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cogiendo con el permiso de mi esposo cuarto capitulo

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(@voragine)
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¿Qué verga! Hola queridos para el día de hoy continuamos con el relato anterior en donde me vine a acompañar a mi amado esposo a un congreso que organizo la asociación de ingenieros.
Ya era sábado y el congreso terminaba al medio día, me levante tardecito, me arregle y Salí al comercio a mirar vitrinas y comprar maricadas, comer camarones y chupar ron. Al regresar al hotel, a eso de la una de la tarde, mi esposo me esperaba en el restaurante, estaba con una pareja de esposos y un colega suyo, de la ciudad, bastante atractivo de ojos verdes, pelo castaño claro, acuerpado y buen conversador con ese acento cartaginés que me encanta y me seduce, Me acerque a la mesa, fuimos presentados, me estaban esperando para almorzar, terminamos la pareja se fue tenían que ir a una reunión por la que no pudieron quedarse.
Pues Guillermo que así se llama nos invito a dar una vuelta en su lancha por la costa, la que aceptamos sin contemplación, nos fuimos apara el cuarto y nos pusimos nuestros vestidos de baño una bata de colores roja mi tula con las toallas bloqueador, bronceador gafas para el sol y en chanclas a disfrutar de un delicioso paseo por el mar.
Llegamos al club de pesca un lugar muy histórico que forma parte de la arquitectura antigua de la ciudad en donde Guillermo tiene su lancha, nos embarcamos saliendo por la bahía divisando los hoteles, el gran centro de convenciones y luego entrando al mar a una velocidad extraordinaria, haciendo brincar el bote constantemente.
Guillermo manejaba mi esposo al su lado y yo en la silla trasera me agarraba con fuerza de las baranditas, recorrimos las murallas, luego fuimos hasta el aeropuerto, y nos entramos al mar, divisando a lo lejos la ciudad tomamos cerveza y mi esposo quiso manejar disminuyendo la velocidad Guillermo se paro y le cedió el puesto sentándose conmigo. Quise hacerme adelante, por lo que David bajo la velocidad para poderme pasar, colocar la toalla y sentarme, colocándome bronceador en las piernas, me solté el sostén quitándomelo, me recosté boca abajo y le pedí a Guillermo que terminara de aplicar el bronceador en mi espalda lo que hiso sin reparos recorriendo con maestría, el vestido de baño era un hilo dental lo que dejaba ver mis nalgas en toda su dimensión, comenzando desde mis hombros, la espalda, la cintura y luego mis brazos,
-- Puedes echarme también en las nalgas.
Al decirle eso volteo a mirar a David quien seguía manejando.
– Vamos Guillermo anda aplícame bronceador en las nalgas.
Se sonrió echándose bronceador en las manos y me lo aplico, siguió bajando por las piernas regresando nuevamente a acariciarme las nalgas a lo que yo le abri las piernas para que pudiera deslizar sus manos entre mis piernas,
-- Muchas gracias guille,
Me tome un sorbo de la cerveza, me recosté dejando que el sol hiciera su trabajo. Guillermo le pidió a David detenerse, soltó el ancla, saco su caña de pescar la alisto y la lanzo al mar varias veces hasta que logro dejarla alejada de la lancha. Fueron cosa de quince minutos en donde conversaron con David, Guillermo me alcanzo otra cerveza fría a lo que me voltee y le pedí el favor de que me aplicara mas bronceador pero esta vez en por delante mi estomago piernas hombros.
Me agarro las tetas y le digo:
-- Y mis pechos.
Se me acerca al oído y me dice:
-- esta segura que quiere eso ahí esta su esposo y no le va a gustar que yo haga eso.
– No te preocupes por eso a el no le importa que otros hombres me toquen.
– La verdad no quiero problemas con eso David me cae muy bien y no me gustaría que se me armara un problema.
Puse mi dedo en su boca y le dije:
-- Tranquilo Guille que no va a pasar nada de eso, yo se porque te lo digo.
-- Por mi no hay problema espero que a David no le valla a dar por joder.
