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Le hago una travesura aún mayor a mi madre

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(@raulglez1)
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Iniciador del debate   [#2116]

Pilar acababa de llegar a casa cuando me encontró tirado en la cama jugando a la play y me pregunta ¿Que narices ha pasado aquí?¿Por qué no has hecho la cama? Está todo echo un desastre, me dijo enfadada. Yo le dije que no era tan importante no haber echo las tareas del hogar como para que se pusiera así pero ella enseguida me respondió que era un bajo y que no le ayudaba en nada en casa cuando tocaba, fue entonces cuando ella decidió tomar cartas en el asunto. 

 

Se puso encima de mi y me empezó a desabrochar el cinturón del vaquero mientras le miraba le pregunté ¿Que haces? Sonriéndole, ella me dijo que ya que no hacía nada en casa ahora sería mi chacha y que haría todo lo que le pidiese, yo no sabía cómo reaccionar ni que decir, mamá me sacó la polla y acto seguido se la llevó a la boca haciéndome una deliciosa mamada, en ese momento todo lo que fuera a decir se me olvidó y me silencie de inmediato disfrutando de la mamada que mamá me hacía. Quítate la camiseta mami, le dije enseguida, ella aceptó y enseguida se la quitó quedándose desnuda de cintura para arriba. Mientras seguía chupandome la polla, aproveche para agarrarle las tetas, estaban calientes y ella más aún. Empecé a jadear de placer que me daba la mamada que me hacía, que delicia pensé. "Sigue chupándo mami, eres mi zorrita" ella se echó a reír diciéndome que le gustaba que le llamara cosas así y que le provocase. 

 

Me quedé desnudo ante ella, enseguida le agarre las tetas y directamente me las lleve a la boca haciendo que mamá entrara en una explosión de emociones y gemidos indescriptibles. Después de quitarse toda la ropa, mamá se puso a cuatro patas en una butaca del salón y aproveche para hacerle un dedo y comerle su jugoso y rasurado coño, era toda una delicia y no me cansaba de comérselo, llevámos una relación de amantes de lo más maravillosa. Le metí los dedos por el coño haciendo que comiera como nunca antes lo había hecho y poco después me la folle en esa misma postura, a cuatro patas sobre la butaca. "Oh Dios mío, cariño que rico entra" empecé a embestirla como un salvaje desde el principio, quería ver cuanto aguantaba, "Dios mío cariño, dame más, dame más..." Así durante un buen rato, dejándole el coño bien usado. Le agarre de la cintura para poder darle con más fuerza y así no perder equilibrio, ella estaba encantada aunque tras un rato dandole fuerte me pidió que aflojara un poco, frotándole el coño con los dedos sin sacarla le provoque que se corriera una primera vez.

 

Después, mamá se sentó en la butaca y me empezó a lamer la polla como si nada más en el mundo existiera, como se la metía entera en la boca provocándose el atragantamiento,  me encantaba y más aún como se ponía de cachonda. Volvimos a la cama y me tumbe sobre la misma, mamá se puso encima, metiéndose la polla lentamente por el coño mientras yo simplemente miraba como lo hacía, ella empezó a gemir, una vez dentro me empezó a cabalgar incesante, sin parar mientras sus gemidos cada vez se escuchaban más fuerte. Aproveche para follarla con toda la fuerza posible por el coño, haciendo que temblará en cuanto empecé a darle duro, al ver cómo temblaba le dije "¿Te gusta como te folla tú hijo?" Ella me asintió con la cabeza y me respondió "me tienes dominada soy tú perrita", riéndonos los dos. Mamá me siguió cabalgando, los dos sudorosos estábamos disfrutando como nunca lo habíamos hecho con nadie más, besandonos en numerosas ocasiones en los labios, dándonos piquitos y siguiéndo con besos con lengua. Mama con la polla aún dentro de su coño, hacia que temblase en varias ocasiones del propio placer que le causaba. 

 

Mama se dio la vuelta cabalgandome de nuevo mientras aproveche para jugar con sus nalgas, ella no paraba de gemir estaba sumamente cachonda y ya se había corrido dos veces, la última justo en ese momento, mientras me seguía cabalgando, empecé a azotarle las nalgas hasta dejárselas bien rojitas, diciéndole sigue follandome mami, sigue así, cosa que ella hacía como si de una sumisa se tratase. "No aguanto más, no aguanto más cielo" me décia mientras seguía cabalgandome a la vez que le agarraba las tetas, antes de terminar y después de que mamá se hubiera corrido al menos tres veces, confesado por ella, aproveche para abrirle las piernas y comerle el coño una vez más, mientras una sinfonía de gemidos cada vez con más fuerza se escuchaba por toda la habitación. Por última vez y ahora sí, volví a follarle su rasurado y empapado coño, sin dejar de gemir diciéndome "que aguante tienes cielo, no pares" hasta que instantes después me terminé corriendo por fuera de su coño. 

 

Nada más terminar, los dos nos besamos, mamá por su parte aprovecho a embadurnarse los dedos con mi semen para llevárselos a la boca y deleitarse, diciéndome "ha sido maravilloso, quiero más cariño". Nos despedimos con pico en la boca y me fui a mí sesión en el gimnasio. 



   
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