblos iban furgonetas y pequeños camiones cambiando los viejos sobre los que nuestros abuelos habían copupulado por el nuevo modelo. <br /><br /><br />.... ... <br /><br /><br />Ya era hora de deshacerme de dos viejos colchones rellenos de borra de oveja que tenía arrinconados en un desván de la vieja casa de mis abuelos. Ya hace tiempo que mi madre les había comprado buenos colchones de muelles. Pero esos dos habían quedado olvidados. <br /><br /><br />Hacía un calor de narices. Agosto en esos pueblos de la meseta y el sol podría derretir las piedras. Estaba pasando el verano con mis abuelos. De vacaciones de la universidad solo pretendía pasar unos días tranquilo. <br /><br /><br />Durante el curso había estado liado con un compañero en una relación algo tumultuosa. En esa época los homosexuales todavía no eran muy bien vistos. Así que teníamos que escondernos cada vez que queríamos hacermos unos pocos cariños. Pero todo había terminado cuando me fui de retirada a la pequeña aldea. <br /><br /><br />Era curioso que en los pueblos pequeños donde los críos jugaban con sus colitas en los pajares, viendo a los animales copular y experimentando con su sexualidad, una relación de ese tipo no estaba muy mal vista. <br /><br /><br />Al cruzar la plaza esa tarde, frente al ayuntamiento, vi que estaba aparcado el pequeño camión Avia del colchonero. Al lado de la cabina intentando buscar un resquicio de sombra estaba Nero fumando un cigarrillo. Vestía un vaquero roto y una camiseta de tirantes que sería blanca al salir de la lavadora. En ese momento lucía unas grandes manchas de sudor. <br /><br /><br />Admito que ese aire de chuleta me atraía. Además de que el cabrón está bien bueno y es bastante mono de cara. Recorría las carreteras de la comarca en ese vehículo que para entonces ya era bastante venerable comprando lana. Su padre, Nero senior, que lo había hecho hasta unos meses antes se había hecho mayor para eso y se quedaba en la tienda que tenían en la ciudad. <br /><br /><br />En ese momento yo iba vestido con una vieja camisa casi abierta del todo luciendo el torso y unos pantalones cortos, nada más. Y aún solo con eso estaba pasando un calor terrible. <br /><br /><br />Recordé los dos colchones que tenía en el desván. En ese momento solo pensaba en deshacerme de ellos y ganar unas pesetillas. No tenía ninguna intención libidinosa. Esa es mi historia y me atengo a ella. Fue entonces cuando me acerqué a él. <br /><br /><br />En la plaza no había nadie. Todo el pueblo estaría durmiendo la siesta. Así que sería bastante discreto si me acercaba y le proponía el negocio. Y aún no pensaba en el negocio que todos los tíos tenemos entre las piernas. <br /><br /><br />- Hola, ¿te marchabas ya?.<br /><br /><br />No sé si fueron ilusiones mías pero creo que me echó un detenido vistazo de arriba abajo. <br /><br /><br />- Pues depende de lo que necesites. <br /><br /><br />- No necesitamos ninguno nuevo pero quedan un par de viejos de lana. ¿Te los podrías llevar?.<br /><br /><br />- Claro, sube y me indicas. <br /><br /><br />Me subí a la cabina que desde luego en esa época y sin aire acondicionado era como el interior de la fragua del herrero del pueblo. Terminé de abrirme la camisa, tenía una buena excusa. Y creo que cada vez que me inclinaba hacia el parabrisas él miraba mi torso y vientre desnudos. <br /><br /><br />- ¡Cómo pega el sol!.<br /><br /><br />- Ni con el ventilador al máximo y las ventanillas abiertas se refresca esto. <br /><br /><br />- A mí no me molesta el calor. <br /><br /><br />Dejé caer la frase pensado en que estaba caliente por algo más que por la temperatura. Me terminé de quitar la camisa para secarme algo del sudor. <br /><br /><br />- A mí tampoco me molesta sobre todo si no te importa que yo también me quite la camiseta. <br /><br /><br />- Adelante. Estarás más... cómodo. <br /><br /><br />Estaba pensando que estaría más visible. Por fin nos acercábamos a la casa. Le sugerí que parara un poco más allá en un rincón con un resquicio de sombra y nos bajamos a buscar los colchones. Le indiqué por dónde se subía al desván y le dejé ir delante para contemplar ese culo duro y pefecto marcado en el vaquero. <br /><br /><br />Al agarrar la funda del primero nuestras manos se juntaron en la tela. Fue algo accidental, pero mantuvimos el contacto un momento más de lo que hubiera sido normal. Lo que me dio esperanzas de que él compartiera mis gustos. <br /><br /><br />- Si estos colchones hablaran lo que podrían contar.<br /><br /><br />- Pues ese que tienes en la mano mucho. Mi abuela tuvo ocho hijos y en esa época mi abuelo se los haría ahí. <br /><br /><br />- ¿Tú no lo has probado?.<br /><br /><br />- ¿Para dormir o para follar?.<br /><br /><br />Su sonrisa enigmática prometía mucho. <br /><br /><br />- Tendría que ver en qué condición están. <br /><br /><br />- Podemos estirarlos en el camión. Mis abuelos están durmiendo la siesta ahí abajo. <br /><br /><br />Sin más demora cargamos uno cada uno y los llevamos al vetusto vehículo. Por suerte la caja estaba casi vacía. Y la calle de mis abuelos muy solitaria. Sino habríamos tenido que salir a aparcar el camión en una era. <br /><br /><br />- No has hecho mucho negocio todavía. <br /><br /><br />- Hasta ahora no me había surgido una buena oportunidad. <br /><br /><br />Me puse a desatar el cordel que mantenía uno de los colchones enrollados. El se pegó a mí espalda pero claramente no tenía intención de ayudarme. Por fin pude notar su polla en mis nalgas y su aliento en mi cuello. <br /><br /><br />- ¿Y esta si lo es?.<br /><br /><br />- Eres lo mejor que he visto en todo el día. <br /><br /><br />- Habría que probar los colchones. Para ver si son un buen negocio. <br /><br /><br />- Estoy de acuerdo. Por lo que he visto hasta ahora prometen. <br /><br /><br />Moví el culo lado a lado para notar su erección mientras extendía el colchón sobre las tablas de la caja del camión. Sonriendo lascivo me tumbé boca arriba abriendo las piernas para dejarle hueco entre ellas. Me devolvió la sonrisa y vino a tumbarse sobre mi cuerpo. Buscó mi boca con sus labios. Apresé su cuerpo entre mis muslos. <br /><br /><br />Bajo las telas vaqueras las dos pollas estaban duras como piedras. Esculpidas en mármol no lo hubieran estado más. Tiré de su camiseta sudada con ganas de ver y probar ese torso. Lo incorporé un poco, lo suficiente para poder pasar la lengua por sus pezones, la piel del pecho y llegar a las axilas. Me ponía ese olor y sabor a sudor, a hombre. <br /><br /><br />Esperaba que a la hora de la siesta no pasara nadie por esa calle casi en las afueras del pueblo. O esa teórica persona vería como se movían las ballestas de la suspensión del vetusto vehículo. <br /><br /><br />Yo tenía una camisa vieja abierta del todo. Tampoco le costó inclinarse a chupar mis pezones y pasar la húmeda por toda mi piel. Aún así me deshice de la prenda. Sujetó mis muñecas sobre mi cabeza para lamer mis sobacos. Bajaba hacia mi vientre y metía la lengua en el ombligo. <br /><br /><br />Y lo hacía lento, haciendo que deseara más, mucho más. Llegó a la cintura del short y abrió los botones uno a uno. Como si no importara la presión que mi rabo hacía en la tela. Porque debajo no llevaba nada, nada más que mi falo y mis huevos que no deseaban más que ser acariciados y lamidos. No pude controlar un gemido, que en ese miento temí que hubiera escuchado mi abuela, cuando su lengua se deslizó por mi glande. <br /><br /><br />Aquello estaba siendo la tortura más placentera que nunca hubiera sufrido. Sabía que me iba a follar y no teníamos nada más que nuestras salivas para lubricar. Pero no sería pronto a juzgar por cómo terminó de sacarme el pantalón corto. Por cómo miraba mis genitales con una increíble cara de vicio y por cómo se inclinaba hacía ellos con hambre de rabo. <br /><br /><br />Me dejé hacer. Permití a su lengua recorrer el tronco. Vi mi glande entrar en su boca golosa. Sentí cuando empezó a chupar mis huevos como caramelos. Cuando separó más mis muslos y bajaba lamiendo mi perineo buscando el culo sudado tenía que moder mi mano para que mis gemidos no se oyeran fuera del camión. <br /><br /><br />Apenas podía controlarme cuando levanto mis piernas hasta que las rodillas tocaron mi pecho. Entonces clavó la lengua en el ano. Lo hizo sin dejar de acariciar mi polla con una mano. Si no me oyeron entonces fue porque estaban muy dormidos. Dejaba caer saliva en el agujero, justo al dónde más se nota. Dulce, empezó dilatándome con un dedo o dos. Sentía tanto placer que no estaba para matemáticas. <br /><br /><br />- Sácate el pantalón. Necesito ver y tocar tu polla. <br /><br /><br />- Ya mismo. <br /><br /><br />Con el vaquero arrastró el slip y al fin pude ver esa herramienta que tanto deseaba. Era perfecta cómo el resto de su cuerpo, larga y recta, las venas se marcaban llenas de sangre. El glande morado e hinchado cabeceaba cómo buscando un agujero donde meterse. Los huevos colgaban en un escroto arrugado. Todo rodeado de espeso vello. Por entonces nadie se depilaba. Pero si a él no le había importado mi pelo a mí me encantaba el suyo. <br /><br /><br />- ¿Me la comes?.<br /><br /><br />- Al menos habrá que ponerle saliva. <br /><br /><br />Arrodillado junto a mi cabeza me la dejó al alcance de mi boca. Tenía ganas de chupar esos testículos, de lamer el glande y todo el tronco. Pero también pase una mano entre sus muslos para jugar con el culo y meter un dedo en el ano sin que protestara. Parece que tampoco ese trasero era virgen. <br /><br /><br />No había parado de estirar el brazo y de ponerme sus babas No dejaba de meterme dedos a la espera de su verga. A la que en ese momento le estaba poniendo toda la saliva que me quedaba en la boca. <br /><br /><br />- Clávamela ya. Te quiero dentro. <br /><br /><br />Es fuerte. Se puso entre mis muslos y apoyó mi culo en los suyos. El glande en mi entrada. El toldo de la caja era imposible que ahogara nuestros jadeos. Al menos los que soltamos cuando empezó a entrar en mí. No tenía prisa y se fue abriendo camino en mi recto como un cuchillo en mantequilla. <br /><br /><br />Agarró mi polla y pajeándome comenzó a mover la cadera. Cada empujón más dentro de mi culo. La otra mano tenía que sujetar mi cintura para que el sudor de nuestras pieles no hiciera que se saliera. Conseguí rodearlo con las piernas para hacer más presión. Aún así la postura no era del todo cómoda. Hasta que no volvió a levantar mis piernas hasta el pecho no logró entrar del todo. <br /><br /><br />Fue entonces cuando pudo acelerar el ritmo, clavarme hasta el fondo. Con el sudor de su pecho cayendo sobre mi cuerpo. Con el mío saliendo de cada poro de mi piel. Con el calor de agosto poniendo el camión como un horno dónde se consumaba nuestra pasión. <br /><br /><br />Ya casi sin tocar mi polla me llego un orgasmo arrasador, que llenó mi vientre con mi propio semen. Me corrí antes que él. Aún tardó unos momentos más en llenarme de lefa. Mientras su reblandecida polla salía despacio de mi culo se derrumbó sobre mi cuerpo buscando mi boca. Buscaba nuevos besos, mi lengua jugando con la suya. Pero mi semen entre nuestros vientres le llamaba. <br /><br /><br />Volvió a repetir el recorrido que había hecho antes lamiendo mi torso. Y recogiendo mi lefa con labios y lengua. Cuando no quedaba ni una gota sobre mi piel volvió a besarme para compartir mi sabor. <br /><br /><br />Tumbados de frente no dejábamos de besarnos y acariciarnos ya más relajados pero sudando, mucho. <br /><br /><br />- Tenemos que repetir. Eres lo más morboso que me he echado a la cara. <br /><br /><br />- Y a otras partes por lo que parece. Pero tienes razón. Además tienes que follarme tú. Cuando vuelva por este pueblo descuida que te buscaré. Pero tendría que ponerme en marcha. <br /><br /><br />No quería que se fuera. Para mantener en mis retinas un momento más la visión de ese cuerpo pefecto se me ocurrió una última idea. <br /><br /><br />- ¿Te apetece remojarte un poco antes de irte?.<br /><br /><br />- ¿Cómo?. No debemos despertar a tus abuelos. <br /><br /><br />- La manguera del corral. Al menos te puedes quitar un poco el sudor e ir más fresco. <br /><br /><br />- Pues vamos. <br /><br /><br />No nos pusimos la poca ropa. Bajamos desnudos del camión y entramos por la trasera del corral. Riendo abrí la llave y apunté a su cuerpo con la goma. El agua resbalaba por su piel dorada haciendola todavía más sensual y lasciva de lo que ya era con la capa de sudor. Recorría su cuerpo con las manos dándome un espectáculo que las mejores películas porno de la actualidad no han conseguido igualar. <br /><br /><br />Los restos de mi semen seco en su vientre fueron arrastrados por el agua. Lavó su polla que amenazaba con volver a ponerse dura, como la mía. Incluso se giró y apunté el chorro de sus a su ano cuando separó las nalgas con manos. Me había quedado con las ganas de clavar mi lengua allí. <br /><br /><br />- Estás buenísimo, tío. <br /><br /><br />- ¿No tienes nada para secarme?.<br /><br /><br />- Nada aquí. Tendrás que ir con la ropa mojada pero no creo que te constipes. <br /><br /><br />Yo también me puse el short sobre mi piel húmeda. Salí a despedirlo con un último morreo junto a la puerta de la cabina, donde se leía Nero, el colchonero y un número de teléfono. <br /><br /><br />Volvió dos veces más por el pueblo aquel verano. Por fin pude lamer yo su culo duro y follarlo cómo me había prometido la primera vez. Pero el calor pasa y tuve que volver a la universidad. Aún guardo el número de teléfono aunque nunca llegué a llamar. <br /><br /><br /><br />.... ...</p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>pern</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/colcho-nero/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>El fotógrafo blanco y negro</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/el-fotografo-blanco-y-negro/</link>
                        <pubDate>Sat, 13 Jun 2026 06:35:15 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[... ...... 