Se hecho bronceador en la mano y comenzó a aplicármelo en los hombros bajando poco a poco por mis tetas, las que acaricio por un buen rato, bajo a mi estomago continuando por las piernas y pies, al terminar le pido el favor que se devuelva lo que el hace obedeciéndome llega nuevamente a mis tetas y estando arrodillado mi mano izquierda acaricia su pantaloneta sintiendo su verga en plena erección, cierro mis ojos y dejo que el siga acariciándome las tetas mientras suspiro, le acaricio la verga metiendo mi mano por la pierna agarrándosela y masturbándosela. Su mano derecha baja a mi entrepierna, me acaricia la cuquita sobre mi vestido de baño, sus dedos lo retiran y me la mira
Hipnotizado, voltea a mirar a mi esposo quien se toma un sorbo de cerveza y mira al horizonte, Guillermo se agacha y me lambe la cuquita, lo que hace que le apriete la verga y pegue un gemido de placer, continua haciéndolo, siento su lengua recorrer mis labios vaginales, arqueo mi cuerpo, siento sensaciones placenteras que recorren mi cuerpo haciéndome temblar. Guillermo se concentra en mi cuquita, le bajo la pantaloneta agarrándole el resorte vuelvo a agarrarle la verga y hago que su pierna pase por encima de mi cabeza dejándome lamberle la verga y huevas, se las chupo vuelvo a recorrer con mii lengua su tronco, llego a su glande y le doy picos, me lo meto a la boca y se la mamo, también lo masturbo y acaricio sus huevas. De pronto ciento que mi esposo se mueve en la parte trasera, un pez ha mordido el anzuelo y se dispone a sacarlo, mientras nosotros seguimos disfrutando de un delicioso 69, su verga cae sobre mi cara y yo la agarro con mis manos y me la restriego, lo masturbo, me la meto a la boca, la lambo recorriendo su tronco, le chupo las huevas y vuelvo a mamársela, humedeciéndola, duramos casi 20 minutos en esa pose, veo a mi esposo mirándome lo que me arrecha mas, luego cambiamos me le coloco encima y le agarro la verga colocándomela en la cuquita dejándola entrar hasta el fondo, dejando que mi esposo vea como su verga me penetra y empiezo a brincar cogiéndomelo a un ritmo violento por casi 30 minutos de desenfreno total, sintiendo su tronco en mis paredes vaginales entrar y salir de mi cuerpo, me vengo en tremenda corrida escupiendo líquidos en montón que cae sobre la cubierta de la lancha, Guillermo me la saca y masturbándose se viene encima mío, me siento, le agarro la verga, se la lambo y chupo tomándome sus últimas gotas de semen Guillermo se acuesta boca arriba siguiendo con su verga en erección continuo por varios minutos mamándosela, procurando que mi esposo me vea disfrutar de semejante verga tan gruesa y rica, lo ve como se masturba, le envió un beso por el aire y le muestro como se la lambo y me la meto a la boca y le digo. –esta si es una verga para disfrutar. Nos levantamos d la cubierta y pasamos a la parte trasera en donde hay un cojín de lado a lado, Guillermo se sienta y me coloca de espalda a él, le agarro la verga y me la coloco en la entrada de mi trasero y me dejo rodar metiéndomela toda hasta el fondo, levanto los pies del suelo colocándolos en el cojín y me recuesto sobre el pecho de Guillermo, me agarro de las baranditas de la lancha y comienzo a brincar cogiéndome a toda, mi esposo sigue masturbándose, mirándome como me meto semejante verga en mi trasero y disfruto a rabiar gimiendo como loca con semejante sensaciones, fueron treinta minutos que me hicieron vibrar todo mi cuerpo viniéndome en dos ocasiones, Cambiamos de pose y me coloco en cuatro y Guillermo paradito me vuelve a penetrar el trasero, siento su verga entrar y salir de mis paredes anales, mi esposo se me para enfrente, le mamo la verga humedeciéndosela, lo masturbo en los momentos en que la cogida me dejaba. Volví a cambiar de pose y me acosté boca arriba levante mis piernas colocándoselas en el pecho a Guillermo quien me penetra mi trasero y seguí mamándole la verga a mi esposo, a los 20 minutos Guillermo comenzó a acelerar su cogida y me hace venir y el termina sacándose la verga y escupe su semen en mi estómago el que me restriego con mis manos.
Continúo mamándole la verga a mi esposo por cinco minutos más hasta que se viene en mi rostro. Luego los tres nos mandamos al mar refrescándonos nadando y buceando un poco, la tarde corría y había que viajar a tierra, el paisaje fabuloso ver el atardecer fue espectacular, nos despedimos de Guillermo con la promesa de volvernos a ver y repetir la velada.
Llegamos al hotel nos duchamos y vestimos para bajar a cenar, me coloque un vestido ajustado de minifalda bastante alta ósea lo que llamamos culifalda que dejaba ver los cucos y medio trasero, si todos dirán que un poco vulgar pero la idea era exhibirme y pescar algún hombre dispuesto a llevarme a la cama como quien dice iba de cacería, a eso vine a Cartagena a pasarla bien rico esa era la ida deseztresarme con lo que más me gusta la verga de hombres desconocidos en el comedor hubo una presentación de un organista y saxofonista deliciosa yo me embelese con sus melodías, luego pasamos al bar nos hicimos en la barra, pedimos roncito, agua y cigarrillos, hubo un conjunto vallenato amenizando bailamos unas piezas hasta que mi esposo me aviso de dos caballeros que estaban en el bar y no dejaban de verme, los voltee a mirar y lo que vi me encanto, también me hiso voltear a ver aun morenazo que estaba solo en el fondo de la bar y dice.
