Pilar, mi madre estaba pensativa sentada en su cama, vestida con una bata, su intención era haberse duchado pero se quedó relajada en la cama y lo dejo para más tarde. Me extrañó, lo cierto es que yo notaba que le pasaba algo pero no llegó a contármelo. Seguidamente le dije que me iba a duchar, me dijo que me fuera a la ducha que ella estaba bien así que así hice. Mientras estaba en la ducha, mamá entró en el baño completamente desnuda, al verla, sorprendido le dije mamá, ¿Como es que estás aquí? Ella enseguida me respondió que le apetecía una ducha calentita para despejarse y que mejor que conmigo.
Estaba ya bastante cachondo y no necesitaba mucho si ella entraba provocandome así que la empotre contra la mampara de la ducha y sin pensarlo dos veces se la metí por su empapado y rasurado coño. "Oh dios mío", "cariño, follame como quieras y cuanto quieras" me decía mientras nuestras carnes chocaba con el traqueteo de las embestidas que le estaba dando. Tras una caliente follada, mamá me cogió de la polla para llevarme a su habitación, allí mismo, a la entrada ella se arrodilló en el suelo y empezó a hacerme una salvaje mamada, "dale a mami lo que quiere", "¿Me vas a dar polla cariño?" Me decía en voz baja mientras me la chupaba, yo estaba sin palabras, simplemente disfrutaba de la mamada que mamá me estaba haciendo. Le agarre sus hermosas y caídas tetas, manoseandolos una y otra vez sin parar, al terminar ella me cogió la polla con sus tetas diciéndome "mami te hará una cubana como nunca te la han hecho" y que razón tenía porque sería la primera vez que alguien me hacía una y que mejor que mi madre, fue algo maravilloso, sobretodo porque mientras la chupaba ella no me quitaba el ojo de encima.
A continuación, mamá me tumbe en la cama, no hizo falta nada más porque acto seguido mamá se montó encima de mi polla y empezó a cabalgarme como un verdadera marrana, me agarró la polla y sin yo hacer nada fue ella quien se la dirigió para meterse la por si recien depilado coño, enseguida sentí lo mojado que tenía el coño, tanto que la polla entró a las mil maravillas. Empezó a cabalgarme, "Dios mamá, que cachondo me tienes" le dije mientras le agarraba las tetas "joder, si, follame más mi vida" me decía mientras me cabalgaba, estoy a punto de correrme cariño, me decía. Acto seguido le agarré del cuello, mamá no paraba de gemir y cada vez más fuerte, "me encanta cariño" decia mientras gemia sin parar de placer, abriéndose los labios del coño para que entrara toda mi polla dentro. Aproveché para comerle las tetas y jugar con ellas haciendo que chocara una contra la otra, tras ver qué no paraba ya tuvo que preguntarme "¿Te gustan las tetas caídas de mamá?" Veo que no paras de jugar con ellas, echandose a reír de inmediato.
Por un momento la polla se me salió de su coño, pero ella enseguida la volvió a dirigir dentro diciéndome "lo tengo como el suelo lleno de aceite" riéndose al momento. Volví a follarla nuevamente, cabalgandome mientras le agarraba del cuello, "mi vida hazme tuya", ¡"Someteme"! Le di varias bofetadas en la cara como ella quería y follandola con el doble de fuerza que hasta entonces hasta que se terminó corriendo. "Dios mío cariño, follame así cuando quieras me encanta que lo hagas".
Después, mamá se dio la vuelta, follandola de nuevo por el coño mientras tenía su enorme culo a escasos centímetros de mi cara, aproveche para azotarla "eso es cariño, azotame como la perra y sumisa que soy" esa frase me marcó, mamá quería probar como sería si yo fuera su amo así que la folle todo cuanto quise y más hasta que estuve a punto de correrme. Enseguida mamá me hizo una deliciosa mamada tumbada en la cama y nuevamente me la volví a follar boca arriba mirándonos mientras observaba su cara de placer hasta que no aguanté más y me termine corriendo dentro de su coño.
Dios mío cariño, me has dejado el coño lleno de leche, me decía sonriéndome mientras me decía "te quiero".





