Había sido el cumpleaños de mi madre, Pilar a la que conocéis de relatos anteriores hacia una semana, como regalo de cumpleaños decidí regalarle un fin de semana de hotel con spa incluido para que se relajara después de todo el estrés que tiene en el trabajo. Al llegar mamá se quiso dar una ducha así que yo me tumbé en la cama mientras ella disfrutaba de una calentita ducha o al menos eso creía ella. Instantes después, cuando mamá se metió en el baño, sigilosamente accedí al interior del mismo, descalzo, mi madre de espaldas en ese momento, se estaba quitando el sujetador negro que llevaba a juego con el tanga del mismo color, que culazo pensé nada más verlo, observé como se quitaba el tanga lentamente colgándolo sobre la manilla de la puerta, el agua ya estaba corriendo y Pilar accedió a la ducha. Me quedé observando como le corría el agua por maravilloso cuerpo e instantes después centre la mirada en su perfecto culo. Inesperadamente mamá se puso con las manos en la pared, de espaldas mientras escuchaba como jadeaba, estaba disfrutando de verdad de esa ducha y yo me estaba empezando a poner cachondo.
Me saque la polla del pantalón y lentamente me la empecé a acariciar mientras observaba como mi madre se enjabonaba el coño, me empecé a frotar lentamente la polla, masturbándome con calma, instantes después le cogí el tanga de la manilla de la puerta llevandomelo a la nariz, era un olor delicioso, al coño de mi madre. Me empecé a tocar con el enredandomelo en el pene y segundos mas tarde lo volví a dejar donde ella lo había colgado. Enseguida Pilar se dio la vuelta aún sin verme, empezó a tocarse prácticamente enfrente de mi, enjabonaba aún podía ver cómo con la mano izquierda se tocaba el coño en círculos mientras que con la derecha se apretaba el pezón, que placer me estaba dando esa imagen y que ganas tenía de volver a comerme a mi madre de nuevo, al descubrirse el coño, me fijé en qué se había dejado un franja de vello en el coño, cosa que nunca antes le había visto pero pensé "ummm, aún con eso está todavía mucho más buena, como me pone" pensé para mí, mientras se enjabonaba el coño de nuevo con la pastilla de jabón, continuó enuabonandose las nalgas, metiéndose los dedos enjabonados por dentro del ano y mientras yo seguía frontandome lentamente hasta que me llamó y me dijo: Raúl, ¿Puedes pasarme la toalla? Yo le dije claro mamá, entre en el baño, completamente erecto, no podía ocultarla de ninguna manera, cogí la toalla y se la entregué, pero instantes después le llamo de nuevo para que fuera, así que para allá fui de nuevo.
Me pidió que le diera loción hidratante de nuevo por la espalda, ella no podía acceder así que yo se la dí, mientras se recogía el pelo hacia un lado, se dejo las tetas al descubierto así que a través del espejo me quedé embobado mirándolas durante un buen rato. Ella ya me había pillado era muy evidente aunque se lo tomó con total naturalidad, lentamente la toalla se iba cayendo y yo iba bajando poco a poco llegando hasta la zona de la cintura y dejandose el culo prácticamente al descubierto. Continúe dándole la loción sobre las nalgas mientras escuchaba como ella jadeaba hasta que al final llegó el momento. Lentamente con mis dedos, me fui acercando al coño, estaba como un charco, empapado ella enseguida me dijo estoy empapada mi amor ¿Lo notas? A lo que inocentemente le dije, "claro que lo noto mamá" sonriéndome a mí mismo. Mamá se dio la vuelta poniendo el pie derecho sobre mi entrepierna para seguir aplicándose la crema mientras observaba la franja de vello que se había dejado en el coño la cual ahora estaba más que visible. Le pedí que me dejara a mi darle la crema, ella sin articular palabra, bajo la mano y continúe yo extendiéndosela hasta tocarle el coño, susurrandole "el ansiado manjar" ella se echó a reír mientras me miraba, repetí ese mismo gesto varias veces seguidas y finalmente le comencé a frotar el coño con los dedos, ella enseguida me dijo "mételos cariño" inmediatamente se los metí, ella jadeaba de placer mientras me decía sigue así mi vida no pares hasta que se lanzó a mi pantalón playero.
Mamá me bajo el pantalón y acto seguido se agachó metiéndose la polla en la boca, no pude evitar jadear de placer mientras me hacía una mamada de infarto. Ella no podía evitar decirme, cariño quiero esto todos los días, yo me quedé sorprendido, en ese momento pensé que sería la euforia del momento pero ¿Y si no? Habían pasado ya bastantes días desde la última vez que lo habíamos hecho, ella se arrodilló en el suelo del baño continuando con la mamada de polla mientras yo le acariciaba la espalda de arriba hacia abajo, con la toalla prácticamente desatada de su cuerpo, terminó en el suelo y acto seguido le agarre las tetas mientras ella me preguntaba tímidamente ¿Te gustan las tetas de mami? Yo asentí con la cabeza. A continuación no pude aguantar más la presión y le dije que le quería follar, ella me sonrió puso un pie sobre la taza y le metí un dedo por el coño, no había pasado prácticamente el tiempo cuando mamá me cogió la polla y se la metió por el coño, ella empezó a cabalgarme salvajemente estaba muy cachonda y me había puesto como una moto.
Le di varias embestidas, mientras mamá gemia brutalmente, estaba muy cachonda, más tarde me tumbé sobre el suelo del baño mientras ella me cabalgaba follandome fuertemente, estaba apunto de correrse como ella me dijo y no podía aguantar más pero yo quería seguir, así que aguante todo lo que pude follandola como mi madre se merecía. Finalmente, allí en el mismo baño no pude aguantar y después de media hora follandomela sin descanso me terminé corriendo dentro de ella. Cosa que al terminar me dijo me encanta como me follas cariño y quiero repetirlo todo cuanto quieras.





