"Todo resulto según lo planeado, no lo hubiera creído de no haberlo vivido" Eran los pensamientos de Rogelio a la mañana siguiente. Pensar que gracias a ti, ahora mi madre es mi esclava, y una ninfomanía satánica. Viendo el libro que sostenía entre sus manos.
Mientras pensaba esto, observaba a su madre desnuda sobre su cama. Con el rostro lleno de perversidad, recordaba como sometió a su madre a sus perversos deseos… A su mente vinieron imágenes de la noche anterior.
-¡TÓMAME HIJO! ¡SOY TUYA! Muéstrame ese nuevo sexo que ya tengo ansia de ti- Repetía Lorena con la mano puesta sobre su concha y frotándose el cuerpo con la otra.
-Seguro lo quieres, ya no eres la santurrona y moralista de siempre.- le ordenó Rogelio.
-¡No! Nunca más lo seré gracias a ti, ahora muéstramelo- Lorena se retorcía por sentirlo dentro de ella, al observar esto Rogelio solo sentía excitación.
-Bueno lo primero que harás será lo siguiente madre, bailaras sensualmente para mí, despojándote de tu ropa.
-Lo haré para ti mi amor, te pertenezco-
Lorena ardiendo se dirigió al aparato de sonido y puso algo de música sensualmente y mordiéndose los labios, al ritmo de “Earned it” comenzó a moverse como nunca lo había hecho. Rogelio observaba todo desde el sofá, era tremendamente excitante ver a su madre desnudándose para él. Lorena se dirigió hacia su hijo y amo con movimientos sensuales, primero se paró frente a él, colocándole su entrepierna al ras de su boca, luego se agacho abrió su falda en su esplendor, por lo que Rogelio admiro las piernas de su madre y su ropa interior que llevaba, Lorena se paró y se desgarro el vestido, que dando solo en ropa interior mostrando el sujetador blanco nada sensual y unas bragas poco reveladoras cubiertas por unas pantimedias color carne “ya cambiare eso” pensó Rogelio mientras veía la poco sexy ropa interior de su bella madre.
Como una gata en celo fue junto a Rogelio y de manera súbita se arrancó el sujetador, dejando ver sus senos, Rogelio la tomo entre sus brazos y la beso con pasión, ella le metió su lengua y le dijo sensualmente al oído.
-¡Hazme el amor ya, que ardo por ti hijo mío!
Rogelio la cargó y la llevó a su recamara, fue allí, donde él una vez que tuvo recostada a su madre, la beso por todo su cuerpo al llegar a sus piernas le quito con cuidado las pantimedias, iba besando sus piernas conforme iba retirando la prenda que cubría las piernas de su madre, Con cada beso iba bajando cada vez más esas pantimedias, mientras alternaba los besos de una pierna al a otra besaba sus muslos, beso sus rodillas y llegó a las pantorrillas, beso los tobillos y pies de su madre mientras iba enrollando la prenda poco a poco para retirarla hasta que por fin pudo quitarlas por completo su madre quedo solo en bragas. Rogelio se acercó a su madre percibió el aroma del húmedo sexo de su madre que se mordía los labios y con sus manos acariciaba el cabello de su hijo quien de un solo jalón le arranco las bragas él ya no aguantaba y hundió su cara entre las piernas de su madre comiéndose su conejito con todos su vellos púbicos, lamiendo con fuerza su clítoris sin embargo Lorena estaba gritando de pasión, le suplicaba a su hijo que ya la penetrara. Rogelio se quitó la ropa temblando de emoción, completamente desnudo dirigió su erecto y reluciente verga hacia la cavidad de su madre, intentó penetrarla de un golpe pero por la falta de experiencia falló. El nerviosismo no ayudaba mucho así que Lorena amorosamente tomo el miembro de su hijo y lo llevó a su concha. Una vez dentro Rogelio la penetro de una manera salvaje, ella en todo momento se portó complaciente con él. Lorena gemía de placer, un placer que nunca antes había sentido y que de haberlo sentido antes seguramente habría pensado que era pecado, pero ahora no, ahora la bella madre se permitía sentir y disfrutar, y tal vez el que su hijo le estuviera proporcionando ese placer era lo que lo aumentaba aún más.