--Como ves tienes tres opciones para esta noche. Los dos caballeros, el moreno o irte conmigo al cuarto y hacer el amor, Cualquiera de las tres opciones me encantaría que lo hicieras.
– ¿Y qué crees? Obvio me voy con los dos caballeros, tú sabes que me encanta hacer tríos y viéndolos bien los dos caballeros están deliciosos, me encantaría tener sus vergas dentro de mi cuerpo. La vedad prometen un buen polvo, ¿no crees?
Les sonreí, uno de ellos levanto la copa que tenía y me la bandeo, Agarre la botella de ron mi copa y me despedí de mi esposo, pero me detuvo.
– No mujer espera mami deja el afán, solo te pido que me dejes ver el preludio, baila con ellos déjate manosear, quiero verte como lo haces.
– Mi amor, sabes más bien porque no nos acompañas a la habitación y me ves disfrutar de dos hombres, es más te va tocar ir a donde los caballeros y decirles que nos gustaría que nos acompañen a la habitación.
– ¿En verdad quieres que yo los invite?
-- Si papi quiero que me ofrezca, que les digas que deseo tener relaciones sexuales con ambos. ¿O tienes algún problema con eso?
-- No hay problema mamita yo voy y les digo que mi mujer los invita a la habitación a pasar un buen rato.
– Un buen rato no papi a tener relaciones sexuales anda ha y has énfasis que yo soy tu amada esposa.
– He mujer eres una loca deliciosa, me encantas mami te amo demasiado.
– Y yo a ti e cornudo hermoso
– Bueno mami espero que pases una deliciosa noche.
David se levantó, camino asía los dos caballeros, quienes al verlo acercar se levantaron se sentaron.
En eso pensé
-- Ahí mi amado esposo es en verdad un imbécil que tal el huevon ofreciéndome a dos hombres para que me cojan, todo un hijo de puta.
David les hablo, al principio los vi como temerosos, pero la cosa mejoro cuando se reían y mi esposo me manda llamar. Al acercarme todos se levantaron.
– Caballero les presento a mi esposa.
– Hola muñecos ¿cómo van?
--Mi señora muy buenas noches.
-- Mucho gusto preciosa mi nombre es Samuel.
– El mío Daniel.
–A Mucho gusto muñecos el mío es Diana.
– Dianita para nosotros será un placer complacerla en sus deseos.
-- Comparto lo que Daniel dice preciosa.
La música sonaba, el ambiente se calentaba saque a Daniel a Bailar. Esta vez sonaba una salsita rosada lo que propicio a que nos amacizáramos nos besáramos, luego baile con Samuel y paso lo mismo y de ahí decidí que nos fuéramos para la habitación, ya tenía ganas de verga, la cuca se me hacía agua delo húmeda que estaba, subimos por el ascensor y en el me besaron y manosearon ante la mirada de mi esposo quien mudo esperaba con ansias el que llegáramos al cuarto.
Llegamos al cuarto, los besos y caricias fueron más apasionados, me levantaron la falda sus manos recorrían mi cuerpo. Les solté el cinturón y les desbotone los pantalones bajándoles la cremallera, les baje los pantalones agachándome se los quite luego me levante y en medio del baile y de tomar roncito me desvistieron intercambiábamos besos, mis manos acariciaron sus vergas por encima de sus bóxer. Las que empezaron a sobresalir por el resorte del bóxer dejándome ver lo gruesas y largas que estaban y así se dio comienzo a seis horas de sexo explícito y salvaje, era la última noche en Cartagena y había que terminarla como se merece.
Mi esposo se sentó en el sillón a vernos disfrutar de los placeres de la carne que tanto me gustan. Les agarre sus vergas bajándoles el bóxer y se las acaricie.
– Me encanta así, grandes, gruesas, es un placer mamarlas.
Se las muestro a mi esposo y le digo.
-- Así son como me gustan papi.
