Como ya he comentado anteriormente, Pilar había conocido hace unos meses a un hombre con el que estaba saliendo, lo cierto es que aunque ella lo consideraba más un amigo que una pareja, prefería estar más tiempo conmigo que con el alegando que era muy aburrido y que muchos planes de los que ella le proponía no le apetecían.
Llegué a casa del gimnasio, Pilar estaba en el sofá sentada tapada con una manta, al vernos los dos nos alegramos, fue entonces cuando le pregunté, mamá, ¿No habías quedado con Roberto? Si, pero a ultima hora me ha cancelado la cita y me ha dicho que no podía quedar. La noté tristona, normal, pensaba yo después de que tú pareja te cancele un plan y te dejé tirada a última hora es una reacción de lo más normal. Enseguida, mamá me dijo tengo una idea pero tienes que ir a mi habitación dentro de unos minutos, yo no sabía lo que me esperaba así que pasado unos quince minutos me acerqué a su habitación, la puerta estaba cerrada así que llamé a la puerta, mamá me recibió con un conjunto de lencería roja que le quedaba de escándalo. Al verla mi reacción fue decía "wooow, que bellezon tengo ante mis ojos" echándose a reír. Tenía un escotazo maravilloso, en el cual se me clavaron los ojos de inmediato, estaba de lo más provocativa. Enseguida nos fuimos hasta la cama y me preguntó "cariño, ¿Te apetece hacer algo conmigo?" Mientras se tocaba el coño.
Mama no tardó nada en cogerme la polla, lo cierto es que para entonces ya la tenía bastante dura, acto seguido, mamá se puso a cuatro patas en el borde de la cama lo cual aproveché bien para azotarle varias veces sus nalgas, después de desabrochó el conjunto sacándose las tetas y de inmediato se las agarré, "ohh cariño, tengo los pezones durísimos". Al ver cómo tenía la polla, ella se arrodillo en el suelo, me bajó los pantalones y comenzó a hacerme una deliciosa mamada, ya la tenía con ganas de marcha así que ella se la metió en la boca y empezó a chupar, aprovechando la ocasión para metérsela hasta el fondo de su boca, mientras de nuevo le azotaba el culo con fuerza.
A continuación, mamá se quitó el conjunto rojo que llevaba puesto para mayor comodidad para ella y de nuevo se arrodilló en el suelo para seguir chupandome la polla, le decía, "sigue chupando zorrita hasta que yo te mandé" le ponía que le dijera cosas así porque luego siempre me respondía con cosas como "si mi vida, mándame" y eso me ponía mucho. Después, tras dejarme la polla bien mojada y chupada con su saliva, nos fuimos a la cama donde la folle de mil formas posibles, se arrodilló en la cama poniéndose a cuatro patas y aproveché para comerle ese rasurado coño que ya echaba de menos, mamá empezó a gemir, diciéndome "oh dios mío, que bien lo chupas, sigue comiendomelo, eres el único que me lo come así de bien". Aproveché enseguida para follarmela a cuatro patas, entraba sola, pero escuché como mamá jadeaba según se la metía por el coño. Mama empezó a gemir de inmediato, "que cachonda me tienes cariño", sígue así cariño, follame fuerte, dándole con todas mis fuerzas mamá estaba encantada, observando como se le movían las nalgas abriéndose solas según la empotraba contra el cabecero de la cama.
Tras una buena follada a su coño, mamá se la sacó y me otorgó otra mamada que me hizo ponerme de nuevo como una moto, como me la chupaba mientras los dos nos mirábamos a los ojos "oh mamá, sigue chupándomela así" me agarró los testiculos y sigui chupándome la polla sin parar, atragantandose con ella en al menos un par de ocasiones. Después, mamá empezó a cabalgarme mientras le agarraba sus enormes y caídas tetas, mamá por su parte se separaba los labios del coño, haciendo que entrara toda la polla dentro de su coño, "como te botan las tetas mami" le dije mientras me reía. Tras ello, me puse de pie, mamá se tumbo en la cama y continúe follandole el coño cada vez más fuerte, "dios mío, no aguanto cariño, no aguanto" me decía después de estar follandole salvajemente provocándole que eyaculara y mojara toda la cama, con el chorro que le salió del coño, lo que ella denominó como "oh dios, que delicia", nunca había visto a mi madre correrse así pero me encantó.
A continuación, mamá se arrodilló en el suelo nuevamente haciendome otra suculenta mamada mientras le agarraba sus tetas caídas, entretanto yo me quedé observandola, como me agarraba la polla y me la chupaba hasta que justo antes de correrme, mamá se arrodilló en el suelo y de inmediato me terminé corriendo en su cara, exclamandome "¡Dios que cargado estabas mi amor!"





