vagina y esto la hace delirar de placer, está gozando tanto de este doble placer: la verga del hombre de atrás está dentro de su culito, entrando y saliendo de una manera tan especial, y ahora los dedos del hombre de adelante están dentro de su vagina, penetrándola y excitándola tanto que se siente como un volcán a punto de estallar. Esto es demasiado para Ingrid, no lo puede aguantar más, le sobreviene un primer orgasmo que lo siente en su culito, son muchos espasmos en su interior que parecen succionar la verga del hombre atrás. Ingrid tiene que hacer un gran esfuerzo para no empezar a gritar como una loca cuando siente la leche de ese miembro caliente corriendo por dentro de su culito. Las piernas de Ingrid le fallan de la emoción tan fuerte, y por si fuera poco, los dedos del hombre delante están frotando deliciosamente su clítoris y ahora le viene otro orgasmo dentro de su vagina, siente varios espasmos, uno tras otro, no puede evitar lanzar unos callados gemidos: -Aaahhhh, -Ufffffffsssss, -Aaaauuuhhh, por cada orgasmo que le llega y casi la hacen gritar por el infinito placer que siente.
El hombre ubicado atrás retira su miembro del culito de Ingrid, lo guarda y aprovecha la parada dela Av 39 para bajarse del transmilenio, no sin antes dejar en la mano de Ingrid una tarjeta con sus datos personales y susurrarle al oído: -Llámame mami! Ingrid se percata entonces que la siguiente estación es la calle 76 y se demora entre estas estaciones aproximadamente 12 minutos, decidida a aprovechar ese placer al maximo, mantiene su sexo pegado al hombro del otro hombre sintiéndose desfallecida, expirementando tanto placer en su sedienta cuquita. Ella siente adelante toda su concha y el hilo mojado por los jugos derramados del interior de su cueva vaginal y atrás sus nalgas mojadas por la leche que le dejó la verga tan rica que le penetró el culito. Todavía le parece un sueño lo ocurrido, nunca había experimentado un doble placer tan intenso como éste en su vida.
Ingrid llega por fin a la su estancion y se baja del transmilenio, pero cuál es su sorpresa al ver que el otro hombre, que le dio tanto placer metiendo sus dedos en su vagina, también se ha bajado y está caminando detrás de ella. ¿Será que estudia en la universidad también? -Se pregunta ella-. Sigue caminando, entra en la universidad y va al baño de mujeres, entra en un cubículo, se sube la falda y empieza a limpiarse por delante y por detrás. Escucha que se abre la puerta y entra alguien, pero no le da importancia. Sale del cubículo y se está lavando las manos, cuando siente que la aprisionan unos brazos por detrás, voltea y casi se le sale el corazón al ver que es el mismo hombre que venía caminando detrás de ella. Él le tapa la boca y le dice en el oído: -No tengas miedo mami, sólo quiero terminar lo que dejamos pendiente. Hay un momento de suspenso y él empieza a besarla por la nuca, de una manera muy sensual.
Ingrid se deja arrastrar por las emociones, él deja de tapar su boca y le dice al oído: -Quiero que me lo mames mi amor! Ella se da la vuelta, él saca su verga y se la muestra. La tiene tan grande y gruesa que Ingrid queda embelesada viéndola, la tienta tanta esa carne en vara que se arrodilla lo toma con sus manos y lo introduce en su boca con ganas de tragárselo. –Ummm que divino lo tienes papi, le dice Ingrid, mientras se lo chupa con unas ansias locas. Él la toma por sus cabellos y empuja su cara hacia su pene, haciendo que éste entre todo en su boca, luego la jala por los cabellos para que el pene salga un poco y la vuelve a empujar para que le entre todo de nuevo. Así como que se vuelve loco y repite esto una y otra vez, diciéndole: -Mámalo duro mami! Ingrid lo complace y se lo mama de esta manera tan rica, ella lo disfruta tanto como él. Ingrid lo succiona de una manera tan especial mientras entra y sale de su boca que él no tarda mucho en derramarle su leche en la boca. Ella se traga toda esa leche y se siente en el paraíso. Pero, ahora daría cualquier cosa por sentir esa verga tan caliente dentro de su vagina.
Ingrid se incorpora y saca sus senos de su blusa para provocarlo y excitarlo. Los tiene tan bellos y carnosos que logran su cometido, el hombre introduce los pezones en su boca y empieza a lamerlos mientras su pene comienza a crecer de nuevo. Ingrid lo ayuda frotando con sus manos fuertemente esa verga que ya se está poniendo dura otra vez. Cuando ella lo siente bien duro y grueso, está tan ansiosa que conduce al hombre a un cubículo, le pide que se siente y ella rápidamente se le va encima buscando la punta de su pene con su deseosa y húmeda vagina, la encuentra y desciende con su cuerpo para que le entre todo ese pene tan rico hasta lo más profundo. Cuando ella lo siente en su interior así tan divino, se vuelve loca, se mueve con extremada pasión, cabalgando encima de él y lo siente tan caliente, tan duro que no puede evitar empezar a sentir orgasmos, uno tras otro, y empieza a gritar: -Ayyyyyyyyyyyyyy , y a gemir: -Ahhhhhhhhh, tan fuerte que él tiene que tapar su boca. Ella se sigue moviendo con tanta intensidad encima de su pene que él tampoco puede contenerse más y empieza a soltar toda la leche que le queda en la vagina ardiente de Ingrid. Ella se la succiona toda y se quedan ambos, por un rato indefinido, muy juntos así, desfallecidos, muertos de placer. Nunca se imaginó Ingrid que iba a experimentar tantas emociones fuertes ese día, cuando se montó en transmilenio para dirigirse a la universidad.
Quiero que muchas mujeres compartan su opinión de mi relato, pueden escribirme a i****@gmail.com





