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Devolviendo un favor a mi prima

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 mago
(@mago)
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Me voy a presentar, me llamo Pablo, soy un estudiante de universidad de 22 años, mido 1,72 y y hace ya muchos años, sufrí una grave enfermedad en mi adolescencia cuando tenia 16 años, debido a eso me obsesione con el ejercicio y ahora estoy con un físico bastante decente, fibroso, cuando estaba enfermo tenia un cuerpo escombro.

Fue mi prima que era estudiante de medicina la que encontró el problema de salud que tenia, mis hormonas estaban revolucionadas, y una joven de 22 años, de 1,70m morena con un par de tetas de infarto no ayudaban mucho a mis ya despistadas hormonas, pero sus cuidados fueron más que simplemente medicinales, me ayudo con mi problema de eyaculación precoz, que aunque no sabia que me pasaba, con su ayuda quedo resuelto, lastima que lo hiciera en pocas sesiones.

Después de irse mi prima mejore notablemente y gracias a la medicación mejoré no solo físicamente, el estado de ánimos también influye en la salud y poder volver a las clases a dar paseos con los amigos, ir al jugar un partido de futbol y que la chica que te gusta vaya a verte, también ayuda. y bueno perderte después de la ducha con la chica y comerla a besos mientras esperábamos el autobús, quizás era también buen tratamiento. Aunque al llegar a casa tuviera los huevos hinchados y me tuviera que matar a pajas. 

Laura me tuvo en exclusividad durante 6 largos años, fui su primer chico y la verdad que para ella también fue mi primera vez, no podía decirle a mis amigos o ella que mi virginidad se la había llevado mi prima. Fue como le pasa a muchos, mis padres se fueron al pueblo un fin de semana, y aunque los padres de Laura no la iban a dejar quedarse a dormir en mi casa, como si fuera un viernes normal ella les conto que salía con las amigas, pero a las 10 de la noche ya estábamos en mi casa, primero nos comimos a besos en mi cama y poco a poco quitándonos la ropa llegamos a hacerlo, intente utilizar muchas de las cosas que había aprendido con mi prima, y la verdad es que algunas tuve que moderarme porque aunque le decía que las sabia porque las había visto en pelis porno, una cosa es la teoría y otra la practica. Creo que le gusto, fueron dos horas muy intensas y que disfrutamos mucho. Lastima que a esa edad mis padres no me dejaran la casa más fines de semana o que los suyos no se fueran y se llevaran a su hermana pequeña con ellos, pero siempre hay sitios. 

 
Por desgracia la pillé en una fiesta de su carrera liándose con un compañero, lo típico, una noche le dije que no salía a la fiesta universitaria  de los de magisterio y en vez de quedarme en casa al final mis amigos me convencieron para salir y desconectar un poco del estudio. Y allí vi a mí en ese momento ya exnovia detrás de unos arbustos de rodillas chupándole la polla a un compañero suyo. Tengo que decir que lo había muy bien, durante años la había enseñado como me gustaba y había dominado una buena técnica sin manos y con un movimiento de lengua muy ágil
 
Por supuesto lo dejamos, y yo comencé a ser un alma libre, muchas chicas del campus sabían que me habían puesto los cuernos y vinieron a consolarme, o eso pensaban mis amigos, incluso madres de compañeros, bueno solo fue una, de un compañero del instituto, ella 49 yo 22, sin duda fue una experiencia digna de otro relato, y otro también se merecería la hermana del chico con la que me puso los cuernos Laura, lo siento por ella, porque la sodomice solo por venganza, aunque pienso que le gusto más a ella que a mí.  

Pero esas son otras historias que no viene al caso, lo que quiero contar ahora es como le devolví el favor a mi prima hace poco. 

Como ya he comentado, gracias a mi prima retome los estudios y en el instituto me fue bien, no pude entrar en medicina como me hubiera gustado para poder ayudar como me había ayudado mi prima a mí, medicamente hablando, pero conseguí entrar en enfermería.

Había empezado los estudios en la universidad de mi ciudad y estaba a punto de empezar el verano del tercer año, con el curso limpio por lo que me propuse encontrar algún trabajo, no de enfermería porque no podía, pero si para sacarme algún dinero para el viaje de fin de curso o para mis gastos, no salía mucho y vivía aún con mis padres por lo que no gastaba demasiado. Mi intención era socorrista en una urbanización de lujo, vivía una compañera de la facultad y me hubiera gustado, porque se que al final me la habría follado y a muchas de sus vecinas o amigas, si estaban como ella hubiera sido el mejor verano de mi vida, pero la vida algunas veces es caprichosa y te depara otras situaciones.  