                                   Soy un chico gay con un laboratorio de fotografía donde puedo revelar las fotos sin necesidad de llevar el carrete a una tienda. 
           ...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>... ...... </p>
<p>                                   Soy un chico gay con un laboratorio de fotografía donde puedo revelar las fotos sin necesidad de llevar el carrete a una tienda. </p>
<p>                                  Pronto me hice con una clientela de chicos que quieren hacerse posados desnudos. Ese tipo de rumores corre cómo la pocos en nuestro "ambiente". Y admito que a mi no me importaba fotografiar cuerpos de chicos guapos y pollas y culos interesantes. </p>
<p>                                   En esa época lo de las cámaras digitales era ciencia ficción y no digamos lo de los móviles, algo que solo se había visto en Star Trek.</p>
<p>                                    Los carretes de color había que llevarlos a revelar a una tienda. Y según que tipo de fotos eso podía ser comprometido. </p>
<p>                                     Pero una ampliadora básica y líquidos de revelado no eran tan difíciles de conseguir. Al menos para fotografía en blanco y negro. Que para mí resulta más erótica que la de color. </p>
<p>                                     Al principio todo fue una broma. Alex un amigo y ocasional amante, toda una locaza si he de decir la verdad me retó a hacerle un book. Por supuesto le había hablado de mi afición por la fotografía y de mi cuarto oscuro nuevo. </p>
<p>                                Conociéndole y a mí, por supuesto, sabía que íbamos a terminar follando. Lo que por otra parte sería un placer. </p>
<p>                                  Empezamos suave y vestidos. Pero eso duró poco. Al poco rato estaba sin camisa y sabe que su torso fibrado, depilado y sus pezones oscuros me ponen mucho. Intenté mantener la cabeza fría, la polla dentro de los pantalones y seguir con las fotos. </p>
<p>                                Por entonces el carrete más grande tenía treinta y seis fotos. Así que había que cuidar cada enfoque, encuadre, la iluminación. Un descuido podría estropear una buena foto. </p>
<p>                                Todo ese tiempo que estaba entretenido con la cámara no hacía más que aumentar el deseo. Él hacía poses, se lucía. Se movía despacio para que pudiera captar todos sus ángulos. E incluso la recta que empezaba a insinuarse bajo su calzoncillo.</p>
<p>                                 Apenas necesitaba mis indicaciones para posar. Tenía un talento natural para ello. Solo tenía que moverme a su alrededor. E ir haciendo los disparos mientras él se iba quitando la ropa. </p>
<p>                                Cuando empezó a bajarse el slip por detrás apenas pude contenerme. Su culo duro y prieto me llamaba. </p>
<p>- Cómo sigas así te meto el objetivo por el agujero negro. </p>
<p>- Pensaba que ibas a hacerlo hace rato. No sé cómo te has contenido tanto. </p>
<p>- Porque quiero inmortalizar esas nalgas en papel. </p>
<p>- Pues aprovecha rápido porque son un buen objetivo. </p>
<p>                           Me dio la espalda y girando la cara miraba a la cámara con una expresión de pura lujuria. A día de hoy, aún con todo el porno que hay en Internet, todavía cae alguna paja revisando las fotos de esas sesiones. Se inclinaba despacio para terminar de quitarse el slip mostrando sus nalgas en todo su esplendor. A la vez que se separaban para que su ano quedara ante la cámara. </p>
<p>- Esto es porno, tío. Estas fotos las podría publicar alguna revista. </p>
<p>                      En esa época había revistas porno en los kioscos.</p>
<p>- Si de verdad quieres hacer porno seguro que entre los dos podríamos hacerlo mejor. </p>
<p>                         Ahí fue cuando empezó a acercarse a mí con una cara de vicio que mereció un par de fotos más. Sin que pudiera poner ninguna objeción empezó a abrir mis vaqueros buscando algo que él sabía que llevaba un buen rato duro. </p>
<p>- No sueltes la cámara. Vamos a por esas fotos de revista porno. </p>
<p>                          Juro que cuando empecé con esa historia del cuarto oscuro no me había planteado hacer algo así. Solo era una afición. Pero estaba muy claro que a él sí se le había ocurrido. Puede que allí hubiera más posibilidades que en las que yo había pensado. Segundos más tarde tenía el pantalón y los gayumbos por las rodillas. Y él estaba pasando la lengua por mis huevos, chupándolos como caramelos. </p>
<p>- Me voy a quedar sin "carrete" como sigas así.</p>
<p>- Tenemos toda la tarde para que recargues la "cámara". Yo no tengo prisa. </p>
<p>- Pues entonces continúa. Eres un maestro gastando el celuloide.</p>
<p>                              Y tanto que continuó. Me empujó al sofá en el que había empezado la sesión, supongo que para alcanzar más de mi cuerpo. Siguió subiendo por el tronco de la polla, lamiendo mi piel donde se marcaban las venas como si quisieran reventar. Hasta que pudo meterse el glande en la boca y jugar con la sin hueso. Eso sí, sin parar de acariciar mis testículos con la mano o pajear el cilindro. </p>
<p>                          Aún no sé cómo las fotos que hice entonces quedaron tan bien. Mi falta de concentración era notoria, solo podía gemir y suspirar. Aún así pude apretar el disparador media docena de veces apuntando a su cara y a mí polla entrando en su boquita. Ni siquiera estaba mirando por el ocular. Solo estiré el brazo y las hice. Ahora con el móvil haciendo lo mismo no me salen tan bien cómo aquellas.</p>
<p>                        Yo ya no estaba para nada más. El resto lo hizo él. Frotaba su polla contra uno de mis pies y su pecho por mi muslo sin dejar mi un segundo de lamer mi rabo. Mucho ya no iba a durar y me derramé en su boca, marcando mi orgasmo con fuertes jadeos. </p>
<p>                       Guardó el semen en la lengua para besarme. Compartimos mi lefa en un ósculo guarro y lascivo. Jugamos con las lenguas mientras él me pellizcaba los pezones. Pude soltar la cámara sin romperla para dedicarme a acariciarlo. Él no la soltaba, mi polla, para conseguir que se me pusiera dura de nuevo cuanto antes. </p>
<p>- Ya has conseguido liarme. </p>
<p>- Sabías que íbamos a terminar así. No te hagas el inocente. Y cómo me invites al cuarto oscuro vamos a seguir. </p>
<p>                              Me empujó hacia el sofá donde un minuto antes él estaba posando.</p>
<p>- ¡Espera! déjame poner la cámara en el trípode. </p>
<p>- El trípode lo tienes por aquí. Y soy el afortunado que se va a sentar encima.</p>
<p>                              Por suerte la cámara tenía un disparador remoto que podía esconder en la palma de la mano. No necesitaba poner el temporizador para cada disparo. No sé si podría hacer alguna foto más cuando me tumbó en el sofá y empezó a bajar su culo sobre mi cadera toda mi sangre había bajado de la cabeza a la polla. </p>
<p>                             Él solito fue clavándose en mi rabo. Yo apenas tenía que sujetar sus muslos. Hasta que llegó a apoyar las nalgas en los míos. Tenía frente a mí su dura polla. Empecé a acariciar suave sus huevos y polla mientras él subía y bajaba gimiendo lascivo. </p>
<p>                             Los dos estábamos tan cachondos que tardamos muy poco en corrernos, jadeando y bufando. Yo en su ano y él lo hizo sobre mi vientre. En cuanto mi rabo se fue aflojando y saliendo solo de su culo.</p>
<p>                           Sabía que esas fotos iban a quedar estupendas una vez las ampliara, puro porno. Ahora es mucho más fácil hacerlas así con los móviles. Pero esas fotos en blanco y negro siguen siendo muy eróticas. </p>
<p>                             Una vez que se "corrió" la voz tuve unos cuantos modelos para sacarles fotos. </p>
<p>....... ....</p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>pern</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/el-fotografo-blanco-y-negro/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>Sissyyzorrita</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/sissyyzorrita/</link>
                        <pubDate>Tue, 09 Jun 2026 14:39:45 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Hola, soy hetero o eso creía yo hasta que decidí registrarme en una pagina de crussing para tíos.