Rogelio bombeaba con frenesí el velludo chocho de su madre mientras la escuchaba gemir y besaba su cuello bajando hasta sus tetas, las acariciaba y besaba con firmeza de pero de forma tierna. Al llegar a los pezones lamio la aureola recorriendo con su lengua ese círculo oscuro, eso hacia estremecer aún más a su madre, quien se retorcía tratando de alcanzar la cara de su hijo en un vano intento por besarlo. El frenesí de Lorena aumentó cuando Rogelio se metió el pezón a su boca y lo empezó a chupar con fuerza, como si quisiera sacarle leche para alimentarse como un bebé pasaba alternando de un pezón al otro, y mientras se ocupaba de uno con su boca, apretaba el otro con sus dedos como tratando de ordeñarlo delicadamente. Estas sensaciones combinadas tenían en el éxtasis a Lorena quien sintió el orgasmo más intenso de su vida.
Al ver como se retorcía su madre, Rogelio acabó dentro de ella, llenando el útero del que él había salido con su propia semilla, sin preocuparse siquiera si su madre aún era fértil o si usaba algún método anticonceptivo, aunque sus padres eran tan conservadores que no usaban ningún tipo de método que no fuera autorizado por la iglesia. En realidad eso no les importo a ninguno de los dos, Estaban disfrutando y su placer no tenía cabida para pensar en consecuencias. Rogelio lleno el coño de su madre con su leche y se besaron apasionadamente metiendo la lengua en la boca del otro.
Cuando Lorena sintió la verga de su hijo fuera de su cuerpo se lanzó mordiéndose los labios sobre ella para besarla y limpiarla. Lorena chupaba la verga de su hijo que a pesar de haberse corrido no había bajado su tamaño. Incluso se sentía aún más grande. La excitada madre estaba disfrutando el sabor del pedazo de carne que estaba chupando, el sabor del pene de su hijo, mezclado con los restos de semen junto con sus propios jugos vaginales. Para ella eso hace unas horas habría sido algo asqueroso y pervertido, pero ahora era lo más natural del mundo.
Rogelio sentía la caliente boca de su madre en su pene y podía ver como entraba y salía al ritmo de la cabeza de su madre. Eso estaba excitando aún más a Rogelio y Lorena podría sentir dentro de su boca como la verga de su hijo seguía endureciéndose. Rogelio hizo una señal a su madre tocándole suavemente la cabeza para que se diera la vuelta, Rogelio quería volver a penetrar a su madre, pero esta vez en cuatro. Lorena entendió y obedeció, Ahora su único propósito era servir a su amo, sentirse deseada por el hombre que le enseño las delicias del incesto. Ella se puso en cuatro con las piernas separadas y la cabeza agachada apoyada en el colchón para ofrecer su bello trasero a su hijo. Rogelio podía ver claramente el ano y la vagina de su madre y aunque en su mente estaba la idea de sodomizar a su madre no quería hacerlo tan pronto, Pensó en disfrutar de ese agujero de alguna forma especial. Rogelio apuntó a la vagina de su madre y la penetro de nuevo con más seguridad y más fuerza. Lorena tenía el coño empapado lo que facilitó las salvajes penetraciones de su hijo; ella gritaba como puta barata, gemía del placer que su propio hijo le provocaba y en ocasiones mordía la sabana para callar sus gritos. Rogelio penetraba a su madre de perrito, le daba nalgadas dejando rojas las redondas y firmes nalgas de su madre mientras le jalaba el oscuro cabello para apoyarse. Así jalando su cabello Rogelio levantó a su madre para acercarla a él y poderla besar y acariciar los pechos de su madre, Lorena devolvió el beso apasionadamente y sintió una fuerte cadena de poderosos orgasmos que la tiraron sobre el colchón mientras se retorcía. Ver a su madre así éxito a Rogelio quien se separó de su madre y la colocó bocarriba y masturbándose furiosamente eyaculo sobre la cara y pechos de su madre, quedó cubierta del espeso liquido blanco de su hijo y como pudo recogió con su dedo los restos del semen de su hijo para llevárselos a la boca.
El resto de la noche Rogelio la hizo suya de mil maneras, incluso algunas de manera sadomasoquista, La ató a la cama y uso pinzas de ropa en su cuerpo, le daba golpes en la cara haciéndola decir que era su perra, y que él era su amo. Lorena obedecía encantada de sentirse humillada y deseada, ella no recordaba que era su madre y cada vez pedía más, hasta que por fin se quedaron dormidos los dos abrazados.
Los pensamientos de Rogelio se fueron al sentir una mano sobre su entrepierna que lo devolvió a la realidad interrumpiendo su recuerdo de la noche anterior:
-¿Quieres más cariño? Hijo, ven estoy dispuesta.- Era Lorena que despertaba con hambre de lujuria, tocándose sus senos y abriendo las pierna para que Rogelio observara su concha.
-No, por ahora no, solo quiero comer, prepara el desayuno.