Una tarde cuando llegué a casa me encontré a mi madre llorando en la mesa de la cocina, al preguntarle me conto toda la historia, su hermano, el padre de Isabel había fallecido y mi tía se encontraba muy mal. Hacía mucho que no me encontraba a mi prima y a su familia, y me hubiera gustado reencontrármelos en otra situación que no fuera en un velatorio, pero fue así. 

Recuerdo llegar al tanatorio y ver a toda la familia abrazando a mi prima y a su marido, Raúl, mientras ella tenía en brazos al pequeño Raulito. Fuimos a darles el pésame, y mi juicio se nublo por completo, después de decirle que lo sentía mucho y que los acompañaba en el sentimiento, cuando me toco abrazar a mi prima, mi cabeza tuvo un corto, volver a sentir sus brazos abrazándome, volver a sentir su piel en contacto con mi piel, y sentir sus senos apretando mi pecho hizo que toda la sangre de mi cuerpo se parara y quisiera ir a un único punto. Menos mal que lo controle y no se dio cuenta nadie, aunque creo que ella sí que recordó cuando se dedicaba a cuidar a su paciente, lo importante es que mi madre no se dio cuenta, sino me hubiera tenido que exiliar del país.

Tuvimos el entierro, pero mi tía aún estaba mal en el hospital no poder ir al entierro de su esposo yo creo que también le paso factura, así que aquí es donde empieza la historia, por supuesto que me ofrecí a quedarme y cuidar de ella, no necesitaba muchos cuidados, dado que las principales medidas ya las habían establecido los compañeros de mi prima en el hospital, y además mi prima al llegar a casa se ocupaba de ella. 

Hable con mis padres y con mi prima, su marido no pintaba mucho en la decisión, así que se quedó con el peque mientras hablábamos. En esa reunión, mi cabeza estaba en dos sitios a la vez, en poder ayudar a mi prima y en poder follarme de nuevo a mi prima. No se cuál de las dos razones tuvo más peso en quedarme allí.

Me mude a los tres días, cuidaba de mi tía, la ayudaba en su rehabilitación y también si podía hacia la comida o tareas del hogar. De vez en cuando se pasaba por las mañanas Andrea, que era una enfermera ya titulada que había realizado las practicas con mi prima en el hospital, como era verano estaba haciendo una suplencia de vacaciones a media jornada y podía dedicarse también a controlar la evolución de mi tía

Casi siempre se pasaba los lunes y jueves, y claro yo aprovechaba esos ratos  y hablaba con ella, porque en un futuro cercano me gustaría estar en su situación, trabajando en el hospital. Andrea tenía 2 años más que yo y era una chica muy guapa, mediría 1,60 de unos 50 kilos, pelo moreno-rubio, ojos negros y sin mucho pecho, quizás podría ser una 90 copa C, eso si con un culo perfecto de una chica de 24 que había hecho mucho deporte, atletismo. No creo que tardamos ni dos días en empezar a coquetear. Y claro en cuanto nos pasamos los números, eso no pudo sino aumentar cada día.  

Al marido de mi prima al principio no le gustó mucho la idea de verme por allí, dudo que supiera lo que hubo entre su mujer y yo, no era el mismo novio que tuvo en aquel momento, aunque supongo que ver a un chaval joven, con mejor cuerpo y con buena química con su mujer le hacía dudar de mí. Y eso que no le había dado razones para ello. O quizás era por algún problema con mi prima. 

Pasaron unas semanas y mi tía mejoro bastante, tanto que dábamos pequeños paseos por el barrio, me hablaba de los vecinos y de las vecinas, durante alguno de esos paseos me comento que mi prima y su marido estaban a punto de separarse cuando al final tuvieron al bebe, y que la cosa había mejorado, pero justo antes del accidente tuvieron una pelea muy grande. La verdad es que no me lo esperaba, dormía en una habitación en el sótano del chalet que tenían, mi prima y el resto en la segunda planta, así que no sabía nada de su vida conyugal. 