Pronto me di cuenta que me encantaba chatear con tíos que querían verme vestido de tía, con...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>Hola, soy hetero o eso creía yo hasta que decidí registrarme en una pagina de crussing para tíos.</p>
<p>Pronto me di cuenta que me encantaba chatear con tíos que querían verme vestido de tía, con lencería y que me decían que me iban a follar como una putita.</p>
<p>Eso me ponía muy muy guarrilla, que me desearan despertó en mi la ganas de sentirme puta, la puta que pensaban que era</p>
<p>Pronto me compré ropa sexi: tanguitas negros que se me metían por el culo, sujetadores que realzaban mis pezones y medias con liguero. Me depile entero y empece a sacarme fotos en posturas que realzarán mi culito</p>
<p>Cuando las colgué en la página me convertí en muy popular y recibía ofrecimientos de todo tipo, muy cerdos y perversos que a mí me ponían a cien</p>
<p>Finalmente acepté uno de esos ofrecimientos, un tipo que tenía un piso vacío donde quedar y estar tranquilos </p>
<p>Cuando llegue me encontré con un tío con cara de pervertido que lo primero que hizo fue tocarme el culo y decirme que era una puta y me trataría como tal</p>
<p>Inmediatamente me hizo desnudarme y vestirme sexi con braguitas medias y ligueros y tacones, solo eso</p>
<p>Me obligo a caminar así poniendo posturas mientras me deci de todo</p>
<p>Yo estaba cachondisimo y dejé que me hiciera su zorra, se la chupe de rodillas, dejé que me azotase el culito y después que me follase salvajemente con un consolador negro enorme con el que abrió mi culo </p>
<p>Era su puta sumisa, me pegó con la polla en la cara, escupió en mi boca mientras me pellizcaba los pezones y cuando yo le suplicaba que me follase me metió la polla de golpe pegándome pollazos sin misericordia</p>
<p>Fue una follada brutal que me dejó espatarrada en su cama, lo que aprovechó para sacar fotos y colgarlas en la red</p>
<p>Fui violado porculizado y humillado y me encantó </p>
<p>A partir de aquel día me visto de putita siempre que puedo y quedo con tíos para que me follen a pelo,</p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>Culito65</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/sissyyzorrita/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>Exhibiéndose en la playa nudista</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/exhibiendose-en-la-playa-nudista/</link>
                        <pubDate>Tue, 09 Jun 2026 09:11:57 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Aunque algo tarde he descubierto que me encanta exhibirme en sitios públicos. Soy delgado y fibroso gracias al deporte que hago y mi cuerpo está durito por lo que me siento atractivo para lo...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>Aunque algo tarde he descubierto que me encanta exhibirme en sitios públicos. Soy delgado y fibroso gracias al deporte que hago y mi cuerpo está durito por lo que me siento atractivo para los que me miran.</p>
<p>El asunto es que quienes me miran más son tíos, normalmente tipos feos gordos y viejos, que me ponen muy cachondo en especial si estoy duchandome en el vestuario. Me miran mientras me enjabono y se acercan pasando rozándome con sus pollas y yo saco un poco mi culito para que se animen a tocarme. </p>
<p>En la playa a la que voy suele haber mucha gente practicando el nudismo y hay también mucho pervertido que se pone a mirar disimulando que pasea. A mí eso me excita así que voy con un pequeño bañador tanga que se me mete por el culo, con un sombrero de paja y unas gafas de sol que me ocultan la cara</p>
<p>Me acerco por donde se ponen los mirones y busco un sitio donde tomar el sol y puedan a echarme como buitres. Me tumbo de espaldas on mi culito en pompa y dejo que se acerquen.</p>
<p>Siempre es igual, piensan que estoy dormido y van poniendose cerca, sentados mientras se tocan la polla y me miran el culo. Yo disfruto poniendo posturas que dejan expuesto mi cuerpo vendido al que quiera tocarlo.</p>
<p>Cuando se sienten seguros se sientan a mí lado y me preguntan si quiero que me den crema y claro yo les respondo que sí que muchas gracias porque sino se me quema el culito que lo tengo muy sensible</p>
<p>Entonces es cuando se dan cuenta que soy una zorrita y pueden meterme mano. Dejo que me unten de crema las nalguitas y se pongan las botas tocándolas amasando mi culo mientras yo ronroneo para no dejar dudas que estoy cachondo y pueden avanzar</p>
<p>Entonces me cogen la cabeza y la ponen en su barriga junto a su polla que ya está dura y me van empujando hasta que la tengo delante de mi boca, mientras me sigue tocando el culito y abriendolo con la crema</p>
<p>"Anda zorrita mira como me has puesto, chúpamela se nota que eres una guarrilla y quieres mi biberón" Entonces yo le miro a los ojos y empiezo a mamar el rabo golosa y me siento toda una puta chupando y con sus dedos en mi culo</p>
<p>Chupo y chupo hasta que no aguanta más y empujando mi cabeza me obliga a tragarmela entera mientras me llena la boca con su leche "ZORRAAAA que boca tienes trágatelo todo puta"</p>
<p>Me encanta que me llamen puta y ZORRAAAAA y ser la sumisa de un viejo mirón que me toca y se corre en mi cara mientras sus amigos miran como me dejó abusar y esperan turno</p>
<p>Más de una vez he vuelto de la playa lleno de leche caliente y pegajosa rezumando de mi boca y mi culo después que tres o cuatro pervertidos me hayan usado a su gusto y me hayan convertido en su putita sumisa llenando mis agujeros con sus rabos.</p>
<p>Me encanta ser la zorrita de la playa y tener a todos esos pervertidos deseándome. Ser la protagonista de sus videos en internet y se pajean en sus casas mirándome chupar pollas y entregar mi culito a esos cabrones</p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>Culito65</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/exhibiendose-en-la-playa-nudista/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>UNa nueva cuidad, precuela</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/una-nueva-cuidad-precuela/</link>
                        <pubDate>Sun, 31 May 2026 06:27:42 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[... 
                                    La gente en el metro nos apretaba uno contra otro. Su vaquero ajustado marcaba su culo duro como si la tela vaquera le hubiera crecido encima. Pero ...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>... </p>
<p>                                    La gente en el metro nos apretaba uno contra otro. Su vaquero ajustado marcaba su culo duro como si la tela vaquera le hubiera crecido encima. Pero eso no podía verlo, todavia. Si miraba hacia abajo solo podría ver su espalda y eso si apartaba la melena negra sobre el otro hombro. Aún así sabía que se trataba de un chico. </p>
<p>                                 Mira que había hecho veces ese trayecto. Habitualmente encajonado como en una lata de sardinas pero nunca me habían metido mano ni yo había podido acariciar algún culo interesante. </p>
<p>                                  Sí, está vez, podía notar en la polla esa carne dura, porque con el movimiento del vagón el roce de nuestros cuerpos se acentuaba. Ese culo perfecto en mi polla estaba frotándose con cada bache. Y poniéndola dura. </p>
<p>- Disculpa, pero me están empujando. </p>
<p>                                    Intenté pedirle perdón. Mi boca quedaba muy cerca de su oreja y me dio la tentación, que apenas pude resistir en ese momento, de pasar la lengua por allí. Aún no sé como pudo girar la cabeza y dirigirme una radiante sonrisa. Me parecía una completa locura lo que estaba pasando. </p>
<p>- Perdona, me han dado otro empujón. </p>
<p>                                     Repetí. </p>
<p>- No pasa nada. Es normal con tanta gente. Vamos muy pegados. </p>
<p>                                    Me sonó que lo decía con cierto retintín sobre todo por que en ese momento movió la cadera como para acomodar su pétreo culo rozando mi polla. </p>
<p>- Pues gracias que me ha tocado contigo. </p>
<p>- Yo también puedo agradecer eso. </p>
<p>                                   Todavía no sé como consiguió darse la vuelta en aquella lata de sardinas. Pero quedamos de frente y aún más pegados. Viendo su actitud, un coqueteo descarado, estaba claro que el chico entendía. Así que me limité a entrar al trapo. </p>
<p>                                     Es guapo, muy guapo, buenos hombros, vientre plano. Me dijo que se llama Mario y que estaba de visita en la ciudad. Pero yo lo miraba extasiado disfrutando de sus perfectas formas. </p>
<p>- Soy Mario, paso unos días por aquí. </p>
<p>- ¿Estás de visita?.</p>
<p>- Sí, cuestiones de trabajo. </p>
<p>- Pues me alegro de haberte conocido. </p>
<p>- Empiezo a notar que sí estás muy contento. </p>
<p>- Espero que no te moleste, estamos muy juntos. Y uno no es de piedra. </p>
<p>- ¿Estás seguro?. Yo lo noto muy duro. ¿Mármol o granito?.</p>
<p>                    Sonreíamos. El primer beso fue algo natural, nuestras cabezas se juntaron en un momento de intimidad, cuando pensábamos que no nos miraba nadie. Todo el mundo distraído con una nueva estación. Solo lo pensabamos, claro, entre tanta gente alguien nos vio. Pero no importaba. Y nuestros labios ya no pudieron separarse. Tras los labios vinieron las lenguas, salvajes, mezclado salivas, preludio de lo que esperaba en mi interior mas adelante. </p>
<p>- Besas bien.</p>
<p>- No pensaba que me lo ibas a devolver así. </p>
<p>                     Callaba sus explicaciones confusas con mis besos. Recorría su boca con mi lengua como si buscase una joya que se me hubiera perdido. Sin dejar rincón alguno por explorar. Y aún estábamos en el bus arrullados por cada frenazo y acelerón.</p>
<p>                     El culo es perfecto. Enseguida había conseguido agarrarlo. Las dos manos amasando sus duras nalgas. Me estaba poniendo muy cachondo, no solo en público, sino además rodeado muy de cerca por un montón de gente. </p>
<p>- ¿Te gusta el riesgo?.</p>
<p>                    Fue casi una afirmación más que una pregunta. </p>
<p>- Como a tí parece. </p>
<p>                   Pronto empecé a notar su erección contra la mía. Y eso hacía que nos pegáramos más. Ni en mis mejores sueños habría pensado que me pudiera pasar algo así, y menos con un chico tan guapo. Acerqué la mano a su paquete. Lo estuve acariciando todo lo que pude. Aunque intentaba disimular puede que alguien se diera cuenta. Desde luego a él lo tenía muy cachondo y gemía, intentaba hacerlo bajito, junto a mí oído. </p>
<p>                    Ambos teníamos un problema, íbamos camino al trabajo y no podíamos seguir mucho más tiempo. Al llegar a mí parada tuve que dejarlo. Se bajó conmigo sin yo saber si él también tenía el curro cerca de allí. </p>
<p>- Unos segundos más y me habría corrido. </p>
<p>- ¿Quieres terminar la faena en los baños?.</p>
<p>- ¿Del metro?. No. Eso es muy cutre. Ahora que te puedo ver entero quiero buscar un sitio más cómodo. Conocerte mejor. </p>
<p>                       Yo también tenía ganas de mucho más con él. Además de estar bueno me pareció que tenía la cabeza bien amueblada. No podíamos montar mucho más espectáculo en una estación de metro. Aún así después de cambiar los teléfonos nos despedimos con un nuevo morreo que me dejó con las piernas temblado. </p>
<p>                      Esa misma tarde ya quedamos en una oscura cafetería. Desde luego volvimos a besarnos jugando con las lenguas y la saliva. Nos acariciábamos y metíamos mano en ese rincón discreto. Y esta vez fue él quién se dedicó a sobar mi paquete hasta tenerme casi a punto de caramelo. </p>
<p>- En algún momento tendremos que rematar la faena. </p>
<p>                       Pero admito que me gustaba ese juego de provocación y excitación que nos traíamos. De hecho nos excitaba tanto que ninguno de los dos hizo intención de llevar al otro a su casa o a un hotel. Parecía que a él también. Desde luego aprovechamos también para conocernos mejor y ponernos al tanto de nuestras vidas. Por suerte en ese momento ninguno de los dos tenía pareja. </p>
<p>                     No llevabamos saliendo mucho tiempo, pero solo salir, aunque íbamos mucho más allá de besos y caricias. En cualquier rincón oscuro y algunos no tan oscuros nos metíamos mano como sino hubiera un mañana. Cada vez más salvajes con más deseo. Él con su larga melena negra y sus ojos azules me gustaba mucho.</p>
<p>                     Le deseaba, pero ese juego de exhibicionismo también nos ponía mucho. Más de una mala mirada o reprimenda nos llevamos esos días lo que nos ponía todavía más cachondos. Cada vez que salíamos a bailar a uno de nuestros pubs favoritos parecía que follábamos en medio de la pista. Sería consecuencia de la forma en que nos conocimos. </p>
<p>                    De una forma u otra teníamos que pasar de ahí. Así que una noche especialmente cachondos en la que habíamos estado a punto de meternos el baño de un local a comernos los rabos lo llevé a mí casa. El tenía razón el primer día, eso era cutre, nos merecíamos una cama. </p>
<p>                     Mi piso no es que sea el colmo del lujo, pero mi lecho es grande. Y mis vecinos ya saben de mis gustos. En el ascensor subíamos acompañados y aún así él tenía una mano en mi culo amasando mis nalgas. Lo llevé de inmediato al dormitorio. No le importaba que las cortinas estuvieran abiertas del todo. Dejamos las luces encendidas. Y yo se que alguien me espiaba desde el edificio de enfrente. Aunque no se lo comenté esa noche. </p>