-Házmelo, quiero estar contigo- respondió Lorena, su rostro era el de una mujer deseosa.
-No, si haces el desayuno te daré lo que deseas, madre esclava mía
-Lo haré, para que me premies, amo y señor mío- Dijo en un tono burlón la hechizada mujer, se incorpora de un salto y comenzó a ponerse su albornoz
-No te pongas ropa, ve así, recuerda ya no eres la misma ¿o sí?
-No. Soy tu esclava, tu puta y obedeceré todo lo que ordenes
Lorena salió desnuda rumbo a la cocina, mientras Rogelio se bañaba y vestía. Cuando bajo a la cocina, vio a su madre desnuda sonriéndole mientras cocinaba panques para él, rumbo a la cocina encontró la mesa de fotografías, tomo una era la de su madre con sus dos hermanas en vestidos de verano, la pequeña y tierna Alicia y Laura la protectora hermana mayor y pensó: “Tengo a una pero faltan dos. Pronto serán mías las tres”
Mientras Rogelio desayunaba, le dijo a su madre:
-¿Puta, Cuando vuelven mis hermanas?
-¿Tus hermanas…? Alicia en cinco días y Laura la siguiente semana ¿por qué? No pensaras en… convertirlas también ¿O sí?- Lorena comenzó a pensar de nuevo, el recuerdo de sus hijas la despertó, asustada le dijo a Rogelio.- ¡No a ellas no las someterás! No.... ¡¿Pero que hice?! ¡¿En qué me convertiste?! Eres un…-
-Soy tu amo y señor y tú eres mi puta, mi zorra, eso eres ahora madre ¡Te he convertido en mi esclava sexual!- Dijo Rogelio de forma autoritaria
-¡No! me voy de aquí.
Lorena partió a correr, rumbo a la puerta de la calle, pero al darse cuenta que iba desnuda, no tuvo más remedio que volver a su habitación. Pero Rogelio ya la esperaba ahí:
-¿A dónde vas amada madre?
-¡Lejos de ti monstruo! Prevendré a tus hermanas y se lo diré a todos.
-No iras a ningún lado, Zorra, ven a mí y sírveme.
-No lo haré, quilate de mi camino. Pero al dar un paso a la puerta Rogelio repitió una frase, la misma de la noche anterior. Fue como ponerle un lazo a Lorena ella al escuchar la frase cayo de rodillas. Sintiéndose excitada otra vez al grado de perderse en la locura maligna que la sumía.
-¿No vas a ningún lado verdad?, o acaso ya no deseas el sexo prohibido que te enseño. –Le dijo Rogelio viéndola en ese estado- Mis caricias que te vuelven loca, además me ayudaras a tener a mis hermanas, madre, ¿no es así?-
-No mi amo. Soy tuya, tu zorra por siempre, hazme sentir el deseo del incesto en mi sangre y vientre- Dijo Lorena sin descaro alguno, que al alzar su rostro denotaba su deseo una vez más- Y claro, ellas serán tuyas, como yo, ¿Qué quieres que haga para empezar, amado Amo y Señor?
-Bien, lo primero es que te compraras ropa sexy, no más vestidos largos. Minifaldas de piel y la lencería más provocativa que encuentres-Dijo Rogelio mientras se sentaba en la cama, viendo la aceptación de su madre- Además iras a depilarte ese chocho peludo que tienes madre, quiero a mis zorras totalmente sin vellos. Es todo lo que harás por el momento esclava.-
-Bien mi amo lo haré, vivo por y para ti.- Lorena se acercó a su hijo como gata en celo, caminando en cuatro patas buscando servirlo y satisfacerlo.
- Y tal vez después veamos algunos tatuajes y piercings para ti Zorra.- Dijo Rogelio mientras su madre desabrochaba el pantalón de su hijo.
-Sí Amo.- Dijo Lorena antes de meterse a la boca el pene ya liberado de su hijo.
Lorena chupó la verga de su hijo hasta hacerlo eyacular y tragó toda la leche de su hijo. Luego se bañó y se vistió para ir al centro comercial a cumplir las órdenes de su amo.
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Saludos incestuosos a todos los lectores de Relatos Online. Si alguna persona ha tenido o le gustaría tener alguna experiencia de incesto o tiene fantasías con cualquier miembro de su familia me gustaría que nos pusiéramos en contacto para compartir. También si alguien quiere dejar algún comentario o crítica del relato por favor háganlo creo que aun me falta mucho para ser realmente una buena escritora y me gustaría ir mejorando .
Mi correo es: l****@gmail.com
XOCHIQUETZAL Diosa de la Pasión