Unos días más tarde tuve la primera muestra de lo que decía mi tía sobre el matrimonio de mi prima. Aunque mi tía ya podía hacer vida casi normal, su hija no la quería llevar de nuevo a su casa, dado lo cercano de la muerte de su marido y que aun podía recaer, por lo tanto mi presencia en la casa por mucho que su marido no le gustara era aún necesaria. Y ese fue uno de los detonantes de la discusión, por otro lado, también había algunos más personales, aunque en una discusión a gritos se pueden sacar a la luz. Raúl el marido de mi prima le recriminaba que, con el trabajo, los horarios de la clínica, cuidar a Raulito y a su madre, llegaba cansada y hacía meses que no se iban de fin de semana, ni salían con sus amigos ni practicaban sexo como antes. 

Creo que en ese punto cogí el móvil, me puse los auriculares, abrí una lista de reproducción y me puse a chatear con Andrea, que, aunque estaba en su turno del hospital de vez en cuando podía contestar. 

Tuve suerte y me dijo que le había tocado estar en recepción, así que solo estaba ocupada cuando llegaba alguien a la consulta y dadas las horas ya habían llegado casi todos los pacientes citados y algunos que no tenían cita y venían de urgencia. 

Estuve una hora con pequeñas interrupciones, pero al final una hora coqueteando, ella lo sabía, yo lo sabía, incluso seguro que mi tía también sabía que estaba pico y pala con su enfermera. Al final conseguí que el viernes al salir ella del hospital fuéramos a cenar y me costó bastante porque me dijo que, si tenía que ir a su casa y ducharse y arreglarse no podríamos cenar antes de las 12, que salía a las 10. Le dije que me daba igual que no pensaba llevarla al Diverxo, ni al Palace ni a ningún restaurante caro, así que podíamos cenar sin tener que estar recién duchados, lo primero que me contesto después de ver en la pantalla bastante tiempo la frase de "escribiendo..." es que el Palace no era un restaurante sino un hotel. 

Me acorde que me habían mandado un video en algún grupo, de un chico que está en el coche con una amiga y le dice a la amiga, entonces nos vamos al hotel, a lo que la chica le contesta, ¿a dónde? y él le dice que, si nos vamos a comer, que entendiste. Y ella le dice entendí que, si íbamos a un hotel, ¿a lo que el chico le pregunta y quieres ir a un hotel? y ella dice no, y él dice que a comer. Cuando se lo envié, ella me contesto con un puedes probarlo algún día, y varios emoticonos de risa y cara sonrojada, la sonrisa que se dibujó en mi cara hubiera resaltado incluso en una noche sin luna. La conversación termino poco antes de las 10, ella iba a cerrar ya y a archivar las cosas que le faltaban y demás, yo me subí a la cocina a ver que podía comer que se había pasado la hora de la cena, aunque es verdad que no me había apetecido nada subir dada la bronca que habían tenido mi prima y su marido. 

Cuando subí estaban en la cocina mi tía y el peque, mi prima y su marido habían salido a cenar. Cene algo ligero y me fui a la cama, por supuesto me casque una paja pensando en Andrea y en que llevaría debajo de su uniforme. 

Ya me había liado con dos enfermeras que había conocido, amigas de algún amigo que tenía en la carrera, y una de ellas casi siempre iba en tanga y la otra iba en bragas o en culote, dependiendo de que médico le tocara esa noche guardia. 

Escuche el coche de mi prima llegar, serían las once y media por lo menos y a ellos dos bajar más acaramelados, supongo que les hizo bien la cena y que esa noche tendrían postre extra. Una pequeña ventana en la parte alta de la pared y situada cerca de la puerta de entrada en la fachada, que proporcionaba un poco de ventilación en los meses de verano que viene bien y yo tenía por las noches abierta me sirvió para confirmar mis sospechas. Escuche a mi prima decirle a su marido, que no la fuera desvistiendo por las escaleras, el empezó a sacar las llaves y a decirle que lo primero que quería era una buena mamada continuar con una cubana y terminar follandosela a cuatro. 

Me tumbé pensando en todo lo que le había dicho, en lo que se dejaría hacer mi prima y en lo que ella le haría a él. Recordaba muy bien sus mamadas, sus pechos, tan duros como erguidos, supongo que el tiempo habría hecho efecto en ellos, aunque por lo que parecía habían crecido, seria por darle el pecho al bebe, y también su culo, ese recuerdo no se me olvidara jamás. Casi tengo que hacerme otra paja al recordarlo.