<p>                   Con prisa nos arrancamos la ropa el uno al otro. Y como era una noche calurosa no llevábamos mucha. Es más ninguno de los dos llevaba gayumbos. Bajo los vaqueros solo las pollas bien depiladas y duras. </p>
<p>- Quiero que me folles.</p>
<p>- ¿Estás seguro?. Eres virgen. </p>
<p>- Mucho, te deseo dentro. </p>
<p>- ¿Tienes lubricante?.</p>
<p>- Toda una colección. Toma este, es comestible. </p>
<p>                    Mario quiso ir a lo clásico y me puso a gatas para penetrarme y que yo aprendiera pues nunca me había dejado follar. Siempre había sido activo. Claro que con él me apetecía probarlo todo. Durante un rato estuvo pasando la lengua por el ano. Besaba y lamía las nalgas y chupaba mis huevos. Y deslizaba un par de dedos dentro de mi cuerpo para dilatarme.</p>
<p>                   Por fin se decidió a pasar a mayores. Agarrándome de la cintura tiró de mí hacia atrás hasta que el agujero de mi ano lubricado hizo contacto con la punta de su verga. Escogió ese último momento para regarlo todo con el abundante aceite de masaje comestible que habiamos estado usando como lubricante. </p>
<p>                     Engrasar bien su polla y mi culo así que casi de un golpe pudo entrar en mi virginal culo su bello aparato. Él me hablaba de amor mientras movía su polla en mi trasero.</p>
<p>                      Sus manos acariciaban mi espalda alargandose hasta mis hombros o sujetando mi cadera para que me moviera a su ritmo. A veces me decía que permaneciese quieto dejando que él me follara. Pasó una mano bajo mi cadera para agarrarme la polla y masturbarme al mismo ritmo. </p>
<p>                    Nuestros orgasmos casi simultáneos hicieron que rodaramos por la cama entre nuestro semen esparcido por las sábanas revueltas. Quedé medio encima de él mi brazo cruzado por el medio de su pecho. Uno de mis muslos entre los suyos y mi polla humeda tocando su cadera y la suya el flanco de mi muslo.</p>
<p>                     Doblando el brazo que tenía sobre él volví a coger entre mis dedos su pezón y retorcerlo con suavidad como le gustaba. Besé su hombro que tenía debajo y girando la cabeza hacia su cara lamía la sombra de barba. Volvió la cabeza, buscó con sus labios los míos que volvieron a juntarse en prolongados besos.</p>
<p>                    Volvimos a rodar por la cama tocándonos como posesos hasta que volvió a quedar encima de mí otra vez excitado. Comenzó a brincar sobre mi cuerpo golpeando con su pecho el mío, y yo se lo acariciaba con las manos. </p>
<p>                    Mis muslos apretados mantenían entre ellos la polla dura y la mia era aplastada a cada segundo entre nuestros cuerpos. Mis manos se desplazaron sobre su piel a su espalda, a su culo desado. Apretándolo y arañándolo, tirando de él. </p>
<p>- Ahora te toca a tí. </p>
<p>- Lo estoy deseando, cariño. </p>
<p>                      Tras un rato le puse con mis propias manos en posición. Solo tuvo que levantar la cadera para que mi polla quedara en posición. Mi dura virilidad apuntaba a su agujero que ya no debía ser muy estrecho pues dos de mis dedos con el aceite de masaje le entraron con cierta facilidad. </p>
<p>                       Inclinándose sobre mí fue clavando la polla, apoyando las manos en mi pecho y hombros. Al sentir todo ese contacto, comencé a moverme levantando la cadera. Correspondía a mí ritmo levantando el culo y dejándose caer sobre mi pubis. Él a veces apretaba el esfinter expriendome la polla.</p>
<p>                      Agarraba sus pezones con mis manos estrujandolos. Ambos nos enderezamos un poco para seguir moviendonos. Podía lamer su pecho y chupar sus pezones. </p>
<p>                        Su cabello largo y lacio que le tapaba la mitad de la cara y los hombros caía entre ambos dando más excitación si cabe a la situación. Le daba a su bello rostro una expresión salvaje. </p>
<p>                       Él se masturbaba entre tanto. Acariciaba su otra vez muy dura polla apretada entre nuestros vientres. Ambos jadeábamos y gemíamos al ritmo del movimiento de nuestras caderas. Volvió a llegar el incontenible orgasmo aflojando nuestras piernas en medio de la pasión y el placer. Se derrumbó sobre mi cuerpo apretado entre mis brazos hasta recuperar el aliento. </p>
<p>- Te he pringado entero.</p>
<p>                        Tenía su semen en mi vientre, incluso en el ombligo. Cuando se separó hacía un lado lo recogí con dos dedos y me lo llevé a la boca saboreándolo.</p>
<p>- Pues está riquísimo. La próxima vez te la voy a comer hasta que te corras en mi lengua. </p>
<p>- Eso también lo quiero yo. </p>
<p>                         Estábamos relajados y sin la urgencia del orgasmo nos quedamos dormidos un rato. </p>
<p>                         Pasamos la noche juntos en mi lecho. Da vez en cuando despertábamos y respetuosos las caricias y los besos. Nos comimos las pollas una y otra vez hasta el amanecer. Puede que siguiéramos toda la mañana. </p>
<p>                        Ha pedido el traslado a la delegación de su empresa en mi ciudad. Así que podemos seguir compartiendo mi cama. Bueno y todas las situaciones chuscas que nos pasen fuera de ella. </p>
<p>                        Nos queda una habitación libre. Hemos pensado en alquilarla para darle espectáculo a alguien más sin tener que salir de casa. No por cuestiones de dinero que no nos hace mucha falta. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>  ... ... </p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>pern</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/una-nueva-cuidad-precuela/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>coitus interruptus</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/coitus-interruptus-3/</link>
                        <pubDate>Sun, 01 Mar 2026 07:17:28 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[... .... .... .... .... .... 
                   Hay un par de categorías en las podía haber sido incluido, humor o relatos cortos. Pero al fin y al cabo son dos chicos intentado tener sexo...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>... .... .... .... .... .... </p>
<p>                   Hay un par de categorías en las podía haber sido incluido, humor o relatos cortos. Pero al fin y al cabo son dos chicos intentado tener sexo. </p>
<p>.. ... .. .. .. .. ... ... .. .. .. .. .. ..</p>
<p>                                   Me metí en las duchas a quitarme el cloro del agua de la piscina. Solo había otro chico que parecía acababa de entrar pues en ese momento se estaba quitando el bañador. </p>
<p>                                   Es una sala de esas con los caños y los mandos saliendo de la pared y un canalón en el suelo. Pero allí estábamos solos. </p>
<p>                                 No me había fijado en él. Hasta ese momento aunque tuvimos que cruzarnos nadando o secándonos en el borde. Lo primero que vi es que tiene un buen cuerpo, un buen rabo y una cara interesante. Era curioso que con la edad que parecía tener, similar a la mía, estaba completamente depilado, como yo. </p>
<p>                                 Al principio empecé pelándome los huevos, un poco por morbo. Luego fui quitándome cada vez más pelo del cuerpo hasta que del cuello para abajo no me quedaba ni un vello. Justo como ese tío cuarentón que estaba viendo completamente desnudo empezando a ponerse champú. </p>
<p>                                  Tenía los ojos cerrados por culpa de la espuma así que no me veía. Era yo el que podía mirarle con toda impunidad. Y para que negarlo, en ese momento me recreé en las vistas. </p>
<p>                                   Deslizaba las manos con el gel de ducha por su cuerpo lentamente casi de una manera lasciva. El agua caliente resbalaba por su piel y yo no perdía detalle. Llegó a su polla para limpiarla pero no sé en qué estaría pensando que la tenía más que medio morcillona. </p>
<p>                                  Al fin se dio cuenta de que le miraba y no se ofendió en absoluto, incluso se esmeró en el espectáculo sonriendo. Durante unos momentos recorrió mi cuerpo con su mirada. Supongo que a juzgar por todo lo que pasó después le gustaba lo que estaba viendo.</p>
<p>                               Aún estábamos en silencio pero sin dejar de mirarnos. A los ojos. Ya era pura provocación. Estando desnudos del todo eso era muy fácil. </p>
<p>                                 Por supuesto yo también acariciaba mi cuerpo con el gel de baño. Hacía espuma y la extendía por mi piel. Lento y sensual. Podía entrar alguien e interrumpir el momento, mágico por otra parte, pero no hacíamos nada, todavía. Solo nos duchábamos y nos mirábamos. Ahora sí con expresiones de lujuria en nuestros rostros. </p>
<p>                                  Empezó a acariciarse el culo. También había que lavarlo, sobre todo si pensaba usarlo. Se giró y vi como se abría las nalgas con sus manos y pasar los dedos por toda la raja. </p>
<p>                                  Se puso en cuclillas y empezó a meterse un dedo en el ano. Lo quería bien limpio y yo también. Ver eso terminó de ponerme la polla como el bauprés de un velero. Apuntaba directamente hacia su cara. </p>
<p>                                   Procurábamos provocarnos, acariciando nuestras pieles con pura lascivia. No recuerdo quién dio el primer paso hacia el otro. Pero poco a poco nos fuimos acercando. Tengo clavado en la mente el momento en que estiró la mano y rozó mi pezón. En el que llevo un pircing, un pequeño aro de oro. </p>
<p>- Me gusta ese anillo que llevas ahí. </p>
<p>- Para eso me lo puse. Es excitante y morboso. </p>
<p>- Ya lo creo. ¿puedo?.</p>
<p>- Claro. </p>
<p>                                  Lo pellizcó con suavidad excitándome todavía más. Sé me escapó un jadeo involuntario. Buena señal, pareció que le animaba. Se acercó más a mí. Entonces pude poner una mano en su pecho y acariciarlo. </p>
<p>- ¿Yo también puedo?.</p>
<p>- No te prives. </p>
<p>                                     Sus pezones estaban tan duros como se habían puesto las dos pollas con ese juego de provocación. Nuestros rostros estaban tan cerca que el beso ya fue inevitable. Fui yo quién deslizó la lengua por sus labios. Pero pronto respondió con la suya buscando la saliva en mi boca. </p>
<p>                                    Uní los dos rabos que apuntaban al techo en mi mano derecha y empecé a pajearlos juntos, frotándolos entre sí. El beso se hizo más guarro, más lascivo, más profundo. Dejando caer saliva sobre nuestros torsos.</p>
<p>- Si sigues así me voy a correr. Me has puesto muy cachondo. Te quiero comer la polla un rato. </p>
<p>- No creas que voy a aguantar mucho más. Yo también estoy muy caliente. </p>
<p>                                      Pero no me dió más opción. Empezó a bajar lamiendo mi cuello, chupando mis pezones, que para sentirlos así me puse el pircing. Estuvo un rato con eso. parece que le había gustado por que jugó un buen rato con la lengua con el aro. Pero no había soltado mi polla y me acariciaba los testículos a la vez. Un chico multitarea. </p>
<p>                                    Pensaba que como entre alguien más o nos monta un escándalo o se une. Pero ese día no había mucha gente en la piscina. Siguió hasta arrodillarse a mis pies buscando mi polla, no sin antes pasar por el vientre y meter la húmeda en mi ombligo. </p>
<p>                                   Era tan morboso como yo. Me hacía justo lo que me gusta y lo que yo le suelo hacer a mis amantes. Se entretuvo lamiendo los testículos pajeándome suave con la mano. Mientras la otra la deslizaba entre los muslos para meter un dedo en mi ano y jugar con él. Estábamos bien limpios los dos no había problema. </p>
<p>                                 Como estaba arrodillado no podía alcanzar más que su cabeza y hombros para acariciarlo. Pero quería que fuera a su ritmo. Se metió el glande en la boca apretándolo contra el paladar y lo acariciaba con la lengua. Yo no podía más que jadear y suspirar a punto de tener un orgasmo fenomenal con esa mamada. </p>
<p>                                Aún no sé si eso fue un error o lo mejor que pude hacer. Porque empezamos a oír ruidos fuertes en el vestuario. Ruidos mucho más fuertes de lo necesario para alguien que se está cambiando. Acojonados dejamos tan placentera faena para secarmos a toda prisa. </p>
<p>                               A posteriori me he dado cuenta de que lo hizo adrede y que esa persona se fue hacía la puerta de la charca. Pues cuando salimos de las duchas no había nadie en el vestuario. Pero en ese momento nos vestimos a toda prisa casi sin dirigirnos la palabra. </p>
<p>                                No conseguí su número, ni he vuelto a coincidir con él. Lo que es una verdadera lástima pues devoró hubiera sido un buen folla amigo. Y encima tuve que acabar yo solito en casa haciéndome una paja. </p>
<p>..... .... ..... ...... ..... ...... ...... </p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>pern</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/coitus-interruptus-3/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>Negros y amor en el sur</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/negros-y-amor-en-el-sur/</link>
                        <pubDate>Sun, 01 Mar 2026 07:10:02 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[...... ..... ...... ..... ...... ...... ......
