Luis tiene a mi esposa de cabeza.
Nos la hemos pasado muy bien con Luis, y mi esposa está feliz. Luis nos visita los sábados, que es cuando hacemos la fiesta grande pues salimos a cenar a tomar una copita por algún bar, a veces Gaby lleva una ropa muy provocativa que hace suspirar a varios caballeros, algunos le hacen insinuaciones de todo tipo, luego terminamos cogiendo como locos en algún motel, lo que más me gusta es remover la leche calientita de Luis del coñito de mi esposa, que cosa más rica y morbosa es estar cogiendo a la esposa con la panocha abierta caliente y repleta de leche de otro…Ufff.
Otra de las cosas que disfruto mucho es estar con mi mejor amigo tomando unos tragos sin que la esposa se moleste, al contrario ella participa con nosotros y la pasamos muy bien los tres.
Pero resulta que los miércoles también viene Luis a “cenar” a casa, nos tomamos una cubita en la mesa de la cocina platicamos de todo y cenamos algo sencillo, si mi mujer está cerca de él, empieza de manotas acariciando las nalgas, pues le fascinan las nalgas de mi esposa y siempre lo está diciendo:
Qué rica estás mamacita déjame tocarlas… mi mujer se reúsa pues normalmente por ahí andan nuestros hijos:
Anda, solo un poquito ven acércate un poco, mira rapidito ven…
No, ahora no.
Ven, acércate a mí que ya me tienes como plancha. Hoy te veo más buena que nunca.
Mi mujer coquetamente se acerca a Luis, gira poniendo su trasero cerca de mi amigo, de inmediato le mete la mano por debajo de la falda acariciando la panochita y estrujando las nalgas. Ella se deja hacer solo un momento y se retira rápido argumentando que no vayan a venir los hijos, que ahora ya son adolescentes.
Con esos jueguitos nos vamos prendiendo los tres, pues Gaby no quiere nada pero siempre le consiente los caprichitos de mi amigo.
¡Ey, Gaby enséñame tus pantis!!
No, cállate que te van a oír los muchachos….
Tantito ¿sí?...
No, están muy feos los que traigo puestos.
No importa, enséñamelos tantito…
Ya te dije que no.
Anda no seas malita, un poquito ¿sí?...
A como friegas, bueno pero solo un poco.
Mi esposa se va hacia un rincón y se sube su falda y gira rápidamente y la deja caer de inmediato. No se vale tan rápido, le recrimina mi amigo.
Se dirige a mí, con el debido respeto qué ricas nalgas tiene tu esposa.
Enséñame tus pechos…
¡No!!
Pero si las tienes muy ricas, muy buenas, muy sabrosas, eres la reina.
Solo un poquito desabróchate dos botones de tu blusa…
Así se la pasan los dos durante mucho tiempo. Esto me pone a mil, entre que mi esposa nos enseña y no, el otro con sus alabanzas:
Bueno esto normalmente termina cuando Gaby ve por arriba de su pantalón la erección y me dice:
¡Mira Papi tu amigo ya la tiene lista!!…Jajaja. ¿Le daremos un rapidín?...
Se desaparece un rato mi señora, Luis y yo ya vamos como en la cuarta cuba cuando se presenta mi esposa en la cocina, trae puesta una bata larga azul horrible parece sotana de cura llena de botoncitos, esto es para que mis hijos no sospechen nada pero abajo está completamente desnuda, entonces le brillan los ojitos a mi amigo pues sabe que mi esposa está caliente y dispuesta a echarse un rapidín. Los hijos ya merendaron se encierran en su cuarto con todos sus aparatos de juego modernos.
Es momento de tomar mi lugar en la puerta de la cocina que está cerrada y vigilo por la ventanilla que no vayan a venir los hijos, tengo una buena vista de la puerta de su recámara en la planta alta. Casi siempre mi esposa lo cabalga mientras Luis está sentado en una silla, en caso de peligro mi mujer solo se pone de pie, la bata cae sola y le cubre desde el huesito del tobillo hasta el cuello. Mi mujer empieza a subir su bata hasta la cintura para que mi amigo tenga una buena vista de su rajita depilada y de sus formidables nalgas, a Luis le faltan manos para sobar estrujar y besar de las nalgas a los pechos. Mi amigo la recuesta en la mesa con las pantorrillas sobre sus hombros, le empieza a dar una mamada tremenda así lo confirman la respiración agitada y los gemidos ahogados que salen de la garganta de Gaby. Yo estoy con un ojo vigilando y con el otro viendo cómo se están cogiendo.