Seguro que mi tía se había llevado al peque a la habitación con ella, y si no se despertaba ni lloraba, la fiesta de mi prima debía ser memorable. 

La casa estaba bastante en silencio así de vez en cuando se escuchaba algún gemido, imagine que sería el, que mi prima había empezado ya a comerle la polla. No puede evitarlo antes de darme cuenta estaba subiendo las escaleras hacia la planta baja y poco a poco subí a la planta superior. Menos mal que las habitaciones de mi tía estaban cerradas, pero la de mi prima parecía que no. Es una habitación tipo suite con baño y vestidor por lo que tenía dos puertas una del pasillo y otra del dormitorio y ninguna cerrada, casi seguro que con tanta pasión desatada se habían olvidado.  Me situé al lado de la puerta del pasillo y se escuchaba mejor que antes, no iba a tenía entrar más de esa puerta, pero recordé que tenían un espejo en el vestidor que dependiendo del ángulo podías ver la cama, así que me asome casi desde el suelo por si acaso estaban mirando en esa dirección, aunque ellos eran los que tenían luz y yo oscuridad les vería mejor yo a ellos que ellos a mí. 

Como la puerta estaba bastante entornada no podía ver mucho, vi un poco de perfil al Raúl de pie desnudo y a mi prima de rodillas con la boca pegada a sus testículos. Se la había metido toda, cosa que no me sorprendía mucho de mi prima en el pasado, pero ahora pensaba en ella de una manera distinta. 

No hablaban nada, y los gemidos de antes habían parado, Raúl tenía las manos en la cabeza de mi prima, aunque sabía que no le gustaba que la forzaran, pero era su marido así que al a lo mejor le dejaba, cuando por un momento se la saco de la boca, pude ver el tamaño del aparato de Raúl, y casi me da algo. 

No era pequeña, era diminuta, si llegaba a 8 centímetros era mucho, normal que le entrara en la boca entera, seguro que se había comido helados más grandes. Casi se me escapa una risa, y no sé si se me escapo un sonido ahogado, menos mal que Raúl no me había escuchado y no creo que mi prima estuviera pendiente de la puerta del pasillo cuando le estaba chupando la polla a su marido. 

Como un guion ya escrito mi prima puso la polla en medio de sus tetas, la cual no sobresalía nada, con lo babeada que estaba me imagino que no producía mucha fricción, porque sinceramente si te hacen una cubana con unas tetas como las de mi prima, si esta la piel seca y la frotas contra piel seca, te cargas el placer de esa cubana. 

Mi prima subía y bajaba sus tetas aprisionando entre ellas la polla de su marido, y le miraba a los ojos aumentando el placer o el morbo a Raúl. Ya solo quedaba un acto más, o eso es lo que le había pedido en la puerta de casa, a lo mejor tenía poco tamaño y mucho aguante, y la cabalgaba durante horas, pero por lo que me había dicho mi tía de los problemas que tenían, estaba casi seguro que no iba a ser así. 

Raúl levanto a mi prima y la empujo a la cama, Isa se colocó en cuatro y se lamio un poco los dedos para mojarse algo, aunque esa parte no la veía, dado que estaba en medio Raúl. Isa le tomo la polla y se la coloco a la entrada de su coño y espero a que el la penetrara, cosa que hizo de un solo golpe, haciendo chocas su pelvis con el culo de ella. 

Fueron tres minutos de movimientos y penetraciones cortas, mi prima no producía ningún sonido, quizás porque ni notara las penetraciones o porque estaba tan cachonda que estaba disfrutando como nunca. 

 
Ya me iba a ir cuando mi prima cambio de postura, tumbo a su marido y se colocó encima, el aprovecho para cogerle las tetas y sobarlas o mejor dicho amasarlas. Según se movía Isa estaba seguro que le haría acabar en pocos movimientos y que alguno de los dos se levantaría al baño a limpiarse, me viendo a mi prima botar, y en esos instantes escuche a su marido decir que se venía, Isa se agacho le comió la boca mientras recibía su corrida en el coño, se quedaron abrazados y yo me fui, así que repte como pude hasta la escalera y baje a mi habitación a terminar de hacerme una paja. Cuando llegue abajo, antes de cerrar la puerta escuche como dos cuerpos caían a la cama, se supone que alguno de ellos o los dos habían ido al baño y se dio por finalizado el asunto. Yo tome el móvil me puse un video de una preciosa morena y disfrute de la paja antes de caer dormido. 

