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El fotógrafo blanco y negro

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 pern
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Topic starter   [#1990]

... ...... 

                                   Soy un chico gay con un laboratorio de fotografía donde puedo revelar las fotos sin necesidad de llevar el carrete a una tienda. 

                                  Pronto me hice con una clientela de chicos que quieren hacerse posados desnudos. Ese tipo de rumores corre cómo la pocos en nuestro "ambiente". Y admito que a mi no me importaba fotografiar cuerpos de chicos guapos y pollas y culos interesantes. 

                                   En esa época lo de las cámaras digitales era ciencia ficción y no digamos lo de los móviles, algo que solo se había visto en Star Trek.

                                    Los carretes de color había que llevarlos a revelar a una tienda. Y según que tipo de fotos eso podía ser comprometido. 

                                     Pero una ampliadora básica y líquidos de revelado no eran tan difíciles de conseguir. Al menos para fotografía en blanco y negro. Que para mí resulta más erótica que la de color. 

                                     Al principio todo fue una broma. Alex un amigo y ocasional amante, toda una locaza si he de decir la verdad me retó a hacerle un book. Por supuesto le había hablado de mi afición por la fotografía y de mi cuarto oscuro nuevo. 

                                Conociéndole y a mí, por supuesto, sabía que íbamos a terminar follando. Lo que por otra parte sería un placer. 

                                  Empezamos suave y vestidos. Pero eso duró poco. Al poco rato estaba sin camisa y sabe que su torso fibrado, depilado y sus pezones oscuros me ponen mucho. Intenté mantener la cabeza fría, la polla dentro de los pantalones y seguir con las fotos. 

                                Por entonces el carrete más grande tenía treinta y seis fotos. Así que había que cuidar cada enfoque, encuadre, la iluminación. Un descuido podría estropear una buena foto. 

                                Todo ese tiempo que estaba entretenido con la cámara no hacía más que aumentar el deseo. Él hacía poses, se lucía. Se movía despacio para que pudiera captar todos sus ángulos. E incluso la recta que empezaba a insinuarse bajo su calzoncillo.

                                 Apenas necesitaba mis indicaciones para posar. Tenía un talento natural para ello. Solo tenía que moverme a su alrededor. E ir haciendo los disparos mientras él se iba quitando la ropa. 

                                Cuando empezó a bajarse el slip por detrás apenas pude contenerme. Su culo duro y prieto me llamaba. 

- Cómo sigas así te meto el objetivo por el agujero negro. 

- Pensaba que ibas a hacerlo hace rato. No sé cómo te has contenido tanto. 

- Porque quiero inmortalizar esas nalgas en papel. 

- Pues aprovecha rápido porque son un buen objetivo. 

                           Me dio la espalda y girando la cara miraba a la cámara con una expresión de pura lujuria. A día de hoy, aún con todo el porno que hay en Internet, todavía cae alguna paja revisando las fotos de esas sesiones. Se inclinaba despacio para terminar de quitarse el slip mostrando sus nalgas en todo su esplendor. A la vez que se separaban para que su ano quedara ante la cámara. 

- Esto es porno, tío. Estas fotos las podría publicar alguna revista. 

                      En esa época había revistas porno en los kioscos.

- Si de verdad quieres hacer porno seguro que entre los dos podríamos hacerlo mejor. 

                         Ahí fue cuando empezó a acercarse a mí con una cara de vicio que mereció un par de fotos más. Sin que pudiera poner ninguna objeción empezó a abrir mis vaqueros buscando algo que él sabía que llevaba un buen rato duro. 

- No sueltes la cámara. Vamos a por esas fotos de revista porno. 

                          Juro que cuando empecé con esa historia del cuarto oscuro no me había planteado hacer algo así. Solo era una afición. Pero estaba muy claro que a él sí se le había ocurrido. Puede que allí hubiera más posibilidades que en las que yo había pensado. Segundos más tarde tenía el pantalón y los gayumbos por las rodillas. Y él estaba pasando la lengua por mis huevos, chupándolos como caramelos. 

- Me voy a quedar sin "carrete" como sigas así.

- Tenemos toda la tarde para que recargues la "cámara". Yo no tengo prisa. 

- Pues entonces continúa. Eres un maestro gastando el celuloide.

                              Y tanto que continuó. Me empujó al sofá en el que había empezado la sesión, supongo que para alcanzar más de mi cuerpo. Siguió subiendo por el tronco de la polla, lamiendo mi piel donde se marcaban las venas como si quisieran reventar. Hasta que pudo meterse el glande en la boca y jugar con la sin hueso. Eso sí, sin parar de acariciar mis testículos con la mano o pajear el cilindro. 

                          Aún no sé cómo las fotos que hice entonces quedaron tan bien. Mi falta de concentración era notoria, solo podía gemir y suspirar. Aún así pude apretar el disparador media docena de veces apuntando a su cara y a mí polla entrando en su boquita. Ni siquiera estaba mirando por el ocular. Solo estiré el brazo y las hice. Ahora con el móvil haciendo lo mismo no me salen tan bien cómo aquellas.

                        Yo ya no estaba para nada más. El resto lo hizo él. Frotaba su polla contra uno de mis pies y su pecho por mi muslo sin dejar mi un segundo de lamer mi rabo. Mucho ya no iba a durar y me derramé en su boca, marcando mi orgasmo con fuertes jadeos. 

                       Guardó el semen en la lengua para besarme. Compartimos mi lefa en un ósculo guarro y lascivo. Jugamos con las lenguas mientras él me pellizcaba los pezones. Pude soltar la cámara sin romperla para dedicarme a acariciarlo. Él no la soltaba, mi polla, para conseguir que se me pusiera dura de nuevo cuanto antes. 

- Ya has conseguido liarme. 

- Sabías que íbamos a terminar así. No te hagas el inocente. Y cómo me invites al cuarto oscuro vamos a seguir. 

                              Me empujó hacia el sofá donde un minuto antes él estaba posando.

- ¡Espera! déjame poner la cámara en el trípode. 

- El trípode lo tienes por aquí. Y soy el afortunado que se va a sentar encima.

                              Por suerte la cámara tenía un disparador remoto que podía esconder en la palma de la mano. No necesitaba poner el temporizador para cada disparo. No sé si podría hacer alguna foto más cuando me tumbó en el sofá y empezó a bajar su culo sobre mi cadera toda mi sangre había bajado de la cabeza a la polla. 

                             Él solito fue clavándose en mi rabo. Yo apenas tenía que sujetar sus muslos. Hasta que llegó a apoyar las nalgas en los míos. Tenía frente a mí su dura polla. Empecé a acariciar suave sus huevos y polla mientras él subía y bajaba gimiendo lascivo. 

                             Los dos estábamos tan cachondos que tardamos muy poco en corrernos, jadeando y bufando. Yo en su ano y él lo hizo sobre mi vientre. En cuanto mi rabo se fue aflojando y saliendo solo de su culo.

                           Sabía que esas fotos iban a quedar estupendas una vez las ampliara, puro porno. Ahora es mucho más fácil hacerlas así con los móviles. Pero esas fotos en blanco y negro siguen siendo muy eróticas. 

                             Una vez que se "corrió" la voz tuve unos cuantos modelos para sacarles fotos. 

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Larga y próspera vida


   
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