                             Este relato a día de hoy puede resultar políticamente incorrecto. Pero como es un extracto de una biografía encon...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>...... ..... ...... ..... ...... ...... ......</p>
<p>                             Este relato a día de hoy puede resultar políticamente incorrecto. Pero como es un extracto de una biografía encontrada en un cajón secreto de un antiguo escritorio he intentado mantenerme lo más fiel posible al espíritu del texto. </p>
<p>                               Amor entre chicos en lo más profundo del estado de Luisiana. </p>
<p>                             Me gustan los negros. No puedo evitarlo, desde niño cuando los veía trastear desnudos bajo el sol de Luisiana. Yo jugaba en la terraza de la mansión y desde luego no me dejaban bajar a jugar con ellos. Mancharía mis ropas caras de blanco. </p>
<p>                               Soñaba con sus jóvenes pollas. Y habría querido arrancarme mi traje europeo para tocárselas y para besar sus oscuros culos. Y hacerlo desnudo del todo. Me fascinaban sus suaves pieles color café y azabache. Pero todo eso fueron sueños infantiles. Estaba claro que ya por entonces era un pervertido. </p>
<p>                                 Luego me mandaron interno a un colegio caro en el este. Una institución para los hijos de los terratenientes. Allí aprendí a materializar mis deseos en caricias. </p>
<p>                                 Era en aquél internado para caballeros donde los muchachos de las familias blancas más poderosas y ricas de América compartian la cama y sus cuerpos. Y los profesores nos instruían en ese arte de amar otro cuerpo masculino con mucho interés. </p>
<p>                                 Allí me enseñaron que también los jóvenes blancos pueden ser objeto de atenciones sexuales. Los compañeros mayores y más de un profesor se preocupaban de que los nuevos aprendieramos el arte del amor entre muchachos.</p>
<p>                                   Incluso en nuestras salidas me aficioné un tanto a conocer a las jóvenes del pueblo más cercano. Conseguí tenerle cierto aprecio al cuerpo mullido y cálido de las muchachas. También había algunas criadas del colegio dispuestas a aplacar nuestros ardores juveniles. </p>
<p>                                   Eso me serviría en un futuro cuando tuviera que engendrar herederos para la fortuna familiar. Me terminarían vendiendo, digo, casando con otra hija de una fortuna. En eso era igual que los esclavos. Sin ninguna libertad. </p>
<p>                                Yo tomé buena nota de sus lecciones y enseñé a otros chicos cuando subía de curso. Todavía puedo dar gracias a que en ese colegio no se aplicaba la disciplina inglesa de la vara de sauce. </p>
<p>... ... ... .... .... ..... .... </p>
<p>                                   Al final terminó mi educación y regresé a la plantación. Una nueva etapa en mi vida en la que no iba s prescindir de mis placeres. </p>
<p>... ... .... .... ... .... ..... </p>
<p>                       Cuando volví del Este me seguian atrayendo los cuerpos ejercitados por el trabajo de los negros. Ya me extenderé un poco más sobre el resto de mi familia pero empezaré por mi atracción de años atrás. </p>
<p>                       En secreto hice adornar una cabaña en el bosque donde satisfacer mis bajos instintos. Un nido de sexo y lujuria preparado con todos los lujos que pude reunir. Una enorme cama, cojines y alfombras por todo el suelo. Hasta una bañera de latón alimentada por el desvío de una acequia de riego. </p>
<p>                         Para entonces ya se me consideraba adulto y segundo al mando en la finca. Así que en realidad podía hacer lo que quería. </p>
<p>                         Hice una selección entre los esclavos para satisfacer mis diversiones y los mandé preparar.</p>
<p>                        Escogí dos jóvenes fuertes y guapos que habían compartido mis juegos de la niñez. De los que ya conocía sus vergas y estas conocían mis manos en juegos por entonces muy inocentes. Les mandé que fueran a la casita y me reuní con ellos. Solo vestían sus raidos taparrabos. Les ordené:</p>
<p> - ¡Desnudaos!.</p>
<p>                         Se quitaron los trapos sonriendo y quedando desnudos del todo enfrente de mí. Me acerqué y cogí sus pollas con las manos. Habían crecido mucho. Ahora eran dos troncos poderosos y duros. Jugueteando con ellas les excité. Comencé a besarles en la boca alternativamente. Los gruesos labios se separaron enseguida dejándome alcanzar sus blancos dientes con la lengua. </p>
<p>                           Ya conocían mis inclinaciones. Para entonces ya no parecían principiantes en esos juegos. Es posible que hubieran practicado entre ellos o con alguna joven esclava cuando yo estaba en el colegio. Yo prefería no tener que empezar a enseñarles desde el principio. </p>
<p>                            Así que besaban bastante bien. En realidad fueron ellos los primeros que buscaron mi lengua con las suyas. </p>
<p>- Vaya, vaya. Esto no os pilla de nuevas. </p>
<p>- Cuando el amo nos acariciaba nos gustaba. Así que hemos experimentado. </p>
<p>                             Los dos tendieron la mano a mi bragueta en busca de mi rabo. Ambos recordaban nuestros juegos de niños. Además sabían que accediendo a mis deseos podían librarse del duro trabajo de la plantación y del látigo del capataz. </p>
<p>- Desnudadme. </p>
<p>                             Cayeron mis calzones, desapareció mi casaca, el chaleco, la camisa las botas y las medias. Me tumbé en el suelo preparado con gruesas alfombras y les hice tumbar uno a cada lado. Ellos todavía no tenían muy claro que hacer con sus duras pollas a pesar de su investigación. Por ser el amo no estaban seguros de que hacer conmigo. </p>
<p>                              Los metí en la bañera. Quería que estuvieran bien limpios para hacerles de todo. Fue delicioso enjabonar sus suaves pieles. E incluso ver como lo hacía uno al otro. Yo mismo les lavé los culos duros. Metí dos dedos en cada ano para empezar a dilatarlos y dejarlos bien limpios. Parecía que eso no era muy necesario, por allí ya había pasado al menos la polla del otro chico. Puede que alguna más. </p>
<p>                              Supongo que tampoco les habrían dejado follar con mujeres. De eso me extrañé porque las de mi familia también son aficionadas a buscar ese goce entre los esclavos. Y esos dos eran mozos muy agradables a la vista. </p>
<p>                                De las negras no hablo por que se las tiene como animales de recria. Se tiene bien cuidado de quién folla con ellas incluyendo a los blancos cuando necesitan un coño libre. </p>
<p>                                    Ese momento fui yo quien tuve que decirles lo que tenian que hacer. A partir de entonces solo se guian por su fantasía.</p>
<p>- Parece que ya habéis jugado con vuestros culos. Quiero ver cómo lo hacéis. </p>
<p>- Amo, ¿Solo quiere vernos?.</p>
<p>- Por ahora. Saber lo que habéis aprendido. En lo que os habéis entretenido mientras yo estaba fuera. </p>
<p>- No teníamos quien nos enseñara. Pero algo pudimos aprender. </p>
<p>- Podéis comeros las pollas. Para empezar. </p>
<p>                              Les coloqué haciendo un sesenta y nueve y yo empece a meter la polla en el culito que quedó arriba. Les indiqué que solo tenían que chuparse los huevos y las vergas el uno al otro. Le dije al que tenia debajo que mirase bien lo que yo hacía que pronto tendría que hacerlo él. </p>
<p>                               Así que lubriqué bien el ano medio virgen y mi polla con aceite antes de penetrar suave aquel negro culo casi sin estrenar. Su espalda musculosa se arqueaba a cada embestida o a cada lamida de su compañero. </p>
<p>                              Me corrí dentro y palmeando el lomo del que me estaba follando le dije:</p>
<p>- Aparta. Voy a tomar tu sitio. Tú tendrás que follarme.</p>
<p>                               Para ser su primera vez no fue demasiado torpe. Ayudado de una buena cantidad de aceite consiguió penetrarme con su enorme rabo moreno y bien duro.</p>
<p>                              Gimió cuando la tuve toda dentro. Empezó a moverse suave. Pero lo que ya llevaba con el otro chico chupándosela y mi culo apretándolo hizo que se corriera en las primeras embestidas. Lo que me dió un buen gustazo y lubricó aún más mi ano. Estaba muy excitado y me tragué el negro falo así que lo tuve a mi alcance hasta la garganta. </p>
<p>                                La otra boca exprimía mi polla con ansiedad. Como no la tenía dura del todo le cabía entera incluso mis huevos que movía con la lengua. Entre lo que sentía en mi culo y en mi polla esta se fue poniendo dura poco a poco, cada vez más. Recibí su semen en mi boca despues de lamerle los huevos y el tronco. Tenia su glande en la boca cuando sus trallazos me llegaron a la garganta. </p>
<p>                                 Entre tanto, mi polla había reaccionado y estaba deseando meterla en el segundo culo. Así que en cuanto se corrió me puse entre sus muslos. Levanté su culo y con un generoso chorro del lubricante que nos echó el otro chico se la clavé. Lo hice tan lento como me permitieron mis ganas y el saber que era la primera vez que recibía un rabo por allí. </p>
<p>                                  Le fui follando suave, metiéndola y sacándola despacio. Mientras mi otro negro viendo de que iba el tema le puso su polla en la boca. Allí se fue endureciendo mientras recibía furiosas lamidas del que yo me estaba follando. Para cuando yo me corrí en su culo el otro ya la tenía bien dura. Así que me limité a apartarme sentándome cómodamente. Quería ver si ellos habían captado la idea. Así le sacó la polla de la boca y se la metió en el culo todavía abierto y con mi semen. </p>
<p>                                  Le follaba fuerte, casi sin indicaciones mias. Se puso a cuatro patas y dejó que se la clavara. El de detrás le acariciaba el pecho y el abdomen y le besaba en los hombros y en la nuca. Al poco rato yo me había vuelto a excitar. Aunque no tenía la polla dura, todavía, volví a unirme a ellos acariciándoles y besándoles por todo el cuerpo. </p>
<p>                                      Esta vez duró mucho follando pero al final pude comerle el culo con el semen de negro saliendo de allí. Cansados, nos dormimos allí mismo unos encima de otros. Ya era adulto y podía hacer lo que quisiera. Mi padre me apoyará en todos mis caprichos.</p>
<p>                                     Durante unos días seguí reuniéndome con ellos en la cabaña del bosque. Desde luego pensaba disfrutarlos. Se convirtieron en mi escolta personal. Me acompañaban a todas partes en parte como criados y guardaespaldas.</p>
<p>.... .... .... .... ..... .... ..... ..... </p>
<p>                                     Así con ellos de cháchara me enteré que mi madre había hecho preparar unos eunucos. Los había seleccionado de entre los más guapos esclavos de la plantación para todas las mujeres de la familia. Mis dos negros se habían librado de ese destino por estar conmigo. También supimos que iba a llegar un nuevo cargamento de esclavos directamente de Guinea. Nuevos sementales y mujeres iban a engrosar las filas de los trabajadores y puede que del placer de los blancos. </p>
<p>                                     De los esclavos nuevos haciéndole unos mimos a mi madre conseguí reservarme uno de los más guapos y fuertes para mis diversiones particulares. Era toda una bestia, musculoso y con un cuerpo perfecto. Le hice encadenar a la pared de la cabaña completamente abierto de pies y manos. Era una precaución razonable en ese momento aunque no me gustan esas cosas. </p>
<p>                                      Luego llegamos nosotros tres. Mis dos negros tenían la orden de comenzar besándose. Tenían que provocarlo y ver cómo reaccionaba. Luego se desnudarian lentamente el uno al otro y se amarían y follarían sin preocuparse de mi presencia.</p>