El despertador me hizo levantarme de golpe, seria por haber estado espiando o por al final haberme cascado dos pajas en vez de una y con el consiguiente tiempo perdido de sueño, pero me levante bastante jodido, pero no tanto como al ver el primer mensaje de WhatsApp de la mañana, era de mi prima y me decía únicamente, TENEMOS QUE HABLAR.

Mi prima me lo había enviado a las 7 y cuarto de la mañana, casi cuando se tenía que ir al trabajo, por lo que había estado al menos media hora levantada, no sé si ayer al reptar deje huellas desde su habitación a la escalera, o es que me vio cuando recibió el primer chorro de su marido, que mientras se besaban a lo mejor miro en mi dirección, no lo sabía. Lo que si sabía es que tenía que no iba a ser una conversación agradable dado el énfasis y las palabras que me había puesto. Eran las 9 y doce cuando le escribí que me acababa de levantar, mientras esperaba a que me contestara ya que estaba en el trabajo empecé a arreglarme, y a ver que tal estaba mi tía. 

 Como esperaba tardo más de una hora en contestar, y me cito en su consulta a las cuatro de la tarde, una hora antes de que empezara su primera cita. 

Mi tía estaba bien y con ánimos, le dije que, si quería salir a pasear, pero me dijo que había quedado en casa de una amiga a tomar el café, que había mucho que no hablaba con alguien de su edad y quería algo de compañía mayor. 

Me quede solo y sin plan, así que salude a Andrea y me dijo que estaba repasando un caso en su casa, que estaba sola, que si quería ir a ver una historia real. La verdad es que tenía mucho tiempo libre, así que me cogí el autobús, y me acerque, cuando llegue eran las once menos veinte. 

 Andrea vivía en un piso compartido con otra compañera, pero que en ese momento estaba de vacaciones. al abrirme lo hizo con unos leggins, una sudadera que ponía UCLA y unas zapatillas de estar por casa de pikachu, si de pelo amarillas, con la cara de pikachu, lo menos sexy que me he encontrado al abrirme la puerta una chica. En el salón tenía un montón de papeles, historias clínicas y el portátil encendido. Me dijo que estaba terminando una tarea del master y que si quería podía ayudarla y así hablábamos. Fue ver el sofá en la misma sala y pensar en tumbarla, comerle el coño y ponerla a cuatro, pero, aunque a lo mejor me hubiera dejado, no era plan, o al menos no era el plan de ese día. Sonara tonto, pero fue la mejor mañana en mucho tiempo, además su trabajo coincidía con uno de mis últimos exámenes así que pude ayudarla e incluso parecía que tenía algo que añadir a la conversación. las horas se pasaron tan rápido que nos dimos cuenta que no habíamos comido nada cuando le reloj marcaba la una y media y porque mi estomago sonó en un momento de debilidad. Andrea se partía el culo, porque hacía cinco minutos me había preguntado si quería algo de picar y le había dicho que no. Ese pequeño momento fue el que inicio una chispa que prendería otro día. Al final pedimos unos kebabs a domicilio y comimos juntos, me dijo que la siguiente vez comeríamos mucho mejor, se arreglaría y no habría libros ni portátiles, al terminar me dijo que iba a la ducha, se quitó por fin la sudadera de UCLA y me dejo ver una camiseta blanca que podría ser con la que había dormido y sin sujetador, después se iba a su turno, yo la deje sola y me fui a la consulta de mi prima.   Antes de meterse en la ducha, me acompaño a la puerta me dio un pico y se fue por el pasillo quitándose la camiseta. 

 

Iba ya caliente, la imagen de Andrea diciéndome que la siguiente vez sería diferente y haberse quitado la camiseta me dio para media paja. Lo malo que cada metro que me acercaba mi calentura se hacía miedo a lo que me dijera Isa. 

Cuando llegue la sala de espera estaba vacía, llame a la puerta de la consulta y me esperaba mi prima detrás de su escritorio, con una cara que no se si de odio o de ira. 

- Pablo, voy a decirte dos cosas y no te van a gustar, pero tenemos que hablar de ello. - su cara se había transformado, esta vez no era con ira lo que decía. 