Me agacho y me las restriego contra la cara, se las lambo por todos los costados y me las meto a la boca, les acaricio los huevos. Así estuve casi diez minutos, luego me pare y serví tres tragos de ron se los alcance y nos los tomamos, Samuel me agarra las tetas y me las chupa mientras Daniel me acaricia el trasero besándome los hombros, yo les agarro las vergas y los masturbo, me empujan asía la cama y me siento en el borde ellos termina de desvestirse quitándose las medias y zapatos, se sientan a mi lado, nos besamos, y acariciamos. En medio de las caricias nos movemos sobre la cama, me acuesto de lado y dejo a Daniel atrás mío, le agarro la verga y me la pongo en la entrada de mi cuquita, el me penetra y a Samuel se la mamo, siento mi cuerpo temblar y mi piel erizar de la emoción, cambiamos de pose después de venirme, me acuesto boca arriba y Samuel me penetra la cuquita y a Daniel se la mamo esta vez. Levanto la cabeza y veo a mi amado esposo masturbándose, viéndome disfrutar de los dos caballeros, continuo mamándole la verga a Daniel, metiéndomela hasta el fondo de mi garganta, sintiendo todo ese rollo de carne delicioso, comienzo a babear dejándola bien húmeda, me vengo y cambiamos de pose, acuesto a Samuel boca arriba, me le monto encima y me penetro su verga en mi cuquita y le pido a Daniel que me penetre el trasero, quien enseguida se nos monta encima esperamos con Samuel a que me penetre y entre ambos comienzan a cogerme, volteo a mirar a mi esposo quien se ha parado y quitado el pantalón sigue masturbándose y le miro haciéndole cara de placer mordiéndome los labios mientras los caballeros me cogen a toda dándome placer excitante.
Continuamos así hasta que me hacen venir en plena orgia de gemidos y gritos de placer nos detenemos y David nos brinda tragos de ron tomando doble, sigo acostada con Samuel mientras Daniel se lavaba la verga, las caricias aumentaban, sus dedos comenzaron a dedearme y yo a masturbarlo. Daniel regreso y se colocó al lado mío dejándome mamar su verga Samuel bajo a chuparme la cuquita, dejando que mi esposo pueda observarnos y siendo lo más expresiva que pueda y así que el vea lo que yo disfruto del sexo. Daniel se levanta arrodillado, se me acerca y me levanta la pierna izquierda y me penetra el trasero nuevamente. Sigo mirando a mi esposo quien sigue masturbándose mientras le mamo la verga a Samuel y Daniel me rompe el culo con su verga, haciéndome sentir sensaciones demasiado excitantes, todo mi cuerpo tiembla de emoción el ver a mi esposo ahí tendido masturbándose me enloquece, es algo que me excita a un punto inimaginable y me anima a seguir cogiendo con muchos hombres más y disfrutar de las mieles del sexo, algo que hice desde mis quince años cuando perdí mi virginidad con un hombre adulto que me enseño los placeres de la carne, dándole comienzo a mi desenfrenado destino, el de ser tan púta y que gracias a la vida lo encontré a él quien ha sido mi complemento y me guio en mi carrera, impulsándome cuando me caía y luego que se enteró de mi pasión, me sirvió de cómplice alcahueta y hasta me ha concretado citas, encuentros de mucho sexo con sus compañeros de trabajo lo que han aumentado mis momentos sexuales con muchos, muchos hombres con los que me he acostado y disfrutado de sus caricias.
Vuelvo a sentir que Daniel me penetra con fuerza y le pido a Samuel que me penetre por la cuquita, Daniel se acomoda boca arriba y me le mono e espaldas de él, le agarro la verga y me la meto en mi trasero, Samuel se monta encima y comienzan a penétrame dándome duro sin contemplación, haciéndome sentir sensaciones exquisitas. Mi esposo se acerca colocándose al lado mío, me coloca su verga en mi boca y se la mamo en cuanto puedo por las embestidas de los dos y al sentir ese placer que me brindan al estar siendo cogida por el trasero y mi cuquita.
Mi cuerpo tiembla, corrientasos recorren mis entrañas inundándome de placer, gimo desesperada, Daniel y Samuel aceleran sus embestidas llevándome a un orgasmo largo y placentero que incentiva que ambos se me vienen inundándome el trasero y cuquita de semen me levanto, le agarro la verga a Samuel y se la mamo limpiándosela con a lengua de prono sieto que mi esposo se viene lanzándome su semen en mi cara, abro mi boca para recibir su semen, termino mamándosela.
– Ha papi que rico estuvo esto.
Samuel seguía parado a lado mío y volví a mamarle la verga.
– Déjenme decirle compañero que su mujer es en verdad un volcán de placer, que puta más deliciosa.
Dice el Daniel.
– Ya me magino lo bien que ustedes dos la pasan.
La velada termino y aquellos se fueron dándole fin a un delicioso fin de semana, lleno de placer y sexo explícito.
Con cariño de su amiga
Diana lucia saavedra
mi correo d****@outlook.es



   
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