<p>                                  Y que todo eso lo hicieran donde él podía verles, inmovilizado no podía perder detalle. Yo me desnudé enseguida. Me coloqué al lado del negro inmovilizado y les di la señal de comenzar. No perdía ojo vigilándolos y acariciaba su pecho y abdomen o su polla intentando excitarlo. También besaba sus hombros y me frotaba contra él. </p>
<p>                                   Cuando los dos negros estaban medio desnudos uno se arrodilló y se puso a mamar los cojones del otro. Los de mi esclavo estaban a punto de estallar. Fue entonces cuando acerqué mis labios a los suyos y lo besé. Me recibió con la boca abierta y dándome su lengua que recibió mis labios abiertos. Habíamos conseguido excitarlo. Se había rendido al sexo, pero no me fiaba de su orgullo africano y no quería tratarlo con látigo.</p>
<p>                                  Me acerqué de espaldas a su polla clavándomela en el culo. Haciéndo que me penetrara lentamente se corrió enseguida en mi culo. Los dos veíamos a la otra pareja divertirse en coitos anales una y otra vez. Pero también mi boca estaba ansiosa de polla negra. Me bajé de él y colocándome entre las piernas abiertas me tragué la gorda polla. </p>
<p>                                  El rojo capullo como un enorme rubí, desafiaba mi lengua roja que solo deseaba hacerle eyacular. No me costó volver a ponerla dura chupándola. Hacerla eyacular mientras veia a mis dos negros follar. Me tragué su blanca y rica leche. Para completar su entrega les ordené que le dieran la vuelta. Con una buena cantidad de lubricante por medio metí la polla entre sus nalgas. Penetré suave su ano, le tocaba el pecho, hacía que lo masturbaran. Yo besaba y lamía su espalda hombros y nuca. Ellos lo hacían con su pecho, vientre y boca.</p>
<p>                           Él giró la cabeza y conseguí probar su lengua y gruesos labios. Luego fueron los otros dos negros los que disfrutaron de su culo. Para entonces las cadenas ya eran completamente innecesarias. Estaba tan excitado que se unió a nuestros juegos sin protestar.</p>
<p>..... ..... ...... ..... ...... ...... ..... </p>
<p>                          Tambien disfruté de los eunucos, por probar, de las esclavas e también me han prometido con una heredera de otra plantación con la que cumpliré con el honor de un caballero. Incluso puede que ella, si fue a un colegio para señoritas parecido al mío, se parezca a mí más de lo que pensaba. Al menos sé lo que tengo que hacer con ella. </p>
<p>                         Pero donde esté uno de mis negros, que se quite lo demás. La potencia de sus rabos siempre firmes, siempre dispuestos a darme su semen, es lo que más me gusta. </p>
<p>.... .... .... .... ..... .... .... ...... ...... ..... ...... </p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>pern</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/negros-y-amor-en-el-sur/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>Una dura...condena</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/una-dura-condena/</link>
                        <pubDate>Sun, 28 Dec 2025 20:44:46 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Habían pasado unos tres meses desde que mi condena se hizo efectiva y me encontraba confinado en una prisión estatal. Los días pasaban uno detrás de otro con la misma monotonía y yo hacia lo...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>Habían pasado unos tres meses desde que mi condena se hizo efectiva y me encontraba confinado en una prisión estatal. Los días pasaban uno detrás de otro con la misma monotonía y yo hacia lo posible para no meterme en líos que pudieran ocasionarme unos meses de penalización. Tenia como compañero de celda a un tipo de casi mi misma edad y la relación era buena, dentro de lo buena que puede ser una convivencia en la cárcel y además le quedaban tan solo unos días para salir de prisión ya que llevaba años encerrado allí, aunque nunca hice por enterarme del motivo, era algo que no tenía importancia para mí. Una mañana casi amaneciendo abrieron las puertas de la celda y la seguridad de la prisión entro rápidamente y nos engrilletaron, informando que nos trasladaban a toda el ala oeste que es donde me encontraba debido a una plaga de insectos que había logrado poner en serios problemas a todo el complejo, a pesar de que no pude apreciar animal alguno ni vivo ni muerto. Nos llevaron al patio aun engrilletados y montamos en el bus de la prisión, tapándonos casi de inmediato la cabeza con una mascara que impedía que se vislumbrara claridad alguna a través de ella como medida de seguridad y evitar que conociéramos el recorrido. Pasado un buen rato que no pude calcular pero que debía de ser como dos horas mas tarde el bus aminoro la marcha y pudimos escuchar voces fuera. Se trataba de las voces de otros efectivos de seguridad que comprobaban el acceso, por lo que deduje que habíamos llegado a nuestro nuevo destino. Nos levantaron de nuestros asientos aun con la cabeza tapada y descendimos del bus, caminando durante mas o menos un minuto en oscuridad y ayudados por el personal que agarraban nuestros brazos, nos detuvieron y descubrieron por fin nuestras cabezas para poder comprobar como estábamos en un patio de otro recinto penitenciario, vigilados desde arriba por guardias que apuntaban con sus armas directamente a nuestros cuerpos, además del abundante número que, además de los mencionados se encontraban junto a nosotros. Accedimos al interior de las instalaciones y pude observar como el lugar era viejo, casi no había iluminación y que hacia que aquel sitio fuera de lo más sombrío. Era un modulo enorme, con celdas a ambos lados del pasillo en el que nos encontrábamos y unas frente a otras, había también estrechas escaleras para acceder a la planta superior que se dibujaba exactamente a la que teníamos ante nosotros, aunque me era imposible adivinar mucho más. Con un fuerte empujón nos ordenaron comenzar a caminar hasta el centro del pasillo y abrieron una de las celdas que, mas que una celda era como una especie de jaula de dimensiones muy pequeñas y que constaba de una litera y un inodoro ridículo, por lo que apenas había espacio para hacer prácticamente nada sin casi tocarnos si mi compañero y yo permanecíamos de pie en ese cuadriculo. No teníamos puertas para acceder y lo que las sustituían eran gruesos barrotes de metal casi pegados uno al lado del otro, como en las viejas prisiones de las películas por lo que podía verse perfectamente lo que hacían los presos de enfrente.<br />- Carne fresca dijeron los reclusos de la celda…eh tu guapito dijo refiriéndose a mí, mira lo que tenemos para los nuevos… y ambos tipos se sacaron las pollas del pantalón.<br />- Mira bien nuestras pollas, están deseando probarte decían entre risas agarrando sus miembros que estaban completamente empalmados.<br />Mire hacia otro lado de inmediato y me tumbe en la litera escuchando sus risas. <br />Los días pasaban lentamente y se acercaba el verano por lo que el calor allí comenzaba a notarse y hacia que el estar allí se volviese aun mas insoportable. <br />Una mañana mi compañero con el cual había convivido durante un largo periodo de tiempo se despidió de mí ya que había llegado el momento de poner fin a su cautiverio y abrazar por fin esa ansiada libertad que deseábamos todos los que allí nos encontrábamos.<br />Cuando pasaron unos minutos en los que me encontraba solo sentado en la cama, uno de los guardias se detuvo frente a los barrotes y me dijo:<br />- Voy a buscar a tu nuevo compañero, espero que os llevéis francamente bien, mientras esbozaba una sonrisa que se tornaba macabra.<br />Al momento, pasados unos 30 segundos y en los que yo estaba acostado con los ojos cerrados, los barrotes se abrieron para que accediera uno de los hombres más grandes que había visto en mi vida, debía de medir dos metros y era tremendamente corpulento, con la cabeza afeitada y abundantes tatuajes, visibles por todas partes que no cubría la ropa. <br />El tipo me miro pero no pronuncio palabra alguna, ni un gesto perturbaba su rostro, cosa que hizo que un escalofrío recorriese mi espalda y de un gesto sorprendentemente rápido salto a la litera de arriba haciendo que se movieran ambas camas entre un fuerte estruendo.<br />- Que lo disfrutes dijo el guardia con una amplia sonrisa y dirigiéndose al gigante.<br />La situación hizo que me estuviera poniendo nervioso por momentos y me aferre a la almohada, presa los temblores que sufría mi cuerpo y que me impedirían dormir en toda la noche.<br />Pasados unos días la situación se fue normalizando y a pesar de que aquel hombre continuaba sin decir una palabra al menos a mí, por lo menos deje de considerarlo una amenaza, al menos a corto plazo. <br />Habíamos entrado ya en la época estival y el calor era ya insoportable, a lo que, sumado a la intensa humedad que sufríamos, hacía que estuviéramos completamente mojados durante todo el día y que tan solo conserváramos puestos calzoncillos como única prenda de vestir. <br />Me levante de la cama e intente hacer mis necesidades pero que era prácticamente imposible hacerlas ya que no había ningún tipo de medida que hiciera que pudieran verme. <br />Me bajé los calzoncillos y me senté en la taza mirando hacia el techo…<br />Cuando recuperé la visión al frente me encontré a mi compañero que se había tumbado en mi cama y que, mirándome con cara de excitación, se había quitado sus calzoncillos y estaba acariciando su polla mientras me miraba sentado en el váter…yo al verlo no pude reaccionar ni articular palabra alguna, en una mezcla de miedo y excitación y continuaba mirando su polla que parecía crecer por momentos como consecuencia de sus propias caricias.<br />- Siéntate a mi lado me dijo con una sonrisa que creo recordar que fue la primera desde que entró como mi compañero.<br />Yo al oír esas palabras y ver lo que estaba sucediendo me incorporé rápidamente y me cubrí la polla como pude con los calzoncillos, y que, con aquella mezcla de bochorno y humedad hacían que las gotas de sudor cayeran al suelo como un pequeño rio. <br />El tipo sonrió y levantándose de una manera inusualmente rápida para un hombre de sus dimensiones y desnudo como estaba con la polla como un palo tomo mi brazo y me tiró en la cama casi sin esfuerzo sentándose junto a mi…<br />- Hazme una paja, acaricia mis huevos y mi polla lentamente me dijo.<br />- Ni hablar… contesté, pero agarró mi mano y comenzó a apretarla hasta el punto que comenzaron a crujirme los dedos y un dolor insoportable hizo que brotaran lágrimas de mis ojos.<br />- Vale, pero deja de apretar por favor, vas a romperme la mano.<br />El gigante dejó de apretar y abrió sus piernas para dar mas espacio a sus huevos que eran bastante grandes y a su polla que estaba recta y dura, y que, aunque no era de grandes dimensiones tampoco era pequeña. <br />Con la mano aun dolorida comencé a acariciar suave y de manera lenta con la punta de mis dedos sus huevos que estaban hinchados por la excitación y que, junto a las caricias los masajeaba y apretaba de vez en cuando haciendo que gimiese en voz baja y permaneciera con los ojos cerrados. <br />Continúe durante un buen rato dedicándome solo a sus huevos hasta que de manera muy lenta comencé a recorrer su tronco hasta llegar a la cabeza de su polla y que apreté para que saliera de ella un cordón de fluido que resbalaba hasta mojar mi mano…<br />- Así, sigue tocando mi polla…<br />Con la otra mano comencé a bajarme los calzoncillos y a acariciarme la polla que además de estar muy dura también estaba chorreando mientras que seguía tocando suavemente su miembro, poco a poco fui acercándome más y comencé a bajar mi cabeza lentamente hasta que la punta de mi lengua lamio su glande suavemente y recogió liquido que al subir mi cabeza un poco comenzó a resbalar de mis labios…<br />Nuevamente baje mi cabeza y comencé a chupar su polla que estaba muy dura y mojada hasta meterla completamente en mi boca, gesto que arrancaba gemidos de placer a cada movimiento de mi boca, se tumbo en la cama y abrió las piernas, yo me coloque frente a el a cuatro patas y comencé a lamer su ano, sus huevos y su polla mientras con mi otra mano me metía dos dedos por el culo y notaba como mi polla chorreaba liquido que manchaba el colchón.