- Claro Isa, dime, cuéntame, que ha pasado. - le dije yo sin saber dónde meterme si me decía que era un voyeur. 

- Pablo, no sé si lo sabes, pero mi matrimonio pasa por duros momentos, bueno, no tan duros. En fin, mi marido me ha pedido que te vayas de casa ahora que mi madre ya está bien. Y le comprendo, tenerte en casa le da inseguridad, y eso que no sabe nada de lo que paso en el pasado y no le he dado motivos, pero entiendo lo que le pasa. 

- Vale prima, yo no quiero ser un motivo para que lo pases mal, ni para estropear tu matrimonio.

- Si, no te preocupes, ya te hemos sacado el billete para el domingo, mi marido se va el fin de semana con Raulito a ver a sus padres y yo te llevare el domingo para ver a tu madre. 

- Vale, gracias. y lo otro, porque me has dicho que eran dos cosas. 

-Lo otro, cierra la puerta y déjame ver a mi paciente. 

 

Si me esperaba una frase no hubiera sido esa ni en un millón de años, pero sabía que significaba, se me había grabado a fuego después de aquellas noches en las que entraba a escondidas a mi habitación, no me dejo hacer nada. Fue ella la que se acercó a la sala de espera, conecto el hilo musical y entro de nuevo a la consulta cerrando la puerta. No me había fijado, que tenía la bata totalmente abotonada, y cuando se acercó a mí y se fue quitando los botones lo entendí. solo llevaba la bata y las medias. ni sujetador ni bragas. La última vez que lo hicimos tenía el coño depilado, esta vez un pequeño triangulo que la hacía más sexy y provocadora.

Se puso de rodillas y me fue quitando primero el cinturón y segundo los botones del vaquero. 

sus ojos tenían un brillo de inocencia y deseo como el de una chica que va a probar las mieles de la infidelidad por primera vez, o simplemente lujuria. Quería advertirla que no había marcha atrás, que era una mujer casada, pero todo ello me daba igual, quería estar de nuevo dentro de mi prima y nada me importaba en ese momento. 

Cuando termino de bajarme los calzoncillos, me agarro la polla con una mano y empezó a menearla. 

- vaya primito, ha crecido algo desde la última vez, creo que es más gorda y más larga. espero que también haya aumentado el tiempo sin correrte. 

- Isa, no se cuánto aguantare, pero espero que tu sigas chupándola igual de bien, 

- Puf primo, no sabes cuantas ganas tengo de una polla como esta, mi marido tiene un micropene que no me da placer. y recuerdo que la tuya sí que merecía la pena, y eras un niño. 

Diciendo esto empezó a chupar el glande y a lamer todo el tronco. Por primera vez en años tuve que empezar a pensar en otras cosas o terminaría tan rápido como la primera vez que me hizo una mamada. 

Y aguante, fueron varios minutos de puro placer, y también para ella, al ver como sus manos se dirigían a su entrepierna y se iba masajeando ella misma. Esos minutos los gaste en mirar todos los títulos de asistencia a congresos que tenía en la pared, todos los diplomas que tenía y los posters que tenía. Fue la unca manera de controlarme. 

 Cuando ya la tenía suficientemente lubricad se la coloco entre sus pechos. Eso ya me termino de matar, me estaba haciendo una cubana y me miraba a los ojos, no sé qué había comido pero quería llevar al mismo restaurante el viernes a Andrea.  

- Dime primo, te gusto ver a tu prima follar anoche. - eso sí que me termino de sorprender, lo sabía y aun así me había follado su boca y ahora sus tetas. 

- Prima, no te voy a mentir, ayer vi poco, aunque sí que escuché algo. 

- Te vi, poco, pero te vi, en la puerta. Lo que tú no sabes es que mi marido no me da nada de placer, así que cuando lo hacemos no estoy pendiente siempre de él. por eso te vi, ese fue tu error, pensar que estábamos los dos disfrutando y absortos. 

- Por eso estas hoy así, porque ayer no disfrutaste y lo necesitas. Porque me viste y recordaste que yo sí que puedo darte lo que tu marido no te da. 

- Eso es cabrón, necesito una buena polla. Y me la vas a dar, tenemos 20 minutos antes de que venga la enfermera y poco más los pacientes, así que métemela ya y cuando te vayas a correr me lo dices. 