Luego Luis se pone de pie se saca por la bragueta del pantalón su verga con todo y los huevos de fuera, la tiene durísima totalmente cubierta por su prepucio tan largo, parece que tiene un condón de piel puesto, se gira hacia la cara de mi esposa que de inmediato le corre el prepucio hacia atrás siempre le salen hebras de sus jugos, Gaby los recoge con su lengua y le empieza a dar una mamada tremenda, pues sabe cómo masturbar el glande con sus anginas mientras sus labios te oprimen la verga, además que su lengua no para de moverse es una triple sensación el placer que te sabe dar mi esposita, así lo reflejan las piernas de mi amigo que se le aflojan según la intensidad de la mamada que está recibiendo. Yo me muero de ganas de acercarme a ellos, pero ni modo tengo que estar de vigía.
Luis corre de nuevo entre las piernas de Gaby se las acomoda sobre sus hombros, le corre la punta de su verga por toda la rajita de mi amor, desesperándola por unos minutos pues ella está deseando que se la meta hasta el fondo, pero a mi amigo le fascina ver como roza su glande en su hinchado clítoris calentándola a mil, por fin se la deja caer lentamente hasta el fondo es una escena que he visto muchas veces, pero siempre es muy excitante ver como una verga ajena le va entrando en la vagina de tu esposa ¡waaooowww!!
Las manos de Luis están prendidas a las tetas de Gaby, mientras la bombea a un ritmo medio, los orgasmos le vienen de inmediato y se queda tensa por unos segundos gimiendo ¡haaagghh déjala en el fondo!! ¡Haaagghh no te muevas!! ¡Me estoy viniendo mucho!!! Mi esposa toma su segundo aire, y le oprime con fuerza la verga con sus músculos vaginales le hace movimientos rápidos pero cortos que le aflojan las piernas a Luis, es tremendo cuando mi mujer te hace eso pues te saca la leche de inmediato, mi amigo empieza a exclamar tu “perrito me está ordeñando” Ufff… que rico me estás haciendo pero ¡para que me las vas a sacaaaar! Mi esposa empieza con otro orgasmo sus punzadas en el coño son tremendas, eso hace que Luis se empiece a correr con todo se la mete hasta los huevos, los dos se convulsionan y jadean.
Luis le recrimina: Que bárbara esto no se vale ¡me la sacaste muy rápido!... Te dije que hoy era un rapidín…jajaja. Luis se limpia con unas servilletas y se guarda su herramienta. Mi esposa me dice con una voz muy sexy; ¡el que sigue!!… Jejeje. Luis toma mi lugar de vigía. Gaby está tan llena de leche que prefiero que siga acostada en la mesa para que no se le salga nada.
Pues si me cabalga me va a batir de leche toda la ropa, me saco la verga con punzadas pues verla en acción me pone a mil, sin más preámbulo empecé a embarrar la punta de mi verga con la leche que escurría en la entrada de su puchita, se la corría por toda su rajita rozándole el culito haciéndole presión luego se la volvía a correr a su coñito, se la fui metiendo como cuchillo en mantequilla pues estaba repleta de leche de mi amigo. Ufff que sensación sentir la vagina de tu esposa así, abierta súper caliente y bien lubricada de leche ajena, me empieza a hacer cosquillitas ricas en la verga. ¡Qué ricooo!!! (Lo tienen que probar) le daba lentamente empujando mi verga a tope, Gaby tenía un orgasmo muy fuerte con unas punzadas muy ricas en su coñito.
