Me había dado su número de teléfono y me dijera que le escribiera por WhatsApp a las doce de la noche. Tenía todo bien planeado ara hacer sexting, más al final tuve que improvisar.
-¿Que haces, muñeca?
-Nada relevante..
-¿Jugamos?
-Estoy en cama con una amiga.
-Entonces me haré la paja con unas fotos que cogí de internet.
-¡Tú eres tonto!
-¿Por qué lo dices?
-Por nada. ¿Es bonita la chica por la que te vas a pajear?
-¿Eres bonita tú?
-Mucho.
-Ya. ¿A que no eres capaz de mandarme una foto?
Cambió de tema.
-Dice mi amiga que nos mandes las fotos mientras te haces la paja.
-¿Está buena tu amiga?
-Buenísima.
-¿Te lo vas a montar con ella?.
-¿Te gustaría que lo hiciera?
-Mucho, y verlo, más.
-Nunca se sabe, a lo mejor nos ves. Mándanos una foto de esa chica.
Le mandé la primera foto.
-¿Te gusta?
-Es bonita, pero no se le ve nada.
-¿Te gusta su culo?
-Está bien pero sigue sin enseñar nada. ¿Qué estás haciendo?
-Tocándome.
-¿Dónde?
-En la polla.
-Ya, ¿pero en que sitio de tu casa te estás masturbando? Es para situarnos.
-En el sillón de la sala de estar. ¿Algún día me mandarás una foto cómo esta?
-Estás provocando a mi amiga. Pregunta si tienes una buena polla
-La tengo, tengo polla de sobras para ti y para ella.
-¿Quieres ver una foto de sus tetas?
-Quiero. ¿Qué hacéis?
-Ella, nada, yo estoy tocándome las tetas por encima del pijama.
-¿Y qué dice tu amiga?
-Dice que si le mandas una foto de tu polla ella te manda una de sus tetas
-Primero quiero ver las fotos de las tetas
Me llegaron unas fotos que me pusieron la polla dura y latiendo.
-¡¿Esa es tu amiga?! ¡Folla con ella, pero ya!
-¿Vas a cambiar de chica para hacer la paja?
La vacilé.
-Voy a seguir con esta.
-¿No te gusta mi amiga?
-Sí, pero tenía pensado que hiciéramos una paja tú y yo. ¿Que haces ahora?
-Estoy desnuda, jugando con mi clit y con mis tetas. ¿Y tú?
-Masturbándome. ¿Y tu amiga qué hace?
-Se toca mirando cómo me toco.
-¿Vais a follar?
-Puede, mi amiga está muy buena. Mira.
-Está buena, está. ¿Pero tiene un coño cómo este?
-Ella es más sexy.
-Es más sexy, es.
-No nos mandaste la foto de tu polla. ¿Cómo la tienes?
-Gordita.
-¿Nos reventaría el coño?
-Fijo.
-¡Quieres mandar la foto de una puta vez!
Le mandé una foto de mi polla.
Cambió al buzón de voz. Sentí el chapoteaban de su coño. Al rato, me dijo:
-¡Qué rica polla tienes! Me gustaría chuparla, que te corrieras en mi boca y tragar toda tu leche.
-¿Cómo tiene tu amiga el coño?
Otra voz de chica, dijo:
-Mojado.
-¡Era cierto! estaba en cama con otra chica.
-¿Cómo de mojada?
-Así de mojado
-Lamía toda esa humedad y haría que te corrieras.
-¿Te gusta mi chocho? -preguntó y después sentí el chapoteo de los dedos dentro de su coño y sus gemidos.
Tenía que vacilar un poco más.
-Me encantas, pero debías dejar pelo en el coño cómo esta.
Volvió a hablar la primera chica.
-¿Se lo comería también a ella?
-Sí, a ella, a ti y a tu amiga. ¿De quién eran las primeras fotos?
-Mías.
Le mandé otra foto.
-¿Y tu comerías el coño a esta?
-Le comería la boca, las tetas, el coño. ¡Se lo comería todo! ¿Qué nos harías tú a mi amiga y a mí?
-¡Qué no os haría! ¿Te gusta que te coman el culo?
-Nunca me lo comieron.
-¿Te gusta que te coman el coño?
-Sí, mucho.
-¿Cómo te gusta que te follen?
-Soy virgen. En mi coño solo entró un dedo.
-Pero correr te corres.
-Con ella, sí.
-¿Con quién?
-Con ella, con la que ahorita me está comiendo el coño. ¡Ayyyy que ricooooo!
Al rato, me preguntó:
-¿Quieres ver las tetas de mi amiga?
-Quiero.
Un par de minutos después me llegó la foto de su amiga.

-¡¿Es de ahora mismo?!
-¡Sííí. ¡¡Ayyyyyy!!
-estoy con un empalme brutal, La aguadlla de mi polla me llega al culo.
-¿Te gustaría meterla en mi coño, en el de mi amiga o en el de la chica?
-En el tuyo y en el de tu amiga, sin duda alguna.
-¡Me vengo! ¡¡Córrete conmigo!! ¡¡¡Córrete dentro de mi coño!!!
Encendió la cámara y vi cómo la cabeza y la espalda de una chica morena entre unas piernas.. Sentí cómo gemía en bajito. Se corrió tirando de los pelos de la otra muchacha. Después apagó la cámara y al rato me llegó una foto.

Me corrí con ella. No supe más de las muchachas, pero no pierdo la esperanza.
Quique.



