<br />De pronto me pidió que parara y se levanto de la cama para coger una toalla y comenzar a ponerla en los barrotes para impedir que se viera lo que estaba ocurriendo, yo no entendía muy bien que pasaba hasta que cuando hubo terminado se giró hacia mí y me dijo:<br />- Ponte a cuatro patas y separa las piernas, quiero follarte el culo<br />Me levanté y me puse como me dijo, separando mis piernas todo lo que pude…<br />- ¿No verán lo que estamos haciendo los que están enfrente? Pregunte.<br />- Por eso he puesto la toalla, para que no vean como te follo el culo.<br />Comenzó a juguetear con uno de sus dedos alrededor de mi ano, metiendo y sacando para dilatarlo poco a poco, luego uso dos dedos que ahora sí y después de mojárselos en saliva y hacer lo mismo con mi culo comenzar a penetrarme con ellos de forma más rápida y profunda cada vez que hizo que ahora fuera yo el que gemía notando como se iba abriendo y cerrando mi agujero a cada movimiento. <br />Pasados unos minutos en los que mi ano estaba más que dilatado comenzó a meter la cabeza de su polla lentamente primero un poco y después fue entrando mas y mas hasta el fondo cogiéndome de la cintura y subiendo el ritmo de la penetración…<br />- Mmm si, fóllame, métemela hasta el fondo, méteme hasta los huevos…le dije al notar como sus huevos empezaban a rebotar en mis cachas y haciendo un ruido inconfundible…<br />Los gemidos iban pasando a ser mucho mas claros y a subir en volumen hasta que fueron perfectamente audibles. Los presos que teníamos de frente comenzaron a escucharlos y dijeron:<br />- Vamos, fóllatelo, rómpele el culo al nuevo…<br />Yo estaba muy caliente y ya no me importaba que me pudiesen escuchar, por lo que con una de mis manos tire de la toalla que había puesto y deje al descubierto la tremenda follada que me estaba dando mientras que mirando a los presos relamía mis labios en señal de excitación plena que ahora iba en aumento al sentir como me observaban calientes estando a cuatro patas y con una polla por el culo. <br />Los presos se sacaron las pollas y comenzaron a hacerse una paja viendo el espectáculo que les estaba regalando mientras que yo no paraba de gemir…<br />- Si, sigue así, sigue follándome fuerte hasta que me rompas el culo.<br />Pasados unos minutos comencé a notar que no me quedaba mucho para correrme y entre las acometidas dije:<br />- Me corroooo...comenzando a disparar semen de mi polla que iba cayendo al suelo y que yo mismo sin dejar de ser follado iba recogiendo con mis dedos para esparcirlo por mis labios y que chorreaba por mi cara mientras que mi lengua se movía al mismo tiempo…<br />- Joder me corrooo dijo uno de los espectadores de delante y comenzó a correrse de una manera brutal haciendo que su polla pareciese una fuente…<br />El otro compañero tardo apenas unos segundos mas en hacer lo mismo y manchar el suelo con su corrida…yo les sonreía a ambos mientras que el gigante seguía follando mi culo sin parar y que parecía que sus energías no se acababan, de pronto y sin darnos cuenta apareció uno de los guardias que se detuvo ante la escena y dijo:<br />- ¿Vaya, parece que lo estáis pasando bien no? Y una sonrisa apareció en su rostro.<br />El gigante y yo permanecimos inmóviles esperando la reacción del guardia, aunque sin sacarme la polla del culo…<br />Sin dejar de sonreír se echó la mano a la bragueta y comenzó a sacarse la polla que estaba ya muy dura y me dijo:<br /><br />- Acércate y chúpamela mientras te follan.<br />Yo sonreí y comencé a lamer sus huevos mientras seguían follándome por detrás…<br />- Así cabrón que bien la chupas…<br />- ¿Te gusta como lo hago? Le dije sacándome su polla de la boca un instante para volver a meterla inmediatamente…<br />- Si, eres un chupapollas perfecto dijo con los ojos cerrados.<br />Pasado un rato comencé a notar como mi boca se llenaba de liquido que salía a borbotones de mis labios y que tragué con gusto todo lo que pude, el cabrón se había corrido sin avisar, saco su polla de mi boca y le dijo al gigante:<br />- No tardes demasiado en correrte, no quiero que haya demasiado jaleo.<br />Pasados unos cinco minutos más, el grandullón comenzó a respirar mas aceleradamente y con un solo movimiento saco su polla del fondo de mi culo y, metiendo solo un poco la cabeza en mi ano nuevamente comenzó a correrse dentro haciendo que chorros de semen bajasen por mis piernas hasta los tobillos…<br />Recogió su propia leche y poniéndome de pie aunque aun de espaldas a el, me esparció la corrida por mi pecho, boca y polla, comenzando a pajearme con sus fluidos de manera rápida y enérgica…<br />- Joder me corro, me corrooo grite, y de nuevo una carga de leche salió disparada de mi polla hasta el suelo haciendo que me temblaran las piernas y que cayese de rodillas en el suelo encima de la corrida…<br />Mi ano seguía completamente abierto fruto del tiempo que aquel enorme hombre había estado follándome.<br />desde arriba me dijo después de escupirme:<br />- Limpia todo esto con tu lengua y a cuatro patas putita, quiero ver como te tragas toda la leche del suelo.<br />Yo lo miraba desde abajo mientras que una mezcla de semen, sudor y saliva continuaba resbalando por mi cuello hasta las piernas…parece que después de todo, mi estancia en la cárcel no seria aburrida jaja.</p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>Dagomar</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/una-dura-condena/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>Pesca a cuchillo</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/pesca-a-cuchillo/</link>
                        <pubDate>Sat, 27 Dec 2025 22:10:38 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Todo comenzó una noche de viernes en la que preparamos una barbacoa entre amigos, además de llevarnos las cañas de pescar, toallas y demás por si nos apetecía darnos un baño nocturno, cosa l...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>Todo comenzó una noche de viernes en la que preparamos una barbacoa entre amigos, además de llevarnos las cañas de pescar, toallas y demás por si nos apetecía darnos un baño nocturno, cosa lógica y normal en una calurosa noche de verano. todo transcurría con normalidad entre risas y alguna que otra copa que nos habíamos bebido y que se iba subiendo poco a poco a la cabeza. Llego una hora en la que decidí marcharme, serian alrededor de las cuatro de la mañana, ya que comencé a sentirme cansado y me apetecía acostarme. Después de despedirme de mis amigos me marche hacia casa…cuando llevaba un rato andando y sin darme cuenta antes, vi como dos hombres iban algo más atrás mía, pero no le di mayor importancia, y aunque no había nadie no dejaba de ser la calle, de manera que continúe con mi camino. Al llegar a una zona de arbustos y muy poco iluminada los dos hombres que me seguían se cruzaron delante mía y uno de ellos saco un machete de grandes dimensiones, obligándome a que los acompañara a una zona mas escondida del camino, a lo que no pude negarme. El que portaba el machete me dijo:<br />- vas a darnos todo lo que tengas ahora mismo o te rajaré el cuello.<br />– no llevo nada de valor encima, vengo de pescar como puedes ver por mi ropa.<br />Llevaba mis llaves en la mano, una camiseta de tirantas, un bañador y unas chanclas.<br />– no te creo, algo llevaras encima, me dijo con cara de pocos amigos.<br />– quítate las chanclas y tíralas ahí al lado, a lo que accedí inmediatamente quedando descalzo en la mezcla de arena y hierba.<br />– ahora quítate la camiseta me dijo, yo ya tenía síntomas de un nerviosismo mas que evidente ya que incluso viendo que no llevaba nada de valor ese tipo me estaba haciendo quitar la poca ropa que llevaba.<br />- quítate el bañador me dijo, a lo que le conteste que no lo haría y se acerco a mi cuchillo en mano diciéndome <br />– como no te quites el bañador ahora mismo te rajo el estómago, acariciándome con la punta del cuchillo mi pecho desnudo.<br />me baje el bañador y me lo quite arrojándolo junto a esos dos indeseables y me tape mi polla y mis huevos. <br />- así está mejor me dijo<br />– quítate las manos de delante, a lo que accedí rápidamente pues ya comenzaba a ver que si volvía a negar algo podría clavarme el cuchillo sin problema alguno. No se si por fruto del nerviosismo o el propio miedo mi polla se puso durísima, a lo que al verme ese tipejo con semejante erección le dijo al otro:<br />– joder vaya polla que tiene este tío.<br />– bueno pues parece que no mentías me dijo y yo creí que viendo por fin que no llevaba nada de valor me permitiría recoger mis cosas y marcharme, pero me equivoque de lleno… <br />- pues algo me tengo k llevar de todo esto, o mejor dicho algo nos vas a tener que dar, ponte de rodillas me dijo en tono dominante y balanceando el machete.<br />– por favor ya habéis visto que no llevo nada les comenté. <br />– de rodillas! Me grito, me puse de rodillas y aquel tipo se bajo la bragueta y metiendo su mano dentro de los pantalones saco una polla descomunal que apenas podía salir de la abertura. <br />– que haces tío, el chaval no tiene nada de valor y está muerto de miedo, le dijo el otro tipo. <br />– me da igual, algo nos tiene que dar este cabrón dijo, y refiriéndose a mí me dijo: <br />- acércate y chúpame la polla, polla que comenzaba a despertar poco a poco debido a sus meneos y que aún se veía mas impresionante. <br />– no voy a hacerlo le dije, clávame el cuchillo si quieres, el tipo rio de manera nerviosa y me dijo: <br />- no va a ser el cuchillo lo que te clave, he dicho que te acerques y me chupes la polla ahora mismo, y me pincho levemente con la punta del cuchillo en la cara, haciendo que un poco de sangre comenzara a asomar por mi mejilla, cogí su polla con mi mano, que apenas podía abarcar semejante miembro y esta creció de una manera brutal. <br />– así, tócamela un poco y masajea también mis huevos, hazme una paja muy lentamente. <br />Comencé a masturbarlo despacio mientras mi polla parecía un palo de lo dura que estaba, al que estaba masturbando no hacia mas que repetirme que lo hiciera despacio, mientras que el otro tipo comenzó a bajarse los pantalones como hizo el primero, mostrando otra polla espectacular, ligeramente mas pequeña que su compañero, pero de unas grandes dimensiones. <br />– mira que duro esta el pedazo de cabrón, le dijo a su compañero refiriéndose a mi erección. <br />Cada hombre se puso a un lateral de mi cara y el primero comenzó a acariciarme mis labios con la punta de su polla…<br />- ahora nos la vas a chupar a los dos y si te portas bien y no haces ninguna tontería no te pasara nada. <br />Me metió la polla en la boca de un solo movimiento haciendo que tuviera arcadas ya que había llegado muy profundo y estuve a punto de vomitar, aquella polla casi no me cabía en la boca por mucho que la abriera. Comencé a lamer aquellas dos pollas descomunales, intercambiándomelas y chupando sus huevos… yo estaba mojadísimo y de mi polla salía liquido que resbalaba hasta mis huevos. <br />– mira que caliente está el cabrón chupándonos las pollas le dijo a su compañero… <br />- ahora date la vuelta y ponte a cuatro patas con las piernas muy abiertas me dijo. <br />– no, por favor, ya os estoy haciendo esto, dejad que me vaya les dije, a lo que riendo me dijeron <br />– si, vas a irte bien follado<br />me puse a cuatro patas y abrí mis piernas, el otro tipo se puso delante mía para que siguiera lamiendo su polla y sus huevos, de pronto note en mi ano un dedo mojado que acariciaba suavemente la entrada…<br />- no te resistas y no te dolerá, hasta disfrutaras de esto me dijo.