El menso de Luis en lugar de estar vigilando, estaba con la boca abierta viendo como cogíamos con una mano en su bulto, se acercó a nosotros y empezó a acariciar el clítoris de mi mujer, luego lo inesperado acercó su boca y mamaba el clítoris con mi verga adentro, sentía sus lengüetazos en mi verga, Gaby se puso como loca movía sus nalgas lentamente de un lado a otro, materialmente se retorcía de placer, yo estaba muy sorprendido pero muy caliente, Gaby tenía un orgasmo muy fuerte y largo jadeaba decía. ¡Qué me están haciendo haaagghh que ricooo me estoy viniéndoo!!! Le daba más rápido empecé a correrme en una forma tremenda, le seguía bombeando lentamente, salían las leches de los tres mezcladas, y Luis nos seguía mamando sin ningún recato Ufff..... Que sensaciones.
Pues llegó el momento de separarme de Gaby, Luis estaba tan caliente que tomo mi pinga y le dio un solo chupete que me la dejó limpia, esto hizo que se me ponga media dura de nuevo, luego se sigue con el coñito de mi esposa lo mamaba con todo así como estaba repleto de leche, nunca había visto a mi amigo así de lujurioso, Gaby se retorcía de lo caliente que estaba con sus dos manos se abría su puchita anunciando otro orgasmo, mi amigo no se le despegaba le mamaba con todo, fui a la puerta a echar un vistazo afortunadamente todo estaba tranquilo. Luis se sacó la verga y se la pajeaba mientras seguía mamando, mi esposa se estaba corriendo en la boca de él, de improviso se levanta y la jala a la orilla de la mesa con sus piernas en sus hombros y se la mete hasta los huevos de un solo empujón solo alcanzó a darle como cinco embestidas bufando como locomotora se estaba corriendo en la vagina de mi mujer… Yo estaba desconcertado de lo rápido que se corrió, Gaby se bajó de la mesa y corrió aturdida al baño.
Abrí todas las ventanas de la cocina y limpiaba la mesa con spray y una servilleta de papel mira nada más quedó toda mecapaleada… jajaja. Gaby regresó se sentó y solo nos exclamó: ¡Que bárbaros me hicieron ver estrellitas! Serví unas cubas y le dije ahora sí que estás cabrón: Que mamadota nos diste… Jejeje.
Pues no sé qué me pasó cuando estaban cogiendo me calentaron mucho, la verdad se le veía a Gaby su pepita bien parada y que rico te la estabas cogiendo, vi tu verga bañada de mi semen como entraba y salía, se me antojó mucho besarle el clítoris pues lo tenía muy parado me supo delicioso, luego sentí que me rozabas los labios con tu pito y pues no me disgusto, entonces les empecé a dar con la lengua a los dos no me importaba nada más que saborear esa papayita lechosa…Jajaja.
Bueno pero mi plátano con crema también te gustó…
Pues la verdad sí, pero no soy puto ¿hee?...
A su salud levanto el vaso mi mujer brindó con nosotros tratando de cambiar el tema; me voy a acostar pues de oír sus comentarios ya me están poniendo nerviosa.
No, no te vayas le suplicaba Luis.
Es que mañana me tengo que levantar muy temprano.
Espera un momento, nos la tomamos y me voy.
Bueno pero ya sin comentarios calientes. OK.
¿Pero no te podrías sacar una chichita? Se te ven preciosas tienes parados los pezones ¿Verdad?... Ya cállate no puedes pensar en otra cosa…
Pues la verdad teniéndote junto a mí y sabiendo que debajo de la bata no hay ropa pues de que otro tema se puede hablar, si no es de lo rica que estás Mamacita y lo sabroso que coges, mientras le agarraba los muslos por arriba de la bata intentando meter sus dedos entre los botones que la cerraban, mi mujer le quitaba las manos. Gaby apuró su trago y nos dijo buenas noches, me dio un beso en la boca luego se acercó A Luis y este aprovechó, la oprimió contra su cuerpo con un fuerte abrazo besándola con fuego le estrujaba las nalgas, pero mi mujer lo empujó y salió corriendo a nuestra recámara.
Como me gustaría tener una mujer así como Gaby con el debido respeto que me mereces ¡Que buena está tu esposa y que rico coge!! Jajaja. Me voy muchas gracias por la “cena” estuvo deliciosa. Así son los miércoles con algunas variantes.






