Húmeda y manoseada
 
Notificaciones
Vaciar todo

Húmeda y manoseada

1 Respuestas
1 Usuarios/as
0 Reactions
5,802 Visitas
Pollagay
(@pollagay)
Nuevo miembro Autor
Registrado: hace 6 años
Respuestas: 1
Topic starter   [#431]

Soy una joven que cuenta con trece años, es un sábado por la mañana, estoy en mi cama, desnuda,; en casa dormimos todos en pelotas, mis padres, y también mi hermano, la puerta de la habitación entreabierta, como acostumbramos hacer en casa cuando dormimos, algo nuevo excitante me acaba de ocurrir.
En un estado de somnolencia, siento como un desasosiego en todo el cuerpo, algo estaba ocurriendo que no atino a explicar, inconscientemente me estaba tocando y palpando con mis manos por todo el cuerpo. Una sensación en crescendo lleva a posar mis manos suaves, sobre mis pechos, pequeños, puntiagudos, con forma de pequeña pera, coronados por una hermosa aureola sonrosada, y unos pezones pequeños.
En un momento dado, invadida por una oleada de percepciones desconocidas para mí, hasta este momento, me lleva a acariciar mis pezones, una emoción me embarga totalmente, mis dedos inconscientemente pellizcan el pezón, y es en este punto, que mi cuerpo se convulsiona, y siento en mi vagina, como si se me escapase un chorro de orina, pero es un flujo más denso, pues sintiéndome muy húmeda, no se escurre como lo haría la orina.
Estaba en ésta sensación de flotamiento total, con los ojos cerrados, y resuello de respiración agitada; el sonido de mi respiración debió llamar la atención de quien pasaba en ese instante por el pasillo, en total sigilo no dudó en colarse en mi habitación, noté como se sienta en el borde de la cama, y como una mano se posaba sobre mi pubis, cubierto de una leve capa de bello fino y rubio.
Noto como los dedos de esa mano se deslizan lenta y pausadamente hacia abajo, sintiendo las yemas acariciando mis labios mayores, y como parte del flujo se adhiere a esos dedos; por el tacto puedo adivinar que esa mano es de mi padre.
La mano ha permanecido quieta, como si un termómetro estuviese capturando la temperatura; no podría decir el lapsus tiempo, pero igual cinco o diez minutos; yo permanecía con los ojos cerrados y un rara relajación tenia inerte mi cuerpo y mente.
Teniendo la cabeza ladeada hacia la puerta, abro los ojos , un leve sobresalto se produce en mi cuerpo, al descubrir en el quicio de la puerta, a mi hermano desnudo, con la polla semi erecta, y como de su pene colgaba un leve hilillo pre seminal.
El leve movimiento de mi cuerpo, sacó a mi padre del letargo en que estaba sumido; y dirigiendo la mirada hacia donde yo miraba, vio a su hijo, que cuenta con un año más que yo.
En vez de contrariarse por su presencia, muy dulcemente lo ha invitado a entrar y acercarse.
Mi hermano tímidamente se ha ido acercado hasta llegar a la altura donde estaba mi padre; pude apreciar como se le puso la polla mas erecta a medida que se acercaba.
A mi hermano no le notaba nada aturdido o abochornado por la presencia de papá.
Mi padre se ha levantado de la cama, y sin dejarme de acariciar los labios mayores de arriba abajo, y de abajo arriba; me invita a separar un poco las piernas.
Mi hermano llegado este instante tiene su pene que parece un mástil de una bandera, rozando su vientre plano y lampiño, y el pre seminal que antes colgaba inestable ahora ya alcanza el suelo.
Mi padre le dice que se ponga de rodillas en la cama entre mis piernas, y que poco a poco me vaya metiendo el pene, pues que ya estoy suficientemente lubricada.
Mi hermano procede a seguir la instrucción dada por mi padre, ha introducido su glande y un poco más del tronco, hasta que de pronto noto como una pequeña punzada, y hago una mueca de dolor, mi padre se percata y mi hermano también; éste último cesa de empujar quedándose un momento quieto.
Llegados a este estado mi padre me dice que no me preocupe, que continuar con la penetración me va a doler un poco, pero que será algo pasajero.
A mi hermano le dice que siga empujando muy lentamente pero que no se detenga.
Transcurrida la pausa para darnos a ambos las instrucciones, comino a mi hermano a que procediera a seguir metiéndola lentamente.
Mi hermano ha seguido empujando lentamente, de repente noto como algo se raja en mi interior, y como un líquido caliente y pegajoso brota.
Esto produjo otra mueca en mi rostro, que también percibieron mi padre y también mi hermano.
Mi padre ya dijo que lo peor ya había pasado, que ahora tocaba disfrutar, indicándole a mi hermano a que terminase de meterla hasta hacer tope su pubis con mi vagina.
Llegados a este punto mi padre, indica a mi hermano que proceda a sacarla y volver a meterla, cada vez con un poco más de ritmo.
Pasado el dolor antes descrito, empezaba a notar algo de placer, cada vez mi hermano, hacía más rápido el mete saca indicado por papá.
Llegados a este punto papá le indica a mi hermano, que también me acaricie los senos, cosa que lo hace, y siento un aumento de placer.
Viendo papá el estado en que estamos, con la respiración jadeante y entre cortada; me indica que pellizque los pezones de mi hermano; y a mi hermano que pellizque los míos.
Los pellizcos efectuados el uno al otro, fue el desencadenante de que ambos convulsionáramos al mismo tiempo, mi hermano corriéndose depositándome cinco o seis chorros de semen que he sentido muy calientes en el interior, y yo sintiendo unos estertores en todo mi cuerpo, así como la sensación de haberme meado.
Trascurrido un rato en que nos relajamos mi hermano y yo, mi padre indica a mi hermano que la vaya sacando, sintiendo yo como sale todavía dura y rozándome los labios menores; y como un líquido espeso se escurre por mi vagina. Era una mezcla de semen, sangre y flujo vaginal.
Con el pene todavía duro y lleno de flujos; mi padre, le dijo a mi hermano que me lo pasase por el clítoris, el pequeño capuchón que ahora sobresalía rosadito, y que fue marcado con los restos de fluidos.
Este día fue especial para mí, pues había tenido mi primer orgasmo sola, a la vez que había sido desflorada.
Transcurrido un tiempo de lo acaecido y que ahora acabo de relatar; hablando con mi padre y mi hermano, también descubrí que había sido la primera vez de mi hermano, así como mi padre se había cerciorado que nosotros sus hijos, éramos capaces de alcanzar orgasmos al pellizcar los pezones.
Una peculiaridad familiar de la rama de mi padre



   
Citar
Compartir:
Criptomonedas

El valor de invertir en Criptomonedas

Guía 2026: Ventajas de Invertir en Criptomonedas y Activos Líderes Invertir…

Bonos de casino: qué saber antes de elegir

Elige inteligentemente: comparativa de bonos con depósito y…