<br />Comenzó a empujar ligeramente la cabeza de su nabo en mi ano mientras se iba abriendo y dilatando hasta tal punto que creí que se rompería, un dolor intenso hizo que brotaran lagrimas de mi rostro que se mezclaban con la saliva y fluidos del tipo al que le estaba lamiendo la polla. <br />Continuaron así un rato hasta que comencé a notar que el dolor iba desapareciendo poco a poco y que incluso comenzaba a excitarme esa situación. el que me estaba follando me dijo:<br />- eso es, ves como al final te terminaría gustando? Al notar que ya no había quejas de dolor por mi parte y que incluso acompañaba ligeramente sus embestidas, pasado un rato y sin apenas darme cuenta era yo el que me movía clavándome en mi culo ese aparato inmenso mientras que lamia los huevos del otro tipo con dedicación…<br />un gemido de placer salió de mis labios sin poder evitarlo…<br />- mmmm si, fóllame dije sin poder ocultar el placer que me estaban proporcionando aquellos dos cabrones. Se intercambiaron el sitio y comenzó a follarme el otro tipo…durante un buen rato seguimos así y yo gimiendo de placer sin poder ni querer ocultarlo ya. El que me estaba dando por el culo se tumbo boca arriba para que me clavase poniéndome en cuclillas, cosa que hice sin problemas ya que estaba completamente dilatado, y mientras saltaba sobre esa polla el otro seguía metiéndomela en la boca…<br />pasado un rato que no sé cuánto fue, deje escapar un gemido de placer que pensé que me haría desmayar…<br />- me corroooo dije y sin necesidad de tocarme comenzaron a salir disparos de semen de mi polla en gran cantidad haciendo que me tambaleara de placer. <br />– eso es cabrón, te has corrido sin tocarte de lo caliente que estas, eres una puta guarra me dijo. <br />Yo seguía brincando sobre ese tipo hasta que dijo: <br />– voy a correrme dentro de tu culo cabrón<br />comencé a notar como me llenaba el interior de mi culo una cantidad de leche que hacia que se me saliera resbalando por mis piernas. Yo estaba al borde del desmayo, de pronto el que portaba el cuchillo, que ya hacia tiempo que lo había soltado saco su polla de mi boca y me dijo:<br />– voy a correrme en tu puta cara de guarra…<br />- sí, hazlo por favor le dije yo mientras lamia sus huevos bien cargados, de pronto una carga de leche inundó toda mi cara, haciendo que el semen bajara por todo mi cuerpo, era una corrida espectacular que hizo que volviera a correrme sin tocarme de nuevo yo también notando como su semen resbalaba por mi cuerpo. <br />Estaba cubierto de semen de aquellos dos hombres que me habían follado de una manera increíble…<br />- te has portado como una buena puta maricón me dijeron mientras comenzaban a vestirse, yo sentado en la arena aun desnudo y con una mezcla de fluidos y tierra les dedique una sonrisa lasciva y lamiendo uno de mis dedos que había mojado con la leche que me habían echado un minuto antes les dije: <br />- cuando queráis, me ha encantado, pasáis mucho por aquí? a lo que me dijeron que volveríamos a vernos aquí más a menudo entre risas.</p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>Dagomar</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/pesca-a-cuchillo/</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>coitus interruptus</title>
                        <link>https://www.relatosonline.com/relatos/gays/coitus-interruptus-2/</link>
                        <pubDate>Sat, 29 Nov 2025 09:13:24 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[... .... .... .... .... ....     Hay un par de categorías en las podía haber sido incluido, humor o relatos cortos. Pero al fin y al cabo son dos chicos intentado tener sexo.    .. ... .. .....]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p><span>... .... .... .... .... .... </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Hay un par de categorías en las podía haber sido incluido, humor o relatos cortos. Pero al fin y al cabo son dos chicos intentado tener sexo. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>.. ... .. .. .. .. ... ... .. .. .. .. .. .. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Me metí en las duchas a quitarme el cloro del agua de la piscina. Solo había otro chico que parecía acababa de entrar pues en ese momento se estaba quitando el bañador. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Es una sala de esas con los caños y los mandos saliendo de la pared y un canalón en el suelo. Pero allí estábamos solos. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> No me había fijado en él. Hasta ese momento aunque tuvimos que cruzarnos nadando o secándonos en el borde. Lo primero que vi es que tiene un buen cuerpo, un buen rabo y una cara interesante. Era curioso que con la edad que parecía tener, similar a la mía, estaba completamente depilado, como yo. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Al principio empecé pelándome los huevos, un poco por morbo. Luego fui quitándome cada vez más pelo del cuerpo hasta que del cuello para abajo no me quedaba ni un vello. Justo como ese tío cuarentón que estaba viendo completamente desnudo empezando a ponerse champú. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Tenía los ojos cerrados por culpa de la espuma así que no me veía. Era yo el que podía mirarle con toda impunidad. Y para que negarlo, en ese momento me recreé en las vistas. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Deslizaba las manos con el gel de ducha por su cuerpo lentamente casi de una manera lasciva. El agua caliente resbalaba por su piel y yo no perdía detalle. Llegó a su polla para limpiarla pero no sé en qué estaría pensando que la tenía más que medio morcillona. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Al fin se dio cuenta de que le miraba y no se ofendió en absoluto, incluso se esmeró en el espectáculo sonriendo. Durante unos momentos recorrió mi cuerpo con su mirada. Supongo que a juzgar por todo lo que pasó después le gustaba lo que estaba viendo. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Aún estábamos en silencio pero sin dejar de mirarnos. A los ojos. Ya era pura provocación. Estando desnudos del todo eso era muy fácil. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Por supuesto yo también acariciaba mi cuerpo con el gel de baño. Hacía espuma y la extendía por mi piel. Lento y sensual. Podía entrar alguien e interrumpir el momento, mágico por otra parte, pero no hacíamos nada, todavía. Solo nos duchábamos y nos mirábamos. Ahora sí con expresiones de lujuria en nuestros rostros. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Empezó a acariciarse el culo. También había que lavarlo, sobre todo si pensaba usarlo. Se giró y vi como se abría las nalgas con sus manos y pasar los dedos por toda la raja. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Se puso en cuclillas y empezó a meterse un dedo en el ano. Lo quería bien limpio y yo también. Ver eso terminó de ponerme la polla como el bauprés de un velero. Apuntaba directamente hacia su cara. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Procurábamos provocarnos, acariciando nuestras pieles con pura lascivia. No recuerdo quién dio el primer paso hacia el otro. Pero poco a poco nos fuimos acercando. Tengo clavado en la mente el momento en que estiró la mano y rozó mi pezón. En el que llevo un pircing, un pequeño aro de oro. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>- Me gusta ese anillo que llevas ahí. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>- Para eso me lo puse. Es excitante y morboso. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>- Ya lo creo. ¿puedo?. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>- Claro. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Lo pellizcó con suavidad excitándome todavía más. Sé me escapó un jadeo involuntario. Buena señal, pareció que le animaba. Se acercó más a mí. Entonces pude poner una mano en su pecho y acariciarlo. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>- ¿Yo también puedo?. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>- No te prives. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Sus pezones estaban tan duros como se habían puesto las dos pollas con ese juego de provocación. Nuestros rostros estaban tan cerca que el beso ya fue inevitable. Fui yo quién deslizó la lengua por sus labios. Pero pronto respondió con la suya buscando la saliva en mi boca. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Uní los dos rabos que apuntaban al techo en mi mano derecha y empecé a pajearlos juntos, frotándolos entre sí. El beso se hizo más guarro, más lascivo, más profundo. Dejando caer saliva sobre nuestros torsos. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>- Si sigues así me voy a correr. Me has puesto muy cachondo. Te quiero comer la polla un rato. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>- No creas que voy a aguantar mucho más. Yo también estoy muy caliente. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Pero no me dió más opción. Empezó a bajar lamiendo mi cuello, chupando mis pezones, que para sentirlos así me puse el pircing. Estuvo un rato con eso. parece que le había gustado por que jugó un buen rato con la lengua con el aro. Pero no había soltado mi polla y me acariciaba los testículos a la vez. Un chico multitarea. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Pensaba que como entre alguien más o nos monta un escándalo o se une. Pero ese día no había mucha gente en la piscina. Siguió hasta arrodillarse a mis pies buscando mi polla, no sin antes pasar por el vientre y meter la húmeda en mi ombligo. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Era tan morboso como yo. Me hacía justo lo que me gusta y lo que yo le suelo hacer a mis amantes. Se entretuvo lamiendo los testículos pajeándome suave con la mano. Mientras la otra la deslizaba entre los muslos para meter un dedo en mi ano y jugar con él. Estábamos bien limpios los dos no había problema. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Como estaba arrodillado no podía alcanzar más que su cabeza y hombros para acariciarlo. Pero quería que fuera a su ritmo. Se metió el glande en la boca apretándolo contra el paladar y lo acariciaba con la lengua. Yo no podía más que jadear y suspirar a punto de tener un orgasmo fenomenal con esa mamada. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> Aún no sé si eso fue un error o lo mejor que pude hacer. Porque empezamos a oír ruidos fuertes en el vestuario. Ruidos mucho más fuertes de lo necesario para alguien que se está cambiando. Acojonados dejamos tan placentera faena para secarmos a toda prisa. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> A posteriori me he dado cuenta de que lo hizo adrede y que esa persona se fue hacía la puerta de la charca. Pues cuando salimos de las duchas no había nadie en el vestuario. Pero en ese momento nos vestimos a toda prisa casi sin dirigirnos la palabra. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> No conseguí su número, ni he vuelto a coincidir con él. Lo que es una verdadera lástima pues devoró hubiera sido un buen folla amigo. Y encima tuve que acabar yo solito en casa haciéndome una paja. </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span> </span><br /><span>..... .... ..... ...... ..... ...... ...... </span></p>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://www.relatosonline.com/relatos/gays/">Gays</category>                        <dc:creator>pern</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://www.relatosonline.com/relatos/gays/coitus-interruptus-2/</guid>
                    </item>
							        </channel>
        </rss>
		