Y así hice, como ya me había dicho en el pasado. se tumbó encima de la camilla dejando parte de su culo fuera de ella, se lamio los dedos y se abrió los labios para que supiera que estaba lista. 

No me moleste en ver si estaba mojada porque con verle los ojos sabía que de tan excitada que estaba eso sería un lago. Me coloque delante de ella y coloque el capullo delante de sus labios, la mire a los ojos y le pregunte si lo quería suave o fuerte. Me dijo que todo lo fuerte que pueda sin hacerle marcas. 

La tomé de la cintura y se la metí de golpe, sus labios de abajo recibieron la primera envestida de la tarde y los de arriba se abrieron dejando escapar un ahogado gemido. el saque de nuevo y se la volví a meter. 

mis huevos chocaban con su culo mientras mis manos pasaron de su cintura a sus pechos, los cuales agarraron y apretaron. Isa se había colocado para sujetarse con las manos y en un momento me cerro las piernas por detrás de mí, así que hay estábamos los dos dándolo todo escuchando el hilo musical de fondo y controlando el reloj. 

Faltaban 10 minutos para que llegara la enfermera y fue cuando me dijo que cogiera el gel en la mesita del eco, que era un buen lubricante. Cuando volví con el gel ella se había puesto de espaldas a mí, con las piernas separadas y los codos apoyados en la camilla. Se veía un precioso culo, que pedía algo de acción. Me unté un poco de gel en la mano y lo esparcí por su raja, empapando bien la zona. Estaba frio en comparación con lo caliente de la zona, que le había dejado bastante roja. Me puse más en el dedo índice y se lo fui metiendo poco a poco, aunque fue Isa la que me dijo que me diera prisa, que ya tenía suficiente, que se la metiera de una vez que quería correrse. 

Y así lo hice, ni si quiera me unte yo gel en la polla, la coloque en su orificio y la metí poco a poco. la sentí fría, pero aun así mi calentura no bajo. Se la metí entera y la deje un poco para que se acostumbrara. Me apoderé de nuevo de sus tetas para tener un punto de apoyo y un sitio del que poder agarrarme y empecé el meneo, tan fuerte como ella quería. 

Fueron apenas tres minutos, pero las rápidas embestidas y lo cachondo que estábamos bastaron para que los dos nos corriéramos. Primero Isa, que lo hizo mordiendo la tela de la camilla y después yo, aunque primero le pregunte que donde lo quería, le costó recuperarse de su orgasmo y me dijo que lo quería dentro, en su culo, para tener un buen recuerdo mío. 

Cuando termine de correrme, nos limpiamos, Isa se vistió con la ropa q tenía en un cajón y al momento llamo a la puerta la enfermera, para decirle que ya estaba allí, Isa la mando que fuera a recepción a por unos CD que le habían enviado con unas placas de otra consulta y mientras nosotros terminamos de adecentar la sala de consultas. 

Isa estaba más radiante que antes, y me dijo que ya hablaríamos el domingo que disimulara esos días en casa. Llego el viernes, la cita fue genial, después de la cena Andrea me dijo que estaban sus compañeros de piso pero que podía ir. Yo le dije que podíamos ir a un hotel, a lo que me respondió que perfecto. 

Como este relato no es de por Andrea, simplemente diré que fueron seis horas de sexo intenso, suave y guarro. Nos despedimos sabiendo que volveríamos a vernos, había sido especial como para no repetir. 

El domingo mi prima me llevo a casa de nuevo, mi tía se despidió de mí, pero me dijo que tenía que volver pronto a verla que se iba a sentir muy sola y que seguro que con esa excusa también podía ir a ver a otras personas. Cuando nos despedimos y dejamos ya la ciudad y comenzamos a recorrer la autopista mi prima me conto lo que había pasado estos meses y yo no sabía. 

Isa me dijo que su marido no le daba placer, no la llegaba a notar, que el embarazo de Raulito fue por inseminación y que, aunque le quería, ella necesitaba de vez en cuando consolarse y muy de vez en cuando acostarse con algún hombre de verdad. Que su marido no lo sabía y que aprovechaba algún congreso a los que iba o alguna operación que tenía en otra ciudad para liberar tensión del matrimonio. 

Por último, me dijo que era la última vez que lo iba a hacer, pero que necesitaba ver a su paciente. 



   
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